La Iglesia en Panamá dio inicio a la Cuaresma 2026 con un firme llamado a la conversión y a la renovación interior. Durante la celebración del Miércoles de Ceniza, Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo de Panamá y presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, exhortó a los fieles a vivir este tiempo litúrgico como una oportunidad decisiva para revisar la propia vida y regresar a lo esencial. El prelado advirtió que, ante la realidad social, económica, familiar y eclesial del país, la Cuaresma no puede reducirse a un rito más, sino que debe asumirse como un tiempo propicio para sanar heridas y fortalecer la esperanza. En su homilía, Mons. Ulloa recordó que la Cuaresma es un itinerario que conduce a la Pascua, donde “la última palabra la tiene la vida”. En medio de las fracturas sociales y la pérdida de confianza, destacó que Dios no se cansa de perdonar y continúa creyendo en el corazón humano. Exhortó a formar hombres y mujeres de esperanza, familias reconciliadas y jóvenes con ideales altos, así como servidores públicos con conciencia recta. Señaló que la conversión debe ser visible en la vida personal y comunitaria, de modo que se refleje el caminar hacia la Pascua. Oración, ayuno y limosna El arzobispo explicó que el Evangelio propone tres actitudes concretas para este tiempo: oración, ayuno y limosna. Invitó a recuperar el diálogo con Dios, fortalecer la Eucaristía y la lectura de la Sagrada Escritura, especialmente en la vida familiar. Asimismo, indicó que el ayuno implica una transformación del corazón y la renuncia a actitudes que dañan la convivencia, mientras que la limosna supone compartir y acompañar al prójimo con gestos concretos de solidaridad. El significado de la ceniza Mons. Ulloa recordó que la ceniza, proveniente de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos, no es un simple signo externo, sino que expresa la fragilidad humana y la esperanza de una vida nueva en Dios. Finalmente, pidió que este tiempo sea una auténtica experiencia de conversión para la Iglesia y la sociedad panameña, para que al llegar la Semana Santa los fieles tengan un corazón renovado, reconciliado y comprometido con el Evangelio. 20 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
En el inicio de la Cuaresma 2026, Mons. Giovani Arana, obispo de la Diócesis de El Alto y secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana, presidió la Santa Misa de Miércoles de Ceniza e invitó a los fieles a vivir “un proceso auténtico de conversión” centrado en la escucha de la Palabra de Dios y la práctica del ayuno. Durante la celebración, realizada en la Catedral Nuestra Señora de La Paz, el prelado recordó que los cuarenta días cuaresmales son un tiempo de gracia en el que la Iglesia exhorta a “convertirse y creer en el Evangelio”. Subrayó que la conversión no es un acto superficial ni meramente externo, sino un movimiento interior que transforma el corazón. Escuchar y ayunar: claves para la Cuaresma Mons. Arana explicó que, siguiendo el mensaje del Papa León XIV para este año, la Iglesia propone como lema “escuchar y ayunar”. En este sentido, destacó que el ayuno no se limita a la abstinencia de alimentos, sino que dispone el corazón para acoger la Palabra y conduce a una mayor libertad interior. Asimismo, exhortó a no reducir la Cuaresma a prácticas externas ni a una repetición anual sin compromiso, sino a asumirla como un verdadero retorno a Dios, con una escucha sincera que abarque también el clamor de los pobres. “No nos acostumbremos al grito del que sufre”, advirtió. Tiempo favorable de reconciliación Al comentar la exhortación de san Pablo, el obispo recordó que este es “el tiempo favorable” para dejarse reconciliar con Dios. Animó a los fieles a acercarse al sacramento de la confesión, señalando que no es un tribunal de condena, sino un encuentro con la misericordia del Padre. También invitó a los sacerdotes a facilitar espacios de reconciliación y acompañamiento espiritual durante este tiempo litúrgico. Oración, ayuno y limosna en Cuaresma Al referirse al Evangelio, recordó las prácticas tradicionales de la Cuaresma: oración, ayuno y limosna, subrayando que deben vivirse con humildad y sin ostentación. El verdadero ayuno, indicó, implica compartir con el necesitado y abstenerse de palabras que hieren, promoviendo actitudes de respeto y caridad en la vida cotidiana. Mons. Arana concluyó invitando a las parroquias y familias a promover espacios de oración, adoración y obras de misericordia, para que este tiempo sea verdaderamente “un tiempo de gracia, reconciliación y vida nueva”. Encomendó el camino cuaresmal a la intercesión de la Santísima Virgen María, confiando en que la Pascua encuentre corazones renovados por la misericordia de Dios. 20 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
El Cardenal Luis Cabrera, arzobispo de Guayaquil y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, presidió la Santa Misa de Miércoles de Ceniza, marcando el inicio de la Cuaresma 2026 con un mensaje centrado en la conversión cristiana y la primacía de la gracia divina. En su homilía, el purpurado recordó que los cuarenta días de Cuaresma son un tiempo de preparación para celebrar con gozo la Pascua del Señor, y que el gesto de recibir la ceniza no es solo simbólico, sino un llamado a reconocer la fragilidad humana y la necesidad de la gracia de Dios. Tiempo de gracia y salvación El cardenal explicó que la Cuaresma es un Kairós, un tiempo favorable de encuentro con Dios, donde la iniciativa divina precede a cualquier esfuerzo humano: “La conversión no es solo un esfuerzo humano, sino ante todo un encuentro con la gracia de Dios”, subrayó. Destacó que Dios llama a cada persona por su nombre, ofreciendo perdón y misericordia, y que corresponde a cada creyente responder libremente a ese llamado. La conversión como camino La catequesis del Cardenal Cabrera describió la conversión como un itinerario espiritual con un punto de partida —el reconocimiento del pecado— y un punto de llegada: la misericordia de Dios. Recordó que acercarse a Dios no es encontrarse con un juez severo, sino con un Padre que desea sanar, levantar y renovar la vida de sus hijos. Medios cuaresmales: oración, ayuno y limosna El purpurado invitó a los fieles a vivir la Cuaresma con autenticidad mediante los tres medios evangélicos: • Oración, para profundizar la relación con Dios y escuchar su Palabra.• Ayuno, no solo de alimentos, sino también de palabras y actitudes que dañan al prójimo.• Limosna, entendida como servicio al hermano necesitado, actuando con sinceridad y sin buscar reconocimiento. Concluyó exhortando a los fieles a vivir una conversión auténtica, dejando atrás el pecado y acogiendo la misericordia de Dios en cada acción cotidiana: “Que el Señor nos ayude a vivir de manera auténtica este tiempo de Cuaresma”, afirmó. 20 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
Obispos de la Conferencia Episcopal Canadiense, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) se reunieron del 15 al 17 de febrero de 2026 en Tampa, Estados Unidos, para compartir un espacio de oración, diálogo y discernimiento pastoral sobre su misión común al servicio del Pueblo de Dios en América. Al concluir el encuentro, los prelados emitieron un Mensaje al Pueblo de Dios que peregrina en las Américas, en el que subrayan que no representan Iglesias aisladas, sino “una sola Iglesia que peregrina en todo el continente americano”. Resaltaron la importancia de transmitir cercanía, esperanza y responsabilidad compartida a los fieles. Durante su reflexión, los obispos destacaron la necesidad de guiar al Pueblo de Dios con sabiduría y valentía en tiempos de cambios y desafíos, señalando que aunque los contextos nacionales son diversos, los pueblos enfrentan angustias semejantes y los ministerios episcopales requieren respuestas coordinadas y solidarias. Compromiso con los más vulnerables El mensaje hace especial énfasis en la migración y la dignidad humana, recordando que “ningún migrante es extraño para la Iglesia” y que cada persona en movilidad refleja “el rostro mismo de Cristo que camina”. Los obispos invitaron a las autoridades civiles a promover políticas que protejan la vida y los derechos de quienes migran, siempre colocando la dignidad de la persona en el centro de toda legislación. Asimismo, abordaron preocupaciones sobre los pobres y vulnerables, los pueblos indígenas, la trata de personas y la polarización social, e instaron al Pueblo de Dios a vivir la unidad concreta mediante la acogida generosa del migrante, el diálogo respetuoso y la construcción de puentes de fraternidad. Los obispos concluyeron el mensaje reiterando que “somos una sola Iglesia en América” y expresaron su compromiso de servir con entrega, acompañar con cercanía y anunciar la esperanza de Jesucristo, Crucificado y Resucitado, confiando su misión a la intercesión de la Santísima Virgen María, Madre que acompaña a todos los pueblos del continente. 20 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
Al iniciar el Tiempo de Cuaresma, el padre Eric García, secretario general adjunto del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), invitó a los fieles a vivir este período como un camino de conversión profunda y auténtica, centrado en la transformación del corazón y en la construcción de una verdadera fraternidad. Durante su homilía, el sacerdote puertorriqueño enfatizó que la Cuaresma no se trata de gestos externos ni de apariencias, sino de austeridad y encuentro genuino con la misericordia de Dios. “La verdadera conversión comienza en el servicio, en pasar del protagonismo a ese servicio de verdad”, afirmó, recordando que la coherencia entre la fe y las acciones diarias genera la paz que nace de vivir en la piedad, no el reconocimiento público ni el halago superficial. Un tiempo para reconciliar y purificar el corazón El P. García explicó que el desierto cuaresmal es el escenario idóneo para reconciliar el mundo interior con el prójimo y fortalecer la escucha comunitaria. La Cuaresma, dijo, debe vivirse como un tiempo para purificar pensamientos y actitudes, usando el ayuno y la oración como herramientas para crecer en fraternidad y solidaridad. “La meta es resucitar juntos”, señaló, recordando que sin conversión de corazón no hay sinodalidad, no hay paz ni autenticidad de vida pastoral. El sacerdote destacó que este proceso de cambio personal es fundamental para la vida de la Iglesia hoy, pues permite que los creyentes se comprometan con el prójimo de manera concreta y sincera. El servicio como expresión de fe El secretario adjunto del Celam subrayó que la transformación auténtica no se mide por el protagonismo ni la visibilidad, sino por el servicio desinteresado y constante hacia los demás. Este compromiso, explicó, se manifiesta en la coherencia entre la fe y la acción diaria, y permite que la comunidad cristiana se convierta en un verdadero testimonio del amor de Dios. Ceniza: signo de fragilidad y esperanza La imposición de la ceniza cerró el mensaje del P. García, recordando la fragilidad humana y la esperanza divina. Este gesto litúrgico invita a la familia del Celam y a toda América Latina a ser testigos de una escucha que renueve la esperanza del pueblo, promoviendo la fraternidad y el servicio auténtico durante la Cuaresma. 18 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
En su homilía del domingo 15 de febrero, a puertas de iniciar el tiempo de Cuaresma, Mons. Aurelio Pesoa Ribera OFM, obispo del Vicariato Apostólico del Beni y presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, invitó a los fieles a reflexionar sobre la libertad cristiana y su vínculo con la responsabilidad, la justicia y la defensa de la dignidad humana. Partiendo del Evangelio de Mateo (5,17-37) y de la primera lectura del libro del Eclesiástico, Mons. Pesoa recordó que la ley de Dios no se suprime, sino que se cumple en el amor que transforma la vida y la sociedad. Señaló que la libertad es un regalo divino que hace al ser humano responsable de sus decisiones, y que el mal surge de las elecciones humanas, no de Dios. El obispo alertó sobre las nuevas formas de esclavitud que persisten en el mundo y en Bolivia, donde muchos hermanos sufren invisibilizados. “Conviene preguntarnos: ¿qué hacemos para que existan menos esclavos y esclavizadores?”, expresó, invitando a un examen personal y comunitario frente a la injusticia. Mons. Pesoa enfatizó que la libertad cristiana debe traducirse en acción concreta, promoviendo la dignidad humana y defendiendo la justicia, la paz y el bien común. Concluyó que el encuentro con Cristo en la Eucaristía fortalece este compromiso, recordando que la gracia de Dios acompaña a quienes trabajan por un mundo más justo. 18 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
Los presidentes y representantes de las Conferencias Episcopales de las Américas se reunieron del 14 al 17 de febrero en la ciudad de Tampa para fortalecer la comunión eclesial y discernir respuestas pastorales conjuntas ante los desafíos que enfrenta el continente. El encuentro congregó a las presidencias de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, la Conferencia Canadiense de Obispos Católicos y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, en continuidad con un camino de diálogo episcopal iniciado en 1959 y hoy orientado por el horizonte de la sinodalidad. Escucha, discernimiento y comunión El cardenal Jaime Spengler, presidente del Celam, destacó el valor del encuentro como un espacio para orar, escucharse y reflexionar juntos sobre realidades que afectan a las Iglesias del continente. Entre los temas abordados señaló la migración, la polarización social y eclesial, y el avance del proceso sinodal impulsado por el Papa. Asimismo, encomendó este camino pastoral a la intercesión de la Virgen de Guadalupe, pidiendo la gracia de escuchar la voz de Cristo y avanzar en la misión evangelizadora de las Américas. Una experiencia concreta de sinodalidad Mons. Pierre Goudreault, presidente de la conferencia canadiense, subrayó que el encuentro fue una experiencia práctica de sinodalidad, al permitir a los obispos conocerse mejor, crear vínculos y compartir preocupaciones comunes, especialmente en torno a la migración, la polarización y la implementación de la sinodalidad en las Iglesias locales. Por su parte, Mons. Paul S. Coakley, presidente de la conferencia episcopal estadounidense, valoró la reunión como una vivencia de fraternidad, colegialidad y comunión episcopal, destacando la importancia de aprender unos de otros y apoyarse mutuamente. Un mensaje de esperanza para el continente Durante la cumbre, los obispos reflexionaron sobre desafíos como la pobreza, la exclusión, la migración, la violencia y la inseguridad, reafirmando su compromiso de responder de manera más articulada al sufrimiento del Pueblo de Dios. Como fruto del encuentro, anunciaron la preparación de un mensaje dirigido a las comunidades del continente, reiterando que ningún migrante es extranjero para la Iglesia y renovando el llamado a caminar juntos, “a una sola voz” (cf. Rom 15,6), en el anuncio del Evangelio en todas las Américas. 18 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
La Presidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño acompañó la apertura del tercer Encuentro de plataformas, pastorales y redes eclesiales, convocado por el Centro de Programas y Redes de Acción Pastoral, que se desarrolla en la ciudad de Bogotá. En este espacio de reflexión y discernimiento participan 63 referentes pastorales, entre obispos, religiosas, sacerdotes y laicos, vinculados a 27 redes y plataformas eclesiales del continente, con el objetivo de seguir fortaleciendo la articulación y la construcción de un proceso sinodal al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia en América Latina y el Caribe. Un horizonte de esperanza y comunión Durante la jornada inaugural, el cardenal Jaime Spengler, arzobispo de Porto Alegre (Brasil) y presidente del Celam, expresó su cercanía a los participantes y los animó a mirar el camino recorrido con esperanza. “Tenemos un horizonte muy positivo delante de nosotros”, afirmó. El cardenal Spengler recordó, además, el reciente encuentro sostenido con representantes de los episcopados de Estados Unidos y Canadá, y anunció que la Presidencia del Celam ha enviado un mensaje al Papa León XIV, manifestando la voluntad de trabajar de manera conjunta entre los tres episcopados del continente. “Esperamos la respuesta del Santo Padre”, indicó. El trabajo en redes ante los desafíos pastorales Por su parte, monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá y segundo vicepresidente del Celam, destacó que en el diálogo con los episcopados norteamericanos se abordaron temas de gran relevancia para la acción pastoral común. Entre ellos, subrayó la atención a la realidad de la migración, como uno de los desafíos prioritarios que requiere una respuesta coordinada entre las Iglesias del continente, así como el compromiso compartido con el cuidado de la casa común. “Queremos seguir trabajando juntos”, afirmó. Monseñor Ulloa valoró este encuentro como una experiencia de fraternidad y comunión eclesial, destacando que, aunque se hable de las Américas, el deseo es caminar hacia una sola Iglesia, fortalecida por la colaboración y el trabajo en red. Asimismo, agradeció el servicio que realizan las redes eclesiales, muchas de ellas ya presentes y activas a lo largo de todo el continente. Seguir construyendo redes para el Reino de Dios En su intervención, monseñor Lizardo Estrada, obispo auxiliar del Cusco (Perú) y secretario general del Celam, dio la bienvenida a los participantes y los animó a sentirse “en su casa”. Subrayó la importancia de profundizar en la articulación pastoral, recordando que “si no nos unimos, nos hundimos”. Tras destacar los tres años de camino recorrido, expresó la alegría de la Presidencia del Celam por el compromiso de quienes, desde distintos espacios, continúan construyendo el Reino de Dios. Asimismo, exhortó a seguir fortaleciendo las redes eclesiales para responder a los desafíos que la Iglesia enfrenta en el contexto actual. Finalmente, agradeció a cada participante por su tiempo, su vocación y su servicio generoso, reafirmando el llamado a caminar juntos, en clave sinodal, al servicio de la misión evangelizadora. 18 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
La Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) lanzó una nueva edición de la Campaña de la Fraternidad, proponiendo a la Iglesia y a la sociedad una reflexión sobre el derecho a la vivienda digna como condición fundamental de la dignidad humana. Con el tema “Fraternidad y Vivienda” y el lema bíblico “Él vino a morar entre nosotros” (Jn 1,14), la iniciativa se desarrolla durante el tiempo de Cuaresma y busca iluminar, desde el Evangelio, la realidad de millones de personas que carecen de condiciones habitacionales adecuadas. La temática fue propuesta por la Pastoral de la Vivienda y las Favelas, en coherencia con la opción de la Iglesia por la justicia social. Lanzamiento nacional y llamado a la conversión social La apertura oficial tuvo lugar en la sede de la CNBB, en Brasilia, con la participación de representantes de pastorales sociales y movimientos eclesiales. Durante el acto, monseñor Ricardo Hoerpers y el padre Jean Poul Hansen presentaron los objetivos y subsidios pastorales que animan la vivencia cuaresmal. La campaña pone de relieve cifras preocupantes: más de seis millones de familias carecen de vivienda adecuada y alrededor de 328 mil personas viven en situación de calle en Brasil, subrayando que el acceso a una vivienda es clave para otros derechos como la salud, la educación y la seguridad. Reconocer a Cristo en quienes no tienen hogar Como parte del itinerario de lanzamiento, se realizó una celebración en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida, donde fue bendecido el monumento Cristo Sin Hogar, una escultura que invita a reconocer la presencia de Cristo en las periferias y en quienes sufren la exclusión social. La Campaña de la Fraternidad, una de las principales iniciativas pastorales de la Iglesia en Brasil, propone así un camino de conversión personal y social, alentando acciones solidarias y el compromiso cristiano en favor de una sociedad más justa e inclusiva. 16 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que el Papa León XIV confirmó a Jorge Ignacio García Cuerva, arzobispo metropolitano de Buenos Aires, como miembro del Dicasterio para los Obispos, organismo clave de la Curia Romana. Este Dicasterio cumple un papel central en la vida de la Iglesia universal, al estudiar los perfiles y procesos relacionados con la designación de nuevos obispos, promoviendo una visión pastoral atenta a las realidades locales y a los desafíos evangelizadores de cada Iglesia particular. En el boletín oficial, además de ratificar a monseñor García Cuerva, se dio a conocer la nómina actualizada de los integrantes de este organismo. Cabe recordar que el prelado argentino había sido designado miembro en 2021, cuando aún llevaba el nombre de Congregación para los Obispos. Servicio episcopal marcado por la cercanía pastoral Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva nació el 12 de abril de 1968 en Río Gallegos, Argentina. Inició su ministerio episcopal en noviembre de 2017, cuando fue nombrado obispo auxiliar de Lomas de Zamora, recibiendo la ordenación episcopal el 3 de marzo de 2018. En enero de 2019 fue designado obispo de Río Gallegos, servicio que desempeñó hasta su nombramiento como arzobispo de Buenos Aires en mayo de 2023. En julio de 2021 se incorporó como miembro del entonces Dicasterio para los Obispos. Más recientemente, el Papa León XIV lo designó, el 7 de diciembre, delegado pontificio ante la Comisión Internacional de Pastoral Carcelaria Católica, reafirmando la confianza de la Santa Sede en su trayectoria pastoral, caracterizada por la cercanía, el compromiso evangelizador y la atención a las periferias. 16 de febrero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios
Comentarios recientes