Categoría: Iglesia en Latinoamérica

04
Jun

Encuentro Regional del Celam: La región andina consolida su camino hacia una Iglesia que escucha, discierne y camina unida

La convicción de que la evangelización requiere una Iglesia cada vez más articulada, corresponsable y abierta a la acción del Espíritu se vivió en el Encuentro Regional del Celam de los Países Andinos, realizado en la Casa de Retiros Cardenal Clemente Maurer, en Cochabamba, donde 42 participantes provenientes de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela compartieron experiencias, desafíos y esperanzas para seguir caminando juntos en sinodalidad. Compartir dones, esperanzas y desafíos en el Encuentro Regional del Celam Para el padre Antonio Arocha, de Venezuela, uno de los mayores frutos del encuentro fue la oportunidad de conocerse y fortalecer los vínculos entre las Iglesias de la región. “Esperamos que de aquí salgan muchos frutos, frutos de mayor cercanía”, manifestó. El sacerdote dijo que el intercambio permitió compartir no solo dificultades y preocupaciones, sino también las riquezas pastorales presentes en cada país: “Estamos compartiendo esperanzas, compartiendo dificultades, dolores, pero también cosas buenas y maravillosas. Cada país tiene un don maravilloso de cosas que ha recibido de la Iglesia y que las pone al servicio de toda la Iglesia” Iglesia más cercana, articulada y corresponsable Entre los participantes estuvo Diana Murcia, de Colombia, quien manifestó que el encuentro confirmó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre las Iglesias locales: “Este encuentro me confirma que la misión evangelizadora hoy no puede hacerse de manera aislada. Necesitamos una Iglesia más articulada, más cercana, más corresponsable y más abierta a la acción del Espíritu”. Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, Mons. Aurelio Pesoa Ribera OFM, señaló que las reflexiones desarrolladas permitieron conocer diversos aspectos relacionados con el caminar de la Iglesia. En ese sentido, destacó que estos espacios ayudan a identificar los desafíos que enfrentan las comunidades eclesiales y a mantenerse atentos a las realidades de la región: “Para estar atentos hay que conocer los peligros o dificultades que uno se puede enfrentar, y creo que esta reflexión nos ayudará a que de verdad podamos seguir caminando como Iglesia latinoamericana, como Iglesia de los países bolivarianos y, por supuesto, como Iglesia boliviana”, expresó. La conversación en el Espíritu como camino de discernimiento La hermana Andrea Lara, de Ecuador, definió la experiencia como “un paso de Dios por nuestras vidas”, vivido en medio de los desafíos sociales y económicos que atraviesan los países de la región. “Partimos desde las dificultades que tienen todos nuestros países, todo el problema social y económico que atravesamos con perspectivas similares, pero siempre a la luz de los criterios bíblicos y magisteriales”, señaló. La religiosa hizo hincapié especialmente en la metodología de la Conversación en el Espíritu, uno de los ejes de la experiencia sinodal promovida por la Iglesia. Esperanza que impulsa La delegada peruana Silvia Alayo subrayó que el encuentro renovó la esperanza de seguir construyendo una Iglesia sinodal capaz de responder a los desafíos de América Latina: “Este encuentro reaviva nuestra esperanza para dejar actuar al Espíritu en este caminar juntos bajo la espiritualidad de la sinodalidad y así poder lograr una integración de la Patria Grande”, afirmó. También hizo referencia al contexto regional que enfrenta desafíos democráticos, institucionales y de derechos humanos, insistiendo en que la esperanza cristiana sigue siendo una fuerza transformadora. Al concluir el encuentro, los participantes manifestaron su deseo de fortalecer el trabajo en red al servicio de la evangelización y de seguir construyendo espacios de comunión, discernimiento y misión compartida, convencidos de que la sinodalidad es el camino que el Espíritu propone hoy a la Iglesia en América Latina y el Caribe. 05 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

03
Jun

Mons. Lizardo Estrada a los comunicadores católicos: «Debemos humanizar y dignificar la comunicación en tiempos de fake news»

“Toda comunicación auténtica nace de Dios y conduce al encuentro generoso con el otro”, afirmó Monseñor Lizardo Estrada, el secretario general del Celam, en el Encuentro Nacional de Comunicadores Católicos en Cusco. En la jornada inaugural, Monseñor Lizardo llamó a ejercer una comunicación centrada en la dignidad humana, la verdad y el encuentro, a pesar de la polarización, la desinformación y el avance tecnológico. Humanizar y dignificar desde la fe Durante la Eucaristía de apertura, el obispo auxiliar de Cusco recordó que comunicar implica humanizar y dignificar. Ante obispos, sacerdotes, religiosas y comunicadores católicos, el prelado afirmó que Dios continúa pronunciando “palabras de vida y esperanza en medio de un mundo saturado de ruido, superficialidad y fake news”. Subrayó que la misión no se reduce a transmitir información o dominar herramientas digitales, sino a custodiar la dignidad humana a través de la verdad de Jesucristo. Los riesgos de la despersonalización de la comunicación Al recordar el mensaje papal de “custodiar voces y rostros humanos”, Estrada advirtió que la inteligencia artificial y la manipulación informativa pueden despersonalizar la comunicación. Señaló la tentación de reducir a las personas a números o tendencias. Frente a esto, insistió en que la tecnología nunca reemplazará el corazón humano, exhortando a los comunicadores católicos a ser discípulos misioneros capaces de humanizar la sociedad. Escuchar antes de hablar para generar comunión El prelado pidió priorizar la verdad y la dignidad antes que el impacto mediático o la viralización. Afirmó que la comunicación eclesial debe generar comunión sin desligarse de la realidad, valorando las raíces culturales y las tradiciones. “La comunicación no puede alejarse del pueblo. Debe tener olor a pueblo, rostro de pueblo y corazón de pastor”, afirmó, cuestionando además cómo se comunica la fe en el entorno digital. Caminos para el encuentro con Cristo Monseñor Estrada agregó que la misión de los comunicadores católicos no consiste en ganar discusiones, sino en abrir caminos para el encuentro con Cristo. Abogó por que este evento sea una experiencia espiritual que renueve la vocación de la Iglesia, utilizando los medios como instrumentos de verdad, justicia y fraternidad. Finalizó pidiendo a María que guíe a los profesionales para que este encuentro sea un verdadero Pentecostés. 03 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

03
Jun

Quinto coloquio destaca investigación y observatorios sociopastorales como claves para afrontar crisis educativas en la región

Con el propósito de fortalecer los observatorios sociopastorales de América Latina y el Caribe, el Centro de Gestión del Conocimiento (CGC) del Celam realizó la quinta edición del conversatorio «¿Cómo analizar y transformar la realidad educativa en América Latina y el Caribe?». El encuentro formó parte del ciclo promovido por la Red Sinodal de Observación Sociopastoral y el Observatorio Socioantropológico Pastoral (OSAP). La sesión contó con la participación de la economista Gloria Bernal, directora del Laboratorio de Economía de la Educación de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia. Según explicó Aldo Vázquez, coordinador de la red, estos encuentros favorecen el intercambio de experiencias entre observatorios eclesiales, universidades católicas y organismos vinculados a conferencias episcopales de la región. Una experiencia que fortalece a los observatorios sociopastorales Las ideas expuestas en el encuentro encontraron una amplia acogida entre los participantes, despertando un profundo interés de cara a la realidad eclesial del continente. La venezolana Janeth Rincón Morales, coordinadora del Observatorio OSAP, destacó que esta experiencia representa una referencia fundamental para los esfuerzos de la Iglesia por consolidar centros dedicados al seguimiento y análisis de la realidad educativa. “Estamos muy contentos porque la información que nos ha compartido la doctora Gloria es muy puntual y va al logro de los objetivos que nos hemos planteado”, aseguró la coordinadora venezolana Janeth Rincón Morales. Por su parte, Nelson Otaya, coordinador del núcleo de educación y juventud de la red de observatorios, afirmó que la experiencia compartida representa un estímulo para robustecer espacios de investigación que permitan comprender y visibilizar los desafíos educativos que atraviesan los países de la región. Un laboratorio que convierte los datos en decisiones Durante su intervención, Bernal explicó que el laboratorio colombiano nació en 2020 con el fin de generar información clave para el análisis educativo. La investigación se apoya en el análisis de datos para comprender las transformaciones de la enseñanza, detectando fenómenos como la caída de la natalidad y su repercusión en la futura demanda escolar. No obstante, la académica advirtió que los datos cuantitativos son insuficientes para leer toda la realidad por sí solos. Por esta razón, el centro ha fortalecido el uso de metodologías cualitativas para identificar las razones profundas que explican las tendencias reflejadas en las estadísticas. Evaluar en el terreno para transformar El carácter de “laboratorio” implica el desarrollo de experiencias concretas en las propias instituciones educativas. Se recoge evidencia previa y posterior a la implementación de los proyectos con el fin de determinar qué estrategias generan mejores resultados según las características de los estudiantes y sus entornos. Además de producir evidencia, el laboratorio trabaja por comunicar los hallazgos de forma clara y precisa para incidir en la toma de decisiones. Esta labor de divulgación gratuita ha dado lugar a más de 130 informes públicos, una veintena de documentos de política pública y más de 150 infografías que sirven de insumo técnico en debates nacionales. Redes, diversidad y el valor de la rigurosidad Bernal atribuyó el crecimiento del laboratorio al respaldo institucional, al trabajo de equipos multidisciplinarios (psicólogos, trabajadores sociales, educadores) y a una amplia red de colaboradores. Asimismo, señaló que ante desafíos como la polarización social y política, la mejor respuesta de los observatorios sociopastorales y centros de investigación debe ser la rigurosidad metodológica. La jornada concluyó reafirmando la importancia de potenciar los observatorios sociopastorales como espacios de análisis, discernimiento y generación de conocimiento, siempre al servicio de una educación que contribuya a la construcción de sociedades más justas, solidarias y esperanzadoras. 03 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

01
Jun

Sinodalidad, fraternidad y misión compartida: los frutos del Encuentro Regional de Países Andinos del Celam

Tras varios días de reflexión, diálogo y discernimiento comunitario, el Encuentro Regional de Países Andinos concluyó en la Casa de Retiros Cardenal Clemente Maurer de Cochabamba con un balance positivo, la conformación de un Equipo de Animación Regional y la definición de nuevas líneas de trabajo para fortalecer la colaboración pastoral entre las Iglesias de la región. Una experiencia de sinodalidad en el Encuentro Regional de Países Andinos Así lo expresó Guillermo Sandoval, director del Centro de Gestión del Conocimiento, al realizar una evaluación de este espacio eclesial, destacando que los objetivos planteados al inicio del encuentro fueron alcanzados con éxito. “Ha sido un recorrido realmente feliz”, dijo, y señaló que la reunión permitió desarrollar una experiencia sinodal que reunió a las Iglesias de la región andina en un ambiente de fraternidad, escucha y participación. Uno de los aspectos más relevantes, según Sandoval, fue la participación activa de las delegaciones provenientes de las distintas conferencias episcopales. Subrayó que no se trató únicamente de representaciones episcopales, sino de auténticas delegaciones eclesiales integradas por diversos miembros del Pueblo de Dios. Compromiso por la paz y la sinodalidad eclesial y social Durante su intervención, Sandoval expresó un especial reconocimiento a Bolivia por la hospitalidad brindada durante la realización del encuentro, particularmente en un contexto nacional que vive tensiones y conflictos localizados. Asimismo, valoró el trabajo que viene desarrollando la Conferencia Episcopal Boliviana en favor de la paz social. Al cierre, insistió en la necesidad de seguir construyendo una cultura sinodal dentro y fuera de la Iglesia, explicando que este estilo también puede inspirar la vida social de los pueblos latinoamericanos: “Además de la sinodalidad eclesial, podemos ir construyendo y aportando a la sociedad una sinodalidad social, es decir, que nuestros pueblos puedan caminar juntos y construir democracias sólidas hacia adelante”, señaló. Sostuvo que la Iglesia está llamada a acompañar estos procesos sin asumir posiciones partidistas, promoviendo más bien la paz, la unidad y el desarrollo integral de las naciones: “Creo que esa es una tarea que también corresponde a nosotros como Iglesia: apoyar para que nuestros países puedan vivir en paz, en tranquilidad y prosperar”, concluyó. 01 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

29
May

Iglesias de los países bolivarianos fortalecen la fraternidad en el Encuentro Regional de la Zona Andina del Celam

La experiencia del Encuentro Regional de la Zona Andina se está viviendo como un espacio de fraternidad, tejido común y esperanza entre las Iglesias de los países bolivarianos. Sus participantes destacan que estas jornadas permiten a obispos, sacerdotes y agentes pastorales compartir sus realidades y búsquedas comunes. Tejer lazos de comunión entre los pueblos andinos La metáfora del “tejer” se ha convertido en una clave para entender el ambiente del encuentro: se busca entrelazar historias, desafíos y esperanzas comunes entre países que, aunque separados por fronteras, comparten una misma fe. Desde la organización se subraya que el objetivo es construir un tejido de elementos comunes entre las Iglesias de la Zona Andina, descubriendo aquello que nos une. Esta dinámica se vive como un proceso de escucha mutua con un fuerte acento en el respeto, la solidaridad y el amor al prójimo. Esperanza, caridad y sinodalidad en el contexto actual En las sesiones del encuentro se comparten situaciones concretas de cada país, especialmente las que afectan a los más vulnerables. Desde la experiencia de Cáritas se ha señalado cómo la crisis social obliga a reinventar formas de acompañar y organizarse mejor para enfrentar las carencias que golpean a las comunidades. Asimismo, se insiste en la llamada a la conversión pastoral, retomando las orientaciones del Sínodo. Los testimonios coinciden en que los pueblos se mantienen resilientes y con esperanza. En este tiempo de Pentecostés, los participantes del encuentro piden al Espíritu Santo que impulse una Iglesia cada vez más sinodal, capaz de seguir tejiendo redes comunitarias y de protección para los más desfavorecidos. 29 de mayo de 2026Fuente: CelamCEV Medios

29
May

Mons. Lizardo Estrada: “No podemos caminar con Cristo si negamos caminar con el hermano que piensa diferente”

La Eucaristía de clausura del Encuentro Regional de los Países Andinos se constituyó en un espacio de gracia y animación pastoral para avanzar hacia una Iglesia sinodal, misionera y con una opción preferencial por los más vulnerables. En el marco de esta celebración, Mons. Lizardo Estrada, secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), afirmó con contundencia que “la sinodalidad es el antídoto definitivo contra el clericalismo” y exhortó a las Iglesias particulares de la región a un verdadero discernimiento para “pasar del yo al nosotros”. La santa misa congregó a las delegaciones eclesiales de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia. Durante el encuentro, se rememoró con devoción el testimonio evangelizador de santos referentes del continente, entre ellos Santo Toribio de Mogrovejo, Santa Nazaria Ignacia, Santa Mariana de Jesús, el beato San José Gregorio Hernández y Santa Laura Montoya, figuras unidas por su vivencia radical de la caridad y el servicio al pueblo de Dios. Los santos como testimonios de fe viva Al iniciar su homilía, Mons. Estrada se refirió al testimonio de los santos latinoamericanos presentados durante la celebración, asegurando que “Ellos son evangelio viviente”. Recordó que, aunque muchas personas ya no leen el Evangelio, los cristianos están llamados a convertirse ellos mismos en Evangelio para el mundo actual. “He escuchado en algún momento que ya no hay gente que está leyendo mucho la palabra de Dios, el Evangelio. Como no se lee el Evangelio, nosotros seamos el Evangelio”, invitó. Agregó que estos santos “verdaderamente han sido evangelio para su momento” y que hoy corresponde a la Iglesia “ser evangelio para este tiempo”. Desafíos y esperanzas de la Iglesia sinodal en los Andes Mons. Estrada compartió que el encuentro regional vivido en Bolivia se convirtió en “un verdadero espacio de fraternidad, tejido común y esperanza” entre las Iglesias andinas. A la luz de las lecturas de la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, reflexionó sobre la respuesta de Abraham ante el llamado de Dios: “Aquí estoy”. “Ese mismo eco resuena en el salmo: ‘Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad’”, dijo, y manifestó que ese “Aquí estoy” también ha sido la respuesta pastoral de quienes participaron en el encuentro desde el inicio de las jornadas el pasado 25 de mayo. “Hemos venido a tejer no solo ideas, sino historias, desafíos y esperanzas comunes”, reiteró. Y comparó además la entrega de Abraham con la entrega que hoy se pide a la Iglesia latinoamericana. “Nosotros estamos llamados a no reservarnos nada, ni nuestros dones, nuestro tiempo ni nuestras seguridades para ponerlos al servicio de este tejido de elementos comunes que nos une como pueblo”, expresó. La mesa eucarística: fundamento de comunión Reflexionando sobre el Evangelio de Lucas y la Última Cena, Mons. Estrada sostuvo que la mesa de la Eucaristía se convierte en el modelo de cómo debe vivir la Iglesia: “La mesa de la Eucaristía deja de ser solo un rito sagrado para convertirse en un plano fundacional de cómo debe ser y actuar la Iglesia”. Aseguró que la sinodalidad no puede entenderse como una estructura burocrática o parlamentaria: “Hemos dicho y he escuchado que la sinodalidad no es un parlamento ni es una estructura burocrática, sino un estilo de vida que nace precisamente de lo que Jesús hace y dice en esta cena”. El obispo desarrolló varios elementos que, según explicó, ayudan a comprender la vida sinodal. “La mesa redonda es el espacio donde nadie es espectador”, Mons. Estrada puso en primer lugar el símbolo de la mesa compartida: “La mesa de la Eucaristía es el primer espacio verdaderamente sinodal”. Explicó que alrededor de la mesa todos participan y nadie queda excluido: “Aquí estamos todos. Horizontalidad en la comunión. En torno a la mesa no hay dignidades que sean más o menos”. Recordó además que por el bautismo todos los fieles poseen la misma dignidad y corresponsabilidad dentro de la Iglesia. Una Iglesia sinodal que escucha y se desgasta por el prójimo “Ardientemente he deseo comer esta Pascua con ustedes”, recordó el obispo citando el Evangelio. Explicó que la sinodalidad nace del deseo de Jesús de encontrarse con su pueblo y no de simples estrategias pastorales. “El caminar juntos o el sínodo no surge de una iniciativa humana, sino del deseo ardiente del Señor de encontrarse con nosotros”, señaló. Añadió que antes de debatir o tomar decisiones, la Iglesia debe aprender a escuchar al Espíritu Santo y a escucharse mutuamente: “No hay sinodalidad sin esa escucha paciente, abierta y sin prejuicios”, indicó. Y recordó que Jesús no reunió “a un comité de expertos perfectos”, sino a “una comunidad real que necesitaba aprender y caminar juntos”. Mons. Estrada insistió en que el gesto de partir el pan revela la esencia de una Iglesia en salida y misionera: “El pan se parte para poder llegar a todos. De la misma manera, una Iglesia sinodal es una Iglesia en salida misionera que se deja desgastar y partir por las necesidades del mundo, especialmente por los pobres”, expresó. En ese contexto recordó a los pueblos originarios, a las personas con discapacidad y a quienes sufren exclusión. Asimismo, evocó el testimonio de los santos latinoamericanos presentados durante la celebración, destacando especialmente a Santa Laura Montoya y a Santo Toribio de Mogrovejo por su entrega misionera. El servicio fraterno como antídoto al clericalismo Durante la homilía también abordó el tema del poder y el servicio dentro de la Iglesia. Recordó que en el Evangelio los discípulos discutían sobre quién era el más importante y explicó que Jesús responde colocando el servicio como centro de la autoridad cristiana: “El que sirve debe ser como el más importante”. A partir de ello señaló que “la sinodalidad es el antídoto definitivo del clericalismo porque reubica la autoridad no como poder, sino como servicio compartido”. Añadió que todos los bautizados están llamados al servicio y recordó que por el bautismo todos participan del sacerdocio común como “sacerdotes, profetas y reyes”. Hacia el final de su reflexión, Mons. Estrada propuso tres verbos para el camino pastoral de

27
May

Mons. Aurelio Pesoa: “La sinodalidad exige una participación activa de todos los bautizados”

Con un profundo llamado a caminar juntos como esencia de la vida eclesial, Mons. Aurelio Pesoa Ribera OFM, obispos del Vicariato Apostólico del Beni y presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, presidió la misa inaugural del Encuentro Regional de países Andinos del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), que se desarrolla en la Casa de Retiros Cardenal Clemente Maurer. Desde el inicio de su homilía, el prelado compartió el sentido espiritual del encuentro: “Nos reunimos bajo el soplo del Espíritu Santo con el corazón encendido por el caminar juntos. No estamos aquí para cumplir una agenda burocrática, sino para inaugurar un tiempo de gracia”. La sinodalidad en la realidad de la región andina En su reflexión, Mons. Pesoa contempló la realidad social y política que atraviesan las naciones de la región andina, señalando que los pueblos cargan “profundas heridas sociales, políticas” y diversos sufrimientos que permanecen en el corazón de las comunidades. Sin embargo, resaltó también “la reserva espiritual de nuestros pueblos”, capaz de sostener la esperanza y la fraternidad. A la luz de la Palabra de Dios, señaló que la sinodalidad ha sido el gran tema de reflexión en las Iglesias locales durante el último año y recordó que “caminar juntos no es una moda, sino la esencia misma de nuestra fe”. Una santidad comunitaria para avanzar en sinodalidad Comentando la primera carta de San Pedro, remarcó el llamado universal a la santidad. Desde ahí, sostuvo que “la comunión es el antídoto contra la fragmentación, contra toda polarización y el dolor fruto de los conflictos que sufren nuestros pueblos”. Mons. Pesoa insistió en que la experiencia cristiana no puede vivirse de manera individualista. “La santidad cristiana es esencialmente comunitaria”, dijo, recordando incluso una expresión conocida en los cursillos de cristiandad: “Nos salvamos y nos santificamos caminar juntos, pero en gracia”. El obispo recordó además que “no podemos caminar con Cristo si caminamos separados de nuestros hermanos”. Una Iglesia que escucha y da protagonismo a todos Por ello, exhortó a los participantes del encuentro a dejar de lado todo aquello que se opone a la comunión y a renovar el compromiso de caminar juntos: “La sinodalidad exige una participación activa y real de todos los bautizados”. Explicó que participar significa “poner nuestros carismas al servicio de los demás” y que la Iglesia sinodal debe caracterizarse por “la escucha mutua y el servicio que transforma nuestras relaciones”. El obispo insistió en que una Iglesia sinodal en la región debe abrir espacios reales para todos los sectores del Pueblo de Dios: “Una Iglesia sinodal en la región bolivariana debe dar protagonismo a los laicos, a las mujeres, a las comunidades indígenas, a los afrodescendientes y a los jóvenes”. El impulso misionero y la conversión pastoral Indicó que la comunión y la participación tienen “un norte claro”, que es la misión evangelizadora. En esa línea, resaltó que el Espíritu Santo “nos da la suficiente energía para anunciar la buena nueva de Jesucristo” y aseguró que “no hay vida sinodal sin un impulso misionero que nos desacomode”. El obispo exhortó a vivir una auténtica conversión pastoral y espiritual. “El camino sinodal nos exige una conversión de mente y corazón”, expresó, insistiendo en que los desafíos actuales requieren nuevas respuestas y nuevas formas de presencia eclesial. “Este encuentro es una invitación a la conversión pastoral”, subrayó. Y agregó: “No podemos responder a los desafíos de hoy con los métodos del ayer”. Mons. Aurelio Pesoa concluyó su homilía poniendo el camino regional bajo la protección de la Virgen María: “Que María, Madre de la Iglesia, guíe los pasos de cada uno de nosotros y también los pasos de nuestra Iglesia bolivariana. Dios nos bendiga y Dios siempre nos acompañe. Así sea”. 27 de mayo de 2026Fuente: CelamCEV Medios

27
May

Bolivia es sede del Segundo Encuentro de la Región Andina del Celam con participación de Venezuela

Este martes 26 de mayo comenzó en la Arquidiócesis de Cochabamba (Bolivia) el Segundo Encuentro de la Región Andina del Celam. Este evento se consolida como un espacio de profunda comunión eclesial que congrega a los obispos y delegados de la Iglesia católica de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y donde Venezuela dice presente con una activa participación pastoral. La cita, coordinada por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), se desarrollará hasta el jueves 28 de mayo con la meta de dinamizar la articulación regional como comunidad de discípulos misioneros. Una ruta de comunión eclesial que continúa desde Perú Este espacio de diálogo da continuidad al proceso de discernimiento iniciado en territorio peruano durante el año 2025. La iniciativa responde directamente a la necesidad de estrechar los lazos de colaboración pastoral ante los desafíos sociales y eclesiales que comparten las naciones de la cordillera andina. Asimismo, la designación de Bolivia como sede confirma el principio de rotación solidaria entre las iglesias locales. Metodología sinodal: Ver-Juzgar-Actuar El marco metodológico del encuentro asume la dinámica del Sínodo de la sinodalidad, iluminado por el pasaje evangélico de Juan (21, 2-12) sobre la pesca milagrosa. A través de la dinámica de las «conversaciones en el Espíritu», los participantes viven un ejercicio de escucha activa y discernimiento comunitario, estructurado en las tres fases tradicionales del método pastoral latinoamericano: Expositores magistrales iluminan el discernimiento pastoral Las jornadas cuentan con el aporte analítico de dos especialistas bolivianos. El economista Juan Carlos Núñez, director de la Fundación Jubileo, presentará una radiografía sobre los derechos humanos, la democracia y la realidad social de la región desde la Doctrina Social de la Iglesia. Por su parte, el teólogo jesuita padre Manuel Hurtado SJ, presidente de la Facultad de Teología «San Pablo», guiará la reflexión teológico-pastoral aportando su experiencia en cristología y diálogo interreligioso. Una Iglesia andina más articulada y misionera A partir del interrogante central «¿Cómo percibimos nuestra presencia eclesial en medio de la realidad de nuestro país?», los delegados buscan renovar los caminos evangelizadores del continente. En sintonía con las orientaciones del Papa Francisco y el Papa León XIV, el Segundo Encuentro de la Región Andina del Celam reafirma el compromiso de edificar una Iglesia en salida, sinodal y en constante atención a los signos de los tiempos. 27 de mayo de 2026Fuente: CelamCEV Medios

25
May

Hacia la implementación del Sínodo: Celam promueve el liderazgo laical y femenino

La participación efectiva de laicos, laicas y personas consagradas en funciones de liderazgo eclesial fue el tema central del Segundo Encuentro Virtual de Implementación del Sínodo, promovido este 22 de mayo por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam). La jornada reunió a especialistas y agentes pastorales quienes analizaron desafíos teológicos y experiencias concretas orientadas a fortalecer una Iglesia más participativa, corresponsable y sinodal. El camino formativo, moderado por el padre Pedro Brassesco, contempló el análisis de las prácticas destinadas a fortalecer la comunión y la misión en las comunidades, resaltando especialmente la invitación del documento final del Sínodo a promover una mayor presencia de laicos y mujeres en los procesos de discernimiento eclesial y en las instancias de toma de decisiones. Janeth Rincón Morales: la voz de la laica venezolana en el Celam En el marco de las experiencias regionales, destacó la intervención de la laica venezolana Janeth Rincón Morales, quien aportó la visión y el compromiso de la Iglesia en Venezuela dentro de los procesos de transformación eclesial. Laica venezolana vinculada a diversos procesos pastorales, Janeth Rincón Morales aseguró que la vivencia de la sinodalidad se cultiva desde los primeros espacios de convivencia familiar. “La sinodalidad y la corresponsabilidad laical comienzan por nuestra educación en el hogar”, señaló, al tiempo que destacó el valor del acompañamiento comunitario en el ejercicio de su misión eclesial. La coordinadora del Observatorio Socio-antropológico y Pastoral del Centro de Gestión del Conocimiento del Celam, insistió en que la corresponsabilidad laical “no disminuye ni debilita el poder de los ministros ordenados”, sino fortalece el aporte al trabajo evangelizador compartido. En ese contexto, mencionó experiencias de colaboración entre religiosos y laicos en distintos espacios pastorales y congregacionales. “Ahora formamos una familia”, expresó, señalando que cada vez existen más espacios compartidos de discernimiento y toma de decisiones. El bautismo como base de la corresponsabilidad El encuentro contó también con reflexiones teológicas fundamentales sobre la identidad de la Iglesia como Pueblo de Dios. El teólogo brasileño César Kuzma profundizó en la eclesiología del Concilio Vaticano II. “Por el bautismo todos nosotros somos llamados a ser sujetos eclesiales”, explicó, insistiendo en que esto demanda una actitud corresponsable y activa dentro de las estructuras pastorales y misioneras. Durante su intervención, el docente reconoció que muchas estructuras y prácticas eclesiales todavía “no son sinodales” y que, por ello, necesitan procesos de renovación y cambio. Impulso al liderazgo laical y femenino desde los orígenes de la Iglesia Por su parte, la teóloga argentina Carolina Bacher Martínez invitó a releer Pentecostés desde una mirada marcada por la diversidad y la corresponsabilidad eclesial, recordando que la diversidad forma parte de la identidad original de la Iglesia. La teóloga argentina destacó que uno de los principales llamados del documento sinodal es ampliar las oportunidades de liderazgo para las mujeres en la Iglesia. “Nada hay que impida que las mujeres desempeñen funciones de liderazgo en la Iglesia. Lo que viene del Espíritu no puede detenerse”, reiteró. El encuentro concluyó con la intervención de Ángel David Montes Reyes, de Puerto Rico, quien compartió las estructuras de participación juvenil y diocesana en Caguas, animando a seguir construyendo “una Iglesia misionera” donde todos puedan “continuar caminando juntos”. 25 de mayo de 2026Fuente: CelamCEV Medios

22
May

Presidente de la CLAR: “No hay otra forma de ser Iglesia hoy que avanzar en el camino sinodal”

En el actual contexto de desafíos que atraviesa la Iglesia en América Latina, la vida consagrada reafirma que la sinodalidad es un compromiso que debe asumirse desde la corresponsabilidad y la renovación pastoral. Así lo expresó el padre José Luis Loyola, presidente de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR), durante el encuentro “Sinodalizar, sinodalizándonos” celebrado en Bogotá. Este evento, impulsado por el Centro Teológico Cebitepal, reunió a diversos especialistas con el objetivo de llevar a la práctica las conclusiones del Sínodo. Para el padre Loyola, el reto principal radica en transformar este concepto en una acción concreta y cotidiana dentro de las comunidades. ¿Cómo renovar la vida religiosa en el continente? El presidente de la CLAR, perteneciente a los Misioneros del Espíritu Santo, recordó que la reciente junta general del organismo en República Dominicana se centró en la necesidad de impulsar el camino sinodal en las estructuras de la vida religiosa. Aunque las congregaciones poseen una esencia comunitaria, reconoció que aún existen vacíos y aspectos por profundizar para evitar el aislamiento. Inspirados en la figura evangélica de Nicodemo, que invita a «nacer de nuevo», la presidencia de la CLAR subraya que la misión actual solo puede sostenerse en comunión con toda la Iglesia. Audiencia con el Papa León XIV en la Santa Sede Durante una reciente visita al Vaticano a mediados de mayo, los representantes de la CLAR mantuvieron un encuentro cercano con el Papa León XIV. En la audiencia, el Sumo Pontífice enfatizó que el camino sinodal tiene como fin último la misión, alertando sobre el riesgo de una Iglesia replegada en sí misma frente a las realidades de violencia y división en el continente. “La sinodalidad es para la misión”, recordó el Santo Padre en un ambiente de escucha atenta ante los desafíos sociales de la región. Resistencias y crisis vocacional El Celam agregó que el Padre Loyola al referirse a las resistencias internas frente al proceso sinodal, el religioso sostuvo que la sinodalidad “no es un invento de este momento”, sino “una dimensión esencial y constitutiva de la vida eclesial”. 22 de mayo de 2026Fuente: CelamCEV Medios