Mérida. La Iglesia parroquial y Santuario San Buenaventura de Ejido en la Arquidiócesis de Mérida, ha sido oficialmente elevada al rango de Basílica Menor, tras la concesión del título por parte del Santo Padre y la emisión del decreto canónico del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, hecho que marca un acontecimiento histórico para la Iglesia local y para la comunidad ejidense.
El decreto, con fecha del 4 de octubre de 2025, fue leído por el presbítero Luis Salas, canciller-secretario de la Arquidiócesis de Mérida, luego de que la solicitud formal fuera enviada a la Santa Sede el 12 de septiembre de 2024.
El significado de las basílicas en la Iglesia católica
El Arzobispo Metropolitano de Mérida, Monseñor Helizandro Terán, explicó la jerarquía de los templos dentro de la Iglesia y la relevancia de esta distinción:
“Hay cuatro basílicas mayores en el mundo: la Basílica de San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros. Luego vienen las basílicas menores, que reciben esta distinción por su carácter histórico y su importancia para la vida eclesial”, señaló.
Posteriormente, se ubican las catedrales y las iglesias parroquiales, estas últimas asistidas por un párroco. En este contexto, Monseñor Terán destacó una particularidad de la ciudad de Mérida: “Somos de las pocas ciudades que tenemos catedral basílica”.
Una distinción con raíces históricas y pastorales
La elevación del Santuario San Buenaventura a basílica menor responde a diversos motivos históricos, pastorales y espirituales.
Según explicó el arzobispo, “uno de los motivos fundamentales es el significado que ha tenido la iglesia de San Buenaventura para la Iglesia emeritense. Fungió como catedral cuando Monseñor Acacio Chacón Guerra era Arzobispo de Mérida; además de su intensa vida parroquial, sus grupos de apostolado y todas las tradiciones que marcan la fe católica del pueblo ejidense”.

El proceso implicó la elaboración de un dossier histórico exhaustivo, presentado ante la Santa Sede, así como la autorización del Episcopado Venezolano.
“Cuando comenté al episcopado que estábamos solicitando esta distinción, la respuesta de Monseñor Jesús González de Zárate, presidente de la Conferencia Episcopal, fue: ¿Cuántas basílicas va a querer Mérida?», relató como anécdota Monseñor Terán.
Una relación más estrecha con Roma
La condición de basílica menor implica una vinculación más directa con la Iglesia de Roma, así como responsabilidades específicas:
“Exige un mayor cuido y esmero en las celebraciones litúrgicas, convirtiéndose en un centro de estudio donde se profundice en los documentos eclesiásticos y el magisterio de la Iglesia”, explicó el arzobispo.
Entre los privilegios que recibe una basílica menor se encuentran la concesión de indulgencia plenaria en fechas determinadas y la posibilidad de utilizar el escudo pontificio como sello parroquial.
Mérida: una provincia eclesiástica privilegiada
Con esta elevación, la Arquidiócesis de Mérida se convierte en la única jurisdicción eclesiástica del país con tres basílicas menores: la Catedral Basílica de Mérida, dedicada a la Inmaculada Concepción, la Basílica Menor de Timotes, consagrada a Santa Lucía, y ahora la Basílica Menor de San Buenaventura de Ejido. “Es un privilegio muy hermoso”, afirmó Monseñor Terán.
Un momento histórico para Ejido
Por su parte, el presbítero Olivo León, párroco rector del Santuario San Buenaventura, expresó que este nombramiento representa un hito para la ciudad:
“Es un momento histórico para la Iglesia merideña y, sobre todo, para la ciudad de Ejido. Es un reconocimiento a una comunidad que ha trabajado en equipo, con fe, para que su santuario fuera elevado a basílica menor”.

Recordó además que el templo ha servido como catedral en momentos en que la Catedral Metropolitana ha estado en reparación. “Ejido es una ciudad que se destaca por sus movimientos de apostolado y por todo el trabajo eclesial que representa”, añadió.
Celebraciones y próximos actos litúrgicos
Este 16 de enero, a las 5:00 de la tarde, se celebrará una Eucaristía de acción de gracias, como parte del camino preparatorio hacia el acto central de la elevación. “Próximamente también tendremos un encuentro de todos los patronos de las parroquias que han sido hijas de la parroquia Matriz (…) Queremos agradecer a todas las personas que nos han apoyado. Es un santuario hermoso, un centro de oración”, expresó el Pbro. Olivo León.
El sacerdote subrayó que el proceso duró un año y dos meses, un tiempo breve en comparación con otros casos similares: “Hay basílicas que han tardado más de diez años. Lo fundamental fue la oración; oramos mucho por este proyecto”.
Ceremonia de revestimiento solemne
Con la publicación del decreto, el Santuario San Buenaventura ya está oficialmente catalogado como basílica menor. Sin embargo, la ceremonia solemne de elevación se realizará en los próximos meses, una vez culminen algunos trabajos de adecuación en el templo.
Dicho acto litúrgico será presidido por el Nuncio Apostólico, Monseñor Alberto Ortega Martín, quien revestirá oficialmente al templo con los signos propios de una basílica menor. “Este nombramiento consolida la fe de los ejidenses y de los merideños”, concluyó el presbítero Olivo León.
16 de enero de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Mérida
CEV Medios
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