En un ambiente de profunda gratitud y júbilo espiritual, la comunidad de fe de Parapara celebró los 306 años de la prodigiosa aparición de Nuestra Señora de la Peña Admirable. Dicha advocación mariana que ha guiado y consolado el caminar de este pueblo llanero de la Arquidiócesis de Calabozo desde el año 1720.
Eucaristía solemne en honor a Nuestra Señora de la Peña Admirable
La sagrada Eucaristía estuvo presidida por monseñor Ricardo Barreto, Obispo de la Diócesis de Valle de la Pascua. Además, fue concelebrada por monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez, Arzobispo de la Arquidiócesis de Calabozo. La mesa del altar también contó con la fraternal compañía del clero diocesano y una masiva presencia de feligreses, peregrinos y devotos venidos de distintos rincones, para alabar a Dios por este don celestial.
Faro de esperanza e historia de fe mariana
Durante la homilía, los prelados destacaron cómo la tierna imagen de la Virgen estampada en la roca es signo elocuente de la presencia de Dios, que se hace piedra firme para sostener el sufrimiento, la esperanza y el trabajo cotidiano de sus hijos. Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez, expresó la alegría de ver cómo la devoción a la Madre del Creador sigue fecundando los corazones, recordando que la historia de fe de Parapara permanece unida al misterio de la gracia divina manifestada en la naturaleza. «El valor histórico y espiritual de esta devoción Mariana, nos recuerda que la Madre de Dios sigue siendo el faro de esperanza que guía los pasos de este pueblo creyente», expresó el pastor arqudiocesano.
Llamado a imitar las virtudes de María
Por su parte, monseñor Ricardo Barreto invitó a la feligresía a imitar las virtudes de la esclava del Señor, abriéndose con docilidad a la acción del Espíritu Santo y siendo testimonios vivos de reconciliación y caridad fraterna en las comunidades.
Unidad diocesana en la devoción a Nuestra Señora de la Peña Admirable
La participación del clero diocesano reflejó la unidad de la Iglesia particular que camina junto a su grey, alimentándose del Pan de Vida y encomendando el porvenir de las familias a la intercesión poderosa de Nuestra Señora de la Peña Admirable. En este sentido, el Pbro. Oscar Abreu párroco de esta comunidad, agradeció a la feligresía su participación y las expresiones de amor filial de los peregrinos, que se hicieron presente en esta fiesta mariana, dejando en evidencia que la devoción a la Peña Admirable sigue más viva que nunca tras tres siglos de historia.
Bendición solemne y memoria espiritual en Guárico
La jornada concluyó entre muestras de emotiva devoción popular, con la bendición solemne impartida a los presentes, sellando un capítulo más de gracia en la memoria espiritual de Guárico y reafirmando que este santuario natural y vivo sigue siendo faro de luz para todo el que busca refugio bajo el regazo de María.
Por último la Diócesis agradeció a todos los movimientos apostólicos, servidores y peregrinos que hicieron posible este hermoso encuentro con el Señor a través de María, nuestra Peña Admirable.
23 de septiembre de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Calabozo
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