Categoría: Iglesia en Latinoamérica

17
Jun

Mons. Lizardo Estrada a coordinadores de redes: «Trabajemos por una comunicación eclesial centrada en la dignidad humana y el Evangelio»

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) reafirma su opción preferencial por una comunicación eclesial más integrada, sinodal y firmemente comprometida con la dignidad de la persona humana. De este modo lo expresó el excelentísimo monseñor Lizardo Estrada en el marco del Encuentro de Coordinadores de Redes de Comunicación de la Iglesia en América Latina y el Caribe, una propuesta orientada a robustecer una “red de redes” que camine al servicio de la acción evangelizadora en nuestra región. Durante su alocución de apertura, el secretario general del Celam manifestó su gratitud hacia los delegados por asumir el compromiso de potenciar los canales comunicacionales de la Iglesia, en sintonía con las directrices del Centro para la Comunicación del organismo episcopal. “Gracias por haber aceptado esta invitación y esta responsabilidad, en continuidad con las iniciativas que se vienen desarrollando bajo el liderazgo del Centro para la Comunicación, para la constitución de una ‘red de redes’ al servicio de la comunicación eclesial en nuestro continente”, manifestó el prelado. Comunicar con incidencia profética desde la sinodalidad Para el obispo, esta asamblea se instituye como un espacio propicio para robustecer una comunicación eclesial dotada de “incidencia profética” y animada por la sinodalidad, concebida como la naturaleza misma de la Iglesia. Al respecto, precisó que la labor comunicativa demanda caminar juntos, practicar la escucha mutua, dialogar y realizar un discernimiento comunitario para ensanchar la acción pastoral. “El Celam es consciente de la importancia crucial de este encuentro, en la perspectiva de continuar fortaleciendo los procesos comunicativos, con incidencia profética y una inspiración sinodal”, aseveró. Asimismo, ponderó la urgencia de seguir edificando el Reino de Dios a través de la opción evangélica por los más pobres, los desvalidos y aquellos marginados por las estructuras sociales contemporáneas. En su disertación, el pastor peruano rememoró el llamado del Papa Francisco a promover una “paz desarmante y desarmada”, recalcando que este reto exige de los agentes de la comunicación eclesial una renovada disposición para sembrar esperanza y comunión. “La comunicación para una paz desarmante y desarmada a la que nos exhorta el Papa exige de cada uno de nosotros la audacia de trazar hojas de ruta que nos lleven a tejer redes de esperanza”, puntualizó. Redes que liberan al servicio de la comunión Bajo esta misma premisa, trajo a la memoria las orientaciones del Santo Padre durante el Jubileo de los Misioneros Digitales, espacio donde exhortó a “reparar las redes” con el fin de disipar la soledad y suscitar entornos de auténtico encuentro. Se busca, por tanto, propiciar “redes que liberen, salven” y que favorezcan el “redescubrir la belleza de mirarnos a los ojos”. En otro momento de su alocución, Mons. Estrada recordó una reciente alocución del Sucesor de Pedro dirigida a los ámbitos de la cultura, el arte, la economía y el deporte en su visita apostólica a España, donde invitó a “ser hilos nuevos para tejer redes nuevas”. Con base en esta metáfora, motivó a los asambleístas a asumir un rol protagónico en la actualización de la comunicación eclesial. “Estoy convencido, hermanas y hermanos que ustedes son esos hilos nuevos en las manos de Dios, que nos ayudarán a seguir proyectando una comunicación cada vez más humanizante centrada en la dignidad humana y en el Evangelio”, sostuvo con convicción. Para concluir, el secretario general de la entidad de comunión episcopal auguró que este encuentro fortifique los lazos de cooperación mutua entre las distintas estructuras comunicativas de la región, permitiendo que la Iglesia continúe proclamando la Buena Nueva con creatividad, proximidad y espíritu eclesial. “Les deseo un fructífero encuentro. Que Nuestra Señora interceda por cada uno de ustedes y de nuestras redes de comunicación eclesial en América Latina y el Caribe», finalizó. 17 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

15
Jun

Nuevos ministerios y servicios pastorales: Celam reflexiona para fortalecer la sinodalidad

Teólogos, agentes de pastoral y líderes eclesiales de América Latina y el Caribe manifestaron la necesidad de crear servicios y ministerios que respondan a las realidades concretas de las comunidades. Esta iniciativa busca fortalecer la corresponsabilidad bautismal y la misión evangelizadora en el proceso de implementación del Sínodo sobre la Sinodalidad. Como parte de los procesos de recepción del Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), a través de su Centro de Formación Cebitepal, realizó el tercer webinar dedicado a reflexionar sobre la creación de servicios y ministerios que respondan a las necesidades pastorales actuales de las Iglesias particulares. En la oportunidad se analizaron los desafíos de una Iglesia llamada a discernir nuevas formas de servicio ante las transformaciones sociales, culturales y eclesiales de nuestro tiempo. Los ministerios como respuesta a las necesidades de la misión Al iniciar el encuentro, se planteó la pregunta sobre qué necesidades concretas de las diócesis y parroquias exigen hoy una acción pastoral efectiva y la creación de nuevos ministerios. También se remarcó la necesidad de identificar aquellas situaciones que sobrepasan la capacidad de respuesta de las estructuras actuales. El primero en intervenir fue el sacerdote argentino Jorge Blunda, doctor en Sagrada Escritura, quien recordó que el Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad invita a las Iglesias locales a responder con creatividad y valentía a las necesidades de la misión. Según explicó, el actual camino impulsado por el Concilio Vaticano II y profundizado por los pontificados de Francisco y León XIV exige una renovada reflexión sobre la naturaleza del servicio. “El criterio fundamental no es el poder, sino la comunión y la misión”, señaló el teólogo, observando que la experiencia eclesial posee una dimensión profética en el contexto mundial actual. La inspiración de las primeras comunidades cristianas Para discernir los ministerios necesarios hoy, el padre Blunda insistió en la importancia de mirar simultáneamente la realidad y la Sagrada Escritura. Recordó el episodio de Moisés y los setenta ancianos en el libro de los Números, así como la organización de los siete servidores en los Hechos de los Apóstoles. “El Espíritu de Dios no se concentra en una sola persona, sino que distribuye sus dones y carismas en todo el pueblo”, dijo. A partir de las cartas de san Pablo, señaló que los ministerios nacían dentro de comunidades caracterizadas por la fraternidad y la corresponsabilidad. Subrayó además que muchos de esos servicios eran ejercidos por mujeres y se entendían dentro de la dimensión sacerdotal de todo el Pueblo de Dios. Pedro Trigo: la sinodalidad nace de la fraternidad en Cristo La segunda intervención estuvo a cargo del jesuita venezolano-español Pedro Trigo, reconocido teólogo latinoamericano. El padre Trigo advirtió que la creación de nuevos ministerios solo tendrá sentido si se fundamenta en una auténtica experiencia de fraternidad cristiana. A su juicio, el Sínodo sobre la Sinodalidad y la dinámica sinodal no surgen simplemente del ejercicio de funciones, sino del reconocimiento de la relación personal con Jesucristo. Por ello insistió en que el verdadero fundamento es caminar juntos en el seguimiento de Cristo y vivir la fraternidad como eje de toda la vida eclesial. La necesidad de una espiritualidad del seguimiento El jesuita Pedro Trigo señaló la importancia de promover la contemplación orante de los Evangelios y el discernimiento comunitario. Advirtió sobre el riesgo de multiplicar ministerios institucionalizados para tareas que deberían surgir espontáneamente de la fraternidad cristiana, como acompañar a quienes sufren o visitar enfermos. En ese sentido, insistió en que la Iglesia debe priorizar el fortalecimiento de la fraternidad antes que la creación indiscriminada de nuevas estructuras. “La sinodalidad consiste en que cada uno reciba de los demás con gratitud y comparta los dones que Dios le ha dado”, expresó. Experiencias desde la realidad eclesial de Chile El webinar también permitió conocer experiencias pastorales concretas en el marco del Sínodo sobre la Sinodalidad. Una de ellas fue presentada por Nury Seriche, laica de la diócesis de Copiapó, en Chile, quien actualmente coordina una parroquia en virtud del canon 517 debido a la escasez de sacerdotes. Seriche relató que asumió esta responsabilidad tras un proceso de discernimiento impulsado por su obispo. Actualmente la parroquia está integrada por seis comunidades cuyas decisiones se comparten activamente. “El sínodo nos ha ayudado a comprender que caminar juntos no es solamente una expresión bonita, sino una realidad que debemos vivir”, dijo, resaltando el compromiso de las mujeres en la misión. Panamá impulsa nuevos ministerios de escucha, consuelo y caridad Otra experiencia valiosa fue presentada por la hermana Rosmery Castañeda, de la Arquidiócesis de Panamá, quien habló sobre la necesidad de desarrollar ministerios capaces de responder a las nuevas periferias humanas identificadas por el Sínodo sobre la Sinodalidad. Uno de los proyectos en desarrollo es el Ministerio del Consuelo y la Esperanza, orientado a acompañar a personas enfermas y familias en duelo. Para ello se ha iniciado un programa de formación destinado a agentes pastorales y voluntarios, haciendo urgente la formación de laicos preparados ante la escasez de capellanes. Asimismo, Panamá está fortaleciendo el Ministerio de la Caridad y la Fraternidad Social para responder a fenómenos como la pobreza y la migración forzada. “Una Iglesia que sana y sirve debe estar donde hay sufrimiento, soledad y exclusión”, subrayó la religiosa. Superar el clericalismo y revalorizar el bautismo En la parte final del encuentro, los ponentes respondieron preguntas relacionadas con la aceptación de los ministerios laicales frente al clericalismo. Nury Seriche reconoció que muchas comunidades siguen dependiendo excesivamente del sacerdote, pero destacó que la participación laical construye gradualmente una cultura de corresponsabilidad. Por su parte, el P. Jorge Blunda sostuvo que la clave del Sínodo sobre la Sinodalidad está en recuperar una sólida teología del bautismo: “Todos los bautizados comparten una responsabilidad diferenciada en la vida y misión de la Iglesia”. Finalmente, el P. Pedro Trigo concluyó recordando que lo verdaderamente permanente en la Iglesia no son los cargos, sino la fraternidad de los hijos e hijas de Dios. 15 de junio de 2026Fuente:

12
Jun

Desde Trinidad y Tobago, el Celam invita a transformar la diversidad en una riqueza pastoral

Marcada por el llamado pontificio a caminar en comunión y a reconocer la pluralidad cultural como un don para la evangelización, finalizó la segunda jornada del Encuentro Regional que el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam). Dicho encuentro fue del 8 al 11 de junio en Trinidad y Tobago. La Santa Misa presidida por Monseñor Lizardo Estrada Herrera, Secretario General del Celam. Por su parte, la homilía se proclamó en un espíritu bilingüe: en inglés por el Padre Donald Chambers, Secretario General de la Conferencia Episcopal de las Antillas (AEC). En español por el Padre Eric García, Secretario General Adjunto del Celam. Inspirada en el Evangelio de San Mateo, la predicación profundizó en el mandato de Jesucristo de ser luz del mundo. En ese sentido, surgió como reflexión como un compromiso que urge encarnar en las realidades complejas de las islas y naciones caribeñas. Ser luz en medio de las realidades del Caribe Durante la homilía, se enfatizó que la luz de la fe tiene la propiedad de atraer, congregar y renovar la esperanza, por lo que el pueblo de Dios debe manifestarla a través del testimonio de vida. «No es suficiente con recibir la luz; estamos llamados a resplandecer», se interpeló a los delegados. Tomando como referencia la iluminación bíblica del profeta Elías y la viuda de Sarepta, los secretarios generales recordaron que la Providencia Divina actúa con fuerza en los escenarios de mayor vulnerabilidad, transformando la fragilidad en un faro de esperanza para los pueblos. En sintonía con la doctrina social de la Iglesia, los pastores no obviaron las heridas históricas de la región, como las secuelas del colonialismo y la esclavitud, además de los desafíos actuales del Celam: la movilidad humana, la violencia, la desigualdad económica y el impacto del cambio climático en las comunidades. Una vocación compartida eclesial Frente a estas realidades, la asamblea fue invitada a reflexionar sobre la sinodalidad mediante la pregunta: «¿Cómo podemos ser luz juntos?». En este sentido, se exhortó a evitar que las barreras lingüísticas, políticas o geográficas fracturen la unidad, invitando a asumirlas, en cambio, como una auténtica gracia para la misión. Asimismo, se valoró positivamente la estructura orgánica con la que el Celam acompaña los procesos en la región, respetando las particularidades identitarias de las Antillas. «Nos une una misma memoria histórica, los mismos retos y, sobre todo, una idéntica vocación eclesial», afirmaron. Detectores de la gracia y la comunión El ambiente de fraternidad y hospitalidad vivido por los obispos, sacerdotes, religiosos y laicos durante este encuentro del Celam en el Caribe fue propuesto como un signo visible de comunión eclesial, donde los límites idiomáticos se superaron gracias a la alegría compartida y el sentido de pertenencia a la Iglesia universal. Para concluir, se animó a los participantes a ser constantes «detectores de la gracia», capaces de contemplar la huella de Dios en el patrimonio humano del Caribe. «Nuestras diferencias no representan un obstáculo; son el espacio idóneo para que el Espíritu Santo nos configure como un solo cuerpo apostólico», subrayó la homilía. La animación litúrgica de la jornada estuvo a cargo del Ministerio de Música de la Comunidad Cristo Rey de Les Efforts (Trinidad y Tobago), cuyos cantos nativos favorecieron un clima profundo de oración y cercanía fraterna entre todos los delegados del Caribe. 12 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

10
Jun

Monseñor Lizardo Estrada inaugura el Encuentro Regional del Caribe con llamado a profundizar la sinodalidad

Con un renovado llamado a profundizar el proceso sinodal y a consolidar la comunión entre las Iglesias particulares, monseñor Lizardo Estrada Herrera, secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), fue el encargado de hacer la apertura al Encuentro Regional del Caribe que se realiza en Trinidad y Tobago del 8 al 11 de junio. El encuentro, organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), tiene el propósito de “ensanchar la tienda” y afianzar lazos de cooperación con las Conferencias Episcopales del continente. En esta ocasión reúne representantes eclesiales de Cuba, Haití, República Dominicana, Haití, Puerto Rico y los territorios que integran la Conferencia Episcopal de las Antillas. Con este encuentro, correspondiente al último del ciclo de 2026, se completan ocho de las doce reuniones regionales previstas por el organismo continental. En su intervención, el secretario general del Celam resaltó los frutos del proceso sinodal que vive la Iglesia en América Latina y el Caribe y destacó el compromiso de la Iglesia por fortalecer su carácter de Pueblo de Dios que avanza en comunión. “Estamos avanzando en sinodalidad. También en asumir nuestra condición de Iglesia Pueblo de Dios, que peregrina junta”, expresó, recordando la necesidad de escuchar “el grito de los empobrecidos y de la madre tierra”. Caminar juntos en medio de los desafíos en el Encuentro Regional del Caribe El también obispo auxiliar del Cusco, en el Perú, agradeció la disposición de las delegaciones para hacerse presentes en el encuentro y reconoció los desafíos que implica la movilidad en la región caribeña. En ese contexto, lamentó la ausencia física de la representación haitiana por dificultades de visado. “Sabemos lo difícil que es reunirse en el Caribe”, expresó, precisando que la Iglesia en Haití participa mediante los medios digitales. Tras agradecer la cálida recepción de la Iglesia de las Antillas, monseñor Estrada destacó que el segundo ciclo de los encuentros regionales busca profundizar la participación como uno de los pilares del proceso sinodal que vive la Iglesia. “Queremos seguir caminando juntos, profundizar la coordinación y la comunión”, señaló. Inspirados por el magisterio universal, en otro momento de su mensaje, monseñor Estrada puso de relieve la acogida que ha suscitado el pontificado de León XIV y el impacto de su encíclica Magnifica Humanitas. Destacó el llamado del Papa a “elevar la mirada” para descubrir a Dios en el rostro de quienes más necesitan ser servidos. “Hemos visto cómo una sociedad que pretendían secularizada y polarizada acoge con tanto cariño a nuestro Pastor de la Iglesia toda. ¡Bendito sea Dios!”, manifestó. Compartir dones para fortalecer la misión dentro del Encuentro Regional del Caribe El prelado hizo memoria del camino recorrido por las Iglesias caribeñas a partir de la reunión celebrada en Santo Domingo en marzo de 2025, cuando se identificaron algunas de las principales heridas que afectan a la región, entre ellas la migración forzada, la violencia, las crisis sociales y el impacto del cambio climático. Del mismo modo, destacó las expresiones de esperanza representadas por la solidaridad de las comunidades y la vocación de la Iglesia de acoger y acompañar. Al respecto, el secretario general subrayó que las prioridades identificadas por las distintas regiones fueron incorporadas por la 40.ª Asamblea del Celam al horizonte pastoral de la Iglesia en América Latina y el Caribe. “Con la participación de todos, podemos avanzar en el desarrollo de la evangelización de nuestros pueblos, ayudándonos unos a otros”, aseguró. El obispo peruano hizo hincapié en la importancia de afianzar los vínculos de cooperación entre las Conferencias Episcopales, promoviendo el intercambio de experiencias, conocimientos y recursos al servicio de la misión común. “Que cada Iglesia ofrezca lo que tiene y pida a otras lo que necesita”, expresó. Asimismo, reiteró que el anuncio del Evangelio no corresponde únicamente a especialistas, sino a todo el Pueblo de Dios. “Predicar el Evangelio no es tarea de algunos pocos expertos: es tarea de todos, todos, todos”, enfatizó. Al cerrar su mensaje, el secretario general del Celam invitó a consolidar una Iglesia cercana a las personas y abierta a todos, inspirada en el ejemplo que ofrece el papa León XIV. “Este es el camino que debemos seguir: defender la dignidad humana, trabajar por la justicia para construir la paz”, afirmó, antes de encomendar a Dios los trabajos previstos durante los tres días del Encuentro Regional del Caribe. 10 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

08
Jun

Celam participa en Encuentro Internacional de misioneros digitales en Argentina

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) participó activamente en el Encuentro Internacional de comunicadores y misioneros digitales, celebrado en Argentina. El evento fue organizado por el equipo de Comunicadores de Schoenstatt bajo el inspirador lema: “¡Vayan a reparar las redes!”, una exhortación hecha por el Papa Francisco en julio de 2025 durante el Jubileo del mundo digital en Roma. La cita eclesial reunió a más de 100 delegados de América Latina y Estados Unidos, incluyendo representantes del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, con el objetivo de analizar los desafíos actuales de la evangelización en los nuevos entornos virtuales. Hacia una cultura del encuentro en la virtualidad Enrique Soros, coordinador general de Comunicadores de Schoenstatt, destacó que la pastoral en las redes no es una simple alternativa tecnológica, sino un pilar esencial para la Iglesia de hoy. «Vivimos inmersos en una cultura digital», afirmó, al tiempo que recordó que el propósito fundamental no es solo usar las plataformas, sino salir al encuentro de las personas que las habitan para impregnarlas con los valores del Evangelio. ADN Celam: Una red de redes al servicio de la Iglesia Por su parte, el doctor Oscar Elizalde, director del Centro para la Comunicación del Celam, presentó la ponencia titulda “Hacia una red de redes de comunicación al servicio de la misión evangelizadora”. Durante su intervención, Elizalde expuso el trabajo sinodal y colaborativo que realiza la Iglesia en el continente mediante la creación de redes temáticas como: Elizalde invitó a todos los comunicadores a sumarse a este esfuerzo conjunto, poniendo a disposición el ecosistema informativo de la institución como una plataforma para la profecía y la creatividad pastoral. Habitar el continente digital con sentido eclesial El encuentro contó también con la guía del Excelentísimo Monseñor Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede. El prelado reflexionó sobre la necesidad de encarnar el mensaje de Cristo en el ecosistema digital, donde la juventud tiene un rol protagónico. Monseñor Ruiz advirtió que la labor de los misioneros digitales debe ir más allá de la simple conexión tecnológica; el verdadero reto radica en generar comunión, propiciar el encuentro personal, vivir en fraternidad y superar las brechas de la superficialidad para construir relaciones profundas basadas en el amor cristiano. 08 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

04
Jun

Encuentro Regional del Celam: La región andina consolida su camino hacia una Iglesia que escucha, discierne y camina unida

La convicción de que la evangelización requiere una Iglesia cada vez más articulada, corresponsable y abierta a la acción del Espíritu se vivió en el Encuentro Regional del Celam de los Países Andinos, realizado en la Casa de Retiros Cardenal Clemente Maurer, en Cochabamba, donde 42 participantes provenientes de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela compartieron experiencias, desafíos y esperanzas para seguir caminando juntos en sinodalidad. Compartir dones, esperanzas y desafíos en el Encuentro Regional del Celam Para el padre Antonio Arocha, de Venezuela, uno de los mayores frutos del encuentro fue la oportunidad de conocerse y fortalecer los vínculos entre las Iglesias de la región. “Esperamos que de aquí salgan muchos frutos, frutos de mayor cercanía”, manifestó. El sacerdote dijo que el intercambio permitió compartir no solo dificultades y preocupaciones, sino también las riquezas pastorales presentes en cada país: “Estamos compartiendo esperanzas, compartiendo dificultades, dolores, pero también cosas buenas y maravillosas. Cada país tiene un don maravilloso de cosas que ha recibido de la Iglesia y que las pone al servicio de toda la Iglesia” Iglesia más cercana, articulada y corresponsable Entre los participantes estuvo Diana Murcia, de Colombia, quien manifestó que el encuentro confirmó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre las Iglesias locales: “Este encuentro me confirma que la misión evangelizadora hoy no puede hacerse de manera aislada. Necesitamos una Iglesia más articulada, más cercana, más corresponsable y más abierta a la acción del Espíritu”. Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, Mons. Aurelio Pesoa Ribera OFM, señaló que las reflexiones desarrolladas permitieron conocer diversos aspectos relacionados con el caminar de la Iglesia. En ese sentido, destacó que estos espacios ayudan a identificar los desafíos que enfrentan las comunidades eclesiales y a mantenerse atentos a las realidades de la región: “Para estar atentos hay que conocer los peligros o dificultades que uno se puede enfrentar, y creo que esta reflexión nos ayudará a que de verdad podamos seguir caminando como Iglesia latinoamericana, como Iglesia de los países bolivarianos y, por supuesto, como Iglesia boliviana”, expresó. La conversación en el Espíritu como camino de discernimiento La hermana Andrea Lara, de Ecuador, definió la experiencia como “un paso de Dios por nuestras vidas”, vivido en medio de los desafíos sociales y económicos que atraviesan los países de la región. “Partimos desde las dificultades que tienen todos nuestros países, todo el problema social y económico que atravesamos con perspectivas similares, pero siempre a la luz de los criterios bíblicos y magisteriales”, señaló. La religiosa hizo hincapié especialmente en la metodología de la Conversación en el Espíritu, uno de los ejes de la experiencia sinodal promovida por la Iglesia. Esperanza que impulsa La delegada peruana Silvia Alayo subrayó que el encuentro renovó la esperanza de seguir construyendo una Iglesia sinodal capaz de responder a los desafíos de América Latina: “Este encuentro reaviva nuestra esperanza para dejar actuar al Espíritu en este caminar juntos bajo la espiritualidad de la sinodalidad y así poder lograr una integración de la Patria Grande”, afirmó. También hizo referencia al contexto regional que enfrenta desafíos democráticos, institucionales y de derechos humanos, insistiendo en que la esperanza cristiana sigue siendo una fuerza transformadora. Al concluir el encuentro, los participantes manifestaron su deseo de fortalecer el trabajo en red al servicio de la evangelización y de seguir construyendo espacios de comunión, discernimiento y misión compartida, convencidos de que la sinodalidad es el camino que el Espíritu propone hoy a la Iglesia en América Latina y el Caribe. 05 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

03
Jun

Mons. Lizardo Estrada a los comunicadores católicos: «Debemos humanizar y dignificar la comunicación en tiempos de fake news»

“Toda comunicación auténtica nace de Dios y conduce al encuentro generoso con el otro”, afirmó Monseñor Lizardo Estrada, el secretario general del Celam, en el Encuentro Nacional de Comunicadores Católicos en Cusco. En la jornada inaugural, Monseñor Lizardo llamó a ejercer una comunicación centrada en la dignidad humana, la verdad y el encuentro, a pesar de la polarización, la desinformación y el avance tecnológico. Humanizar y dignificar desde la fe Durante la Eucaristía de apertura, el obispo auxiliar de Cusco recordó que comunicar implica humanizar y dignificar. Ante obispos, sacerdotes, religiosas y comunicadores católicos, el prelado afirmó que Dios continúa pronunciando “palabras de vida y esperanza en medio de un mundo saturado de ruido, superficialidad y fake news”. Subrayó que la misión no se reduce a transmitir información o dominar herramientas digitales, sino a custodiar la dignidad humana a través de la verdad de Jesucristo. Los riesgos de la despersonalización de la comunicación Al recordar el mensaje papal de “custodiar voces y rostros humanos”, Estrada advirtió que la inteligencia artificial y la manipulación informativa pueden despersonalizar la comunicación. Señaló la tentación de reducir a las personas a números o tendencias. Frente a esto, insistió en que la tecnología nunca reemplazará el corazón humano, exhortando a los comunicadores católicos a ser discípulos misioneros capaces de humanizar la sociedad. Escuchar antes de hablar para generar comunión El prelado pidió priorizar la verdad y la dignidad antes que el impacto mediático o la viralización. Afirmó que la comunicación eclesial debe generar comunión sin desligarse de la realidad, valorando las raíces culturales y las tradiciones. “La comunicación no puede alejarse del pueblo. Debe tener olor a pueblo, rostro de pueblo y corazón de pastor”, afirmó, cuestionando además cómo se comunica la fe en el entorno digital. Caminos para el encuentro con Cristo Monseñor Estrada agregó que la misión de los comunicadores católicos no consiste en ganar discusiones, sino en abrir caminos para el encuentro con Cristo. Abogó por que este evento sea una experiencia espiritual que renueve la vocación de la Iglesia, utilizando los medios como instrumentos de verdad, justicia y fraternidad. Finalizó pidiendo a María que guíe a los profesionales para que este encuentro sea un verdadero Pentecostés. 03 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

03
Jun

Quinto coloquio destaca investigación y observatorios sociopastorales como claves para afrontar crisis educativas en la región

Con el propósito de fortalecer los observatorios sociopastorales de América Latina y el Caribe, el Centro de Gestión del Conocimiento (CGC) del Celam realizó la quinta edición del conversatorio «¿Cómo analizar y transformar la realidad educativa en América Latina y el Caribe?». El encuentro formó parte del ciclo promovido por la Red Sinodal de Observación Sociopastoral y el Observatorio Socioantropológico Pastoral (OSAP). La sesión contó con la participación de la economista Gloria Bernal, directora del Laboratorio de Economía de la Educación de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia. Según explicó Aldo Vázquez, coordinador de la red, estos encuentros favorecen el intercambio de experiencias entre observatorios eclesiales, universidades católicas y organismos vinculados a conferencias episcopales de la región. Una experiencia que fortalece a los observatorios sociopastorales Las ideas expuestas en el encuentro encontraron una amplia acogida entre los participantes, despertando un profundo interés de cara a la realidad eclesial del continente. La venezolana Janeth Rincón Morales, coordinadora del Observatorio OSAP, destacó que esta experiencia representa una referencia fundamental para los esfuerzos de la Iglesia por consolidar centros dedicados al seguimiento y análisis de la realidad educativa. “Estamos muy contentos porque la información que nos ha compartido la doctora Gloria es muy puntual y va al logro de los objetivos que nos hemos planteado”, aseguró la coordinadora venezolana Janeth Rincón Morales. Por su parte, Nelson Otaya, coordinador del núcleo de educación y juventud de la red de observatorios, afirmó que la experiencia compartida representa un estímulo para robustecer espacios de investigación que permitan comprender y visibilizar los desafíos educativos que atraviesan los países de la región. Un laboratorio que convierte los datos en decisiones Durante su intervención, Bernal explicó que el laboratorio colombiano nació en 2020 con el fin de generar información clave para el análisis educativo. La investigación se apoya en el análisis de datos para comprender las transformaciones de la enseñanza, detectando fenómenos como la caída de la natalidad y su repercusión en la futura demanda escolar. No obstante, la académica advirtió que los datos cuantitativos son insuficientes para leer toda la realidad por sí solos. Por esta razón, el centro ha fortalecido el uso de metodologías cualitativas para identificar las razones profundas que explican las tendencias reflejadas en las estadísticas. Evaluar en el terreno para transformar El carácter de “laboratorio” implica el desarrollo de experiencias concretas en las propias instituciones educativas. Se recoge evidencia previa y posterior a la implementación de los proyectos con el fin de determinar qué estrategias generan mejores resultados según las características de los estudiantes y sus entornos. Además de producir evidencia, el laboratorio trabaja por comunicar los hallazgos de forma clara y precisa para incidir en la toma de decisiones. Esta labor de divulgación gratuita ha dado lugar a más de 130 informes públicos, una veintena de documentos de política pública y más de 150 infografías que sirven de insumo técnico en debates nacionales. Redes, diversidad y el valor de la rigurosidad Bernal atribuyó el crecimiento del laboratorio al respaldo institucional, al trabajo de equipos multidisciplinarios (psicólogos, trabajadores sociales, educadores) y a una amplia red de colaboradores. Asimismo, señaló que ante desafíos como la polarización social y política, la mejor respuesta de los observatorios sociopastorales y centros de investigación debe ser la rigurosidad metodológica. La jornada concluyó reafirmando la importancia de potenciar los observatorios sociopastorales como espacios de análisis, discernimiento y generación de conocimiento, siempre al servicio de una educación que contribuya a la construcción de sociedades más justas, solidarias y esperanzadoras. 03 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

01
Jun

Sinodalidad, fraternidad y misión compartida: los frutos del Encuentro Regional de Países Andinos del Celam

Tras varios días de reflexión, diálogo y discernimiento comunitario, el Encuentro Regional de Países Andinos concluyó en la Casa de Retiros Cardenal Clemente Maurer de Cochabamba con un balance positivo, la conformación de un Equipo de Animación Regional y la definición de nuevas líneas de trabajo para fortalecer la colaboración pastoral entre las Iglesias de la región. Una experiencia de sinodalidad en el Encuentro Regional de Países Andinos Así lo expresó Guillermo Sandoval, director del Centro de Gestión del Conocimiento, al realizar una evaluación de este espacio eclesial, destacando que los objetivos planteados al inicio del encuentro fueron alcanzados con éxito. “Ha sido un recorrido realmente feliz”, dijo, y señaló que la reunión permitió desarrollar una experiencia sinodal que reunió a las Iglesias de la región andina en un ambiente de fraternidad, escucha y participación. Uno de los aspectos más relevantes, según Sandoval, fue la participación activa de las delegaciones provenientes de las distintas conferencias episcopales. Subrayó que no se trató únicamente de representaciones episcopales, sino de auténticas delegaciones eclesiales integradas por diversos miembros del Pueblo de Dios. Compromiso por la paz y la sinodalidad eclesial y social Durante su intervención, Sandoval expresó un especial reconocimiento a Bolivia por la hospitalidad brindada durante la realización del encuentro, particularmente en un contexto nacional que vive tensiones y conflictos localizados. Asimismo, valoró el trabajo que viene desarrollando la Conferencia Episcopal Boliviana en favor de la paz social. Al cierre, insistió en la necesidad de seguir construyendo una cultura sinodal dentro y fuera de la Iglesia, explicando que este estilo también puede inspirar la vida social de los pueblos latinoamericanos: “Además de la sinodalidad eclesial, podemos ir construyendo y aportando a la sociedad una sinodalidad social, es decir, que nuestros pueblos puedan caminar juntos y construir democracias sólidas hacia adelante”, señaló. Sostuvo que la Iglesia está llamada a acompañar estos procesos sin asumir posiciones partidistas, promoviendo más bien la paz, la unidad y el desarrollo integral de las naciones: “Creo que esa es una tarea que también corresponde a nosotros como Iglesia: apoyar para que nuestros países puedan vivir en paz, en tranquilidad y prosperar”, concluyó. 01 de junio de 2026Fuente: CelamCEV Medios

29
May

Iglesias de los países bolivarianos fortalecen la fraternidad en el Encuentro Regional de la Zona Andina del Celam

La experiencia del Encuentro Regional de la Zona Andina se está viviendo como un espacio de fraternidad, tejido común y esperanza entre las Iglesias de los países bolivarianos. Sus participantes destacan que estas jornadas permiten a obispos, sacerdotes y agentes pastorales compartir sus realidades y búsquedas comunes. Tejer lazos de comunión entre los pueblos andinos La metáfora del “tejer” se ha convertido en una clave para entender el ambiente del encuentro: se busca entrelazar historias, desafíos y esperanzas comunes entre países que, aunque separados por fronteras, comparten una misma fe. Desde la organización se subraya que el objetivo es construir un tejido de elementos comunes entre las Iglesias de la Zona Andina, descubriendo aquello que nos une. Esta dinámica se vive como un proceso de escucha mutua con un fuerte acento en el respeto, la solidaridad y el amor al prójimo. Esperanza, caridad y sinodalidad en el contexto actual En las sesiones del encuentro se comparten situaciones concretas de cada país, especialmente las que afectan a los más vulnerables. Desde la experiencia de Cáritas se ha señalado cómo la crisis social obliga a reinventar formas de acompañar y organizarse mejor para enfrentar las carencias que golpean a las comunidades. Asimismo, se insiste en la llamada a la conversión pastoral, retomando las orientaciones del Sínodo. Los testimonios coinciden en que los pueblos se mantienen resilientes y con esperanza. En este tiempo de Pentecostés, los participantes del encuentro piden al Espíritu Santo que impulse una Iglesia cada vez más sinodal, capaz de seguir tejiendo redes comunitarias y de protección para los más desfavorecidos. 29 de mayo de 2026Fuente: CelamCEV Medios