Categoría: Iglesia en Latinoamérica

11
Jul

El Papa: Visitar a un anciano es encontrar a Jesús, libera de la indiferencia y soledad

Vaticano. “Cada parroquia, cada asociación, cada grupo eclesial está llamado a ser protagonista de la «revolución» de la gratuidad y del cuidado, que se realiza visitando frecuentemente a los ancianos”. El Papa León XIV, en su Mensaje para la V Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que se celebrará el 27 de julio, confía a las Iglesias particulares la tarea de realizar un acto revolucionario e inadecuado para nuestros tiempos, más propensos a “marginar” y “olvidar” a los ancianos. LEE AQUÍ EL MENSAJE COMPLETO PARA EL V DÍA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y LAS PERSONAS MAYORES Visitar a los ancianos es encontrar a Jesús Amarlos, estar cerca de ellos, visitarlos son gestos que tienen un valor liberador y redentor, tanto para quien visita como para quien es visitado, afirma el Papa León XIV en su Mensaje. “Visitar a una persona anciana es una manera de encontrarnos con Jesús, que nos libera de la indiferencia y de la soledad”. Este llamamiento del Pontífice a una “revolución del cuidado” realiza la razón de ser de la Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, que, según las intenciones del Papa Francisco, que quiso firmemente instituirla en 2021, debía servir precisamente como oportunidad para “encontrarse con quien está solo”. Los ancianos, protagonistas de la salvación La lógica de Dios en la Biblia es completamente opuesta a la marginación y el abandono al que a menudo se ven sometidas las personas mayores en nuestras sociedades. «La Sagrada Escritura», recuerda León XIV, «presenta numerosos casos de hombres y mujeres ya avanzados en edad, a quienes el Señor incluye en sus planes de salvación». Abraham y Sara, Zacarías e Isabel, Nicodemo, e incluso Moisés, «llamado a liberar a su pueblo cuando tenía ochenta años», son personas cuya «mirada de esperanza en el futuro» parecería ya cerrada, y sin embargo, «el Señor los involucra en sus planes de salvación», porque, explica el Pontífice, «a sus ojos la vejez es un tiempo de bendición y de gracia, y los ancianos, para él, son los primeros testigos de la esperanza». Fragilidad e inexperiencia Una esperanza de la que las jóvenes generaciones puedan beneficiarse para construir su futuro hogar sobre la roca: “Si es cierto que la fragilidad de los ancianos requiere la fuerza de los jóvenes, es igualmente cierto que la inexperiencia de los jóvenes requiere el testimonio de los ancianos para planificar sabiamente el futuro”. Llamados a amar de nuevo Pero los ancianos no son sólo destinatarios de amor y cuidados. Ninguna fracción de la vida humana, por debilitada que esté por el paso de los años, está de hecho exenta de la tarea de amar. «Alabemos siempre a Dios por su benevolencia», nos invita el Papa León XIV en las últimas líneas del texto. Cultivemos la unidad con nuestros seres queridos, abramos nuestro corazón a los más lejanos y, en particular, a quienes viven en necesidad. Seremos signos de esperanza, a cualquier edad. 11 de julio de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

11
Jul

Dimensiones religiosas de la paz en un mundo en guerra

Vaticano. «Dimensiones religiosas de la paz» es el título de una conferencia internacional que se celebra en el Vaticano, centrada en el papel de la Iglesia Católica y otras confesiones e instituciones comprometidas con la construcción de la paz. En un mundo sacudido por una «Tercera Guerra Mundial a pedazos», como decía el Papa Francisco, el Vaticano acoge durante dos días —el jueves 10 y viernes 11 de julio de 2025— una conferencia internacional para reflexionar sobre el papel de los actores religiosos en los procesos de paz. El evento, titulado “Las dimensiones religiosas de la paz”, ha sido organizado por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales (PASS), en colaboración con la Escuela de Asuntos Globales Keough de la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos y el Instituto de Investigación sobre la Paz de Oslo (PRIO). Entre las ponentes destaca la profesora Josefina Echavarría, directora del proyecto Peace Accords Matrix de la Universidad de Notre Dame. En declaraciones a Vatican News, describió la conferencia como «una oportunidad para explorar cómo los valores basados en la fe y el liderazgo religioso contribuyen tanto a la negociación de la paz como a la sanación de sociedades fracturadas por la guerra». La fe como fuente de legitimidad y reconciliación La profesora Echavarría explicó que los líderes religiosos a menudo aportan autoridad moral y legitimidad a los procesos de paz, especialmente en contextos donde la confianza entre las partes enfrentadas es frágil o inexistente. Colombiana de origen, Echavarría también recurre a su experiencia personal de vivir en un país marcado por el conflicto armado y el camino hacia la paz. “En Colombia, por ejemplo —explicó—, la Iglesia Católica, a través de Cáritas Colombia y otras organizaciones, ha desempeñado un papel crucial en la mediación de crisis durante la implementación del acuerdo de paz de 2016”. Sobre su labor en el proyecto Peace Accords Matrix, explicó que “combinamos la investigación sobre la paz con la práctica concreta: las negociaciones, el acompañamiento a la sociedad civil, y el proceso de transición de la guerra a la paz, con la esperanza de aportar también a la reconciliación”. Al referirse a ejemplos como la Comisión de la Verdad y Reconciliación en Sudáfrica y el trabajo de la Comunidad de Sant’Egidio en Mozambique, resaltó que las figuras religiosas suelen estar especialmente bien posicionadas para facilitar el diálogo y la sanación tras años de violencia. “Después de la guerra, la gente no solo necesita seguridad, sino también dignidad, inclusión y esperanza. Y muy a menudo, esas necesidades son mejor atendidas por quienes hablan al corazón y a la conciencia”, explicó. “Establecer comunicación es muy difícil, pero generar confianza lo es aún más. Y lo que encontramos con frecuencia es que los actores religiosos tienen la capacidad de reunir a diversas partes en conflicto”. Una plataforma para el diálogo y la colaboración La conferencia aborda una variedad de temas: el papel de la diplomacia de la Santa Sede, la mediación secular en conflictos con dimensiones religiosas, y la importancia de las iniciativas interreligiosas. Según los organizadores, el objetivo no es producir un documento final, sino fomentar una colaboración duradera entre instituciones académicas, comunidades religiosas y agentes de paz. “Esperamos que este sea el inicio de una alianza a largo plazo”, afirmó Echavarría, destacando la participación de mediadores provenientes de América Latina, África y Europa. Educación, empoderamiento y transformación a largo plazo Echavarría subrayó la importancia de la educación para la paz, no solo en las escuelas, sino también en espacios informales donde se cultiven la comunicación, la mediación y la empatía. “Hay un lado técnico en la construcción de la paz —explicó—, desde cómo facilitar negociaciones hasta cómo acompañar a las víctimas. Pero también hay un lado humano: cómo entrenamos la mirada para reconocer a los vulnerables, cómo generamos confianza, cómo empoderamos a las personas para elegir nuevos caminos”. En un mundo donde las poblaciones civiles son cada vez más atrapadas en el fuego cruzado de los conflictos modernos, añadió, es esencial incluir a las víctimas en los procesos de paz y garantizar que sus voces sean escuchadas. “Tenemos que asegurarnos de que los acuerdos de paz no solo pongan fin a las guerras de hoy, sino que también prevengan las de mañana”. Los llamamientos del Papa por la paz Al ser consultada sobre el impacto de los llamados del Papa por la paz, Echavarría afirmó su relevancia tanto para quienes están involucrados en conflictos armados como para quienes buscan sanar. “La voz del Papa llega a millones: combatientes, víctimas y constructores de paz por igual. Es un llamado a la conciencia y al coraje”, comentó. “Necesitamos pasar de un modo de crisis a una colaboración creativa”, sostuvo. “Y esta conferencia es un paso en esa dirección”, añadió, destacando la necesidad urgente de colaboración. Y reiterando que “no podemos seguir respondiendo en modo de crisis, en modo de supervivencia frente a esta situación”, concluyó: “Necesitamos ir un paso más allá; pensar juntos cómo avanzar y construir puentes”. “Creo que estamos llegando a ese punto, y esta conferencia es un claro ejemplo de ello”. 11 de julio de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

11
Jul

Vaticano publica vademécum para el Jubileo de los Jóvenes

Vaticano. Roma se prepara para recibir a miles de jóvenes de todo el mundo con motivo del Jubileo de los Jóvenes 2025, y el Dicasterio para la Evangelización acaba de publicar una herramienta clave para esta gran cita: el vademécum oficial. Esta guía, disponible en seis idiomas (español, inglés, italiano, francés, portugués y polaco), reúne todo lo necesario para organizar la peregrinación: actos centrales, movilidad en la ciudad, servicios disponibles y medidas de seguridad. Conscientes de la escala internacional del evento, los organizadores subrayan la importancia de la preparación. Por eso, invitan a descargar la app oficial Iubilaeum25 (disponible para iOS y Android), que ofrece información práctica, noticias actualizadas y contenidos multilingües. Además, herramientas como Vatican Vox, Acquea y Julia facilitarán la participación litúrgica y la localización de servicios esenciales como agua potable o transporte público. El programa combina fe, cultura y encuentro. El martes 29 de julio, la Santa Misa de bienvenida reunirá a los jóvenes en la Plaza de San Pedro. Los días 30 y 31, bajo el lema “Diálogo con la ciudad”, diversas plazas romanas acogerán actividades culturales, artísticas y espirituales. El 1 de agosto, tendrá lugar la jornada penitencial en el Circo Máximo, con la posibilidad de recibir el sacramento de la reconciliación. El gran cierre será en Tor Vergata, escenario inolvidable del Jubileo del 2000 con san Juan Pablo II: el sábado 2, vigilia con el Papa León XIV, y el domingo 3, la Misa conclusiva presidida por el Pontífice. El vademécum también resuelve detalles prácticos: cómo y dónde recoger los kits oficiales (mochila, camisetas, sombrero, botella reciclada, rosario-pulsera, entre otros), la gestión de pases y tickets, los vales de comida digitales a través de la app Amici del Pellegrino y el uso gratuito del transporte público incluido en ciertos paquetes. Tampoco se descuidan aspectos de salud y seguridad, con recomendaciones frente al calor romano: hidratarse con frecuencia, usar protección solar, llevar ropa adecuada y cuidar los objetos de valor. Además, se detalla qué elementos están prohibidos en los accesos a Tor Vergata y a las basílicas papales. Una buena noticia para los peregrinos: no será necesario reservar turno para cruzar las Puertas Santas. Sin embargo, se aplicarán horarios restringidos en algunos lugares, como la Basílica de San Pedro, por razones operativas. También podrán solicitar el testimonium, el certificado oficial que acredita la peregrinación y visita de las Tumbas de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. La guía se complementará próximamente con documentos específicos para quienes se alojen en la Fiera di Roma o participen en las actividades en Tor Vergata. Todo apunta a una experiencia segura, bien organizada y espiritualmente profunda. Y para garantizar aún más apoyo, el Dicasterio ha puesto en marcha un recurso adicional: un Info Point dedicado a los peregrinos, disponible del 4 de julio al 3 de agosto. El punto de información estará ubicado en Via dell’Ospedale 1, a pocos pasos de la Plaza de San Pedro, y abrirá todos los días de 8:00 a 19:00. Un equipo de voluntarios capacitados recibirá a los jóvenes, organizados en grupos por idiomas: inglés, italiano, francés, polaco, portugués y español. Su misión será ofrecer información útil, orientación logística y consejos prácticos, siempre con una sonrisa y en un ambiente de fraternidad y encuentro entre culturas. 11 de julio de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

11
Jul

Una Iglesia que camina con su pueblo: hacia el Encuentro de Obispos de la Amazonía 2025

Bogotá será sede del Encuentro de Obispos de la Amazonía, convocado por la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama). Se trata del primer encuentro presencial de obispos amazónicos desde el Sínodo de 2019, un espacio que evaluará el camino recorrido y discernir de manera sinodal los pasos pastorales a seguir en este territorio esencial para el planeta y para la Iglesia. La preparación de este evento ya se encuentra en marcha. El pasado 2 de julio, se realizó una reunión con los obispos delegados ante Ceama de las siete conferencias episcopales que conforman la región amazónica: Brasil, Colombia, Bolivia, Venezuela, Perú, Ecuador y las Antillas. El objetivo fue revisar y consolidar los aspectos programáticos y organizativos del encuentro. La coordinación estuvo a cargo de Mons. Zenildo Lima, vicepresidente de Ceama, y de Mons. Eugenio Coter, secretario de la Comisión organizadora. El camino amazónico Durante la jornada preparatoria, Mons. Zenildo Lima compartió tres claves que guían la organización del encuentro. La primera es la cercanía con las Iglesias locales: “Uno de los objetivos principales es que Ceama refuerce su proximidad a las realidades concretas del territorio amazónico”. En segundo lugar, el obispo hizo hincapié en “retomar el camino del Sínodo Amazónico”, desde la generación de procesos vivos desde las bases. Remarcó la necesidad de “definir pasos concretos para el caminar pastoral” de la Iglesia en la Amazonía. Según Mons. Lima, este Encuentro es fruto del discernimiento colectivo y una nueva expresión del proceso sinodal: “Pasados más de cinco años del Sínodo de la Amazonía, y confirmados por el Sínodo de la Sinodalidad, seguimos nuestra vocación de ser Iglesia con rostro amazónico, marcada por la sinodalidad, el compromiso con la Casa Común, la acogida de la vivencia de nuestros pueblos originarios y por los muchos desafíos de nuestros territorios”. El Encuentro será una ocasión para discernir comunitariamente cómo Ceama puede fortalecer su servicio: “¿Cuál es la mejor manera de que esta Conferencia Eclesial pueda dar apoyo a nuestras Iglesias locales?”, se pregunta Mons. Lima. Por ello, se espera la participación activa de todos los obispos del bioma amazónico. “Nuestra participación como pastores de las Iglesias locales que están en la Amazonía es muy importante para ir consolidando este camino”, expresó. Mirar hacia atrás… y proyectar el futuro Monseñor Eugenio Coter, secretario de la Comisión Organizadora, obispo del Vicariato de Pando y Administrador Apostólico del Vicariato de Reyes (Bolivia), señaló el carácter histórico del Encuentro: “Queridos hermanos obispos, será una alegría encontrarnos en Bogotá en agosto en el primer encuentro después del Sínodo de la Amazonía. Han pasado seis años de este momento eclesial importante. Nos reuniremos para reconocer el camino hecho y para reflexionar cuáles desafíos todavía tenemos que acoger”. El evento será también una oportunidad para reforzar la sinodalidad territorializada y ahondar los vínculos entre pastores que comparten desafíos similares. “Nos reuniremos para compartir en este momento de Iglesia la alegría de ser una Iglesia presente en la Amazonía, ahí donde se juega un rol importante en la historia del mundo, en el clima del mundo, ahí donde la gente lucha para vivir y para construir un poquito más del Reino de Dios dentro de esta realidad”, señaló Mons. Coter. Ceama insiste en que este Encuentro será memoria, discernimiento y proyección, para reforzar una Iglesia que escucha, acompaña y aprende de sus pueblos. Mons. Zenildo lo resume así: “Este encuentro es clave para que la caminata sinodal inaugurada en el Sínodo de la Amazonía continúe en la sinodalidad concreta de nuestras Iglesias locales”. Y Mons. Eugenio Coter, recordó que se trata de “compartir esta aventura, esta experiencia, este camino de Iglesia”. Una aventura donde lo eclesial se entrelaza con lo humano, lo espiritual con lo ecológico, y la comunión con el compromiso por una Amazonía viva, digna y esperanzadora. 11 de julio de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

11
Jul

Red Clamor presenta cartilla jubilar que anima esperanza solidaria entre migrantes y refugiados latinoamericanos

La Red Eclesial Latinoamericana y Caribeña de Migración, Desplazamiento, Refugio y Trata de Personas (Red Clamor) anunció la publicación de su Cartilla No. 2, un recurso pastoral que alienta la preparación espiritual rumbo al Jubileo de los Migrantes y a la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2025. Una publicación que se adentra en el tema del refugio . Acompañado por el lema “Tejemos lazos de esperanza, construimos un hogar para todos”, el folleto profundiza en la compleja realidad de quienes se ven forzados a abandonar sus hogares en busca de seguridad y una vida digna. Una Iglesia jubilar que tiende puentes de esperanza Este material forma parte de una serie diseñada para acompañar, mes a mes, el itinerario jubilar de la Iglesia latinoamericana. Su contenido lleva a la reflexión e invita a contemplar, a la luz del Evangelio, el sufrimiento y la resiliencia de los refugiados, proponiendo momentos de oración, lecturas bíblicas y dinámicas comunitarias que despierten la solidaridad. El propósito, es que cada comunidad cristiana se incorpore activamente a la celebración del Jubileo, reforzando su compromiso con la acogida y la defensa de la dignidad humana. La cartilla recoge testimonios, estadísticas y reflexiones que ponen rostro a la crisis del desplazamiento forzado, al tiempo que ofrece pautas concretas para “construir puentes” entre quienes llegan y las comunidades de acogida. Se subraya la importancia de ver en cada persona refugiada un hermano o una hermana que comparte nuestra misma humanidad y nuestra misma fe, llamando a responder con gestos de hospitalidad, incidencia social y acompañamiento pastoral. Convocatoria a la difusión y la acción Por su parte, Elvy Monzant, secretario ejecutivo de la Red Clamor, animó a las redes nacionales y a las congregaciones religiosas a distribuir ampliamente el material y a organizar espacios de formación y sensibilización. “Sigamos caminando juntos, tejiendo esperanza”, exhortó, recordando que la transformación social comienza con pequeños actos de cercanía que multiplican la dignidad y la paz. Con esta invitación, la Red Clamor ratifica su firme compromiso de caminar sinodalmente junto a las personas migrantes y refugiadas, haciendo del continente un hogar posible para todos. Puede encontrar la cartilla haciendo clic aquí. 11 de julio de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

09
Jul

Tejiendo Esperanza desde Abajo: Invitación al IV Congreso Continental de Teología

Del 22 al 24 de octubre de 2025, Lima será el corazón de la teología liberadora en América Latina y el Caribe. Bajo el lema “Horizontes de liberación: tejiendo esperanzas desde abajo”, el IV Congreso Continental de Teología Latinoamericana y Caribeña convoca a teólogos, agentes pastorales, comunidades cristianas, pueblos originarios, jóvenes, religiosas y religiosos, y a toda persona comprometida con la transformación de nuestra realidad desde una fe encarnada y profética. Organizado por Amerindia, el Instituto Bartolomé de las Casas (IBC) y la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), este evento constituye un espacio de escucha, diálogo, discernimiento y acción, donde la teología vuelve a tomar la palabra en tiempos de crisis, reorganizando la esperanza junto a los más pobres y excluidos del continente. El IV Congreso responde a una urgencia eclesial, teológica y social: leer el nuevo momento geopolítico desde la clave liberadora, enfrentar el avance de las narrativas religiosas autoritarias, y renovar el compromiso con la vida y la justicia en contextos que se encuentran en el colapso ambiental, el neocolonialismo digital y las desigualdades extremas. Animar el quehacer teológico liberador El objetivo general es el de “animar el quehacer teológico liberador en nuestro tiempo que ayude a organizar la esperanza”. Asimismo, entre los objetivos específicos se encuentra, el revitalizar la tradición teológica latinoamericana a través de conferencias y paneles; escuchar y potenciar las resistencias y estrategias populares que nacen desde abajo; responder teológicamente a las transformaciones sociopolíticas actuales; celebrar la vida y legado de Gustavo Gutiérrez y de los mártires del continente. También se quiere establecer un diálogo intergeneracional entre comunidades, jóvenes teólogos/as y actores eclesiales de base; incorporar nuevas metodologías participativas que reflejen el caminar sinodal. Este evento será también un homenaje sentido al padre Gustavo Gutiérrez, figura fundacional de la Teología de la Liberación, a un año de su pascua. Metodología: Teología como tejido El Congreso se construirá con la metodología del Ver, Juzgar, Actuar y Celebrar, en una estructura que sigue la lógica del tejido: cada hilo (experiencia, comunidad, palabra) es necesario para formar una trama esperanzadora y diversa. El día uno: Ver, donde se hará una lectura del contexto global y regional, reflexionando de manera colectiva sobre el colapso civilizatorio y las resistencias populares. El día dos: Juzgar, para discernir desde la teología latinoamericana, el Concilio Vaticano II y la herencia de Medellín. El día tres: Actuar y Celebrar, encontrando acciones de esperanza, propuestas de articulación comunitaria, y homenaje a los mártires. Actividades durante el Congreso Durante el Congreso se tendrán: Conferencias y Paneles, para una reflexión teológica sistemática en las mañanas, abiertas al público peruano. Talleres temáticos que permitan un trabajo colaborativo e intergeneracional en las tardes, con enfoque en praxis; momentos celebrativos y culturales: Espacios de espiritualidad, arte y memoria; peregrinaciones: Encuentros con comunidades significativas y visita-homenaje al legado de Gutiérrez. De camino al Congreso se realizaran actividades previas como serán: Ciclos formativos virtuales; coordinaciones regionales por país; y espacios de contextualización y reflexión local. Para participar La convocatoria está abierta a todos y todas. Se espera la participación activa de. La inscripción ya está disponible: Inscríbete aquí “No hay tarea más urgente que tejer junto a nuestro pueblo las redes de justicia que nos vayan sosteniendo”, afirma la organización. Este Congreso promete ser una experiencia sinodal, intergeneracional y espiritual, un acto de resistencia y ternura, donde la fe, el pensamiento y la praxis se entrelazan para dar vida nueva a la Iglesia y los pueblos. 09 de julio de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

09
Jul

León XIV a los catequistas latinoamericanos: “Jesús, centro y fin de la catequesis”

Vaticano. El Santo Padre, en un telegrama a firma del Secretario de Estado, expresa su deseo de renovación y agradece la labor realizada por la Sociedad de Catequistas Latinoamericanos reunidos en Asunción, Paraguay, para celebrar, en el marco de su Asamblea Ordinaria, los 30 años de fundación y las décimas Jornadas de Estudio “Renovar, a partir del conocimiento amoroso de Cristo, el deseo de anunciarlo, de “evangelizar”, y de llevar a otros al “sí” de la fe en él, siendo transparencia de su presencia viva”. Esta es la exhortación del Papa León XIV a los participantes en la XIII Asamblea ordinaria y las X Jornadas de estudio de la Sociedad de Catequistas Latinoamericanos (SCALA), reunidos del 7 al 11 de julio en la ciudad de Asunción, en Paraguay. En el telegrama firmado por el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, el Pontífice saluda a los organizadores y participantes en el encuentro que tiene como finalidad reflexionar sobre “la persona de Jesús de Nazaret, centro y fin de la catequesis”.   En el breve mensaje, el Santo Padre invocando la intercesión de la bienaventurada Virgen María, Madre del Buen Consejo, imparte a todos su bendición apostólica, “como prenda de copiosos dones celestiales”. Una sociedad para evangelizar La SCALA está constituida por un grupo de estudiosos e investigadores de catequesis, provenientes de diversas partes del Continente Latinoamericano, que tienen como objetivo promover la investigación y la reflexión teológica sobre los procesos de iniciación cristiana. La Sociedad se creó el 13 de julio de 1995, en San Antonio (Texas, EE.UU.), pero no fue sino hasta julio de 1997 que se realizó, en Santo Domingo (República Dominicana), la Asamblea Constitutiva, en la que fue analizado y aprobado el Estatuto de la Sociedad.   En los 30 años de su existencia, esta asociación de fieles llamados por la fe, sensibilizados por la sufrida realidad de nuestros pueblos e impulsados por la caridad, bajo la luz del Espíritu Santo, se han congregado en Asambleas y Jornadas de Estudio para realizar una misión común: buscar, desde la catequesis, un aporte de calidad a la misión evangelizadora de la Iglesia, en América Latina. La formación del catequista y la inculturación del evangelio El presidente de SCALA, el Padre Mario Alberto Segura Bonilla, de Costa Rica, y especialistas en catequesis de más de una decena de países, reunidos en Paraguay, han querido dar continuidad al “camino reflexión, servicio, investigación y libre intercambio de experiencias entorno a la catequesis. Pero, además, expresó el padre Segura en sus palabras de bienvenida, se está celebrando un aniversario que involucra con gratitud a “quienes hicieron tanto bien por nuestra amada Iglesia y que su legado sigue inspirando nuestro camino”. “El recorrido de SCALA ha encarnado en su caminar las grandes preocupaciones de la Iglesia latinoamericana: la inculturación del Evangelio, la formación del catequista como sujeto pastoral, la renovación de los procesos de iniciación cristiana, y hoy, la respuesta sinodal a los desafíos de la cultura digital”, expresó el padre Segura Bonilla. En efecto, como refiere una nota de ADN- CELAM, el hilo conductor de la agenda será el camino sinodal inspirado por el Papa Francisco, cuyo legado de escucha, comunión y misión sigue orientando a la Iglesia tras su fallecimiento el pasado 21 de abril. En el evento participan, además, el sacerdote costarricense Francisco Hernández, representante del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), expertos de 12 países y los delegados de todas las diócesis paraguayas. Los participación aportarán, a lo largo de la semana, metodologías innovadoras, enfoques interdisciplinarios y experiencias probadas en diversas realidades latinoamericanas. 09 de julio de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

09
Jul

Becquart: Nuevo documento sinodal fomenta el intercambio eclesial

Vaticano. La subsecretaria del Sínodo de los Obispos comenta las “Pistas para la Fase de Implementación”, subrayando cómo se vive la sinodalidad en las Iglesias locales y se fomenta el compartir de dones entre ellas. Tras la segunda sesión de la Asamblea General del Sínodo celebrada el año pasado, la Secretaría General del Sínodo ha elaborado un nuevo documento que brinda orientación para la siguiente etapa del camino sinodal. El texto titulado Pistas para la Fase de Implementación del Sínodo busca fomentar el diálogo entre las Iglesias locales y la Secretaría General, además de promover el intercambio de experiencias sinodales entre las Iglesias. Con motivo de la publicación de este documento, la hermana Nathalie Becquart, XMCJ, subsecretaria del Sínodo, dialogó con Vatican News. En la entrevista, describe qué es la fase de implementación del Sínodo sobre la sinodalidad, qué significa realmente la sinodalidad, cómo ha sido recibida por la Iglesia, y cuál es el propósito del nuevo documento. Hermana Nathalie, el Sínodo acaba de publicar un nuevo documento titulado Pistas para la Fase de Implementación del Sínodo, un texto que apoya el intercambio de dones entre las Iglesias. ¿Podría explicarnos qué es esta fase de implementación? Esta fase comenzó justo después de la celebración del Sínodo que culminó con la Asamblea en Roma en octubre de 2024. Según la constitución Episcopalis communio, la recepción del Sínodo —es decir, poner en práctica sus frutos— es una etapa clave. Y por primera vez, el Papa Francisco aprobó directamente el Documento Final del Sínodo, lo que lo convierte en parte del Magisterio ordinario de la Iglesia. Por eso, ahora se nos pide concretar esas recomendaciones, llevarlas a la vida con creatividad, respetando la diversidad de contextos de las Iglesias locales. No basta con tener un documento y dejarlo archivado. Cada Iglesia local debe discernir cómo aplicar sus recomendaciones en su realidad concreta. Las primeras fases del Sínodo —escucha y celebración— fueron etapas delimitadas. ¿La fase de implementación tiene un período definido? Es una fase abierta, pero se ha previsto un marco de tres años, con pasos definidos, que culminará en octubre de 2028 con una Asamblea Eclesial en Roma para compartir frutos y evaluar el proceso. Este camino incluye asambleas en diócesis, a nivel nacional y continental. Sabemos que implementar la sinodalidad en todos los niveles llevará tiempo, pero lo importante es avanzar paso a paso. Este documento busca guiar a quienes necesitan orientación concreta. Muchos ya han comenzado desde que se publicó el Documento Final. Mucha gente todavía se pregunta: “¿Qué es la sinodalidad?”. ¿Podría ofrecernos una definición sencilla? Sí. En el Documento Final del Sínodo hay una definición clara (cf. párrafo 28), pero se puede entender de dos maneras que ayudan mucho: Primero, cito al teólogo australiano Ormond Rush: “La sinodalidad es el Concilio Vaticano II en miniatura”. Lo que estamos viviendo hoy responde directamente a la visión del Vaticano II. Sinodalidad es simplemente continuar su recepción. No se ha implementado del todo, y esto es parte de ese proceso. La otra manera de entenderla —más sencilla quizás— es recordar nuestro logo sinodal: comunión, participación, misión. La sinodalidad es un modo de ser Iglesia que nos ayuda a ser más misioneros y participativos. Desde los primeros siglos, la Iglesia ha caminado así. Ahora redescubrimos este modo, subrayando que todos somos bautizados y, como Pueblo de Dios, llamados a llevar la misión juntos. Cada uno con su vocación, carisma o ministerio. La sinodalidad también implica ecumenismo, diálogo interreligioso, atención a los pobres y marginados, y una Iglesia abierta a todos para anunciar el Evangelio. Hablemos ahora del documento en sí. ¿Qué busca lograr Itinerarios para la Fase de Implementación del Sínodo? Este documento responde a preguntas concretas. Primero, apoya la implementación del Sínodo a nivel local. Segundo, promueve el “intercambio de dones” entre Iglesias, un concepto clave del Documento Final. En mi misión he podido viajar mucho, y he visto la belleza de una Iglesia que es una, pero diversa en contextos, culturas y modos de vivir la fe. Cada Iglesia local tiene su camino, pero no debe caminar sola. Este documento subraya que no puede haber conversión sinodal en solitario. Por eso el Sínodo enfatiza el papel de las Iglesias locales, pero también el diálogo entre ellas: en provincias eclesiásticas, conferencias episcopales, y a nivel continental. El plan aprobado por el Papa Francisco y confirmado por el Papa León incluye asambleas locales, nacionales y continentales, hasta la Asamblea Eclesial en Roma. Es un proceso de comunión activa. ¿Puede dar ejemplos concretos de cómo los fieles y las Iglesias locales pueden comenzar esta implementación? El primer paso es leer el Documento Final del Sínodo. Este nuevo texto es una herramienta para adentrarse en él y discernir cómo aplicarlo localmente, siempre con creatividad guiada por el Espíritu Santo. El responsable principal es el obispo diocesano o eparquial, pero nadie puede hacerlo solo. Se recomienda que cada diócesis tenga un equipo sinodal, que trabaje con el obispo. Muchos ya los tienen. Pero todos los bautizados están llamados a ser protagonistas. En sus parroquias, movimientos, comunidades. También deben implicarse escuelas, universidades católicas, ministerios juveniles, Cáritas, comunidades religiosas… toda la diversidad eclesial. Usted ha mencionado muchas veces el concepto de “recepción”. ¿Qué significa exactamente desde una perspectiva teológica? La recepción es aceptar activamente lo que ha sido discernido como llamado de Dios en un Sínodo o Concilio. La recepción es abrazar los frutos y orientaciones surgidas de ese proceso. Sin ella, un documento no basta. Históricamente, se ha visto que recibir un Concilio puede tomar más de un siglo. Por ejemplo, el Concilio de Trento propuso la formación de los sacerdotes en seminarios, pero en algunos países tardó más de cien años en aplicarse. El Vaticano II nos enseña que Dios no impone enseñanzas desde fuera, sino que entra en diálogo con nosotros. La recepción, entonces, implica una participación activa del Pueblo de Dios en esa conversación. Todos estamos llamados a acoger y poner en práctica lo que el Espíritu ha mostrado. El Papa Francisco fue el gran impulsor del Sínodo sobre la Sinodalidad.

09
Jul

León XIV: Conversión y audacia contra la destrucción de la casa común

Vaticano. «Proteger la creación, traer paz y reconciliación» es la misión que Dios nos ha confiado, un compromiso al que estamos llamados como parte de ese «cuerpo vivo» —la Iglesia— cuya cabeza es Cristo, quien tiene la primacía sobre todas las cosas y es «fuerza de vida y salvación». En la Misa por la Custodia de la Creación, celebrada esta mañana, 9 de julio, en el Huerto de la Madonnina, en el Borgo Laudato si’ de Castel Gandolfo, León XIV nos invita a escuchar el clamor de la tierra y de los pobres, un clamor que ha llegado al corazón de Dios y que también nos interpela como su Cuerpo; por lo tanto, «nuestra indignación es su indignación, nuestra obra es su obra». La vegetación, los múltiples elementos de la creación y el entorno que sirve de telón de fondo a la liturgia incitan al Papa a comenzar su homilía de forma improvisada y a reflexionar sobre la belleza de la «catedral, podríamos decir ‘natural’» que acoge la celebración de la Eucaristía, «la primera con la nueva fórmula de la Santa Misa para el cuidado de la creación, que también fue expresión del trabajo de varios Dicasterios del Vaticano». La fórmula específica se presentó el pasado 3 de julio en la Oficina de Prensa de la Santa Sede y se añadió a la Missae «pro variis necessitatibus vel ad diversa» del Misal Romano mediante un Decreto del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del 8 de junio. Reconociendo la urgencia de cuidar nuestra casa común Concelebraron con el Pontífice los cardenales Michael Czerny y Fabio Baggio, prefecto y subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, respectivamente; así como los arzobispos Vittorio Viola, secretario del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; John Kennedy, secretario de la Sección Disciplinaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe; Flavio Pace, secretario del Dicasterio para la Promoción de la Unidad Cristiana; Philippe Curbelié, subsecretario del Dicasterio para la Doctrina de la Fe; y el padre Dan Groody, de la Universidad de Notre Dame. León XIV agradeció a todos los que se han dedicado a la liturgia y, luego, extendió su agradecimiento a quienes trabajan en el Borgo Laudato Si’ , «siguiendo», enfatizó, «esta hermosa inspiración del Papa Francisco, quien ha donado esta pequeña porción, estos jardines, estos espacios» para «cuidar la creación, nuestra casa común». Luego nos insta a orar “por la conversión de muchas personas, dentro y fuera de la Iglesia, que todavía no reconocen la urgencia de cuidar nuestra casa común”. Muchos de los desastres naturales que aún vemos en el mundo, casi a diario en muchos lugares y países, son en parte causados ​​por los excesos humanos y su estilo de vida. Por lo tanto, debemos preguntarnos si nosotros mismos estamos experimentando esa conversión: ¡cuánto la necesitamos! La esperanza en Cristo da nueva vida Desde el pequeño pueblo a pocos kilómetros de Roma, donde descansa desde el domingo pasado, León XIV, retomando el texto de su homilía preparada, enfatiza la actualidad del mensaje del Papa Francisco en las encíclicas Laudato si’ y Fratelli tutti en el mundo actual, en plena crisis por el calentamiento global y los conflictos armados. Se centra en las lecturas propuestas en el nuevo formulario, diseñado específicamente para la liturgia eucarística «para el Cuidado de la Creación». En particular, profundiza en el pasaje evangélico de la tormenta calmada por Jesús, enfatizando que «el miedo de los discípulos», descrito por Mateo, «es el de gran parte de la humanidad», pero que debe ser superado. En el corazón del Año Jubilar, confesamos, y podemos repetirlo muchas veces: ¡hay esperanza! La hemos encontrado en Jesús. Él aún calma la tormenta. Su poder no derriba, sino que crea; no destruye, sino que da vida, dando nueva vida. Opónganse al poder destructivo de los príncipes de este mundo. El Evangelio nos ayuda a comprender, en la práctica, que Jesús está «presente en nuestra historia trastornada» y que «la reprensión» que dirigió «al viento y al mar manifiesta su poder vivificante y salvador, que supera a aquellas fuerzas ante las cuales las criaturas se sienten perdidas». Y el Salmo 29 también dice algo similar. «La voz del Señor es fuerza, la voz del Señor es poder». Esta voz compromete a la Iglesia a profetizar, incluso cuando exige la valentía de oponerse al poder destructivo de los príncipes de este mundo. La alianza indestructible entre el Creador y las criaturas, de hecho, moviliza nuestra inteligencia y nuestros esfuerzos para que el mal se transforme en bien, la injusticia en justicia, la codicia en comunión. Una mirada contemplativa El Papa insiste en el “amor infinito” con el que “Dios creó todas las cosas, dándonos la vida” y nos invita a reflexionar en ello. Sólo una mirada contemplativa puede cambiar nuestra relación con las cosas creadas y ayudarnos a salir de la crisis ecológica causada por la ruptura de las relaciones con Dios, con el prójimo y con la tierra, debido al pecado. Y mirando la pequeña realidad de Borgo Laudato si’ , que «pretende ser, según la intuición del Papa Francisco, un ‘laboratorio’ donde experimentar esa armonía con la creación que nos sana y nos reconcilia, desarrollando nuevas y eficaces maneras de proteger la naturaleza que nos ha sido confiada», León XIV anima a los implicados, asegurándoles sus oraciones para apoyar su labor, a la que la Eucaristía también «da sentido», añade. En este sentido, León recuerda, como se especifica en la encíclica «sobre el cuidado de la casa común», que «en la Eucaristía, la creación alcanza su máxima elevación», también debido a que Dios llega a «nuestra intimidad a través de un fragmento de materia». Finalmente, el Pontífice encomienda su conclusión a las palabras de san Agustín, extraídas de las páginas finales de las Confesiones , elevando a Dios la «alabanza cósmica» formulada por el obispo de Hipona: «Oh Señor, «tus obras te alaban para que te amemos, y te amamos para que tus obras te alaben».  09 de julio de 2025Fuente: Vatican NewsCEV

07
Jul

Nuevo presidente de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores

Vaticano. Monseñor Thibault Verny es el nuevo presidente de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores. Pondrá su experiencia francesa al servicio de la Iglesia universal, sin dejar de lado sus responsabilidades diocesanas. Presidente del Consejo para la prevención y la lucha contra la pedofilia de la Conferencia Episcopal hasta el pasado mes de junio, ha pasado el testigo a Mons. Gérard Le Stang, obispo de Amiens, elegido por sus miembros durante la última asamblea plenaria. Primero en la diócesis de París y luego dentro de la conferencia episcopal, monseñor Thibault Verny participó activamente en la lucha contra los abusos en la Iglesia, dedicando su tiempo a escuchar y acompañar a las víctimas, así como a la necesaria interacción con las autoridades civiles y judiciales. Considera que su nombramiento es también una forma de reconocimiento al trabajo realizado por la Iglesia francesa con la creación de la CIASE (Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales en la Iglesia), hasta la publicación del informe de su presidente Jean Marc Sauvé, y la creación del Inirr, instancia de reparación y indemnización. Thibault Verny quiere continuar la labor de su predecesor, el cardenal estadounidense Sean O’Malley, con quien ha tenido ocasión de colaborar en varias ocasiones, para arraigar una cultura de protección de las personas vulnerables. Así lo confiesa en una entrevista concedida a los medios de comunicación vaticanos. Monseñor Thibault Verny, usted asume la presidencia de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, instituida por Francisco en marzo de 2014. El Papa León XIV lo ha elegido para suceder al cardenal estadounidense Sean O’Malley, quien, a la edad de 80 años, se ha retirado por haber alcanzado el límite de edad. ¿Cómo recibe su nombramiento? Tres palabras me han venido a la mente y al corazón. En primer lugar, la palabra humildad ante la importancia y la gravedad de la misión y los retos que conlleva. Luego, la palabra gratitud, hacia nuestro Santo Padre, el Papa León XIV, por la confianza que ha depositado en mí; gratitud, por supuesto, también hacia el cardenal O’Malley, con quien he tenido la oportunidad de colaborar en la comisión, y por todo su trabajo. La tercera palabra es determinación para continuar y profundizar en este trabajo. Usted tiene experiencia dentro de la Conferencia Episcopal sobre este delicado tema. Ahora podrá ponerla al servicio de la Iglesia universal… En Francia, mi misión, primero en la diócesis de París y luego en la Conferencia Episcopal, me permitió escuchar a las víctimas y acompañarlas en su camino. Fue una experiencia decisiva. También tuve la oportunidad de trabajar con interlocutores de la sociedad civil, en particular de la justicia, con los que pudimos elaborar protocolos de trabajo que permitieron establecer una metodología. También es muy significativo poder trabajar con las autoridades civiles, además, por supuesto, de todas las diócesis de Francia. ¿Cuáles serán, en su opinión, las prioridades de la Comisión y sus prioridades para la Iglesia universal? Pienso ante todo en los miembros de la Comisión para la Protección de Menores y en todos aquellos que trabajan en ella. Me emociona poder seguir profundizando en esta labor con cada uno de los miembros y con el equipo actual. Las prioridades serán profundizar en el trabajo ya presentado a través del informe anual, las iniciativas en los países que lo necesitan y a través de la iniciativa Memorare para acompañar a las Iglesias en la acogida y el acompañamiento de las víctimas. Próximamente se publicarán las directrices, que proporcionan las pautas para el acompañamiento y la protección de los menores. Otro punto que me parece importante será poder poner en red las iniciativas. Con demasiada frecuencia, los distintos países trabajan por su cuenta. En cambio, es necesario poder apoyarse mutuamente y compartir lo que se hace. ¿Cuál es, en su opinión, la importancia del trabajo con las víctimas y de su acompañamiento? La Comisión no tiene la tarea de sustituir a las estructuras locales y a las conferencias episcopales. Se trata de sensibilizar a las diferentes conferencias episcopales, a las diferentes congregaciones religiosas de los distintos países, sobre la escucha y el acompañamiento específico de las víctimas. Dentro de la Comisión para la Protección de Menores, es fundamental que haya víctimas, padres de víctimas que aporten su experiencia insustituible. Me parece que debemos seguir implementando una mentalidad, una cultura, dentro de las iglesias para difundir la protección de los menores y hacer que se convierta en algo natural, tanto dentro de la Iglesia como dentro de las familias y también dentro de la sociedad. ¿Cuál es su valoración del trabajo de la comisión tal y como lo ha visto desde su diócesis de Saboya, y en particular en el clima de hostilidad, o al menos de desconfianza, por parte de una parte de la opinión pública, al que se han enfrentado la Comisión y la Iglesia? Creo que el término «hostilidad» no es necesariamente adecuado. Yo diría más bien «exigencia». Exigencia hacia la Iglesia en lo que respecta a su misión, su lugar en la sociedad y la expectativa de una Iglesia verdaderamente ejemplar, capaz de cuidar de las personas vulnerables y, en particular, de los menores. Hay una parte de humildad que la Iglesia debe tener, el reconocimiento de la verdad para poder mirar hacia el futuro. En cuanto a todo el trabajo realizado por la comisión desde su creación, debe seguir arraigándose tanto en el panorama romano, el de la Curia, como en el panorama de las conferencias episcopales y las congregaciones religiosas. En este sentido, el informe anual contribuye a ello. En un momento dado, se podría pensar que se había perdido la confianza entre los fieles, o una parte de ellos, y los representantes de la Iglesia. ¿Se ha llevado a cabo hoy un trabajo de reconciliación? ¿Es necesario continuar por este camino? Me mantengo cauteloso. La confianza no se consigue por decreto. Se gana y se construye día a día. Existe la tentación de querer hablar de otra cosa, de querer pasar página.