El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), a través de su Centro de Gestión del Conocimiento, ha presentado la guía comunitaria titulada «La persona humana siempre en el centro». Esta publicación es una adaptación en lenguaje sencillo de la encíclica Centesimus Annus, escrita por San Juan Pablo II en 1991. El documento original fue una respuesta magisterial para conmemorar el centenario de la Rerum Novarum del Papa León XIII, pilar fundamental de la Doctrina Social de la Iglesia. Una brújula para los desafíos actuales Monseñor Lizardo Estrada, Secretario General del Celam, destacó que esta versión popular no es solo un documento histórico, sino una «brújula para navegar nuestros tiempos». «Aunque caigan muros y cambien los sistemas, la dignidad de la persona humana permanece intacta. Es un regalo de Dios que está vigente», señaló Monseñor Estrada. La guía busca iluminar la realidad actual de América Latina y el Caribe, recordando que el ser humano debe prevalecer sobre los intereses del mercado y los regímenes autoritarios. Ejes centrales de la publicación El texto adaptado facilita la comprensión de los puntos clave analizados por el «Papa viajero» tras la caída del Muro de Berlín: -Dignidad del trabajo: El trabajo humano es visto como una vocación y expresión de la dignidad de los hijos de Dios, no como una simple mercancía. -Ecología humana: Se hace un llamado a proteger la creación y salvaguardar las condiciones morales que permiten una vida auténticamente humana. -Democracia y valores: El documento defiende la democracia, advirtiendo que esta requiere de valores fundamentales como la verdad para no derivar en autoritarismos. -Función social de la propiedad: Se reafirma que el uso de los bienes de la creación está destinado al bien común de todos los habitantes. Formación para la «Casa Común» Esta iniciativa responde al llamado de la Iglesia de acompañar a los pueblos en sus luchas por la justicia y los derechos humanos. Con este recurso pedagógico, el Celam invita a las parroquias, movimientos y comunidades de base a construir una «casa común» donde se garantice el pan, el techo y el trabajo para todos. El documento está disponible para su consulta y formación en las comunidades eclesiales a través de los canales digitales oficiales del Celam. 10 de abril de 2026Fuente: CelamCEV Medios
En el marco de la celebración de la Pascua de Resurrección, Mons. Marcelo Colombo, Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), dirigió un mensaje de esperanza a toda la nación. En nombre de los Obispos de ese país, exhortó a los fieles a ser testigos vivos de Cristo resucitado, transformando la alegría del Evangelio en gestos concretos de caridad y compromiso social. El también Arzobispo de Mendoza subrayó que la victoria de Cristo sobre la muerte es el fundamento de nuestra esperanza, la cual debe irradiarse especialmente en aquellos contextos marcados por las dificultades y las desigualdades. La alegría pascual como motor de esperanza Durante su mensaje, Mons. Colombo enfatizó que la presencia de Jesucristo Resucitado no debe quedar en el ámbito de lo privado, sino que debe manifestarse en la vida pública a través de la fraternidad. «Cristo ha vencido a la muerte y se nos revela como el Señor de la vida», afirmó el prelado, invitando a la sociedad argentina a redescubrir la luz de la Pascua para superar las tensiones actuales. Compromiso con la fraternidad y la justicia Bajo la mirada de la doctrina social de la Iglesia, los obispos recordaron que el encuentro con el Resucitado impulsa necesariamente a la solidaridad con los más vulnerables. Mons. Colombo destacó dos pilares para este tiempo: -Mirada renovada: Fortalecer los lazos de fraternidad desde un corazón transformado por el amor de Dios. -Gestos concretos: No eludir los deberes solidarios hacia los hermanos, entendiendo que la fe se traduce en obras de justicia. Finalmente, el Presidente de la CEA impartió su bendición, encomendando a la sociedad argentina a la luz de la Resurrección para trabajar juntos por una nación más justa, esperanzada y en paz. 8 de abril de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
La Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) se congregará del 15 al 24 de abril en el Santuario Nacional de Nuestra Señora Aparecida. Este encuentro representa la máxima expresión de colegialidad y corresponsabilidad de los pastores brasileños. Se reúnen bajo el amparo de la Patrona de Brasil para discernir el camino de la Iglesia en el gigante suramericano. La Asamblea General, como órgano supremo del episcopado, tiene como propósito fundamental buscar el bien del Pueblo de Dios a través de la escucha y el diálogo fraterno. Directrices para una Iglesia en salida El eje central de esta 62.ª edición será la aprobación de las Directrices Generales de la Acción Evangelizadora de la Iglesia en Brasil. Este documento, fruto de un proceso de escucha sinodal, marcará la hoja de ruta pastoral para las diócesis y parroquias en los próximos años, integrando los aportes del Sínodo sobre la Sinodalidad. Además de las directrices, los obispos abordarán una agenda que incluye: -Análisis de la realidad social y eclesial del país. -Implementación de acuerdos del Sínodo. -Preparación del 19º Congreso Eucarístico Nacional (2027) y el Congreso Americano Misionero (CAM 7). -Protocolos para la tutela de menores y adultos vulnerables. Un encuentro de oración y comunión episcopal Fiel a la naturaleza espiritual del ministerio episcopal, la Asamblea iniciará con un retiro espiritual. Los 373 obispos participantes sostendrán jornadas de trabajo divididas en cuatro sesiones diarias, enmarcadas por la oración de la Liturgia de las Horas y la celebración de la Eucaristía en la Basílica de Aparecida. Este evento podrá ser seguido por los fieles a través de los canales oficiales de la CNBB y medios de comunicación católicos, promoviendo una Iglesia transparente y cercana a su pueblo. 8 de abril de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
En comunión con la fase actual del Sínodo de la Sinodalidad convocado por la Iglesia Universal, el Equipo Nacional de Animación Sinodal de Paraguay celebró un encuentro de discernimiento para evaluar y fortalecer los procesos de participación comunitaria en el país. Esta jornada marca un hito en la ruta pastoral, transitando de la etapa consultiva hacia una fase de implementación y transformación estructural. El encuentro, realizado el pasado 18 de marzo, permitió a las diversas jurisdicciones eclesiásticas identificar los «fermentos» de sinodalidad: experiencias concretas que ya actúan como semillas de renovación en el Pueblo de Dios. Experiencias de corresponsabilidad y diálogo Durante la jornada, se presentaron modelos de gestión eclesial que ya hacen visible una Iglesia participativa. Entre los avances destacados por la Comisión Episcopal de Pastoral paraguaya se encuentran: -Equipos económicos participativos: Transparencia y corresponsabilidad en la administración de los bienes de la Iglesia. -Asambleas abiertas: Espacios de escucha activa donde el laicado tiene voz en las decisiones pastorales. -Diálogo jerárquico-laical: Mesas de trabajo conjunto entre obispos, presbíteros y laicos. Blanca Palacios, secretaria ejecutiva de la Comisión, señaló que estos procesos expresan una «sinodalidad en acto», que brota de la vida cotidiana de las comunidades y no solo de documentos teóricos. Superar el clericalismo: Un desafío prioritario Uno de los ejes transversales del discernimiento fue la necesidad de avanzar en la superación del clericalismo. La metodología aplicada busca transformar la cultura eclesial hacia un modelo más corresponsable, basado en el bautismo como fuente de toda misión. -Encuentros virtuales nacionales para el intercambio de testimonios. -Grupos de trabajo reducidos para el discernimiento comunitario. -Fortalecimiento de estructuras diocesanas que faciliten la escucha permanente. Proyecciones hacia una Iglesia en salida El desafío inmediato para la Iglesia en Paraguay es dar continuidad a estos procesos de base para que la reflexión se convierta en práctica habitual. La meta final es consolidar una Iglesia en salida misionera, articulada en todos sus niveles (nacional y regional) y dotada de herramientas que permitan a cada bautizado sentirse protagonista de la evangelización. Con este paso, la Iglesia paraguaya se alinea con el llamado del Papa Francisco a caminar juntos, reconociendo que la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio. 27 de marzo de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
En el marco del ciclo de investigaciones «Life Celam», el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) realizó un cuarto coloquio enfocado en la creación y el fortalecimiento de observatorios sociopastorales. Este encuentro, promovido por el Centro de Gestión del Conocimiento, busca consolidar una Red Sinodal que permita a la Iglesia conocer, con rigor científico y sensibilidad evangélica, las realidades de las periferias del continente. El Dr. Aldo Vázquez, coordinador del centro, dio la bienvenida resaltando que estos espacios son fundamentales para articular una mirada común que no se quede solo en la teoría, sino que se convierta en caridad eficaz. Una Iglesia que investiga desde el territorio La Dra. Jeanette Rincón Morales, coordinadora del Observatorio Socioantropológico Pastoral y moderadora del evento, enfatizó que la investigación es una dimensión intrínseca de la misión evangelizadora. «La Iglesia está llamada a comprender profundamente las realidades sociales que acompaña», señaló. Como modelo de gestión, se presentó la experiencia del Observatorio Socioeconómico de la Universidad Católica de La Plata (Argentina), dirigido por Rodrigo Adrián Martín. Esta iniciativa nació en 2017 como respuesta al llamado del Papa Francisco en la Jornada Mundial de los Pobres: «No amemos de palabra, sino con obras». De los datos a la acción: El modelo de «Universidad en Salida» El observatorio argentino se propuso identificar barrios vulnerables que no figuraban en los registros oficiales. Este esfuerzo permitió visibilizar comunidades «invisibles» y actuar sobre necesidades críticas. Logros destacados del observatorio: -Identificación de brechas: Durante la pandemia, detectaron que el 60% de los barrios carecía de conectividad, lo que permitió gestionar puntos Wi-Fi para educación y salud. -Monitoreo integral: Actualmente manejan 42 indicadores que incluyen salud, educación, cohesión social y riesgos ambientales. -Tecnología al servicio del prójimo: Uso de inteligencia artificial y mapas satelitales para prevenir riesgos en zonas de expansión urbana peligrosa. »No miren la vida desde el balcón. La universidad debe ser de salida, pero también de llegada, capaz de recoger los saberes del pueblo», recordó Martín citando al Santo Padre. Hacia una Red Continental de Inteligencia Social Uno de los puntos cumbres del coloquio fue la propuesta de crear una infraestructura continental de inteligencia social. El objetivo es que las iglesias locales de América Latina y el Caribe compartan datos y experiencias para generar diagnósticos comunes que fortalezcan la acción pastoral y sinodal. El encuentro concluyó reafirmando el papel crucial de las parroquias. En muchos barrios vulnerables, la Iglesia es la institución con mayor presencia y confianza, siendo el motor de cohesión social y asistencia integral. Con estas herramientas técnicas, la Iglesia en salida busca pasar de la observación a una «economía con rostro humano» que devuelva la dignidad a los más pobres. 27 de marzo de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
En un ambiente de júbilo eclesial y profunda oración, la Diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto celebró que Mons. Sergio Bosco fuese elegido como nuevo Obispo Auxiliar . La ceremonia, realizada este viernes 20 de marzo de 2026 en la Parroquia Cristo Rey de Coronel Moldes, marca el inicio del ministerio del nuevo prelado, quien fue nombrado por el Papa León XIV para colaborar en el pastoreo de esta jurisdicción argentina. La solemne Eucaristía fue presidida por el Obispo diocesano, Mons. Adolfo Uriona, contando como coconsagrantes a Mons. Ricardo Araya (Obispo de Cruz del Eje) y Mons. Roberto Ferrari (Obispo Auxiliar de Tucumán), junto a una nutrida representación del episcopado y el clero argentino. Un episcopado fundamentado en el servicio humilde Durante la homilía, Mons. Adolfo Uriona recordó que el orden episcopal no constituye un título de honor, sino una llamada al servicio absoluto. Subrayó que la misión de un Obispo debe estar marcada por la cercanía con el Pueblo de Dios y la atención prioritaria a los más vulnerables. «El ministerio episcopal surge del impulso del Espíritu Santo y encuentra su prioridad en las personas que sufren la exclusión. El pastor debe ser capaz de expresar la misericordia de Dios a través de la escucha y el acompañamiento», enfatizó el Obispo consagrante. Las cuatro dimensiones de la cercanía pastoral Mons. Uriona trazó un perfil para el nuevo Obispo Auxiliar basado en un modelo de Iglesia viva y sinodal, estructurado en cuatro pilares de cercanía: -Con Dios: Una relación íntima y orante como fuente de toda acción. -Con el Obispo Diocesano: En un espíritu de comunión y colaboración fraterna. -Con el Presbiterio: Siendo padre y hermano de sus sacerdotes. -Con la comunidad: Caminando junto al pueblo para fortalecer los lazos eclesiales. «Vengan conmigo»: Un lema con esencia misionera Al finalizar la liturgia, el nuevo Obispo Auxiliar dirigió sus primeras palabras a la asamblea, agradeciendo a las comunidades y catequistas que forjaron su vocación. Bajo el lema episcopal «Vengan conmigo», Mons. Sergio Bosco reafirmó su compromiso misionero de anunciar el Evangelio y trabajar por una Iglesia que tiende puentes en medio de las diversas realidades sociales. La consagración de Mons. Bosco representa un fortalecimiento para la acción pastoral en el sur de Córdoba, promoviendo una autoridad ejercida desde la caridad y el testimonio de vida. 25 de marzo de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
Desde la capilla de la Universidad Católica Santa María la Antigua, el Arzobispo de Panamá y Presidente de la Conferencia Episcopal de esa nación, Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, presidió la Eucaristía del V Domingo de Cuaresma. En su homilía, el Prelado envió un mensaje de esperanza a quienes padecen el dolor de la enfermedad o la privación de libertad, recordando que Jesús se hace presente como fuente de consuelo y vida eterna. Al reflexionar sobre el Evangelio de la resurrección de Lázaro, Mons. Ulloa enfatizó que los signos de Jesús son expresiones de un amor cercano, sensible al sufrimiento humano, que transforma la mirada incluso cuando sentimos que «Dios no llega a tiempo». El llamado a «salir fuera» de las cadenas interiores El Arzobispo hizo especial hincapié en el mandato de Jesús ante la tumba de Lázaro: «Sal fuera». Afirmó que esta palabra resuena hoy para quienes viven atrapados en prisiones espirituales que limitan la libertad de los hijos de Dios. -Liberación del rencor: Advirtió que cargar con resentimientos por años daña el corazón y nubla la fe. -Superación del desánimo: Invitó a confiar en Cristo para romper las piedras de la tristeza y la desesperanza. -Libertad interior: Subrayó que la gracia de Dios regala una paz que ninguna circunstancia externa, ni siquiera la debilidad física, puede arrebatar. Preparar el corazón para la Semana Santa Ante la proximidad de la Semana Santa 2026, Mons. Ulloa exhortó a la feligresía a vivir estos días con recogimiento y reconciliación. Hizo un llamado particular a convertir los hogares, hospitales y centros asistenciales en espacios de encuentro íntimo con el Señor. «La fe puede mantenerse como luz para los demás, más allá de cualquier circunstancia. En la enfermedad o en la limitación, somos llamados a dar testimonio de que Cristo es la Resurrección y la Vida», expresó el Prelado. Finalmente, el Arzobispo alentó a la comunidad a participar generosamente en la Campaña de Cuaresma, recordando que la caridad de los fieles es el motor que sostiene la misión evangelizadora y social de la Iglesia en favor de los más necesitados. 25 de marzo de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
Del 22 al 28 de marzo de 2026, la Iglesia católica en Colombia lleva a cabo la Semana por la Vida, una iniciativa pastoral que busca movilizar a toda la sociedad en la defensa y promoción de la existencia humana, desde la concepción hasta la muerte natural. Impulsada por la Conferencia Episcopal de Colombia, esta edición se desarrolla bajo el lema: «La vida: don sagrado, dignidad infinita, camino de paz». La jornada de la Semana por la Vida involucra a diócesis, parroquias y comunidades educativas, proponiendo un camino pedagógico para reconocer que el respeto a la vida es la base fundamental de una sociedad justa y el primer paso hacia una paz estable y duradera. Un recorrido por todas las etapas de la existencia La propuesta pastoral de este año no se limita a una sola etapa, sino que ofrece una reflexión integral sobre el valor inherente de la persona, el cual no depende de factores externos: -Vida en gestación: Se promueve una cultura de acogida frente a las prácticas que vulneran al no nacido. -Infancia y adolescencia: El enfoque se centra en la creación de entornos seguros y la protección de los menores frente a la violencia. -Juventud y adultez: Se invita a ver a los jóvenes como protagonistas de esperanza y a los adultos como responsables éticos frente a la inequidad y la corrupción. -Personas mayores: Se revaloriza la vejez como un tiempo de sabiduría y cuidado digno. Día del Niño por Nacer: 25 de marzo Uno de los momentos cumbres de la Semana por la Vida será la conmemoración del Día del Niño por Nacer este miércoles 25 de marzo. Durante esta fecha, las jurisdicciones eclesiásticas realizarán celebraciones litúrgicas y acciones solidarias de apoyo a madres gestantes, visibilizando el valor sagrado de la vida desde su inicio. Un llamado a la corresponsabilidad La Iglesia colombiana enfatiza que la protección de la vida es una responsabilidad compartida que trasciende el ámbito religioso. Se hace un llamado a la transformación personal y al compromiso colectivo para fortalecer el tejido social a través de la solidaridad y el respeto mutuo. »Valorar la vida humana fortalece la confianza y la esperanza, mientras que su negación debilita las bases mismas de nuestra sociedad», señala el subsidio pastoral de la Conferencia Episcopal. 23 de marzo de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
La Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) concluyó su VI Asamblea General. Fue celebrada del 16 al 20 de marzo de 2026, con la elección de su nueva directiva para el cuatrienio 2026-2030. El Cardenal Leonardo Ulrich Steiner, Arzobispo de Manaos, fue elegido como nuevo presidente, liderando un equipo que refleja la diversidad de ministerios y la unidad de los pueblos de la región panamazónica. Fiel al espíritu del Sínodo para la Amazonía, la nueva presidencia se presenta como un cuerpo colegiado que integra a todos los sectores del Pueblo de Dios. Junto al purpurado brasileño, la directiva cuenta con cuatro vicepresidentes: el Pbro. Jesús Huamán (Ecuador), la Hna. Sônia Maria Pinho (Brasil), Marva Joy Hawksworth (Guyana) y el líder indígena Juan Urañavi (Bolivia). Un equipo para «soñar juntos» Para el Cardenal Steiner, esta nueva etapa de la CEAMA busca consolidar una presencia «encarnada, liberadora y misionera» en el territorio. El prelado destacó que la configuración de la presidencia no es un hecho aislado, sino una señal clara de lo que significa ser una Iglesia del pueblo de Dios. «Es un verdadero equipo que representa la diversidad de ministerios y vocaciones. La CEAMA es una forma de que las Iglesias se unan, sueñen juntas y den testimonio del Evangelio», afirmó el Cardenal Steiner tras su elección. Desafíos para el período 2026-2030 La nueva gestión se enfocará en profundizar la sinodalidad, permitiendo que todos los bautizados participen activamente en la oración, la reflexión y la búsqueda de líneas pastorales. Entre los horizontes trazados para los próximos cuatro años destacan: -Ecología integral: Valorar la protección de la «casa común» como eje central de la evangelización. -Ministerialidad: Fomentar y reconocer la diversidad de ministerios laicales y eclesiales en las comunidades remotas. -Inculturación: Promover una fe que respete y se encarne en las diversas culturas y religiosidades de los pueblos indígenas. La CEAMA se reafirma así como una respuesta concreta a la exhortación Querida Amazonía del Papa Francisco, buscando que el Reino de Dios se haga presente a través de la transformación social y el vigor espiritual en uno de los biomas más importantes del planeta. 23 de marzo de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
En el marco de su VI Asamblea General celebrada en Bogotá, la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) eligió a su nueva directiva para el cuatrienio 2026-2030. Además, esta nueva etapa consolida una estructura representativa que integra a obispos, presbíteros, pueblos indígenas, laicos y vida religiosa. Esto, en fiel cumplimiento de la identidad sinodal del organismo. Al frente de la institución fue elegido el Cardenal Leonardo Ulrich Steiner. El Cardenal estará acompañado por una vicepresidencia plural. Dicha instancia quedó conformada por el Pbro. Jesús Huamán, el líder indígena Juan Urañavi, la laica Marva Joy Hawksworth y la hermana Sônia Maria Pinho de Matos. Continuidad de los «Cuatro Sueños» del Papa Francisco Tras su elección, el Cardenal Steiner enfatizó que la misión de la CEAMA es dar continuidad al magisterio del Santo Padre expresado en la Exhortación Apostólica Querida Amazonía. “Queremos implementar los cuatro sueños: el social, el cultural, el ecológico y el eclesial. Buscamos ser una presencia profundamente encarnada del Reino de Dios”, afirmó el purpurado brasileño. No obstante, el nuevo presidente subrayó que el horizonte de este servicio no es la autorreferencialidad organizativa, sino la liberación y la fraternidad que emanan del Evangelio para servir a las diócesis, prelaturas y vicariatos del territorio amazónico. Una presidencia que refleja el rostro del territorio -Voz de los pueblos originarios: Juan Urañavi (Bolivia) aporta la sabiduría de los pueblos indígenas. -Compromiso laical: Marva Joy Hawksworth (Guyana) representa la fuerza del laicado educador. -Vida consagrada y presbiteral: La hermana Sônia Maria Pinho (Brasil) y el padre Jesús Huamán (Perú) integran la experiencia pastoral en comunidades vulnerables. En ese sentido, este equipo asume el reto de caminar junto a las comunidades locales, promoviendo una Iglesia que escucha, aprende y defiende la vida en todas sus formas. 20 de marzo de 2026Fuente: CELAMCEV Medios