Categoría: Iglesia en Latinoamérica

06
Feb

CELAM presenta en su podcast «La vida como viene» una mirada comunitaria y familiar sobre las adicciones

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) presentó este 6 de febrero su tercer capítulo del podcast “La vida como viene”, una iniciativa que aborda la realidad de las adicciones poniendo en primer plano a la persona y la comunidad. Este episodio se propone analizar el núcleo de los vínculos familiares en los procesos de acompañamiento pastoral, marcando la diferencia frente a otras propuestas de carácter meramente asistencial. En esta entrega titulada: «Somos familia: la calidad del vínculo» se invita a reflexionar sobre la importancia de “hacerse familia”, resaltando el papel de la comunidad como espacio de apoyo, pertenencia y caminos de recuperación. En este contexto, se pone de relieve que la vida comunitaria constituye el centro de una pastoral que reconoce la dignidad humana y se construye desde la cercanía, la escucha y el acompañamiento. En ese marco, se presentan dos testimonios que surgen de la vida cotidiana en barrios argentinos. En esta ocasión, las experiencias se comparten desde el Centro Barrial Puerta Abierta, donde Griselda, referente comunitaria, y Marcos Pérez, joven acompañado por el centro, relatan cómo el acompañamiento vivido como familia abre caminos de esperanza y reconstruye la confianza en quienes buscan ayuda . Voces con trayectoria pastoral El diálogo es conducido por referentes con amplia experiencia regional: el padre José María “Pepe” Di Paola, presidente de la Federación Familia Grande Hogar de Cristo, que articula cientos de centros barriales y granjas de recuperación en Argentina; y Adriana Arias, coordinadora de la Fundación Domus en Colombia, con una reconocida trayectoria en acompañamiento comunitario y prevención. Además, se destaca la presencia permanente del padre Carlos “Charly” Olivero, coordinador de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones del CELAM, con más de veinte años de trabajo en villas y barrios populares. El podcast “La vida como viene”, con un estilo dialogado y cercano, busca ofrecer testimonios y reflexiones nacidas del trabajo territorial con personas y familias en situación de vulnerabilidad. Desde allí, los episodios promueven una lectura integral de las adicciones, reconociendo tanto la profundidad del sufrimiento como el valor de los vínculos y del trabajo colectivo en los procesos de sanación. 06 de febrero de 2026Fuente: Vatican NewsCEV Medios

04
Feb

Celam amplía el alcance de su convocatoria en investigación: 66 propuestas en fase de evaluación

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), a través de su Centro de Gestión del Conocimiento, cerró con éxito su convocatoria de investigación 2026, logrando una respuesta histórica de la academia y organizaciones eclesiales. El sistema registró un total de 69 propuestas, cifra que duplica las recibidas el año anterior que fue de 31, lo que equivale a un 122% de crecimiento. Tras una depuración técnica, 66 proyectos válidos avanzan ahora a la fase de evaluación. “Este logro refleja el compromiso de la academia y las organizaciones eclesiales con el discernimiento pastoral”, afirmó Guillermo Sandoval, director del Centro de Gestión del Conocimiento. La participación destaca por su pluralidad, involucrando a un total de 58 instituciones regionales. Sandoval subrayó que un 26% son organizaciones no universitarias, evidenciando la diversidad de actores que buscan aportar soluciones a los desafíos de la región. Geográficamente, la zona andina lidera las postulaciones con 28 propuestas, seguida de cerca por el cono sur con 26 registros. “Es otra buena noticia que el Caribe participa por primera vez con 3 proyectos”, celebró Sandoval sobre la representatividad alcanzada. Los resultados finales de los seis proyectos seleccionados se comunicarán oficialmente el próximo 28 de febrero de 2026 por los canales oficiales del Celam. Las investigaciones iniciarán en abril, buscando entregar productos que enriquezcan el discernimiento y la incidencia de la Iglesia en el continente. Proceso y cronograma institucional La selección de las propuestas ganadoras se regirá por tres fases rigurosas: admisibilidad, evaluación técnica por expertos y selección final. En esta etapa, se aplicarán criterios estrictos de representatividad para garantizar un equilibrio en el impacto regional. En cuanto a la distribución, la zona andina lidera con el 42% de las propuestas, seguida por el cono sur con un 39%. Por su parte, la región de CAMEX (Centroamérica – México) aporta un 14% de los registros totales recibidos. Mientras que el Caribe representa el 5% de la convocatoria. Esta apertura demuestra una mayor integración de las diversas regiones en la investigación eclesial del continente. Las instituciones seleccionadas comenzarán a desarrollar sus propuestas el 1.° de abril de 2026. El objetivo es generar diagnósticos actualizados que fortalezcan la labor pastoral y la incidencia de la Iglesia para finales de este año. 04 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios

02
Feb

La Sinodalidad en la Sagrada Escritura: nuevo diplomado del Cebitepal

El Centro Teológico del Celam (Cebitepal) ha lanzado el diplomado “La Sinodalidad en la Sagrada Escritura”. Esta iniciativa busca responder a un momento de definición histórica para la Iglesia Católica contemporánea. El programa será  coordinado por el reconocido teólogo Juan Alberto Casas Ramírez. El experto sostiene que la sinodalidad no es un concepto nuevo en la tradición cristiana. Aunque el término no aparece literalmente en la Biblia, su esencia es profunda. Se entiende como el “caminar juntos en escucha, discernimiento y misión bajo la guía del Espíritu Santo”. Desde Pentecostés hasta las comunidades paulinas, la Escritura revela a un Pueblo de Dios unido. Es un escenario donde la diversidad de dones converge siempre hacia el bien común. Esta formación académica pretende transformar las estructuras eclesiales vigentes. El diplomado propone recuperar conceptos hebreos y griegos para impulsar una renovación institucional profunda y necesaria. El desafío de la escucha Para Casas Ramírez, la situación actual de la Iglesia no es un problema administrativo, sino una cuestión de identidad. El diplomado propone partir del concepto hebreo Shemá (la escucha), porque “la escucha bíblica no es solo una función física; es una postura del corazón ante el otro”, subraya. Una premisa fundamental para el camino eclesial es que “sin Shemá no hay discernimiento”. El verdadero discípulo es aquel que tiene el oído abierto, capaz de escuchar al otro y a la otra, e iniciar un camino de aprendizaje compartido. En clave sinodal, la expresión Shemá nos desafía a pasar de la “sordera institucional” a una escucha activa y recíproca: escuchar el clamor de los pobres, escuchar a los hermanos y hermanas en la comunidad y, sobre todo, escuchar juntos lo que Dios dice hoy en medio de tantos pueblos y culturas. Por ello, sin Shemá, no habrá un discernimiento eclesial que construya decisiones compartidas en función de la misión de la Iglesia. Pilares para la renovación El diplomado se desarrollará mediante 12 encuentros sincrónicos, repartidos durante los meses de febrero, mayo y agosto. Se estructura sobre conceptos hebreos y griegos que actúan como un verdadero motor movilizador para la renovación de las estructuras eclesiales. El recorrido inicia con la Ruah, ese viento impredecible que revela que el Espíritu no es posesión de la jerarquía, sino un dinamismo libre; una invitación a ser una Iglesia con las “velas desplegadas” hacia las periferias, abandonando la comodidad de lo conocido. A esto se suma la Tzedaká, la justicia que incomoda y que denuncia que caminar juntos es una falacia si persiste la inequidad, exigiendo una fidelidad comunitaria que proteja al vulnerable. Finalmente, la Koinonía propone una comunión en la diversidad, huyendo de la uniformidad para buscar una unidad de carismas donde el reconocimiento mutuo haga visible a Cristo en el mundo. Al recuperar estas raíces —la escucha del Shemá, la docilidad de la Ruah y la fuerza de la Koinonía—, se hace evidente que Dios siempre ha llamado a sus hijos a vivir en una red de fraternidad y sororidad, a caminar juntos, para traducirse en estructuras eclesiales que den espacio a la sinodalidad como modo de vivir y operar. Por ello, explorar la sinodalidad en la Sagrada Escritura no es un ejercicio arqueológico, sino una brújula vital para el presente. Perfil del docente El Dr. Juan Alberto Casas Ramírez aporta una sólida trayectoria académica a este diplomado. Actualmente, se desempeña como Profesor de Nuevo Testamento en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Su formación incluye un doctorado y una maestría en teología, además de una licenciatura. Esta base académica respalda su prestigio como un referente en estudios bíblicos. Ha compartido su conocimiento como profesor invitado en diversas instituciones de América Latina y Europa. Su experiencia abarca diócesis, seminarios y múltiples centros de formación teológica. Sus investigaciones se centran en la tradición sinóptica y el Cuarto Evangelio. También ha publicado trabajos sobre el Apocalipsis, la literatura apócrifa y la hermenéutica bíblica. Destaca especialmente su labor en contextos sociales complejos y de violencia. Esta sensibilidad permite que sus análisis teológicos tengan una aplicación práctica y pastoralmente relevante. Sobre el diplomado Fecha de inicio del primer módulo: Martes, 17 de febrero de 2026. En el siguiente enlace podrán ampliar información y gestionar la inscripción: https://cebitepal.celam.org/ofertaformativa/sinodalidad-escritura/  El diplomado se ofrece en modalidad sincrónica, con clases en vivo vía Zoom, y está organizado en tres módulos según la programación trimestral del Cebitepal. Cada módulo tiene una duración de un mes e incluye cuatro clases sincrónicas impartidas por el docente y una sesión de «Conversación en el Espíritu» para profundizar comunitariamente los contenidos. En total, el diplomado contempla 12 clases sincrónicas y 3 sesiones de Conversación en el Espíritu, integrando reflexión bíblica y práctica sinodal. Módulos Módulo I: 17 de febrero a 17 de marzo de 2026.Módulo II: Mayo.Módulo III: Agosto. 02 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios

02
Feb

El Celam a la Vida Consagrada del continente: «Gracias por encarnar el Evangelio en la realidad de hoy»

Luz en medio de la oscuridad, signo de esperanza y de futuro, son las palabras con las que monseñor Lizardo Estrada define los carismas de las religiosas y religiosos en la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Un mensaje que el secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), extiende en la fiesta de la Presentación del Señor a todas las consagradas y consagrados del continente de quienes destaca su «capacidad de encarnar el Evangelio en las más acuciantes realidades que claman por la vida, curando las heridas de tantos hermanos y hermanas, especialmente de los más vulnerables; cuidando y defendiendo la casa común». Suficientes motivos para hacer una sentida acción de gracias por la vida de cada uno de ellos, siempre entregada con amor a los más pobres, hasta las últimas consecuencias; incluso hasta el martirio. Para Estrada se trata de hombres y mujeres que salen al encuentro del Pueblo Santo de Dios como la sagrada escritura nos muestra a Jesús: “Cuando María y José llevaron a su niño al Templo de Jerusalén, tuvo lugar el primer encuentro entre Jesús y su pueblo, representado por los dos ancianos Simeón y Ana”. Trayendo a la memoria al Papa León XIV durante el reciente Jubileo de la Vida Consagrada, el obispo auxiliar de Cusco, dijo que en este momento “hay una gran necesidad de esperanza y paz en el corazón de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, por lo que les recuerda que deben ser portadores y testigos de ello con su vida,  divulgadores de la concordia a través de la palabra y el ejemplo, y antes aún como personas que llevan en sí mismas, por la gracia de Dios, la huella de la reconciliación y la unidad”. Profetas y servidores del Pueblo de Dios Consciente de la transición histórica que llama a la construcción de una Iglesia sinodal, el obispo peruano asegura que los consagrados y consagradas han de ser profetas al servicio del pueblo de Dios o como dice León XIV, “expertos en sinodalidad”. Reconociendo que en este momento de la historia, los creyentes viven una transición hacia la construcción de una Iglesia sinodal, el prelado sostiene que para ser profetas al servicio del pueblo de Dios, las religiosas y religiosos debe ser «constructores de puentes y difusores de una cultura del encuentro, en el diálogo, el conocimiento recíproco, el respeto por las diferencias, con esa fe que les hace reconocer en cada ser humano un único rostro sagrado y maravilloso: el de Cristo” . Así, Estrada concluye su saludo,extendiendo su bendición por la vocación de hombres y mujeres de vida consagrada, abogando desde la plegaria para que el Señor los encuentre en el camino como a los discípulos de Emaús y los renueve «en la fidelidad al llamado recibido, avivando su pasión por el Reino y la humanidad». 02 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios

30
Ene

Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica realizó Envío Misionero 2026 

La Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (Reiba) celebró el miércoles 28 de enero el Envío Misionero 2026, un momento en el que nuevos voluntarios y voluntarias asumieron públicamente su servicio en diversos territorios de la Amazonía. El encuentro expresó el carácter intercultural y continental de la misión educativa amazónica, poniendo en el centro la riqueza de las lenguas originarias, la diversidad de los pueblos y la esperanza que sostiene el compromiso evangelizador en contextos marcados por grandes desafíos sociales, culturales y ambientales. Celebración en oración y a la luz de la Palabra La jornada comenzó con un espacio de oración y evangelización animado por la Hna. Martha Ardila, quien compartió reflexiones del Papa León XIV, motivando a orar unos por otros y anunciar el Evangelio con alegría. En un ambiente de recogimiento, se invitó a los voluntarios a vivir su misión con entusiasmo, apertura y confianza, conscientes de que el servicio en la Amazonía es un camino de aprendizaje permanente. Durante este momento inicial, también se elevó una oración por la Amazonía inspirada en un salmo que reconoce a este territorio como casa de Dios, donde resuena el clamor de la vida. La plegaria final pidió humildad, capacidad de escucha y protección para quienes se disponen a entregar su tiempo y sus dones al servicio de los pueblos amazónicos. Uno de los gestos más elocuentes de la celebración fue la proclamación del Evangelio según san Marcos (Mc 3, 13-15) en lengua waotededo, realizada por Maycol, joven universitario del pueblo indígena Waorani, perteneciente al Vicariato Apostólico de Aguarico, en Ecuador. Este momento puso de relieve el rostro pluricultural de la Iglesia amazónica y la centralidad de las lenguas originarias en los procesos educativos y pastorales que impulsa Reiba. Voluntarios que cruzan fronteras para servir a la Amazonía Durante el encuentro, la Hna. Lisette Escárate, coordinadora del voluntariado, presentó al nuevo grupo de misioneros y misioneras que asumirán su servicio en distintos países de la región. El grupo está conformado por voluntarios locales, nacionales e internacionales, reflejando la diversidad cultural y el espíritu de red que caracteriza a Reiba. Los nuevos enviados son: Luz Barreneche, voluntaria colombiana en misión en Sarrapia (Colombia); Julio Mancipe, voluntario internacional colombiano destinado a San Borja (Bolivia); Iván Santos, voluntario local del pueblo asháninka en Perú; Yolanda Huamancondor, voluntaria peruana en misión en Dicaro (Ecuador); Mónica Romero y Mariela Gutiérrez, voluntarias argentinas también destinadas a Dicaro; Guillermo Licuy, voluntario local kichwa de Ecuador; y Mário Velázquez, voluntario brasileño en misión en Iauaretê, Brasil. La composición del grupo da cuenta del carácter continental de la propuesta y de la apuesta por una educación intercultural bilingüe que se construye desde los territorios y con protagonismo de los propios pueblos amazónicos. La vocación misionera como respuesta al llamado de Dios El Padre Max ofreció una reflexión sobre la vocación misionera, recordando que la palabra vocación proviene del latín vocari, que significa “llamado”. En su mensaje, resaltó que la misión nace del encuentro personal con el amor de Cristo y se expresa en la identificación con Jesús y en la disposición a asumir la cruz como compromiso con Dios y con los pueblos. Como signo del envío, el sacerdote bendijo las cruces que fueron entregadas a los voluntarios, quienes las recibieron como símbolo de su disponibilidad para servir y caminar junto a las comunidades amazónicas. A su vez, la Hna. Marbelis Monroy, coordinadora general de REIBA, agradeció la generosidad de quienes respondieron al llamado y recordó que la Iglesia es, por naturaleza, misionera. Animó a los presentes a “inscribirse en la escuela de Jesús” y a seguir aportando, desde la educación y la interculturalidad, a la construcción del Reino de Dios en la Amazonía. Fe expresada en muchas lenguas Otro momento valorado fue la profesión del Credo del Voluntario, proclamado en distintas lenguas como expresión de comunión y diversidad. El Credo fue compartido en lengua besiro por el profesor Ignacio Pocoena, de Bolivia; y en español e inglés por el Padre Martín, SJ, de Guyana, reafirmando la unidad en la fe que atraviesa culturas y fronteras. La celebración contó además con la presencia de Monseñor Adalberto, del Vicariato Apostólico de Aguarico, quien felicitó a los voluntarios y resaltó el trabajo que se viene desarrollando con el pueblo Waorani. En su intervención, anunció con esperanza la próxima publicación de la primera edición de profesionales provenientes de esta comunidad, un logro valioso para la región y para los procesos educativos interculturales. El encuentro concluyó con una canción interpretada por Alfonso Franco, voluntario saliente de Reiba, dedicada a la vocación de ser profetas en medio de los pueblos, cerrando la jornada con un mensaje de envío y esperanza. 30 de enero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios

30
Ene

Conoce los orígenes del pensamiento eclesial del continente en el Diplomado sobre el Magisterio Episcopal Latinoamericano

Por primera vez, el Centro Teológico del Celam (Cebitepal) ofrece un diplomado virtual completo sobre el Magisterio Episcopal Latinoamericano, una propuesta formativa inédita que recorre, de manera sistemática y crítica, la historia, el desarrollo y los desafíos del pensamiento eclesial del continente. El curso será impartido por el teólogo mexicano José de Jesús Legorreta Zepeda, reconocido especialista en eclesiología y sociología de la religión, con publicaciones reconocidas sobre las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano y Caribeño. Más que una revisión documental, el diplomado se presenta como una invitación a comprender cómo la Iglesia en América Latina ha sabido leer, discernir y responder a la realidad histórica de sus pueblos, especialmente de los pobres y de quienes más sufren, a la luz del Evangelio y del Concilio Vaticano II. Además, ofrecerá los elementos teológicos y pastorales que ayuden a comprender el aporte que hoy la Iglesia Latinoamericana hace a la Iglesia Universal, como fue pedido por tantos obispos que han hecho el camino sinodal desde el 2021 y que continúa hasta el 2028. Un magisterio nacido de la realidad de los pueblos Desde la Conferencia de Medellín (1968) hasta la más reciente primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe (2021), la Iglesia del continente ha ido configurando un estilo propio de colegialidad, sinodalidad y compromiso evangelizador que recepcionó el criterio de la pastoralidad del Concilio del Papa Juan XXIII. Según José de Jesús Legorreta, este proceso permitió que “la realidad de los pueblos latinoamericanos, especialmente la de los pobres, pudiera ser contemplada, cuestionada, iluminada por la Palabra de Dios y discernida para proponer una nueva acción evangelizadora”. Sin embargo, subraya que este camino no ha sido uniforme: “El desarrollo de este proceso no ha sido lineal ni homogéneo, sino irregular, ambiguo y desigual, condicionado por las particularidades socioculturales y políticas de la región, así como por la correlación de fuerzas y tendencias eclesiales propias del período posconciliar”. En este recorrido histórico, las contribuciones de la eclesiología latinoamericana de la liberación fueron incorporadas al patrimonio irrenunciable de la gran tradición de la Iglesia, marcando profundamente su identidad pastoral y misionera. Un recorrido histórico-teológico El diplomado ofrece un recorrido histórico y teológico por los principales hitos del Celam: Medellín (1968), Puebla (1979), Santo Domingo (1992) y Aparecida (2007) analizando cómo estos documentos expresan una recepción creativa del Concilio Vaticano II en el contexto latinoamericano. A partir de una lectura crítica de textos y prácticas pastorales, el curso examina aportes, tensiones y desafíos que han acompañado este proceso eclesial. La propuesta integra enfoques de la teología, la sociología y los estudios religiosos, permitiendo comprender la relación entre fe, cultura, estructuras eclesiales y transformaciones sociales en América Latina. Claves para una Iglesia sinodal y en salida Además del análisis histórico, el diplomado aborda los desafíos actuales de la Iglesia en el continente: la sinodalidad, la crisis institucional, las nuevas culturas, la secularización, las religiosidades emergentes y las opciones pastorales por los pobres, la inculturación, el laicado y la pastoral urbana. El objetivo es ofrecer herramientas para discernir el presente y el futuro de la Iglesia latinoamericana, fortaleciendo una visión participativa, colegial e inculturada, en sintonía con el camino sinodal impulsado por el papa Francisco y hoy continuado por León XIV. Sobre el docente José de Jesús Legorreta Zepeda es laico mexicano, doctor en Teología Sistemática y doctor en Ciencias Sociales y Políticas. Es profesor de Eclesiología y Sociología de la Religión en diversas facultades de Teología en México. Actualmente se desempeña como coordinador del Área Académica y de Investigación del Imdosoc y como profesor investigador en el Centro Latinoamericano de Formación Teológica y Bíblica a Distancia (CEForT). Además, formó parte del equipo latinoamericano de estudio del Concilio Vaticano II liderado por el afamado teólogo alemán Peter Hünermann. Inscripciones abiertas Modalidad: VirtualDiplomado: El Magisterio Latinoamericano: historia, desarrollo y desafíosBeneficios: Descuentos de hasta el 40 % y facilidades de pago (cupos limitados, solicitados al momento de la inscripción).Inscripciones: Toda la información está disponible en el portal oficial del CEBITEPAL: cebitepal.celam.org 30 de enero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios

28
Ene

Conferencia Eclesial de la Amazonía: un proceso nacido del sueño del Papa Francisco que hoy se consolida

El cardenal Pedro Barreto, presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama), compartió con Vatican News una conversación sobre el momento que vive la Iglesia amazónica, el diálogo sostenido con el Papa León XIV y los próximos pasos del proceso sinodal que se desarrolla en el territorio amazónico. Desde los estudios de Radio Vaticana, el cardenal dijo que estos días han sido “una experiencia muy importante” para la Ceama, tanto por el encuentro con el Santo Padre, el pasado sábado 24, como por las conversaciones con el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, espacios que fortalecen el camino pastoral de la Iglesia en la Amazonía. Camino nacido del sueño del Papa Francisco El cardenal Barreto recordó que la Ceama es fruto de un proceso que se remonta al año 2020, marcado por la figura del cardenal Claudio Hummes, a quien evocó con especial cariño. “Aquel que le dijo al Papa Francisco cuando fue elegido: ‘No te olvides de los pobres’”, recordó. Dijo que esa intuición pastoral permitió colocar en el centro a “los abandonados, los que están en la periferia, que es la Amazonía”. Tras más de cinco años de camino, el Card. Barreto expresó que la Conferencia Eclesial vive hoy un momento de consolidación: “Estamos muy contentos, muy animados, porque se va cristalizando este sueño del Papa Francisco, este sueño también de Dios, de hacer que la Iglesia se encarne cada vez más en la región amazónica”. Cercanía y continuidad con el Papa León XIV Durante la entrevista, el cardenal resaltó la sintonía con el Papa León XIV, quien conoce de cerca el proceso amazónico. Recordó que, antes de ser elegido Pontífice, el entonces cardenal Robert Prevost acompañó de cerca a la Ceama por encargo del Papa Francisco. “Ahora, como Papa, estamos muy agradecidos”, dijo el Card. Barreto, quien resaltó que uno de los aspectos más significativos del diálogo fue el interés del Santo Padre en institucionalizar la Ceama, lo que calificó como “un motivo de mucha alegría y de mucha esperanza”. Para el presidente de la Ceama, esta continuidad es obra del Espíritu: “El Espíritu Santo es maravilloso. La Ceama continúa con fuerza con nuestro querido Papa León”. Avances hacia la institucionalización Uno de los pasos señalados por el cardenal Barreto es el acompañamiento del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, presidido por el cardenal Michael Czerny, para avanzar en el proceso de institucionalización. Entre las iniciativas destacadas se encuentra la creación de un fondo patrimonial que permita garantizar la sostenibilidad de la Ceama en el tiempo. Se trata, explicó, de acompañar a “una hija de la Iglesia” que necesita ser fortalecida, “pero con autonomía”, y con una presencia viva del Espíritu, en un proceso que combina continuidad y novedad. En este sentido, el cardenal resaltó la fidelidad del Papa León XIV al Concilio Vaticano II, en comunión con el Papa Francisco, y también su conocimiento directo del territorio amazónico, fruto de su experiencia como religioso agustino en el Perú. Tiempo de transición y renovación Mirando al futuro inmediato, el cardenal anunció que la Ceama se encuentra en la etapa final del período de cuatro años establecido por sus estatutos. Por ello, en marzo próximo, se celebrará una Asamblea electiva en Bogotá, donde se elegirá una nueva presidencia. “Va a significar un cambio de personas, pero también continuidad”, aseguró, y comparó este proceso con la transición vivida entre los pontificados de Francisco y León XIV. El presidente de la Ceama recordó además la asamblea de obispos amazónicos realizada en agosto pasado en Bogotá, que reunió a cerca de 95 obispos de las más de 110 jurisdicciones eclesiásticas existentes en toda la Amazonía. Para el cardenal, esta amplia participación es una señal clara de respaldo: “Con eso se asegura que definitivamente la Ceama no solo está en el corazón de la Iglesia, sino en el corazón de los pastores”. “Vivimos un tiempo de gracia” El cardenal describió la relación entre el Papa, los Dicasterios y la Ceama como una verdadera “sinfonía”, donde se vive “armonía en las diferencias”. Reconoció que el camino recién comienza y que “falta muchísimo”, pero señaló con convicción que “el camino está ya asegurado”. Compartió una anécdota que refleja esta confianza. Recordó su preocupación cuando, en 2024, concluía el período experimental de los estatutos de la Ceama. En ese momento, el entonces cardenal Prevost le aseguró: “Cualquier Papa que salga elegido no va a poder decir no a la CEAMA”. Hoy, esa frase adquiere un significado especial: “Ese ‘cualquier Papa’ es él”, contó el Card. Barreto. Al finalizar la entrevista, la autoridad eclesial dijo que este proceso revela cómo Dios “está bendiciendo a la Iglesia Católica para que se inserte aún más en el territorio amazónico”, en beneficio no solo de la región, sino del camino sinodal de toda la Iglesia. De regreso al Perú, el cardenal se prepara para ultimar los detalles de la próxima asamblea, “muy ilusionados”, y dando gracias a Dios “por este proceso de sinodalidad que estamos viviendo en la Iglesia”. 28 de enero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios

28
Ene

Comité de Ecumenismo del Celam impulsa Encuentro de oración: «El amor es la esencia de la unidad»

El comité de ecumenismo del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, (CELAM) reunió a más de dos mil personas en el Encuentro virtual de oración por la unidad de los cristianos. Delegados 11 países y 6 denominaciones religiosas, se dieron cita para compartir un espacio dedicado a la reflexión, la plegaria y la celebración. El evento se inició con los saludos de monseñor Lizardo Estrada, secretario general del Celam y Humberto Shikiya representante del Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio (CREAS). Saludos que dieron paso a la oración dirigida por representantes de las Iglesias católica, bautista, pentecostal, menonita y ortodoxa. Este espacio se alternó con la reflexión de la Hna. María Inés Castellaro, secretaria general de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos (CLAR) y el pastor Harold Segura, director de Relaciones eclesiásticas e identidad cristiana de la organización World Vision. Acto seguido, se anunciaron las actividades que propone el comité de ecumenismo a través de la plataforma Koiné 2026. Herramienta que hacia el futuro impulsará la articulación entre organizaciones y facilitará el diálogo interreligioso y las relaciones ecuménicas en el continente. Un testimonio creible En su intervención monseñor Lizardo Estrada, recordó que “la unidad es un compromiso que debemos asumir para que el mundo crea y que merece ser vivido agradeciendo a Dios”. Haciendo memoria de los últimos encuentros y particularmente el que celebró los 1700 años del concilio de Nicea en Guatemala, el prelado destacó el proceso del comité y su esfuerzo para desarrollar una plataforma que renueve la esperanza y motive la experiencia de la unidad. “Ahora la plataforma es una realidad y todos están invitados a ser parte de ella, para que crezcamos en el testimonio frente a los desafíos que tenemos como Pueblo de Dios”. Igualmente recordó al Papa Francisco, en su homilía de la Vigilia Ecuménica durante el Sínodo de los Obispos, el 11 de octubre de 2024. Una invitación a perseverar en la misión. “No nos dejemos paralizar por las dificultades, confiemos en el Espíritu que nos impulsa hacia la unidad en una armonía de diversidad multicolor”. Para Estrada más allá de la semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, es necesario animarse a transitar este camino con la certeza de que la comunión en el Espíritu nos guía y fortalece. ”Caminemos juntos, para que nuestro testimonio en el mundo no sea inerte”, comentó. A su turno Humberto Shikiya, habló desde su experiencia en la formación de jóvenes, la promoción del liderazgo y la cultura del encuentro, reconociendo que venimos de distintas tradiciones, confesiones, lenguas, culturas y realidades sociales; pero la palabra de Dios es clara al decirnos que somos un solo cuerpo y espíritu. “En medio de nuestros trabajos pastorales, obras de servicio y caridad; luchando contra la pobreza, las violencias e injusticias, la unidad de los cristianos nos llama a ser signo de esperanza para nuestras comunidades”, afirmó. En palabras de Shikiya el Espíritu impulsa el compromiso con la vida y la paz. “Nuestra unidad, convierte la diferencia en riqueza que se pone al servicio del bien común”. Por eso, aseguró que, al caminar juntos, damos un testimonio creíble del Evangelio y eso tiene el poder de reconciliar, sanar y transformar nuestras sociedades. Redescubrir el amor de Dios A su turnio la Hna. María Inés Castellaro, recordó su experiencia como miembro de la comisión ecuménica en la diócesis de Córdoba en Argentina, donde organizaban momentos orantes, fraternos y solidarios, cuya base era la dignidad de la persona, el bien común, la escucha y el diálogo que propicia el encuentro con Jesucristo y transforma el corazón. Actividades que además de motivar un vínculo entre ellos, les ayudaron a salir de sus áreas de control, una forma de acercarse a las periferias y abrirse a otros mundos para tender puentes de comunión. Para la religiosa esta experiencia fue una oportunidad para nacer de nuevo, redescubrir el amor de Dios en cada creatura, considerarse hermanos y hermanas, lograr que la unidad esté por encima de los ideales y sea una realidad que da forma a un mandato divino. Así la unidad ha de ser el centro de nuestra identidad, la esencia de la Iglesia donde la diversidad es fundamental, un tesoro para la misión que se sostiene con el amor de cristo. De acuerdo con Castellaro en un mundo con diversas expresiones de fe, la unidad no es uniformidad, ni un ideal abstracto; es el reflejo del corazón de Cristo en la vida de cada persona. Especialmente de quienes asumen que la unidad en la diversidad es un llamado a valorar los dones y capacidades de otros. No es una amenaza, es una oportunidad que debe invitarnos a pensar desde nuestro ser, en los aportes que podemos entregar a la unidad o las dificultades que nos impiden poner nuestros dones a su servicio, que no puede construirse sin perdón ni amor. Más allá del optimismo Por su parte el pastor Harold Segura dijo que, si bien la unidad gira alrededor de la teología y el trabajo social, hoy necesitamos una unidad que también ponga la esperanza en el centro. Es decir, no se trata de cuestionarnos en los motivos por los cuales creemos porque hay unas bases comunes que son suficientes para que sigamos caminando juntos. En su opinión, debemos pensar en aquello que queremos, para alcanzar un mundo más justo, digno, con igualdad, más parecido al sueño del reino de Dios y su justicia. En esta línea planteó una pregunta que él mismo se ha hecho desde lo personal. ¿Qué esperamos en un mundo donde las esperanzas se están agotando? Al respecto, Segura recordó que Jesús es maestro de esperanza por lo que invitó a pensar en cómo podemos reafirmar esa parte final del texto bíblico que convocó la jornada de oración por la unidad, el de Efesios 4, porque en sus palabras estamos aquí para dar testimonio de esperanza en medio de un mundo que no espera. “Aquí hay gente que canta y espera, no solo tiene optimismo, tiene esperanza y está fundada en aquel que nos dijo que su reino era posible, superando los marcos de la realidad política de nuestro mundo, más allá de nuestros sueños personales y

26
Ene

Salud mental y juventud: Video-podcast Centinela aborda la relación de la fe y la psicología

La Pastoral Juvenil de América Latina y el Caribe, junto con el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), han presentado el segundo episodio de la segunda temporada de su vídeopodcast Centinela. El programa, transmitido por Celam TV, abordó la «Salud Mental y Juventud en la Iglesia». Como invitado especial participó Óscar Martínez Ávila, licenciado en ciencias religiosas, filósofo, diplomado en sexualidad y magister en terapia Gestalt. El experto dialogó sobre las herramientas necesarias para el acompañamiento juvenil, destacando la urgencia de atender las dimensiones emocionales dentro de la pastoral. Durante la emisión, se identificaron tres temas clave: la complementariedad entre psicología y espiritualidad, los desafíos de la identidad juvenil en la era digital y la ausencia de la figura paterna en las familias latinoamericanas. Martínez  enfatizó que la Iglesia no debe temer a las ciencias humanas. Al contrario, propuso “una visión integradora donde la terapia ayuda a sanar la naturaleza humana para que la gracia divina actúe plenamente”. Una alianza necesaria entre fe y ciencia El especialista mexicano inició su intervención citando a Santo Tomás de Aquino para fundamentar su postura. Explicó que la salud mental permite percibir y gestionar emociones, siendo un pilar para el desarrollo espiritual equilibrado. “La gracia divina presupone la naturaleza humana”, afirmó Martínez. Con esta premisa, el teólogo subrayó que una naturaleza herida o viciada dificulta la vivencia plena de la fe y la relación con Dios. Martínez definió la salud mental desde la terapia Gestalt como la capacidad de adaptación. Esta integración evita patologías religiosas, pues “sin salud mental la fe puede tener errores e incluso provocar ciertas patologías”. En su intervención destacó que la psicología y la religión no compiten. Mientras la ciencia ordena el interior de la persona, la espiritualidad ofrece un sentido trascendente que completa al ser humano en su búsqueda de plenitud. “La psicología ayuda al hombre a encontrarse a sí mismo y la fe ayuda a este mismo hombre a encontrarse con Dios”, apuntó. Ambas dimensiones se requieren mutuamente para formar individuos maduros y creyentes sanos. También invitó a los agentes pastorales a perder el miedo al mismo tiempo que instó a buscar ayuda profesional cuando sea necesario, reconociendo que la terapia es una herramienta válida y bendecida para el crecimiento personal. Crisis de identidad y la “Pastoral de la Escucha” El diálogo se profundizó al analizar las carencias actuales de la juventud latinoamericana. El experto señaló dos heridas profundas: la falta de figuras paternas responsables y la distorsión de la realidad provocada por las redes sociales. “Uno de los principales problemas es la ausencia de un padre”, lamentó el invitado, porque “esta carencia obliga a muchos jóvenes a buscar seguridad en lugares equivocados, generando vulnerabilidad y problemas de autoestima severos”. A esto se suma la dependencia digital. Martínez advirtió sobre el peligro de construir una autoimagen basada en la aprobación externa, donde “la identidad del joven depende de los likes”, alejándolos de su ser verdadero. Ante este panorama, propuso la “Pastoral de la Escucha” como remedio. La Iglesia debe actuar como un espacio seguro, un “hospital de campaña” donde el joven sea visto y reconocido como persona sagrada. “El joven necesita ser escuchado, visto, reconocido para que forme un self seguro”, explicó el terapeuta. Solo a través de vínculos reales y empáticos se puede contrarrestar el aislamiento que produce la tecnología. Finalmente, se recordó que el dolor no es absurdo desde la óptica cristiana. La espiritualidad ofrece resiliencia, permitiendo que las heridas se transformen en esperanza y servicio hacia los demás, siguiendo el modelo de Jesús. 26 de enero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios

26
Ene

Congreso de la CIEC y el desafío de educar para construir la paz

Un espacio de encuentro, escucha y discernimiento, fue como se vivió el XXIX Congreso de Educación Católica CIEC efectuado de manera reciente en Lima. Una oportunidad en la que profesores, líderes y comunidades educativas del continente, analizaron temas coyunturales para concluir que no pueden aferrarse al pasado, ni dejarse arrastrar por las modas del presente, mucho menos dejarse agobiar por la realidad. Por el contrario, el objetivo es mirar el futuro de la educación católica con esperanza, siempre desde una identidad viva, en movimiento constante y comprometida con la transformación de la realidad. En esta línea, los educadores y directivos del continente proponen cinco criterios básicos que emergen como las grandes conclusiones de este trabajo. Con cada tema se reafirma su deseo de asumir la educación como un acto profundamente humano, comunitario y esperanzador. Así “la educación católica no nace del miedo, ni de la nostalgia, sino de la convicción de que cada persona es un misterio digno de ser acompañado y de que el mundo, aún herido y fragmentado, puede ser mejorado a través de una educación con sentido, corazón y propósito”. Al respecto, el Congreso de Educación Católica CIEC ratifica cinco claves para educar en este tiempo. Educar es tejer esperanza en comunidad y en relación “Nadie se educa solo. La escuela católica es comunidad educativa, pacto y red”. En ella, docentes, directivos, familias, estudiantes e instituciones caminan juntos, en un ambiente de corresponsabilidad, convencidos de que educar es un acto de esperanza compartida, que responde a un mundo marcado por el individualismo, la fragmentación y la incertidumbre. La tradición inspira cuando es raíz viva Los educadores tienen la certeza de que la tradición de la escuela católica no es un museo de recuerdos, sino una memoria fecunda que da identidad, sentido y horizonte. La tradición inspira cuando se encarna, cuando dialoga con la realidad, cuando se deja interpelar por los signos de los tiempos. La persona siempre es el centro Toda propuesta educativa, toda innovación pedagógica, todo uso de la tecnología y toda estrategia institucional, solo cobran sentido si ponen a la persona en el centro. Así reafirman una educación integral que articule fe y razón, pensamiento crítico y formación ética, excelencia académica y compromiso social, interioridad y acción. En tiempos de crisis emocional, aceleración digital y vulnerabilidad global, la educación católica está llamada a formar mentes lúcidas, corazones habitados y manos comprometidas para promover hábitos pacíficos que garanticen una paz desarmada y desarmante. La innovación transforma cuando nace del discernimiento El XXIX Congreso ha sido muy claro: innovar no es copiar modas ni acumular recursos tecnológicos. Innovar es discernir lo qué ayuda verdaderamente a aprender mejor y a vivir mejor. La inteligencia artificial, el currículo, el marketing educativo, la gestión y la sostenibilidad, solo son transformadores cuando están alineados con la identidad, el proyecto educativo y el bien común. Liderar es servir para que otros crezcan Los educadores del continente reafirman la centralidad del liderazgo educativo como liderazgo interior, virtuoso, facilitador y compartido. Liderar es primero liderarse a uno mismo; es crear condiciones para el aprendizaje, el bienestar y la transformación; es sostener procesos, no solo gestionar resultados. En el marco del XXIX Congreso de Educación Católica se presentó el libro del investigador Diego Antonio Pineda. El texto además de abordar los anteriores temas analiza una de las prioridades que propuso el Papa León XIV al referirse a ese rumbo que debe seguir la educación católica y está plenamente relacionado con una necesidad latente en nuestro continente: la construcción de paz. Un documento que aporta elementos de reflexión para la educación de este tiempo. 26 de enero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios