La Ruta social Afro, que se desarrolla a través de cuatro programas centrales: Caritas Lindas, orientado al trabajo con mujeres; Pastoral Afro, desarrollado en articulación con el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), presentó un informe institucional en el que detalla su trabajo en las comunidades.
«Ruta Social Afro es un proyecto social conformado e impulsado por jóvenes. Nacido en 2024 con el propósito de acompañar a comunidades afrodescendientes de Venezuela. A través de jornadas sociales, atención médica gratuita y acciones de acompañamiento comunitario», explicó la organización.
Además, el proyecto funciona como una ruta fija: un recorrido periódico que lleva servicios de salud y atención social a distintas comunidades afrodescendientes. San José de Barlovento (estado Miranda) y Chuspa (estado La Guaira) fueron las primeras localidades en recibir estas jornadas. Tras el terremoto de junio de 2026, y sin dejar de operar la ruta fija, se sumó el Plan de Apoyo 7×7, un esquema de respuesta ágil y sostenida para acompañar a las comunidades más afectadas por la emergencia.
Asimismo, indicaron que sus jornadas sociales son realizadas junto a aliados humanitarios. Entre ellos la Fundación Andrés Bello; y el Plan RDJ, enfocado en la formación de líderes y lideresas para el trabajo comunitario y la incidencia.
«De forma concreta, Ruta Social Afro realiza jornadas de salud gratuita. También, entrega de insumos de primera necesidad, censos y diagnósticos comunitarios. Además, formación de liderazgo juvenil, y articulación con organismos humanitarios e instituciones para canalizar ayuda hacia las comunidades afrodescendientes», detallaron.
Una emergencia que impulsó la evolución de la Ruta Social Afro
El terremoto ocurrido en junio de 2026 marcó un punto de transformación para la Ruta Social Afro. La emergencia llevó al proyecto a ampliar su capacidad de respuesta, organizando la atención humanitaria bajo el Plan de Apoyo 7×7.
En una primera etapa, la ayuda humanitaria se concentró en Curiepe, primera comunidad en recibir asistencia e insumos de primera necesidad. Posteriormente, mediante censos, jornadas sociales y acciones de acompañamiento, la respuesta se extendió a Caruao, Jobito (Caucagua), Veroes y Morón.
Este trabajo ha sido posible gracias a la articulación con agencias del Sistema de Naciones Unidas, entre ellas el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), ONU Mujeres, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Venezuela (ACNUDH), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), ONUSIDA y la Fundación Andrés Bello.
Una ruta que sigue creciendo al servicio de las comunidades
Desde entonces, Ruta Social Afro ha continuado ampliando su radio de acción, incorporando nuevas comunidades a su trabajo: San José de Barlovento, Chuspa, Curiepe, Caruao, Jobito (Caucagua), Veroes, Morón y, más recientemente, Panaquire como parte de un esfuerzo constante por extender la ayuda humanitaria, fortalecer la organización comunitaria y acompañar a las poblaciones afrodescendientes y vulnerables del país.
Más que una ruta de atención, el proyecto busca consolidarse como un espacio de articulación, acompañamiento y fortalecimiento de las comunidades, promoviendo que sus necesidades sean visibilizadas y tomadas en cuenta.
Nuestro trabajo en cifras: el impacto de la Ruta Social Afro
- +25 Comunidades atendidas
- +50 Actividades registradas
- +7.550 Familias beneficiadas
- 37.500 Personas alcanzadas
- +20 Voluntarios activos
- +20 Aliados e instituciones
«Este trabajo es posible gracias a un equipo de más de 20 voluntarios: jóvenes comprometidos, entre ellos estudiantes universitarios y voluntarios locales de las comunidades acompañadas y a los aliados que juntan sus esfuerzos para apoyar a las comunidades», puntualizó el proyecto.
14 de septiembre de 2026
Fuente: Ruta Social Afro
CEV Medios






