Categoría: Eclesial Internacional

19
Ago

19 de Agosto: Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

Vaticano.- Este 19 de agosto, se celebra el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, instituido por las Naciones Unidas con el objetivo de rendir “tributo a los trabajadores humanitarios que han sido asesinados o resultaron heridos en desempeño de su labor, y honramos a todos los trabajadores humanitarios y los profesionales de la salud que continúan, a pesar de las dificultades, prestando asistencia y protección a millones de personas”. Lucha contra la pandemia Este año, la celebración se produce cuando el mundo aún está luchando contra la pandemia COVID-19, uno de los desafíos más complejos para las operaciones humanitarias en todo el mundo. Los trabajadores humanitarios están superando obstáculos de acceso sin precedentes para ayudar a las personas en crisis humanitarias en 54 países, así como en otros nueve países que han sido catapultados a la necesidad humanitaria por la pandemia COVID-19. Crisis humanitaria global En el mundo, los distintos conflictos armados y los desastres naturales, provocan no sólo destrucción sino también gran movimiento de poblaciones, refugiados en otros países, o desplazados internos que tiene que huir. Y en este tiempo, con la pandemia que está viviendo la humanidad, se está generando una profunda crisis humanitaria global. Situaciones que se viven especialmente en Oriente Medio, África, y en América Latina. Migraciones en América Latina El Padre Martín Lasarte, salesiano de Don Bosco y miembro del Dicasterio para las Misiones salesianas, hizo referencia a la migración en América Latina “sobre todo nuestros hermanos venezolanos que se han movilizado a otros países de América Latina y esto para la Iglesia ha sido, y es un desafío, una gran llamada de dar una respuesta a esta situación tan especial”. Luego hizo alusión a la “situación pandémica” del movimiento continuo de Centroamérica a México, o todos los que pasan por México con dirección EEUU y Canadá, reconociendo que “es una zona de ida y vuelta con tantas situaciones de sufrimiento de estas personas que están en movimiento”. «Yo estoy contigo, comparto contigo tu camino» Sobre la respuesta de los salesianos a estas situaciones de crisis, el Padre Lasarte dijo: “los salesianos viven allí, no es simplemente una ayuda de servicio o de ayuda humanitaria, que son necesarias, sino que es la presencia que dice ‘yo estoy contigo, comparto contigo tu camino, tus sufrimientos, tus alegrías’”. “La Iglesia es sacramento de salvación –recordó el sacerdote-, no es simplemente un servicio humanitario genérico, sino que es una presencia amiga que comparte el mismo destino de sus destinatarios”. Misiones Salesianas En un mundo en continua movilidad, Misiones Salesianas y la Congregación de Don Bosco, responden con el llamado a evangelizar a la juventud y educarla. Tienen más de un millón de estudiantes en sus escuelas y siguen de cerca la situación de cada uno de ellos. Acompañan a más de 600 mil personas en situación de marginalidad, en centros dedicado a chicos de la calle, en los campos de refugiados y de desplazados internos. Los salesianos tienen un espíritu misionero desde los tiempos de Don Bosco, ahora están en 135 países, con sus diferentes desafíos. Prensa CEVNota de prensa de Vatican News19 de agosto de 2020

19
Ago

Documental sobre el Sueño Cultural de la «Querida Amazonía»

Vaticano.- Este miércoles, 19 de agosto, la Verbo Filmes e la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) lanzan, el segundo capítulo de la serie documental “Querida Amazonía: Los sueños del papa Francisco para la Panamazonía. El Sueño Cultural”. “Sueño con una Amazonia que preserve esa riqueza cultural que la destaca, donde brilla de modos tan diversos la belleza humana” (QA, n° 7) afirma el Papa Francisco en la Exhortación Querida Amazonia. Este 19 de agosto, la REPAM Y Verbo Filmes han publicado el segundo capítulo de la serie “Querida Amazonía: Los sueños del papa Francisco para la Panamazonía. El Sueño Cultural”. «Un sueño cultural» Mauricio López, secretario ejecutivo de la REPAM, presenta la serie recordando el camino sinodal, recuerda que “todas las culturas le dan riqueza, sentido y vida a nuestra humanidad, ellas aportan todos esos rostros pluriformes que permiten que se pueda promover un futuro pleno”. De ahí la importancia de “discernir juntos como acompañar, defender desde sus propias voces; como proporcionar institucionalidades que promuevan y respeten; como generar más elementos artísticos, donde se pueden transmitir la estética, la belleza y el sentido del misterio; y como continuar avanzando en este camino, porque seguimos navegando juntos”. Este nuevo capítulo de la serie, que lleva por título ‘Un sueño cultural’ está en formato bilingüe (español y portugués), y contó con la participación de indígenas, campesinos, ribereños, afrodescendientes y agentes de pastoral: fueron catorce personas, de seis países de la Amazonía (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) que grabaron sus reflexiones: siete mujeres y siete hombres. Hablan los participantes A continuación, fragmentos de algunas de las ideas expresadas por los participantes: “Debemos convencernos de que no hay culturas superiores o inferiores. Cada una enriquece y aporta a las otras culturas”. “Por mucho tiempo Amazonía fue vista como lugar vacío, para ser explorado y conquistado. En realidad, la Amazonía es un lugar habitado, y con una extraordinaria cultura, con 440 pueblos indígenas que hablan más de 200 lenguas, con sus organizaciones y formas de habitar el territorio”. “Debeos acercarnos a estos pueblos con respeto, apertura de mente y de corazón, sabiendo que el otro es mi prójimo y que en él está Dios”. “Los pueblos de la Amazonía están siendo expulsados de sus territorios, porque se introducen grandes proyectos que buscan desarrollar a sectores específicos de las sociedades y están viviendo un exilio forzado que los lleva a los cinturones de miseria de las grandes ciudades, donde están condenados a una mayor pobreza”. Prensa CEVNota de prensa de Vatican News19 de agosto de 2020

18
Ago

San Alberto Hurtado: “¿Qué haría Cristo en mi lugar?

Vaticano.- Este 18 de agosto la Iglesia celebra a San Alberto Hurtado, un santo chileno cuyas palabras alimentan la esperanza para enfrentar los grandes desafíos del mundo actual. San Alberto Hurtado fue citado en casi todos los discursos y homilías del Papa Francisco en su viaje a Chile en enero de 2018, demostrando la vigencia de sus palabras, el poder de su legado espiritual y su papel en la historia de su país de origen. En el Santuario nacional de Maipú, el día 17 de enero, dirigiéndose a los jóvenes, el Papa Francisco les dijo: “Los jóvenes del Evangelio que escuchamos hoy querían esa ‘señal, buscando la señal que los ayudaría a mantener vivo el fuego en sus corazones’… Fueron guiados por Juan el Bautista. Y creo que ustedes tienen un gran santo que puede guiarlos, un santo que cantó con su vida: ¡Contento, Señor, contento! Hurtado tenía una regla de oro, una regla para encender su corazón con ese fuego capaz de mantener viva la alegría… Y la contraseña de Hurtado para reconectarse, para mantener la señal era muy simple… Seguramente ustedes trajeron el teléfono … veamos … Me gustaría que lo peguen en sus teléfonos celulares. Hurtado se pregunta a sí mismo, y esta es la contraseña: ‘¿Qué haría Cristo en mi lugar?’ ¿Qué haría Cristo en mi lugar en la escuela, en la universidad, en la calle, en casa, con amigos, en el trabajo; frente a lo que hacen los matones: ¿Qué haría Cristo en mi lugar? Cuando vas a bailar, cuando haces deportes o vas al estadio: ¿Qué haría Cristo en mi lugar? Esta es la contraseña. Éste es el encargo de encender nuestros corazones, encender la fe y la chispa en nuestros ojos”. Algunos rasgos biográficos El 22 de enero de 1901, nace en Viña del Mar Alberto Hurtado Cruchaga. Cerca de un siglo después será oficialmente declarado santo. La muerte de su padre En su temprana infancia Alberto sufre una dolorosa pérdida: al cumplir los cuatro años, muere su padre por lo que pronto su familia debe trasladarse a Santiago, a vivir de “allegada” en casas de parientes. Así, desde niño, Alberto empieza a experimentar la precariedad y la pobreza. Su madre, Ana Cruchaga, a pesar de las dificultades, encontró formas para servir a los más pobres en un patronato. Fue un ejemplo que se graba en el corazón de su hijo. Alberto Hurtado y los jesuitas En 1909 Alberto ingresa al Colegio San Ignacio dirigido por los padres jesuitas. Desde su adolescencia su director espiritual es el P. Fernando Vives quien le ayudará a vivir sus experiencias sociales como experiencia de Dios. Alberto ingresa a la Universidad Católica a estudiar Leyes. Mientras tanto sigue buscando activamente nuevas formas de servir a Dios y al prójimo mediante trabajos apostólicos y a través de sus propios estudios. En 1923 se recibe de abogado. Providencialmente, la situación económica de la familia Hurtado Cruchaga mejora. Ello le permite a Alberto cumplir su anhelo de ingresar a la Compañía de Jesús el 14 de agosto de 1923 en Chillán. La larga formación religiosa lo alejará de su madre y del país por 11 años. Estudia en Argentina, en Barcelona, para terminar en Lovaina, Bélgica, donde además de Teología sigue la carrera de Pedagogía. El 24 de agosto de 1933, cuando tenía poco más de 32 años, es ordenado sacerdote en Bélgica. El mismo día pone un telegrama a su madre enviándole su bendición sacerdotal. El 25, el padre Alberto Hurtado celebra su primera misa. Cristo es la razón de su vida Para Alberto Hurtado, Cristo es simplemente todo: la razón de su vida, la fuerza para esperar, el amigo por quien y con quien acometer las empresas más arduas para gloria de Dios. Ve a Cristo en los demás hombres y mujeres, especialmente en los pobres: “El pobre es Cristo”. Como sacerdote se siente signo personal de Cristo, llamado a reproducir en su interior los sentimientos del Maestro y a derramar en torno suyo palabras y gestos que animen, sanen y den vida. Cuando el P. Hurtado se pregunta “¿Qué haría Cristo en mi lugar?”, está revelando el secreto del camino de santidad, de su “ser contemplativo en la acción”. Esa es la regla de oro que conduce su vida. No se trata de imitar mecánicamente lo que hizo Jesús… sino de tener la capacidad de discernir qué haría Él hoy. Y cuando exclama “Contento, Señor, contento”, expresa su fe en Cristo resucitado. Las veces que pronuncia esta frase, lo hace tras noches de muy breve descanso, de fatigas acumuladas, y con la cruz de la incomprensión de amigos y, a veces, de algunos superiores. Dolores, soledades y acusaciones sin fundamento, envidias, mezquindades… Pero nada le borra la sonrisa de sacerdote crucificado y resucitado con Cristo. Abrir los ojos para mirar con honestidad la realidad El P. Hurtado siempre tuvo un corazón muy sensible al dolor de los pobres y marginados. Se siente impulsado con gran fuerza a luchar por anunciarles el mensaje de Cristo y por cambiar su situación. Él hace un constante llamado a abrir los ojos para mirar con honestidad la realidad social del país. Fruto de esta perspectiva es su libro ¿Es Chile un país católico? (1941) y otros que escribirá más adelante. Su mirada sobre los pobres no es una mirada estadística, sino la del evangelio, la del hermano: “Yo sostengo que cada pobre, cada vago, cada mendigo es Cristo en persona que carga su cruz. Y como Cristo debemos amarlo y ampararlo. Debemos tratarlo como a un hermano, como a un ser humano, como somos nosotros”. Partir a la casa del Padre La salud del P. Hurtado se va deteriorando rápidamente. El 19 de mayo de 1952, en lo que era el Noviciado Loyola que él había ayudado a construir y que está en la localidad que hoy lleva su nombre, celebra su última misa. Ya no volverá a levantarse. Dos días después sufre un grave y doloroso infarto pulmonar. Trasladado al Hospital Clínico de la Universidad Católica, se le diagnostica un cáncer

18
Ago

Comunicado de la CIDH en favor de los pueblos indígenas ante el COVID-19

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su grave preocupación por los efectos de la pandemia de la COVID-19 en los pueblos indígenas que viven en la región de la Panamazonía y del Gran Chaco. En ese sentido, llama a los Estados de las dos regiones a adoptar e implementar políticas públicas reforzadas para el reconocimiento, fortalecimiento, protección y garantía de los derechos de los pueblos indígenas, asegurando el ejercicio de sus derechos participativos. La CIDH ha recibido de manera continua, información sobre los graves riesgos que representa la pandemia para la supervivencia física y cultural de los pueblos indígenas de la región de la Panamazonía y del Gran Chaco. En especial, en los días 12 de junio y 3 de julio del presente año, se llevaron a cabo foros virtuales con representantes de los pueblos y organizaciones de la sociedad civil donde se tuvo acceso a gran cantidad de información sobre el tema. En el caso de la Panamazonía, al día 4 de agosto del presente año, se habría registrado 34,598 personas indígenas contagiadas y 1251 personas indígenas fallecidas, afectando a alrededor de 212 pueblos o nacionalidades indígenas. Al respecto, la CIDH tuvo conocimiento de la pérdida de vidas de líderes y lideresas, niñas, niños, adolescentes, jóvenes, adultos y personas mayores, quienes en vida resguardaron la sabiduría y los conocimientos ancestrales de sus pueblos. Situación que pone en grave riesgo la reserva cultural y espiritual de estos colectivos. Preocupación por posibles contagios En ese sentido, la Comisión ha sido informada de que los Estados de la región de la Panamazonía y del Gran Chaco siguen otorgando licencias ambientales, muchas sin previa consulta a los pueblos indígenas, para la implementación de proyectos extractivos y de infraestructura en sus territorios y sus alrededores. La CIDH considera que, además de impactar sus tierras, territorios y recursos naturales, estos proyecto exponen a los pueblos indígenas a entrar en contacto con trabajadores sin que se adopten medidas para prevenir contagios por el virus. Igualmente, ha recibido información advirtiendo del avance de actividades de tala y minería ilegal en los territorios ancestrales, así como de la presencia de actores armados y grupos de crimen organizado. Al respecto, la Comisión reitera que la presencia de estos actores representa una continua amenaza para la supervivencia de los pueblos indígenas, no sólo por los hechos de violencia que pueden ocurrir, sino también por la alta posibilidad de contagios de COVID-19. De hecho, la CIDH ha tenido conocimiento de que los contactos de dichos actores con personas indígenas han resultado en contagios al interior de las comunidades, incluyendo en áreas cercanas a los territorios donde se asientan algunos pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial. Estas circunstancias son especialmente preocupantes, considerando que, en décadas anteriores, hubo una serie de contactos provocados por terceros que diezmaron gran parte de su población por la transmisión de enfermedades infecciosas. Llamamiento a los Estados En seguimiento a sus previas recomendaciones, la CIDH hace un llamado a los Estados a que se abstengan de autorizar y realizar proyectos extractivos, de explotación o desarrollo en o alrededor de los territorios indígenas dada la imposibilidad de llevar a cabo consultas adecuadas conforme a los estándares internacionales. Adicionalmente, insta a implementar medidas de protección de los territorios indígenas y a sancionar a quienes ingresen a éstos para realizar actividades de minería o tala ilegal u otras actividades ilícitas como narcotráfico. A su vez, según información recibida por la Comisión, la pandemia ha agudizado problemas estructurales preexistentes en cuanto a la discriminación y falta de acceso a la salud y servicios básicos que afecta a los pueblos indígenas. La CIDH recibió información sobre casos en que las medidas de apoyo social y otros beneficios brindados por motivo de la emergencia sanitaria no llegan a las comunidades indígenas o resultan ser insuficientes. Además, la información da cuenta sobre la falta de atención médica para personas indígenas en áreas urbanas que perdieron sus empleos y no pueden regresar a sus comunidades, y sobre la necesidad de políticas diferenciadas para personas indígenas que han migrado o que se han refugiado en países vecinos y que, por las precarias condiciones de salud, han sufrido altos índices de COVID-19 y otras enfermedades. Ante la ausencia de respuesta oportuna por los Estados, se ha tomado conocimiento sobre estrategias desarrolladas por los mismos pueblos indígenas para llevar a cabo campañas de información en sus comunidades y facilitar atención médica y ayuda humanitaria. Entre las estrategias, la Comisión destaca la articulación de redes de solidaridad y apoyo con otros pueblos y organizaciones indígenas, organizaciones de sociedad civil, cooperación internacional y centros académicos. Estos pueblos también han recurrido a sus conocimientos medicinales ancestrales para tratar los síntomas de COVID-19, lo que ha evitado un número mayor de muertes. La CIDH advierte que la emergencia sanitaria por la pandemia no debe resultar en la apropiación y comercialización de estos conocimientos por actores externos y recuerda que, según los estándares internacionales, los Estados deben adoptar, conjuntamente con los pueblos indígenas, medidas para el reconocimiento y protección de sus derechos a mantener, controlar, proteger y desarrollar su patrimonio cultural, conocimientos tradicionales y propiedad intelectual. Asimismo, facilitar el intercambio y acceso de dichas medidas a otros pueblos que lo requieran. Iniciativas de los Pueblos Indígenas La CIDH también ha recibido información sobre iniciativas de los pueblos indígenas para asegurar su seguridad y soberanía alimentaria a raíz de las limitaciones ocasionadas por medidas de restricción y cuarentena implementadas por los Estados. De igual manera, se tomó conocimiento sobre el uso de controles territoriales y de auto aislamiento o confinamiento por parte de comunidades indígenas para evitar la entrada de personas que pudieran portar el virus. Según la información, estas iniciativas han tenido resultados positivos en controlar la propagación de la pandemia, pero requieren de mayor apoyo y respeto por parte de autoridades estatales y otros terceros. La Comisión hace suyo los llamados de pueblos y organizaciones indígenas para que se abran espacios de diálogo directo con los gobiernos de

17
Ago

CELAM invita al Diplomado Virtual en Doctrina Social de la Iglesia

El Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y el Caribe (CEBITEPAL); se prepara para iniciar su diplomado virtual en doctrina social de la Iglesia. Ciclo formativo que se desarrollará del 7 de septiembre al 2 de octubre del 2020 Este programa virtual que contará con el aval de la Universidad Pontificia Bolivariana, busca orientar desde la Doctrina Social de la Iglesia los elementos humanos, espirituales, bíblicos y pastorales que se aplican en la evangelización de las relaciones sociales, para la construcción de comunidades solidarias y participativas que manifiesten la dimensión social de la fe y hagan claramente visibles los valores del Reino en el contexto de América Latina y el Caribe. Por Colombia se encuentran los docentes Dr. Santiago Andrés Sierra, Pbro. Carlos Arboleda y Pbro. Leonidas Ortiz Losada, y de Argentina, la Dra. Emilce Cuda. El programa estará organizado en cuatro módulos que abordarán temas como:  La identidad teológica de la Doctrina Social de la Iglesia, Fundamentos antropológicos de la DSI, Principios fundamentales de la DSI,  Perspectiva genético historica de la DSI. Tendrá un costo de 150 dólares y puede inscribirse Haciendo clic aquí: Inscripciones o consultando nuestra Web: CEBITEPAL Prensa CEVNota de prensa CELAM17 de agosto de 2020

14
Ago

Maximiliano Kolbe: Al dar su vida por un hermano se asemejó a Cristo

Vaticano.- A setenta y nueve años de su muerte, recordamos a San Maximiliano María Kolbe, “modelo de todos los mártires” con las palabras de su Santo compatriota, el Papa Juan Pablo II, quien en su homilía de la solemne Misa de canonización, en 1982, destacó la figura de este hombre que encarnó perfectamente las palabras del Redentor. Y cuya inspiración de toda su vida fue la Inmaculada Hoy se celebra la memoria litúrgica de San Maximiliano María Kolbe, un fraile franciscano conventual polaco que murió voluntariamente, en lugar de un desconocido, en el campo alemán de concentración de Auschwitz, en la Polonia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Nació en Zduńska Wola, el 8 de enero de 1894 y falleció en Auschwitz un día como el de hoy, pero de 1941. También fue un activo promotor de la veneración al Inmaculado Corazón de María. Fundó y supervisó la llamada “Ciudad de la Inmaculada”, un complejo religioso cerca de Varsovia, con un monasterio, un seminario, una editorial y una estación de radio. Además, fundó publicaciones y divulgó otras, a la vez que, incansablemente, promocionó la labor de otras organizaciones marianas. Mártir por la caridad El 10 de octubre de 1982 el Papa San Juan Pablo II lo canonizó y lo declaró mártir por la caridad. Y la Iglesia Católica lo venera como santo patrón de los operadores de radio altruistas, de los que padecen adicciones a las drogas, de los presos políticos y del movimiento pro-vida. Por sus esfuerzos en la consagración y confianza en la Virgen María, se lo conoce también como el «Apóstol de la consagración a María”. ​ Apóstol de la consagración a María San Maximiliano María Kolbe fundó una organización religiosa llamada “Milicia de la Inmaculada”, cuyo fin era lograr la conversión de los pecadores, herejes, cismáticos, infieles y, especialmente, de los masones, sin olvidar la santificación de sí mismos y todos bajo el patrocinio de la Bienaventurada Virgen María Inmaculada y mediadora. “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” Encarnó perfectamente las palabras del Señor Tras ser venerado como “Beato” desde el año 1971, el domingo 10 de octubre de 1982, San Juan Pablo II canonizó a su compatriota Maximiliano Kolbe en la Plaza de San Pedro. La homilía del Pontífice polaco comenzaba con las palabras del Evangelista San Juan: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”, que este Santo supo encarnar a la perfección, puesto que, como dijo el Papa Wojtyła, a partir de ese día “la Iglesia quiere llamar ‘santo’ a un hombre a quien le fue concedido cumplir de manera rigurosamente literal estas palabras del Redentor”. Y recordaba: Hacia finales de julio de 1941, después que los prisioneros, destinados a morir de hambre, habían sido puestos en fila por orden del jefe del campo, este hombre, Maximiliano María Kolbe, se presentó espontáneamente, declarándose dispuesto a ir a la muerte en sustitución de uno de ellos. Esta disponibilidad fue aceptada, y al padre Maximiliano, después de dos semanas de tormentos a causa del hambre, le fue quitada la vida con una inyección mortal, el 14 de agosto de 1941. Juan Pablo II recordó en su biografía que “todo esto sucedía en el campo de concentración de Auschwitz (Oswiecim), donde fueron asesinados durante la última guerra unos cuatro millones de personas, entre ellas Edith Stein (la carmelita sor Teresa Benedicta de la Cruz), a quien el mismo Santo Padre canonizaría años más tarde, el 11 de octubre de 1998. El Papa Wojtyła también dijo en su homilía: “La desobediencia al mandamiento de Dios creador de la vida: ’No matarás’, causó en ese lugar la inmensa hecatombe de tantos inocentes. En nuestros días, pues, nuestra época ha quedado así horriblemente marcada por el exterminio del hombre inocente” Reivindicó el derecho a la vida en un lugar de muerte De manera que – afirmó Juan Pablo II – el Padre Maximiliano Kolbe, “prisionero del campo de concentración, reivindicó, en el lugar de la muerte, el derecho a la vida de un hombre inocente, uno de los cuatro millones”. Y de hecho aquel hombre, Franciszek Gajowniczek, vivía entonces y estaba allí presente entre quienes participaban en la solemne ceremonia de canonización. “El Padre Kolbe reivindicó su derecho a la vida, declarando la disponibilidad de ir él mismo a la muerte en su lugar, ya que ese hombre era un padre de familia y su vida era necesaria para sus seres queridos” Dio testimonio de Cristo “De este modo – prosiguió Juan Pablo II – el Padre Maximiliano María Kolbe reafirmó así el derecho exclusivo del Creador sobre la vida del hombre inocente y dio testimonio de Cristo y del amor. Así, escribe, en efecto, el Apóstol Juan: ‘En esto hemos conocido la caridad: en que Él dio su vida por nosotros; y nosotros debemos dar nuestra vida por nuestros hermanos’”. Preciosa es a los ojos del Señor la muerte de los justos Al poner de relieve el valor especial que a los ojos de Dios tiene la muerte por martirio del Padre Maximiliano Kolbe, San Juan Pablo II dijo al recordar el Salmo 115 que reza: “Preciosa es a los ojos del Señor la muerte de los justos”: “Mediante la muerte de Cristo en la Cruz se realizó la redención del mundo, ya que esta muerte tiene el valor del amor supremo. Mediante la muerte del Padre Maximiliano Kolbe, un límpido signo de tal amor se ha renovado en nuestro siglo, que en tan alto grado y de tantos modos está amenazado por el pecado y la muerte” Modelo de todos los mártires El Papa polaco invitaba a glorificar aquel día las grandes obras de Dios en el hombre. Y a hacerlo porque “ante todos nosotros, reunidos aquí, el Padre Maximiliano Kolbe levanta el cáliz de la salvación, en el que está recogido el sacrificio de toda su vida, sellada con la muerte de mártir por un hermano”. Maximiliano se

14
Ago

CEBITEPAL invita al Diplomado Virtual en Pastoral Familiar

El Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y el Caribe (CEBITEPAL); se prepara para iniciar su diplomado virtual en Pastoral Familiar. Ciclo formativo que se desarrollará del 1 de septiembre al 2 de octubre del presente año. Este programa virtual que contará con el aval de la Universidad Pontificia Bolivariana, busca ofrecer desde la reflexión teológica, la praxis pastoral y el magisterio eclesial y latinoamericano los elementos de compresión que respondan a los desafíos de la acción evangelizadora de la Iglesia de América Latina y el Caribe en relación a la familia en el contexto actual. Entre los docentes invitados se encuentran: Pbro. Hernán Darío Cardona, Pbro. Juan Carlos Liévano, Lic. María Stella Rodríguez y Lic. Angela Sierra de Colombia; y el Pbro. Ronald La Barrera de Perú. El programa estará organizado en cuatro módulos que abordarán los siguientes temas: Matrimonio y Familia en la Sagrada Escritura,  La familia en el magisterio de la Iglesia, Situación actual de la familia, funciones y desafíos pastorales y Objetivos, principios, estructuras y estrategias de la pastoral familiar. Para inscribirse, puede hacerlo haciendo clic aquí. El programa tiene un costo de 100 dólares, siendo de modalidad virtual y recibiendo clases 10 horas semanales. Para más información, consulte la página web de CEBITEPAL. Prensa CEVNota de prensa CELAM14 de agosto de 2020

14
Ago

Jóvenes voluntarios trabajan para limpiar Beirut y distribuyen bienes de primera necesidad

Vaticano.- Miles de jóvenes voluntarios cristianos se han movilizado para ofrecer ayuda tras la trágica explosión del 4 de agosto pasado, causada por unas tres mil toneladas de nitrato de amonio, que devastó la zona portuaria de la capital libanesa. En Beirut, Líbano, necesitan alimentos, ropa y medicinas. «El apoyo de los benefactores de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) en todo el Líbano y en otras partes de la región es absolutamente vital para mantener la presencia cristiana en Oriente Medio en medio del sufrimiento del conflicto, la violencia, la agitación y la tragedia«, dijo Neville Kyrke-Smith, Director Nacional de la organización benéfica en el Reino Unido. Miles de jóvenes voluntarios cristianos se han movilizado para ofrecer ayuda tras la trágica explosión del 4 de agosto pasado, causada por unas tres mil toneladas de nitrato de amonio, que devastó la zona portuaria de la capital libanesa. El número de muertos es de más de 200 y unos 7.000 heridos. Las escuelas, los conventos y las parroquias están abiertos como centros de refugio y los equipos de jóvenes están limpiando lo que pueden de los escombros y distribuyendo las ayudas más urgentes, explica Monseñor Toufic Bou-Hadir, director de la Comisión Patriarcal Maronita de la Juventud, que define como sorprendente la respuesta de los jóvenes a las 300.000 familias desplazadas. Monseñor Bou-Hadir, miembro del proyecto de la ACN que suministra alimentos a 5.000 familias afectadas por la explosión, describe la terrible experiencia que viven distintas personas que buscan desesperadamente noticias de sus seres queridos desaparecidos, traumatizadas por los intentos de identificar los cuerpos gravemente desfigurados colocados en una morgue improvisada. El director de la Comisión Patriarcales Maronita de la Juventud informó que en el distrito de Achrafieh, principalmente cristiano y el más devastado por la explosión, se encontró entre los escombros el cuerpo de un maronita de 25 años llamado Joe, que murió con una cruz en la mano. El joven, dijo Monseñor Bou-Hadir, había resistido la tentación de abandonar su país en busca de un futuro mejor, quería quedarse, dijo, para «regar el cedro», en alusión al símbolo nacional del Líbano y a su deseo de quedarse para contribuir al bien de su nación. «Ahora, Joe ha regado el cedro con su sangre«, añadió Monseñor Bou-Hadir. «He sobrevivido 15 años de guerra civil y sin embargo no puedo imaginar que una cosa tan horrible pudiera sucederle a nuestro pueblo -comentó la Hermana Hanan Youssef, religiosa de la congregación de la Caridad de Nuestra Señora del Buen Pastor-. Más que nunca, la gente necesita ayuda. Estamos muy agradecidos por las oraciones y el apoyo de nuestros queridos amigos de Ayuda a la Iglesia Necesitada”. Prensa CEVNota de prensa de Vatican News14 de agosto de 2020

14
Ago

Papa Francisco dona 100 mil euros a la Iglesia en Zambia para ayudar a los más necesitados

Vaticano.- La nueva ayuda entregada a la Conferencia de obispos católicos de Zambia estará dirigida fundamentalmente a las personas con carencias nutricionales y falta de alimentos que será distribuidas a través de las diócesis. Nuevamente el Papa Francisco responde al llamado de la Iglesia de Zambia, esta vez, con una donación en moneda de 100 mil euros destinados a ayudar a las personas que carecen de una buena nutrición y no tienen suficientes alimentos. El obispo de Chipata y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Zambia (ZCCB), monseñor George Lungu hizo un llamamiento al Santo Padre a través del Nuncio Apostólico en Zambia y Malawi, monseñor Gianfranco Gallone, para apoyar a los más necesitados, especialmente, en medio de la crisis sanitaria y económica causada por la pandemia de Covid-19 en una nación ya vapuleada por el hambre y la pobreza. Dinero para los más necesitados El Secretario General de la ZCCB, el padre Cleophas Lungu hizo el anuncio a través de la página Facebook del episcopado. “De las muchas solicitudes que recibió el Papa Francisco, eligió responder a una solicitud de Zambia. Este dinero se distribuirá a través de las diócesis para llegar a las personas más necesitadas, especialmente a las que han sufrido las recientes sequías e inundaciones”, afirmó el P. Lungu. Solidaridad del Papa Francisco El Papa Francisco, a finales de julio, a través de la nunciatura, hizo llegar 3 ventiladores, miles de mascarillas quirúrgicas y otros productos de higiene a la ZCCB. “Mediante la donación de los 3 ventiladores se han salvado vidas”, dijo el secretario general del episcopado al afirmar que “el dolor y el sufrimiento del pueblo de Zambia se ha aliviado con este gesto de solidaridad”. El padre Lungo recordó además los numerosos mensajes de solidaridad que el Santo Padre ha estado enviando durante la pandemia de Covid-19 a Zambia y al resto del mundo. Sequías e inundaciones En febrero pasado, más de 2 millones y medio de personas se vieron afectadas por la secuencia de sequías e inundaciones. Un mes antes, la ONU ya advertía sobre una crisis de alimentos de proporciones “no vistas hasta el momento”, en ocho países de África central y austral, entre ellos Zambia, donde el 20 por ciento de la población está en situación de grave inseguridad alimentaria. A esto se suma la crisis causada por la pandemia de Covid-19. Mientras el Instituto Nacional de Salud Pública de Zambia mantiene una fuerte campaña para sensibilizar a la población sobre la necesidad del uso de la mascarilla y el respeto de las medidas de distanciamiento y prevención, el país se enfrenta a la amenaza de verse abrumada por un desborde de casos de coronavirus. Prensa CEVNota de prensa de Vatican News14 de agosto de 2020

13
Ago

Fundación Populorum Progressio financia 168 proyectos en 23 países del continente

El Consejo de Administración de la Fundación Populorum Progressio aprobó 138 proyectos de desarrollo social, destinados a mitigar a corto y mediano plazo los efectos de la crisis causada por el COVID-19. Se trata de iniciativas que provienen de comunidades y lugares en riesgo de vulnerabilidad. La noticia se conoció al término de la reunión anual del Consejo de Administración de la Fundación Populorum Progressio que analizó la situación de Latinoamérica y el Caribe frente al impacto del COVID-19. A los 138 proyectos se suman otros 30 de ayuda alimentaria que están en ejecución. Estos fueron aprobados de manera extraordinaria por el Consejo de Administración en el mes de junio; como respuesta a una solicitud del Papa Francisco y teniendo en cuenta que la Fundación hace parte de la Comisión Vaticana COVID-19 del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Organismos que desde la curia romana expresan la preocupación y el amor de la Iglesia por las víctimas de la pandemia. En total son 168 proyectos provenientes de 23 países de Latinoamérica y el Caribe. Los convocados La reunión estuvo presidida por el Arzobispo de Arequipa (Perú) y Presidente del Consejo de Administración, Monseñor Javier Del Río Alba. También participaron el Vicepresidente del mismo Consejo Monseñor Óscar Urbina Ortega, Arzobispo de Villavicencio (Colombia), Monseñor Murilo Sebastiao Ramos Krieger, Arzobispo-E de San Salvador de Bahía (Brasil), Monseñor José Luis Azuaje Ayala, Arzobispo de Maracaibo (Venezuela), Monseñor Eduardo María Taussig, Obispo de San Rafael (Argentina) y Monseñor Segundo Tejado Muñoz, Representante del Dicasterio. Por su parte el Cardenal Chibly Langlois, Obispo de Les Cayes – Haití, evaluó y envió el reporte de los proyectos provenientes de Centro América y el Caribe. De igual manera participó el equipo operativo del Secretariado de la Fundación. Preparar el futuro Durante su intervención el Cardenal Peter K.A. Turkson, Prefecto del Dicasterio y Presidente de la Fundación, dio un mensaje de agradecimiento e invitó a continuar trabajando con entusiasmo y dedicación a favor de tantas personas que requieren de ayuda en estos momentos difíciles. Por su parte el Secretario del Dicasterio Mons. Bruno-Marie Duffè, insistió en que “no se trata de prepararnos para el futuro, sino de preparar el futuro”. Citando al Papa Francisco recordó que “la caridad de la Iglesia tiene que ser un testimonio de fe y de esperanza, y la solidaridad nos tiene que ayudar a pasar del miedo a esa esperanza”. Como es costumbre en esta reunión anual, también participaron los representantes del Comité para las Intervenciones Caritativas a favor del Tercer Mundo de la Conferencia Episcopal Italiana, que actualmente financia la mayor parte de estos proyectos. De igual manera, se hicieron presentes los representantes de la organización Cross Catholic Outreach que desde el 2018 financia un número significativo de estas iniciativas. Nuevos miembros Como parte de la reunión se ofreció una especial acogida se le brindó al coordinador de proyectos para América Latina de Manos Unidas que por primera vez hizo parte de esta reunión con miras a establecer un trabajo conjunto entre la Fundación y la institución orientada por laicos y que tanto bien hace en todo el mundo. Así mismo se escuchó al Padre Paulo César Barajas de la Arquidiócesis de Guadalajara – México, quien por muchos años ha trabajado en el Dicasterio y colaborará con la Fundación. Ante la magnitud de la crisis que vivimos, estos proyectos pretenden ser un signo de la caridad del Papa, a la vez que un llamado a todos los cristianos y personas de buena voluntad a incrementar la práctica efectiva de la caridad y la solidaridad, buscando que en esta pandemia “nadie se quede atrás”, como nos ha insistido el Santo Padre en diversas oportunidades. Prensa CEVNota de prensa CELAM13 de agosto de 2020