Categoría: Iglesia en Latinoamérica

15
Dic

Red Clamor lleva la voz de los migrantes y refugiados ante las Naciones Unidas en Ginebra

En el marco del Foro Mundial de Refugio celebrado, del 15 al 17 de diciembre, en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), la Red eclesial de migración, desplazamiento, trata y refugio «Clamor» participa de esta plenaria internacional. Esta red, adscrita al centro de programas y redes de acción pastoral (Ceprap) del Consejo Episcopal Latinamericano y Caribeño (Celam) agrupa organizaciones eclesiales de todo el continente en defensa de los derechos de la población en movilidad humana forzada y víctimas de trata. Al respecto, Elvy Monzant, secretario ejecutivo de Clamor, indicó que en este espacio de la ONU quieren llevar la voz de los migrantes y refugiados ante representantes gubernamentales de los cinco continentes. Incidencia para la dignidad humana El objetivo es seguir posicionando la voz de la Iglesia como “un actor clave en la defensa de los derechos humanos en contextos de movilidad forzada”, siguiendo la enseñanza del magisterio, en especial, el legado del papa Francisco, ratificado por su sucesor León XIV. Monzant enfatizó que su misión en Ginebra trasciende la mera asistencia, “se trata de un esfuerzo de incidencia política para visibilizar realidades que a menudo son ignoradas en las grandes cumbres”. Para Clamor resulta urgente “humanizar las políticas migratorias” frente a los representantes de los Estados, por ende, “es un importante espacio para llevar las voces históricamente silenciadas” en referencia a los migrantes, los refugiados, las víctimas de trata y desplazados por razones de clima. Se trata de “derribar muros” para “construir puentes de inclusión y solidaridad” para garantizar derechos fundamentales como la alimentación, salud, trabajo digno y, sobre todo, a la vida digna. Denunciar la injusticia Monzant ha denunciado las “nuevas maneras de esclavitud” que afectan gravemente a los solicitantes de refugio en la actualidad. A ello le suma la burocracia estatal, donde se han identificado “ las falencias estructurales de los sistemas de acogida y en la protección de los grupos más indefensos, específicamente mujeres y niños”. Por ello, que Ginebra se convierte en una oportunidad para seguir alzando la voz en defensa de los más vulnerables, porque las políticas migratorias se tornan más hostiles contra el extranjero. “Venimos a señalar que cada día son más complejos, más lentos y más burocráticos los procesos de los Estados para el reconocimiento de la condición de refugio. A la gran mayoría de las personas, aún calificando para recibir la condición de refugiado, se le niega este derecho”, apuntó. En este sentido, la Red Clamor se distancia de las posturas “autocomplacientes” de ciertos foros internacionales para traer la realidad de la “primera línea” donde se vulneran los derechos. El laico venezolano reafirmó el compromiso de la Red con los cuatro verbos que el Papa Francisco, de feliz memoria, legó como brújula moral: “acoger, proteger, promover e integrar”, asegurando que estos siguen siendo el norte de la acción pastoral para que todo ser humano pueda vivir con dignidad, sin importar su origen o estatus legal. 15 de diciembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

15
Dic

León XIV: «Nadie coincide con lo que ha hecho, siempre es posible empezar de nuevo»

Vaticano. El Papa León XIV pide comprender que ningún ser humano coincide con lo que ha hecho y que la justicia es siempre un proceso de reparación. También invita a que se cumpla el deseo del Papa Francisco expresado el año pasado en la cárcel de Rebibbia – cuando abrió la Puerta Santa – de conceder formas de amnistía o condonación de la pena como medida de reinserción. En la Solemnidad del III domingo de Adviento, conocido como el domingo de la alegría, el Papa León XIV preside la Santa Misa en la Basílica de San Pedro con motivo del Jubileo del mundo penitenciario, concluyendo con éste los grandes eventos del Año Santo. «Celebramos hoy el Jubileo de la esperanza para el mundo carcelario, para los presos y para todos aquellos que se ocupan de la realidad penitenciaria», ha afirmado esta mañana el Papa ante miles de fieles presentes en la basílica papal. Reconocimiento de las dificultades en prisión En su homilía, León XIV ha reconocido las dificultades de la vida en prisión y el desafío que representa mantener la fe y la perseverancia frente a las adversidades: “Es verdad, la cárcel es un entorno difícil y hasta las mejores intenciones pueden encontrar muchos obstáculos. Precisamente por eso, no hay que cansarse, desanimarse o retroceder, sino seguir adelante con tenacidad, valentía y espíritu de colaboración”. Pero, al mismo tiempo, recuerda que la justicia auténtica busca la reparación y la reconciliación más que el castigo exclusivo: “Son muchos los que aún no comprenden que hay que levantarse de toda caída, que ningún ser humano coincide con lo que ha hecho y que la justicia es siempre un proceso de reparación y reconciliación”. Luz en medio de la oscuridad León XIV abre la puerta a la esperanza, recordando también que incluso en los contextos más difíciles es posible cultivar valores como la sensibilidad, la misericordia y la capacidad de perdón: “Del duro terreno del sufrimiento y el pecado brotan flores maravillosas e incluso entre los muros de las prisiones maduran gestos, proyectos y encuentros extraordinarios en su humanidad”. Siempre es posible empezar de nuevo El Pontífice ha destacado la importancia de medidas concretas de reinserción y recuperación de la confianza de las personas privadas de libertad, mencionando el deseo expresado por el Papa Francisco de conceder formas de amnistía o de condonación de la pena orientadas a ayudar a las personas para que recuperen la confianza en sí mismas y en la sociedad: “Confío en que en muchos países se dé cumplimiento a su deseo. El Jubileo, como sabemos, en su origen bíblico era precisamente un año de gracia en el que, de muchas maneras, a todos se les ofrecía la posibilidad de empezar de nuevo”. Por último, ha mencionado los enormes los desafíos actuales del sistema penitenciario como el hacinamiento, las limitaciones en los programas educativos y laborales, y la necesidad de acompañamiento personal en los procesos de conversión y sanación emocional: “no olvidemos, a nivel más personal, el peso del pasado, las heridas que hay que curar en el cuerpo y en el corazón, las desilusiones, la infinita paciencia que se necesita, consigo mismo y con los demás, cuando se emprenden caminos de conversión, y la tentación de rendirse o de no perdonar más”. León XIV ha concluido con una exhortación clara y esperanzadora: “sólo hay una cosa importante: que nadie se pierda y que todos se salven”. 15 de diciembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

15
Dic

Pesebre y árbol de Navidad inaugurados en la Plaza de San Pedro

Vaticano. Esta tarde, 15 de diciembre, tuvo lugar la tradicional y evocadora ceremonia de presentación del Nacimiento y encendido del árbol de Navidad preparado para las fiestas. Estuvieron presentes delegaciones de las diócesis de Nocera Inferiore-Sarno y Bolzano-Bressanone, así como de los municipios de la zona de Agro Nocentino-Sarnese, Lagundo y Ultimo, quienes donaron los adornos. El Baptisterio de Santa María Mayor en Nocera Superiore, la fuente Helvius de San Egidio del Monte Albino y los patios típicos del área de Agro Nocerino-Sarnese: estos son los elementos arquitectónicos, una vez habitados por San Alfonso María de Ligorio, los siervos de Dios,  padre Enrico Smaldone y Alfonso Russo, que forman el telón de fondo, este año, del pesebre en la Plaza de San Pedro, desvelado a los fieles, peregrinos y turistas esta tarde, 15 de diciembre. La exhibición fue inaugurada junto con el árbol de Navidad, un abeto de Noruega de 25 metros de altura y 8000 kilogramos de Val d’Ultimo, en la provincia italiana de Bolzano, donado por los municipios de Lagundo y Ultimo, que fue iluminado con cientos de luces intermitentes en colores cambiantes. Signos de la esperanza y la luz que Dios da a la humanidad La ceremonia, que tuvo lugar al anochecer en el hemiciclo del columnado de Bernini, fue presidida por la Hermana Raffaella Petrini, Presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, en presencia del Arzobispo Emilio Nappa y Giuseppe Puglisi-Alibrandi, Secretarios Generales de la Gobernación. La religiosa saludó a las delegaciones de los lugares de origen del Nacimiento y del árbol, así como a todos los asistentes, tras la interpretación del himno del Estado de la Ciudad del Vaticano por la Banda de la Gendarmería Vaticana. A continuación, destacó que ambas instalaciones son «signos visibles de la esperanza y la luz que el Señor continúa derramando sobre la humanidad». En particular, el belén «pretende evocar la maravilla de San Alfonso María de Ligorio, quien, contemplando el misterio de la Encarnación, compuso el famoso himno «  Tu scendi dalle stelle »». Este himno da nombre a la instalación.  «El pesebre, tan querido por la tradición cristiana, nos acompaña en el camino hacia la Navidad, proponiendo a los hombres y mujeres de nuestro tiempo lo que sucedió hace más de dos mil años en Belén: el nacimiento del Salvador, el misterio de Dios haciéndose hombre, haciéndose niño, entrando en la historia humana con la fuerza cautivadora del amor», dijo la hermana Petrini, subrayando que la inauguración de este año «adquiere un significado aún más profundo porque en unas tres semanas concluirá el Jubileo y comenzará la conmemoración especial del 800 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís». Llamados a encarnar la paz San Francisco, quien en 1223 en Greccio creó la primera representación de la Natividad, y san Alfonso María de Ligorio, «quien, ante el Niño envuelto en pañales en el pesebre, profundizó su fe y renovó su amor por el Señor, dan testimonio al mundo de que la verdadera paz es un don de Dios y no meramente fruto del esfuerzo humano», enfatizó el presidente de la Gobernación, añadiendo que «todos estamos llamados a encarnarla en un estilo de vida concreto, a elegirla como camino y no solo como destino, como nos invita el Papa León». El belén, continuó la monja, «no pretende simplemente conmemorar el nacimiento de Jesús, sino hacerlo viviente en quienes lo observan, inspirar un asombro vivo, conmover los corazones, manifestar la ternura de Dios, como dijo el Papa Francisco, reavivar la fe en la vida, la vida que vence a la muerte». Además, los adornos del árbol pretenden ser «signos de comunión, recordatorios de la paz y la protección de la creación, invitaciones a la fraternidad universal», y su luz, «una llamada a dejarnos iluminar por Cristo, luz del mundo, para que podamos, a su vez, llevarla a nuestra vida cotidiana». Finalmente, la hermana Petrini agradeció a las comunidades que donaron el abeto y crearon el nacimiento, calificando su gesto de «un regalo a la Iglesia y un signo de esa colaboración entre pueblos y culturas que construye la verdadera paz». Anunció que el próximo año, el pesebre de la Plaza de San Pedro será creado por la filial Atessa de la Asociación Italiana de Amigos del Belén (Associazione Italiana Amici del Presepe) en Chieti, mientras que el árbol será donado por el municipio de Terranova di Pollino, en la provincia de Potenza. El belén, que se colocará en el Aula Pablo VI, será creado por la Fundación del Carnaval de Viareggio, en la provincia de Lucca. Redescubriendo tu lugar para construir la civilización del amor Para enriquecer la velada, las bandas y coros de las diócesis de Nocera Inferiore-Sarno y Bressanone se turnaron para actuar durante los diversos discursos de los dignatarios presentes. Monseñor Giuseppe Giudice, obispo de Nocera Inferiore-Sarno, invitó al Papa a su diócesis, donde se encuentra la tumba de San Alfonso María de Ligorio. «El belén, arraigado en nuestros corazones en la escuela de San Alfonso María de Ligorio, es un icono realista de un pueblo que, en la riqueza del arte, las tradiciones, los cantos, sus santos, beatos y siervos, camina hacia esa cueva donde el cielo descendió a la tierra y echó raíces. Es  un Admirabile signum », dijo, citando al Papa Francisco y recordando que en la representación de la Natividad, «cada uno redescubre su dignidad y su lugar en la construcción conjunta, en el esfuerzo y la alegría de cada día, de la civilización de la esperanza». «A pesar de las voces contrarias, a pesar de los vientos de una cultura que nos ha robado el alma, seguimos montando el belén, no para distraernos ni distanciarnos de las tormentas del mundo y de la vida, no por mero placer estético, sino para ofrecer a todos, especialmente a los peregrinos en la niebla, una señal fiable de esperanza», especificó el prelado, «mostrándoles el camino que lleva a Belén». Monseñor Ivo Muser, obispo de Bolzano-Bressanone, se centró, en cambio, en el significado del árbol de Navidad, que «en nuestros

15
Dic

El Papa León XIV: Dios se hace cercano a la humanidad con la pequeñez de un niño

Vaticano. Las delegaciones de los donantes del pesebre del Aula Pablo VI y del árbol y el pesebre de la plaza de San Pedro son recibidos por el Santo Padre en el Vaticano. El Pontífice ha invitado a rezar “por los que sufren a causa de la guerra y la violencia” y de forma particular ha encomendado a las víctimas del atentado terrorista de ayer contra la comunidad judía en Sídney. El Papa León XIV ha recibido esta mañana a las delegaciones de los donantes del pesebre del Aula Pablo VI y del árbol y del pesebre de la plaza de San Pedro. Dirigiéndose a la delegación de la diócesis de Nocera Inferiore-Sarno, de donde procede el pesebre, el Pontífice agradeció a las empresas implicadas, a los trabajadores y a todos aquellos que idearon el proyecto y colaboraron en su realización, “buscando unir arte y espiritualidad en un escenario que narre la fe y las raíces culturales de vuestra tierra”. Los peregrinos que visiten la plaza de San Pedro, cuando contemplen la escena de la natividad, les “recordará que Dios se hace cercano a la humanidad, se hace uno de nosotros, entrando en nuestra historia con la pequeñez de un niño”, aseguró el Pontífice. De hecho, en la pobreza del establo de Belén, “contemplamos un misterio de humildad y de amor”. Por esta razón, ha asegurado el Santo Padre, delante de cada pesebre, “revivimos ese Evento y redescubrimos la necesidad de buscar momentos de silencio y de oración en nuestra vida, para reencontrarnos con nosotros mismos y entrar en comunión con Dios”. Además, el Pontífice ha subrayado que la Virgen María “es el modelo del silencio adorante”. A diferencia de los pastores, que, al volver de Belén, “glorifican a Dios y cuentan lo que han visto y oído”, la Madre de Jesús “custodia todo en su corazón”. El silencio de María “no es un simple callar: es maravilla y adoración”, ha indicado León XIV. El Papa se dirigió también a la delegación procedente de la diócesis de Bolzano-Bressanone, de donde procede el abeto rojo ubicado ahora en la plaza. El árbol – ha asegurado – es signo de vida y recuerda la esperanza que no falla ni siquiera en el frío del invierno. Asimismo, ha afirmado que las luces que lo adornan “simbolizan a Cristo luz del mundo, venido a disipar las tinieblas del pecado y a iluminar nuestro camino”. Finalmente, dedicó unas palabras a la representación de la Natividad que estará en el Aula Pablo VI durante todo el periodo navideño, que procede de Costa Rica y se titula Nacimiento Gaudiumm. Cada una de las veintiocho mil cintas de colores que decoran la escena “representa una vida preservada del aborto gracias a la oración y al apoyo ofrecido por organizaciones católica a madres en dificultad”, ha explicado. Por ello, el Santo Padre ha agradecido a la artista costarricense que haya querido lanzar, junto al mensaje de paz de la Navidad, un llamamiento para que se proteja la vida desde la concepción. Para concluir, León XIV ha reconocido que el pesebre y el árbol son signos de fe y de esperanza y ha invitado a pedir al Señor “renovar en nosotros el don de la paz y de la fraternidad” mientras les contemplamos. Del mismo modo ha pedido rezar “por los que sufren a causa de la guerra y la violencia”. De forma particular, ha encomendado a las víctimas del atentado terrorista de ayer contra la comunidad judía en Sídney. “¡Basta con estas formas de violencia antisemita! Debemos eliminar el odio de nuestros corazones” “Dejemos que la ternura del Niño Jesús ilumine nuestra vida. Dejemos que el amor de Dios, como las ramas de un árbol siempre verde, permanezca ferviente dentro de nosotros”, ha pedido al concluir el Pontífice. 15 de diciembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

15
Dic

El Papa a la Virgen de Guadalupe: Madre, queremos ser auténticos hijos tuyos

Vaticano. En su homilía durante la Santa Misa con ocasión de la Fiesta de la Bienaventurada Virgen María de Guadalupe, que presidió esta tarde en la Basílica de San Pedro, el Pontífice elevó una súplica a la Virgen, encomendándole las naciones, los gobernantes, los jóvenes, los que se han alejado de la Iglesia y las familias. “En medio de conflictos que no cesan, injusticias y dolores que buscan alivio, María de Guadalupe proclama el núcleo de su mensaje: «¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu madre?». Es la voz que hace resonar la promesa de la fidelidad divina, la presencia que sostiene cuando la vida se vuelve insoportable”, recalcó el Papa León XIV en su homilía durante la Santa Misa con ocasión de la Fiesta de la Bienaventurada Virgen María de Guadalupe, que presidió esta tarde en la Basílica de San Pedro. El Papa subrayó que la maternidad que María declara nos hace descubrirnos hijos, pues quien escucha “yo soy tu madre” recuerda que, desde la cruz, al «aquí tienes a tu madre» corresponde el «aquí tienes a tu hijo». “Y como hijos, nos dirigiremos a ella para preguntarle: ‘Madre, ¿qué debemos hacer para ser los hijos que tu corazón desea?’”, dijo el Santo Padre, recordando que ella, fiel a su misión, con ternura nos dirá: «Hagan lo que Él les diga». “Sí, Madre, queremos ser auténticos hijos tuyos: dinos cómo avanzar en la fe cuando las fuerzas decaen y crecen las sombras. Haznos comprender que contigo, incluso el invierno se convierte en tiempo de rosas”, pidió el Pontífice, quien elevó una súplica a la Virgen, encomendándole las naciones, los gobernantes, los jóvenes, los que se han alejado de la Iglesia y las familias. “Como hijo te pido: Madre, enseña a las naciones que quieren ser hijas tuyas a no dividir el mundo en bandos irreconciliables, a no permitir que el odio marque su historia ni que la mentira escriba su memoria”, dijo el Papa, pidiéndole que les muestre que la autoridad “ha de ser ejercida como servicio y no como dominio”, que instruya a sus gobernantes en su “deber de custodiar la dignidad de cada persona en todas las fases de su vida” y que haga de esos pueblos “lugares donde cada persona pueda sentirse bienvenida”. El Santo Padre también le pidió a María que acompañe a los más jóvenes, para que obtengan de Cristo la fuerza para elegir el bien y el valor para mantenerse firmes en la fe, “aunque el mundo los empuje en otra dirección”, mostrándoles que su Hijo camina a su lado, para que nada aflija su corazón y “puedan acoger sin miedo los planes de Dios”, y le rogó que aparte de ellos “las amenazas del crimen, de las adicciones y del peligro de una vida sin sentido”. Elevando oraciones por los que se han alejado de la Iglesia, el Pontífice le pidió a la Virgen que su mirada “los alcance donde no llega la nuestra”, que derribe “los muros que nos separan” y los traiga “de vuelta a casa” con la fuerza de su amor. Y también le suplicó que incline el corazón de “quienes siembran discordia” hacia el deseo de su Hijo de que «todos sean uno» y los restaure en la caridad que hace posible la comunión: “Dentro de la Iglesia, Madre, tus hijos no podemos estar divididos”. El Papa le rogó a María que fortalezca a las familias para que, siguiendo su ejemplo, los padres “eduquen con ternura y firmeza, de modo que cada hogar sea escuela de fe”, que inspire a quienes forman mentes y corazones para que “transmitan la verdad con la dulzura, precisión, y claridad que nace del Evangelio”, y que aliente a los que su Hijo “ha llamado a seguirlo más de cerca: “Sostén al clero y a la vida consagrada en la fidelidad diaria y renueva su amor primero. Guarda su interioridad en la oración, protégelos en la tentación, anímalos en el cansancio y socorre a los abatidos”. “Virgen Santa, que, como tú, conservemos el Evangelio en nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que, aunque destinatarios, no somos dueños de este mensaje, sino que, como san Juan Diego, somos sus simples servidores”, le pidió León XIV, quien concluyó su homilía encomendándole su ministerio,  para que “confirme en el único camino que conduce al Fruto bendito” de su vientre, a cuantos le fueron confiados: “Recuerda a este hijo tuyo, «a quien Cristo confió las llaves del Reino de los cielos para el bien de todos», que esas llaves sirvan «para atar y desatar y para redimir toda miseria humana»”. 15 de diciembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

12
Dic

El Papa invita a los servicios de inteligencia a hacer un uso ético de la información

León XIV recibe a los directivos y funcionarios del Sistema de Información para la Seguridad de la República, les agradece el trabajo realizado, que «requiere competencia, transparencia y confidencialidad», y recomienda «el respeto de la dignidad de la persona humana y la ética de la comunicación». El Pontífice recuerda a quienes «han perdido la vida en misiones delicadas» y denuncia: «En varios países, la Iglesia es víctima de servicios que oprimen su libertad». Por un lado, el «reconocimiento» por un trabajo «exigente» y «grave responsabilidad» que «requiere competencia, transparencia y, al mismo tiempo, confidencialidad» para vigilar los peligros que amenazan la paz y la vida de la nación. Por otro lado, la recomendación de evitar que la «información confidencial» se utilice «para intimidar, manipular, chantajear o desacreditar» a figuras públicas. Este es un problema que surge en varios países, incluso en relación con la Iglesia, «víctima de servicios de inteligencia que actúan con fines no buenos, oprimiendo su libertad». Palabras significativas las que el Papa León XIV dirige a los miembros del Sistema de Información para la Seguridad de la República, recibidos en audiencia en el Vaticano con motivo del centenario de la institución (el 1925 con el Servicio de Información Militar) de la actividad de inteligencia en Italia. Un sistema «coordinado y eficaz, para la protección de la seguridad del Estado», que a lo largo de este siglo —señala el Pontífice— ha experimentado muchos cambios: en las capacidades y en los instrumentos, que se han ido perfeccionando, para hacer frente a los retos, que han ido aumentando y diversificándose cada vez más. Un trabajo exigente En su discurso, pronunciado íntegramente en italiano y que comenzó con una disculpa por el retraso («El programa de hoy se ha complicado un poco…»), León XIV elogia el trabajo de los «Servicios», realizado «con profesionalidad». Un trabajo exigente que, debido a su carácter confidencial, a menudo corre el riesgo de ser instrumentalizado, pero que es de gran importancia para detectar con antelación posibles situaciones peligrosas para la vida de la sociedad. Una mirada ética Al mismo tiempo, el Papa recomienda «una mirada ética que tenga en cuenta al menos dos aspectos imprescindibles: el respeto de la dignidad de la persona humana y la ética de la comunicación». El respeto de la dignidad humana como «exigencia ética» que nunca se puede olvidar y nunca puede faltar, afirma el Pontífice. Ni siquiera en aquellas circunstancias difíciles en las que «el bien común que se persigue nos parece más necesario que todo lo demás». Ciertamente, «no siempre es fácil encontrar un equilibrio», admite el Papa, que cita a la Comisión Europea para la Democracia a través del Derecho, según la cual «las agencias de seguridad a menudo tienen que recopilar información sobre las personas y, por lo tanto, inciden fuertemente en los derechos individuales». «Es necesario, pues —señala León—, que se establezcan límites, según el criterio de la dignidad de la persona, y que se permanezca vigilante ante las tentaciones a las que un trabajo como el de ustedes les expone» Asegúrense de que sus acciones sean siempre proporcionales al bien común que se persigue y que la protección de la seguridad nacional garantice siempre y en todo momento los derechos de las personas, su vida privada y familiar, la libertad de conciencia y de información, y el derecho a un juicio justo. Leyes y presupuestos En este sentido, para el Papa «es necesario que las actividades de los Servicios estén reguladas por leyes, debidamente promulgadas y publicadas, que estén sometidas al control y la vigilancia del poder judicial y que los presupuestos estén sujetos a controles públicos y transparentes». Vigilar el uso de la información confidencial Observando luego el notable cambio en el mundo de las comunicaciones, con una «revolución digital» que se ha convertido en parte integrante de la vida y las relaciones, y con las nuevas tecnologías «cada vez más avanzadas» que ofrecen tantas posibilidades como «peligros continuos», el Papa León XIV pide un esfuerzo adicional de vigilancia para este «intercambio masivo y continuo de información». Vigilancia para distinguir entre verdad y fake news, para evitar «la exposición indebida de la vida privada», así como «la manipulación de los más frágiles, la lógica del chantaje, la incitación al odio y a la violencia». Es necesario vigilar rigurosamente que la información confidencial no se utilice para intimidar, manipular, chantajear o desacreditar el servicio de políticos, periodistas u otros actores de la sociedad civil. Todo esto también se aplica al ámbito eclesiástico. De hecho, en varios países, la Iglesia es víctima de servicios de inteligencia que actúan con fines no buenos, oprimiendo su libertad. El recuerdo de quienes perdieron la vida en misiones difíciles «Estos riesgos deben evaluarse siempre y exigen una gran entereza moral en quienes se preparan para desempeñar un trabajo como el de ustedes y en quienes lo llevan a cabo desde hace tiempo», advierte el Papa. Se dice «muy consciente» del delicado papel y la responsabilidad de los servicios de inteligencia. Y, en este sentido, recuerda a todos aquellos colegas que perdieron la vida en misiones delicadas, llevadas a cabo en contextos difíciles: «Su dedicación quizá no aparezca en los titulares de los periódicos, pero sigue viva en las personas a las que ayudaron y en las crisis que contribuyeron a resolver». Agradecimiento por la colaboración con la Santa Sede De ahí el agradecimiento por los esfuerzos de los servicios de inteligencia italianos también para garantizar la seguridad de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano. Y, de forma espontánea, palabras de gratitud por la colaboración «con la Gendarmería, con el Vaticano, con la Santa Sede» en tantos servicios: «En verdad, esta capacidad y posibilidad de servir a los demás se hace realidad gracias a la buena colaboración con ustedes». Al concluir su discurso, el Papa anima a «tener siempre como objetivo el bien común», «aprendiendo a evaluar con juicio y equilibrio las diferentes situaciones» que se presentan y «permaneciendo firmemente anclados en aquellos principios jurídicos y éticos

12
Dic

Congreso Internacional en Brasil ratifica la vigencia del Concilio Vaticano II frente a los desafíos actuales

Con la apertura oficial del Congreso Internacional “Concilio Vaticano II: 60 años en camino de la esperanza”, convocado por la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), la Pontificia Universidad Católica de Goiás (PUC Goiás) y la Arquidiócesis de Goiânia, se inauguró un espacio de reflexión, diálogo y celebración para conmemorar los 60 años del Concilio Vaticano II, analizar su legado y discernir su relevancia para la Iglesia y la sociedad contemporánea. La ceremonia inaugural incluyó la “Santa Misa del Jubileo por los 60 años del Concilio Vaticano II”, presidida por el presidente de la CNBB y del Celam, cardenal Jaime Spengler, en el Auditorio Madre de la Iglesia. Luego tuvo lugar la conferencia de apertura, a cargo del obispo auxiliar del Patriarcado de Lisboa, Mons. Alexandre Palma. El obispo Palma manifestó que el Concilio sigue siendo hoy “brújula y mapa para el caminar de la Iglesia”. Asimismo, subrayó la necesidad de retomar su significado en clave comunitaria: “Se trata de comprender lo que el Concilio nos dice, para pensar y ser una Iglesia más en conjunto, más sinodal”.  “Necesitamos volver al Concilio” En su intervención, el cardenal Jaime Spengler recordó que el Concilio Vaticano II representó para la Iglesia —y particularmente para América Latina— un gran impulso renovador. Lo describió como una “bocanada de aire fresco” que revitalizó la misión eclesial. El cardenal insistió en la necesidad de volver a sus intuiciones fundamentales: “Necesitamos volver al Concilio”, dijo, señalando que sus “intuiciones continúan ofreciendo indicaciones valiosas para la movilización en el mundo de hoy”. Además, denunció las realidades que claman por una respuesta ética y pastoral: corrupción, pobreza, violencia y múltiples atentados contra la dignidad humana. Aseguró que el Concilio ayuda a discernir caminos de acción: “El Concilio nos ayuda a elaborar una respuesta ante estas situaciones de dolor y, muchas veces, de muerte”. Una universidad marcada por el espíritu conciliar La rectora de la PUC Goiás, Olga Izilda Ronchi, recordó que la universidad fue fundada por un obispo participante del Concilio, por lo que su identidad está fuertemente impregnada del espíritu conciliar. Afirmó que este legado continúa desafiando y orientando la misión institucional hacia “una educación fundada en el Evangelio… leído a la luz del Concilio”. Sinodalidad, diálogo y compromiso Durante el Congreso, diversos ponentes afirmaron que la recepción del Concilio Vaticano II no debe entenderse como un mero recuerdo histórico, sino como una tarea viva y permanente. El arzobispo metropolitano de Goiânia, João Justino de Medeiros Silva, destacó que la sinodalidad —una forma de ser Iglesia que escucha, dialoga, discierne y camina unida— constituye hoy un modo concreto de aplicar el legado conciliar. Según él, la Iglesia está llamada a encontrar “nuevos lenguajes” para comunicar el Evangelio en el contexto contemporáneo. El evento convoca a teólogos, investigadores, agentes pastorales, estudiantes y comunidades eclesiales a retomar el Concilio como referencia para la evangelización, el compromiso social, el diálogo con la cultura y el fortalecimiento de la comunión eclesial. Más información en https://www.cnbb.org.br/Fuente: ADN CELAM / Micaela Alejandra Díaz11 de Diciembre de 2025

12
Dic

Desde Roma, el Cardenal Víctor Manuel Fernández resalta el rol decisivo de María en la evangelización de América Latina

En el marco de la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, sacerdotes, religiosas y seminaristas latinoamericanos que estudian en Roma se reunieron para reflexionar sobre el papel decisivo de María en la misión de la Iglesia. La ponencia inaugural estuvo a cargo del Cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, quien desarrolló una catequesis sobre María como estrella de la evangelización. Durante su intervención, el cardenal Fernández expresó: “María es la estrella de la evangelización porque ella es la primera evangelizadora. Pero yo diría algo más: es la madre de la evangelización”. María en la Escritura: la fuente de la verdadera devoción El prefecto reflexionó sobre la cita bíblica de Lucas 1,39-45, que considera un texto decisivo para la mariología. Señaló que la actitud de Isabel frente a María “fue movida por el Espíritu Santo”, y que en sus palabras se encuentran tres claves espirituales: “Bendita tú… bendito el fruto de tu vientre”: un elogio para María y Jesús “con la misma expresión griega”, que los muestra inseparables. “¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?”: una actitud de humildad inspirada por el Espíritu. “Feliz la que ha creído”: donde, explicó, “esta expresión habla de la santidad de María… es la feliz por excelencia, la bienaventurada por excelencia”. El cardenal Fernández remarcó que este pasaje fundamenta la devoción mariana “como propia del Evangelio y efecto del Espíritu Santo”. “María lleva a Jesús” y por eso evangeliza El cardenal explicó que Isabel se llenó del Espíritu Santo porque “Jesús llegó a ella, y Jesús llegó porque lo llevó María”. Añadió que este dinamismo continúa hoy, especialmente en la piedad popular: “Cuando María se acerca a un enfermo en un hospital… cuando una imagen de María visita un hogar… se repite esta escena”. Por eso dijo: “Ella como madre entrega a Cristo, y de Cristo mana el Espíritu Santo para nosotros. Por eso es madre de la evangelización”. El cardenal Fernández también hizo hincapié en la capacidad de María de conservar y contemplar la vida de Jesús: “María es ese libro viviente y luminoso donde uno encuentra toda la historia de Jesús… el Evangelio más completo, el más íntegro. Todo está en el corazón de María”. Y añadió un matiz conmovedor: “María no tiene en su interior solamente la historia de Cristo. Tiene también tu propia historia… Ella conoce y guarda todo eso en el corazón”. Recordó que en Apocalipsis 12, María aparece como “madre del resto de sus hijos”: “Para ella somos inseparables Jesús y nosotros”. Evangelizar desde el rostro de la Madre El cardenal dedicó un amplio segmento a explicar cómo el pueblo sencillo es evangelizado “por el rostro de María”, sin necesidad de estudios teológicos: “Ahí, en el cara a cara con María, son evangelizados”. Citó Evangelii Gaudium: “Lee en esa imagen materna todos los misterios del Evangelio”. Y retomó Aparecida: “La llegada del peregrino al santuario es un encuentro de amor… El amor se detiene, contempla el misterio, lo disfruta en silencio”. La autoridad eclesial señaló que muchos europeos no comprenden este modo de evangelización, porque es “misteriosa, mistagógica, simbólica”. Uno de los puntos doctrinales fue su aclaración: “No es que Dios sea lejano y María nos da una cercanía que Dios no tiene. Es todo lo contrario. En ella descubrimos la cercanía de Dios. Ella es transparencia del Evangelio, no un camino paralelo”. La acción materna de María Apoyándose en Mater Populi Fidelis, el cardenal manifestó que María también evangeliza porque “nos da un auxilio materno para acoger y vivir el Evangelio”. Explicó que, aunque solo Cristo puede merecer la gracia, es “congruo, razonable que Dios escuche a la madre”. Citó: “Ella puede implorar para nosotros los impulsos internos del Espíritu Santo… palabras, imágenes, estímulos que ayudan a abrir la vida al Señor”. Y añadió: “Esto lo hace ahora María, también hoy”. El prefecto resaltó que los pobres reconocen a María como una de ellos: “No le tienen miedo… se dejan evangelizar por una madre buena, tierna y fuerte”. Recordó que, en la historia de América Latina, “la Virgen ha sido central, la primera evangelizadora”. Confiar en la Madre El cardenal Víctor Manuel Fernández concluyó invitando a contemplar a María como evangelizadora hoy: “Abriendo el corazón a ella tenés lo que necesitás para tu camino personal… María puede unir el Evangelio de Cristo con tu vida concreta”. La jornada mariana en Roma se convirtió así en un espacio de reflexión teológica, espiritual y pastoral sobre el papel insustituible de la Madre de Dios en la fe del pueblo latinoamericano. Preguntas desde el dolor, la esperanza y la misión Durante el espacio de diálogo, los participantes presentaron inquietudes marcadas por las realidades de América Latina. Un sacerdote mexicano compartió la experiencia de las “madres buscadoras”, afectadas por la desaparición de sus hijos, quienes encuentran en María consuelo y fortaleza. Preguntó cómo la Iglesia puede acompañar estos dolores desde la espiritualidad: “¿Cómo llevar a María a estos contextos de sufrimiento, de guerra y de desapariciones?”. El cardenal Fernández respondió reconociendo “dos realidades”: por un lado, el consuelo materno —“esa madre entiende lo que están pasando porque lo pasó junto a la cruz”— y, por otro, la contradicción de que también los violentos lleven imágenes marianas. Señaló que esto revela que “no han recibido una devoción mariana completa” y llamó a una evangelización integral que incluya justicia y fraternidad. Desde Colombia, un estudiante relacionó la devoción mariana con los procesos de paz y las mujeres que han sostenido la vida en medio de la guerra. Preguntó cómo esa fe genera reconciliación y unidad. El cardenal resaltó que las tres intervenciones: dolor, fe y búsqueda de paz, están conectadas y muestran la profundidad de la figura de María en el continente: “Estas madres… encuentran en María el regazo de la madre… contemplan su dolor y encuentran consuelo”. Una tercera intervención reflexionó sobre el sentido bíblico de la expresión “bendita tú”, recordando a Judit como figura veterotestamentaria de liberación. A esto, el cardenal señaló que todos estos textos revelan “una liberación integral”, propia de la acción de Dios, y que María, como la nueva Judit, trae al Libertador. Fuente: ADN CELAM / Micaela Alejandra Díaz 12

10
Dic

El Papa: unidad cristiana, diálogo y esperanza, desde Turquía y Líbano al mundo

Vaticano. Tras su primer viaje apostólico a Turquía y Líbano, el Papa León XIV envió un mensaje de esperanza y reconciliación: la paz es posible, los cristianos pueden construirla junto a personas de otras religiones, y la unidad de la Iglesia sigue siendo un compromiso vivo, recordando 60 años de la histórica Declaración conjunta entre Pablo VI y el Patriarca Atenágoras. En sus saludos después del rezo mariano del Ángelus, el Papa León XIV compartió sus impresiones sobre su reciente viaje apostólico, subrayando cómo la fe puede ser un motor de diálogo, unidad y esperanza incluso en contextos de desafío y fragilidad. El mensaje del Papa, cargado de esperanza y realismo, invita a todos los cristianos a renovar su compromiso con la unidad y a asumir la fe como motor de diálogo y servicio. Su viaje confirma que, incluso en contextos complejos, la presencia de la Iglesia y la acción de sus fieles pueden transformar la realidad, dando testimonio de que la esperanza y la paz son posibles. Repasando los momentos más simbólicos Uno de los momentos más simbólicos del viaje en Turquía fue la oración conjunta en Iznik, la antigua Nicea, junto al Patriarca Ecuménico Bartolomé y representantes de otras confesiones cristianas. Allí, el Pontífice recordó los 1.700 años del primer Concilio ecuménico y los 60 años de la Declaración conjunta entre Pablo VI y Atenágoras, que puso fin a las excomuniones recíprocas. “Demos gracias a Dios y renovemos nuestro compromiso en el camino hacia la plena unidad visible de todos los cristianos”, afirmó. De este país, León XIV destacó la vitalidad de la comunidad católica local, que a través del diálogo paciente y el servicio a los que sufren, demuestra que el Evangelio se vive en la sencillez y en la cercanía a los más necesitados. “Es la lógica de Dios que se manifiesta en la pequeñez”, señaló el Papa. La paz y la convivencia entre hermanos es posible  El viaje al Líbano dejó también una profunda impresión en el Pontífice. Describió al país como un mosaico de convivencia y solidaridad, donde personas comunes ejercen el Evangelio con acciones concretas: acogen a desplazados, visitan presos y comparten el pan con los necesitados. El encuentro con los familiares de las víctimas de la explosión en el puerto de Beirut lo conmovió particularmente. “Esperaban una palabra y una presencia de consuelo, ¡pero fueron ellos quienes me reconfortaron con su fe y entusiasmo!”, relató. El Papa subrayó que esta experiencia demuestra que la paz es posible y que los cristianos, trabajando junto a hombres y mujeres de otras religiones y culturas, pueden construirla activamente. En un mundo marcado por conflictos y divisiones, Prevost insistió en que la fe es un puente, no un muro, y que la unidad y la reconciliación son frutos concretos que se pueden vivir cada día. Cercanía del Papa por pueblos del sur asiático El Papa León XIV expresó al final de sus saludos su cercanía por los pueblos del Sur y del Sudeste asiático, duramente afectados por los recientes desastres naturales.  “Rezo por las víctimas, por las familias que lloran a sus seres queridos y por quienes brindan ayuda. Insto a la comunidad internacional y a todas las personas de buena voluntad a apoyar con gestos de solidaridad a los hermanos y hermanas de esas regiones” 10 de diciembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

10
Dic

El Papa sobre la muerte: no es el final, sino parte del viaje hacia la eternidad

Vaticano. En una catequesis marcada por profundidad espiritual y un tono casi contemplativo, el Papa León XIV invitó hoy al mundo a mirar de frente aquello que más teme: la muerte. Lejos de ser un final oscuro —afirmó—, es el umbral luminoso que Cristo abrió con su Resurrección, el paso que revela lo que el corazón humano siempre ha deseado: la vida plena y eterna. En la audiencia general de hoy, el Papa León XIV dedicó su catequesis a uno de los temas más universales y, a la vez, más evitados en la sociedad contemporánea: la muerte. En esta catequesis, el Papa ofreció una profunda meditación que busca devolver a la muerte su sentido espiritual y abrir al mundo a una visión más humana y más esperanzada del final de la vida. Un acontecimiento natural y antinatural  El Pontífice comenzó señalando la paradoja que este misterio representa para el ser humano: un acontecimiento natural, pero percibido como profundamente antinatural debido al deseo de eternidad presente en todo corazón humano. “Es natural porque todo ser vivo, en la tierra, muere. Es antinatural porque el deseo de vida y de eternidad que sentimos por nosotros mismos y por las personas que amamos nos hace ver la muerte como una condena, como un “contrasentido”.” La muerte no es un tabú  León XIV se refirió a la tendencia actual a convertir la muerte en un tabú y a evitar los cementerios, lugares que —recordó— guardan viva la memoria de la esperanza cristiana de la resurrección. “Una especie de tabú, un acontecimiento que debe mantenerse lejos; algo de lo que hablar en voz baja para no perturbar nuestra sensibilidad y tranquilidad.” Mirar la muerte sin temor Apoyándose en san Alfonso María de Ligorio, León XIV recordó que la muerte es una “gran maestra de vida” y que meditar sobre ella ayuda a discernir qué merece la pena y qué es efímero. “El paso por la tierra nos prepara para la eternidad”, afirmó, invitando a los fieles a no huir de esta reflexión. “¿Qué es entonces la muerte? ¿Es realmente la última palabra sobre nuestra vida? Solo el ser humano se plantea esta pregunta, porque solo él sabe que debe morir. Pero ser consciente de ello no lo salva de la muerte, es más, en cierto sentido lo “carga” más que a cualquier otra criatura viviente.” Cristo ha transformado la muerte para siempre  El Papa abordó también los debates actuales sobre el transhumanismo, que promueven la idea de una posible inmortalidad tecnológica. Ante ello preguntó: “¿Puede la ciencia vencer la muerte? Y si pudiera, ¿garantizaría una vida feliz?”. Subrayó que la respuesta cristiana va más allá de cualquier promesa tecnológica. El centro de su mensaje llegó con la referencia a la Resurrección de Cristo, que —según explicó— transforma totalmente la comprensión de la muerte. “No se opone a la vida, sino que es su paso definitivo hacia la vida eterna”, dijo. Citando al evangelista san Lucas, evocó la luz que anticipa la mañana de Pascua como símbolo de la victoria de Cristo sobre las tinieblas de la muerte. “la luz nueva de la Resurrección. Solo este acontecimiento puede iluminar plenamente el misterio de la muerte. A esta luz, y solo a ella, se hace verdadera la esperanza profunda del corazón humano: que la muerte no sea el final, sino el paso hacia la luz plena, hacia una eternidad feliz.” Finalmente, León XIV invitó a los fieles a mirar la muerte con la confianza que brota de la Pascua: “Gracias al Resucitado, podemos llamarla ‘hermana’, como san Francisco. La esperanza de la resurrección nos libera del miedo a desaparecer y nos prepara para la alegría de la vida sin fin”. Llamamiento del Papa  El Papa ha expresado su profundo pesar por el renovado conflicto en la frontera entre Tailandia y Camboya:  «Estoy profundamente entristecido por la noticia del renovado conflicto a lo largo de la frontera entre Tailandia y Camboya; también ha habido víctimas entre los civiles y miles de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Expreso mi cercanía en la oración a estas queridas poblaciones y pido a las partes que cesen inmediatamente el fuego y retomen el diálogo.» 10 de diciembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios