En una atmósfera de profunda renovación espiritual, el pueblo de Dios se congregó en la Cuasiparroquia Espíritu Santo en su primera fiesta patronal, para celebrar una histórica doble fiesta de fe: la Solemnidad de Pentecostés y el 29° aniversario de la ordenación episcopal de Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez, Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de Calabozo.
La comunidad eclesial de la capital guariqueña se transformó en un nuevo Cenáculo, donde el fuego del Paráclito abrazó con especial gratitud los 29 años de entrega generosa y fiel ministerio de su amado Pastor eclesial.
Fuego sagrado y acción de gracias en el altar
La Solemne Eucaristía estuvo presidida por Monseñor Díaz Sánchez y concelebrada por el párroco de la sede, Pbro. Manuel Arias y los Presbiteros Cipriano Andrea y José María Pérez, acompañados con fervor por los movimientos apostólicos y miembros de las comunidad. Los ornamentos rojos de la liturgia, símbolos del fuego divino y del martirio testimonial, revistieron un presbiterio que desbordaba alabanzas y plegarias comunitarias en acción de gracias por la guía espiritual de la provincia eclesiástica.
Homilía: un ministerio guiado por el Espíritu y el envío apostólico
Durante la proclamación de la Palabra, el Arzobispo vinculó de forma providencial la gracia de su aniversario con el soplo divino que dió nacimiento a la Iglesia en Pentecostés.
Conmovido, Monseñor recordó aquel 24 de mayo de 1997, cuando por la imposición de manos se configuró plenamente al servicio ministerial del rebaño del Señor, cuando inició como Obispo auxiliar en la Diócesis de Cumaná, asumiendo con humildad su lema rector: «Ego elegi vos» (Yo los elegí).
Exhortó a la Cuasiparroquia Espíritu Santo a ser un faro vivo de comunión y misión, recordando que el Consolador no viene de visita temporal sino a habitar y edificar el tejido fraterno de la iglesia doméstica.
El prelado instó a los presentes a no temer a los cambios eclesiales y pastorales, animándolos a proclamar las maravillas del Evangelio con valentía llanera, bajo el amparo de la Santísima Virgen María.
Júbilo de la comunidad parroquial de la Arquidiócesis de Calabozo
Al término de la sagrada comunión, los fieles de San Juan de los Morros rindieron un emotivo homenaje a su Pastor, reconociendo en su prudencia y pedagogía la figura de Cristo que guía, consuela y santifica.
La festividad concluyó con cantos de acción de gracias y un compartir fraterno en las inmediaciones del templo, sellando una jornada donde el soplo divino y la fidelidad episcopal renovaron las esperanzas de toda la Arquidiócesis de Calabozo.
Mons. Manuel Felipe Díaz Sánchez, oriundo de Araure y formado en el servicio pastoral, ha dejado una huella profunda en sus años de ministerio. Su consagración episcopal, celebrada un 24 de mayo, es una fecha de regocijo para la Arquidiócesis de Calabozo y para la Iglesia venezolana en general.
25 de mayo de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Calabozo
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