Arzobispo de Valencia: Frente a la Inteligencia Artificial, lo que está en juego es la humanidad, no meramente la técnica

29
May
2026

La Iglesia en Venezuela profundiza en los desafíos de la era digital. En una concurrida rueda de prensa celebrada en la Curia Arquidiocesana, la mañana del martes 26 de mayo, el Arzobispo de Valencia, Mons. Jesús González de Zárate Salas, presentó los ejes fundamentales de la nueva y esperada encíclica del Papa León XIV, titulada «Magnifica Humanitas».

El prelado destacó que este documento no es una crítica a la Inteligencia Artificial, sino una defensa profética del valor inalienable de la persona como imagen y semejanza de Dios frente a los vertiginosos cambios de la era digital.

Un paralelismo con la Doctrina Social de la Iglesia

Durante su intervención, Monseñor trazó un paralelismo histórico de gran significación: «Así como en 1891 la encíclica ‘Rerum Novarum’ de León XIII —iniciador de la Doctrina Social de la Iglesia— respondió con audacia a las ‘cosas nuevas’ de la Revolución Industrial y al paso del trabajo artesanal al mecanizado, hoy el Papa León XIV responde a la Inteligencia Artificial como el gran cambio disruptivo de nuestra historia actual».

Bajo esta perspectiva teológica, el pastor valenciano subrayó que el centro del documento no es la técnica en sí, sino el ser humano.

Dignidad humana frente a la Inteligencia Artificial

El Arzobispo explicó que el primer gran eje de la encíclica es la dignidad humana como un valor precedente, que no emana de acuerdos internacionales ni de leyes estatales, sino de su origen divino.

«Esta dignidad es inalienable y se mantiene intacta a pesar de la enfermedad, el pecado, las limitaciones cognitivas o la situación jurídica de la persona», afirmó, haciendo hincapié en el tajante rechazo del Magisterio a cualquier sistema tecnológico que valore a los seres humanos solo por su utilidad o perfección física.

Haciendo uso de las metáforas bíblicas presentes en el texto papal, contrapuso la postura de la Torre de Babel —que representa el intento del hombre por alcanzar la grandeza mediante un lenguaje técnico unificado que excluye a Dios y acaba en confusión— frente al Templo de Jerusalén, que simboliza la colaboración humana conjunta para construir espacios de encuentro.

Alerta ante el transhumanismo y los límites técnicos

Un punto crítico de la presentación fue la advertencia sobre la corriente del «transhumanismo» y el perfeccionismo tecnológico, que sugiere una raza futura de seres perfectos sin defectos. El Arzobispo alertó que esto conlleva a la exclusión de personas con limitaciones y a la sustitución de la esencia humana. En este sentido, advirtió sobre los límites de las nuevas tecnologías:

«La Inteligencia Artificial, por más eficiente que sea, carece de sentimientos, de ‘gusto’, de capacidad de expresión genuina y de la sensibilidad para ‘meter las manos en la tierra’, que es la metáfora de la implicación humana real en los problemas del mundo», aseveró el Pastor.

Finalmente, el Arzobispo aclaró que la Iglesia no adopta una postura cerrada o de temor, sino de apertura responsable. La técnica es buena cuando ayuda a mejorar la sociedad, siempre que no pretenda sustituir el papel de Dios o del hombre en la historia.

Formación arquidiocesana y corresponsabilidad

Como acción concreta a nivel local, anunció que la Arquidiócesis de Valencia ya ha iniciado programas de formación para jóvenes sacerdotes con el fin de iluminar estos temas técnicos desde la Sagrada Escritura.

Para concluir, el prelado hizo un llamado a la acción colectiva de la sociedad. «Nadie puede quedar fuera de esta reflexión: estados, comunidades y ciudadanos debemos involucrarnos. Lo que está en juego aquí es la humanidad, no es meramente la técnica. La técnica es buena cuando se usa para el bien y ayuda, pero con el respeto de los grandes valores humanos», concluyó Mons. González de Zárate.

29 de mayo de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Valencia.
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