Durante la Eucaristía efectuada el 8 de septiembre con motivo del inicio del Año Jubilar Coromotano, bajo el lema «¡Bajo tu manto, Venezuela se Renueva!», el obispo de Guanare, Monseñor Owaldo Araque, exhortó a toda la feligresía a renovar su compromiso con la fe y unirse activamente a esta celebración diocesana y nacional.
«Si nosotros como cristianos no nos renovamos, no vamos a tener una iglesia renovada. A una iglesia viva, a una iglesia que tenga caridad, a una iglesia que construye, a una iglesia que predica, a una iglesia que diseña, a una iglesia que da un verdadero testimonio de Jesús».
Monseñor Araque insistió en que la transformación social y eclesial requiere de un cambio personal profundo por parte de cada creyente.
«Es necesario que cambiemos. Esa transformación viene con la invitación que hace este año jubilar: Vamos todos a comprometernos a renovar el compromiso de ser verdaderos hijos discípulos del Señor».
El prelado resaltó el valor simbólico de la devoción mariana en el contexto actual del país, recordando que la invocación a la Patrona de Venezuela no es un mero lema, sino una necesidad espiritual de toda la nación.
Las exigencias del Bautismo y del Evangelio
En su homilía, el obispo de Guanare subrayó que este tiempo de gracia exige asumir con coherencia los compromisos bautismales en la vida cotidiana.
«Vamos a tener unas exigencias hermosas del Evangelio, unas exigencias hermosas, que es vivir la verdad, que es vivir el bien, que es vivir en el amor, que es vivir en coherencia, en verdadera coherencia. Esas son las exigencias del Bautismo».
Monseñor Araque manifestó su firme fe en la capacidad de la comunidad cristiana para propiciar milagros y cambios en la sociedad cuando existe unidad y oración sincera dentro del Año Jubilar Coromotano.
«Este año jubilar será para reflexionar, para caminar y yo creo, yo sí creo, que si todo cristiano que hay en Venezuela, porque este año es un año jubilar para todos, si todos nos tomamos en serio el trabajar y renovar nuestra vida, vamos a lograr la transformación. Sí la vamos a lograr, porque el Señor dice que donde hay uno, dos o tres, que se ponen de acuerdo para hablar y para hacer algo, ahí va a haber milagro, ahí va a haber obra de Dios.
La organización eclesial y la sanación del corazón
Al referirse a la estructura pastoral para llevar a cabo este proceso, el pastor diocesano enfatizó la importancia de las pequeñas comunidades eclesiales como el espacio natural para el encuentro con el Evangelio y la acción del amor de Dios.
«Entonces tenemos que organizarnos, y esa organización no es creando comités sociales, no. ¿Sabes cómo se organiza la iglesia? En pequeñas comunidades. Así se organiza la iglesia., donde ven el Evangelio y a la luz del Evangelio van viviendo la fe, y se van encontrando donde sufrir, y van retomando el corazón, y esa fuerza que mueve el corazón es una fuerza que va a renovar a todas las personas, porque el poder de Dios se va a comenzar a manifestar con mucho más fuerza, porque el amor vence siempre, como decía San Juan Pablo II, porque el amor vence siempre».
Finalmente, Monseñor Araque culminó su mensaje invitando a elevar una súplica confiada por la purificación y la sanación interior de todos los venezolanos en este Año Jubilar Coromotano.
«Por eso le voy a pedir a todos nuestros hermanos, a pedirle al Señor que primero nos limpie a nosotros, nos limpie a nosotros, nos sane a nosotros, y le vamos a pedir que sane a todos nuestros hermanos».
11 de septiembre de 2026
Fuente: CEV
CEV Medios




