Sinodalidad, fraternidad y misión compartida: los frutos del Encuentro Regional de Países Andinos del Celam

01
Jun
2026

Tras varios días de reflexión, diálogo y discernimiento comunitario, el Encuentro Regional de Países Andinos concluyó en la Casa de Retiros Cardenal Clemente Maurer de Cochabamba con un balance positivo, la conformación de un Equipo de Animación Regional y la definición de nuevas líneas de trabajo para fortalecer la colaboración pastoral entre las Iglesias de la región.

Una experiencia de sinodalidad en el Encuentro Regional de Países Andinos

Así lo expresó Guillermo Sandoval, director del Centro de Gestión del Conocimiento, al realizar una evaluación de este espacio eclesial, destacando que los objetivos planteados al inicio del encuentro fueron alcanzados con éxito.

“Ha sido un recorrido realmente feliz”, dijo, y señaló que la reunión permitió desarrollar una experiencia sinodal que reunió a las Iglesias de la región andina en un ambiente de fraternidad, escucha y participación.

Uno de los aspectos más relevantes, según Sandoval, fue la participación activa de las delegaciones provenientes de las distintas conferencias episcopales. Subrayó que no se trató únicamente de representaciones episcopales, sino de auténticas delegaciones eclesiales integradas por diversos miembros del Pueblo de Dios.

Compromiso por la paz y la sinodalidad eclesial y social

Durante su intervención, Sandoval expresó un especial reconocimiento a Bolivia por la hospitalidad brindada durante la realización del encuentro, particularmente en un contexto nacional que vive tensiones y conflictos localizados. Asimismo, valoró el trabajo que viene desarrollando la Conferencia Episcopal Boliviana en favor de la paz social.

Al cierre, insistió en la necesidad de seguir construyendo una cultura sinodal dentro y fuera de la Iglesia, explicando que este estilo también puede inspirar la vida social de los pueblos latinoamericanos:

“Además de la sinodalidad eclesial, podemos ir construyendo y aportando a la sociedad una sinodalidad social, es decir, que nuestros pueblos puedan caminar juntos y construir democracias sólidas hacia adelante”, señaló.

Sostuvo que la Iglesia está llamada a acompañar estos procesos sin asumir posiciones partidistas, promoviendo más bien la paz, la unidad y el desarrollo integral de las naciones: “Creo que esa es una tarea que también corresponde a nosotros como Iglesia: apoyar para que nuestros países puedan vivir en paz, en tranquilidad y prosperar”, concluyó.

01 de junio de 2026
Fuente: Celam
CEV Medios