Comité de Ecumenismo del Celam impulsa Encuentro de oración: «El amor es la esencia de la unidad»

28
Ene
2026

El comité de ecumenismo del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, (CELAM) reunió a más de dos mil personas en el Encuentro virtual de oración por la unidad de los cristianos. Delegados 11 países y 6 denominaciones religiosas, se dieron cita para compartir un espacio dedicado a la reflexión, la plegaria y la celebración.

El evento se inició con los saludos de monseñor Lizardo Estrada, secretario general del Celam y Humberto Shikiya representante del Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio (CREAS). Saludos que dieron paso a la oración dirigida por representantes de las Iglesias católica, bautista, pentecostal, menonita y ortodoxa. Este espacio se alternó con la reflexión de la Hna. María Inés Castellaro, secretaria general de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos (CLAR) y el pastor Harold Segura, director de Relaciones eclesiásticas e identidad cristiana de la organización World Vision.

Acto seguido, se anunciaron las actividades que propone el comité de ecumenismo a través de la plataforma Koiné 2026. Herramienta que hacia el futuro impulsará la articulación entre organizaciones y facilitará el diálogo interreligioso y las relaciones ecuménicas en el continente.

Un testimonio creible

En su intervención monseñor Lizardo Estrada, recordó que “la unidad es un compromiso que debemos asumir para que el mundo crea y que merece ser vivido agradeciendo a Dios”.

Haciendo memoria de los últimos encuentros y particularmente el que celebró los 1700 años del concilio de Nicea en Guatemala, el prelado destacó el proceso del comité y su esfuerzo para desarrollar una plataforma que renueve la esperanza y motive la experiencia de la unidad. “Ahora la plataforma es una realidad y todos están invitados a ser parte de ella, para que crezcamos en el testimonio frente a los desafíos que tenemos como Pueblo de Dios”.

Igualmente recordó al Papa Francisco, en su homilía de la Vigilia Ecuménica durante el Sínodo de los Obispos, el 11 de octubre de 2024. Una invitación a perseverar en la misión. “No nos dejemos paralizar por las dificultades, confiemos en el Espíritu que nos impulsa hacia la unidad en una armonía de diversidad multicolor”. Para Estrada más allá de la semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, es necesario animarse a transitar este camino con la certeza de que la comunión en el Espíritu nos guía y fortalece. ”Caminemos juntos, para que nuestro testimonio en el mundo no sea inerte”, comentó.

A su turno Humberto Shikiya, habló desde su experiencia en la formación de jóvenes, la promoción del liderazgo y la cultura del encuentro, reconociendo que venimos de distintas tradiciones, confesiones, lenguas, culturas y realidades sociales; pero la palabra de Dios es clara al decirnos que somos un solo cuerpo y espíritu.

“En medio de nuestros trabajos pastorales, obras de servicio y caridad; luchando contra la pobreza, las violencias e injusticias, la unidad de los cristianos nos llama a ser signo de esperanza para nuestras comunidades”, afirmó. En palabras de Shikiya el Espíritu impulsa el compromiso con la vida y la paz. “Nuestra unidad, convierte la diferencia en riqueza que se pone al servicio del bien común”. Por eso, aseguró que, al caminar juntos, damos un testimonio creíble del Evangelio y eso tiene el poder de reconciliar, sanar y transformar nuestras sociedades.

Redescubrir el amor de Dios

A su turnio la Hna. María Inés Castellaro, recordó su experiencia como miembro de la comisión ecuménica en la diócesis de Córdoba en Argentina, donde organizaban momentos orantes, fraternos y solidarios, cuya base era la dignidad de la persona, el bien común, la escucha y el diálogo que propicia el encuentro con Jesucristo y transforma el corazón. Actividades que además de motivar un vínculo entre ellos, les ayudaron a salir de sus áreas de control, una forma de acercarse a las periferias y abrirse a otros mundos para tender puentes de comunión.

Para la religiosa esta experiencia fue una oportunidad para nacer de nuevo, redescubrir el amor de Dios en cada creatura, considerarse hermanos y hermanas, lograr que la unidad esté por encima de los ideales y sea una realidad que da forma a un mandato divino. Así la unidad ha de ser el centro de nuestra identidad, la esencia de la Iglesia donde la diversidad es fundamental, un tesoro para la misión que se sostiene con el amor de cristo.

De acuerdo con Castellaro en un mundo con diversas expresiones de fe, la unidad no es uniformidad, ni un ideal abstracto; es el reflejo del corazón de Cristo en la vida de cada persona. Especialmente de quienes asumen que la unidad en la diversidad es un llamado a valorar los dones y capacidades de otros. No es una amenaza, es una oportunidad que debe invitarnos a pensar desde nuestro ser, en los aportes que podemos entregar a la unidad o las dificultades que nos impiden poner nuestros dones a su servicio, que no puede construirse sin perdón ni amor.

Más allá del optimismo

Por su parte el pastor Harold Segura dijo que, si bien la unidad gira alrededor de la teología y el trabajo social, hoy necesitamos una unidad que también ponga la esperanza en el centro. Es decir, no se trata de cuestionarnos en los motivos por los cuales creemos porque hay unas bases comunes que son suficientes para que sigamos caminando juntos. En su opinión, debemos pensar en aquello que queremos, para alcanzar un mundo más justo, digno, con igualdad, más parecido al sueño del reino de Dios y su justicia.

En esta línea planteó una pregunta que él mismo se ha hecho desde lo personal. ¿Qué esperamos en un mundo donde las esperanzas se están agotando? Al respecto, Segura recordó que Jesús es maestro de esperanza por lo que invitó a pensar en cómo podemos reafirmar esa parte final del texto bíblico que convocó la jornada de oración por la unidad, el de Efesios 4, porque en sus palabras estamos aquí para dar testimonio de esperanza en medio de un mundo que no espera. “Aquí hay gente que canta y espera, no solo tiene optimismo, tiene esperanza y está fundada en aquel que nos dijo que su reino era posible, superando los marcos de la realidad política de nuestro mundo, más allá de nuestros sueños personales y avivado por su gracia y misericordia, porque hay un pueblo que espera en Dios que nos llena de esperanza y anima nuestra unidad”.

La jornada por la unidad de los cristianos, concluyó con la oración de Andrés Quevedo teólogo y protodiácono de la iglesia ortodoxa en Colombia y la presentación de las próximas actividades del comité a través de la plataforma Koiné 2026. Acciones que se fundamentan en cuatro ejes de trabajo: formación, comunicación, encuentro y misión.

28 de enero de 2026
Fuente: CELAM
CEV Medios