Con el fin de velar por la seguridad de la feligresía y el resguardo de nuestras instituciones, el Excelentísimo Monseñor Polito Rodríguez Méndez, Arzobispo Metropolitano de Barquisimeto, realizó una visita de inspección al Templo Parroquial San Juan Bautista y a las instalaciones del Colegio “Padre Díaz” en la población de Duaca. Esta evaluación en el sitio permitió constatar los daños estructurales sufridos en ambas edificaciones a causa del sismo registrado el pasado 24 de junio.
Para evaluar la situación y definir las acciones urgentes, se llevó a cabo una reunión en la que participaron Monseñor Polito Rodríguez, el párroco de la Parroquia San Juan Bautista, Padre Segundo Ulacio, el Padre Daniel Piñango en su condición de Director Ejecutivo de los Colegios Arquidiocesanos, el Director del Colegio “Padre Díaz”, el Administrador de dicha institución educativa, y el alcalde del municipio Crespo, Julio Garcés. Durante este encuentro, las autoridades eclesiásticas y el mandatario municipal coordinaron la hoja de ruta para la protección de estos espacios de fe y educación, así como la atención a la contingencia habitacional.
Diagnóstico e intervenciones estructurales evaluadas por Monseñor Polito Rodríguez
Según lo informado por el alcalde de la municipalidad y el párroco, en base a las evaluaciones de los especialistas, se indicó el cierre preventivo del Templo San Juan Bautista. Debido a las características arquitectónicas especiales y al valor patrimonial de la iglesia parroquial, el informe de los ingenieros del Colegio de Ingenieros de la entidad larense y del equipo técnico de la municipalidad determinó que la estructura requiere un proceso de revisión a profunda rigurosidad para ejecutar los trabajos de reparación internos y externos correspondientes. Al respecto, el mandatario local informó que se encuentran a la espera de las indicaciones y orientaciones de los organismos del Gobierno Nacional y Regional para accionar en relación a lo expuesto.
Por su parte, las autoridades precisaron que el Colegio “Padre Díaz” no requirió el cierre de sus instalaciones, ya que solo sufrió daños leves y fisuras menores, por lo que se recomendó la ejecución de las reparaciones correspondientes, garantizando así la continuidad de las actividades escolares en un ambiente seguro.
Solidaridad de la Iglesia y de Monseñor Polito Rodríguez ante la emergencia habitacional
Más allá de la urgencia de los muros de piedra, este encuentro permitió revisar la acción caritativa frente a las realidades humanas derivadas de la contingencia. En este sentido, Monseñor Polito Rodríguez comunicó la delicada situación que se vive actualmente en el estado La Guaira respecto a las graves afectaciones en templos y soluciones habitacionales, entre otros aspectos.
Ante esta realidad nacional, el Arzobispo manifestó el balance del operativo especial desplegado por la Arquidiócesis junto a Cáritas Barquisimeto para la recolección de insumos de primera necesidad. Asimismo, destacó la valiosa labor del equipo multidisciplinario de misioneros de la Arquidiócesis constituido por sacerdotes, psicólogos, médicos veterinarios y otros profesionales que ha estado brindando atención integral en las zonas afectadas.
Al respecto, Monseñor Rodríguez informó que, en relación a la segunda fase del servicio de los misioneros arquidiocesanos, los equipos de trabajo y voluntarios que inicialmente prestaban apoyo en la Guaira se reorganizarán para acudir directamente a prestar su servicio en los refugios locales habilitados.
Por su parte, el alcalde Julio Garcés compartió el balance del sismo dentro de la jurisdicción de Crespo, el cual reporta 60 viviendas afectadas y daños en 39 de las 84 instituciones educativas del municipio. Manifestando la generosidad de nuestro pueblo, informó que la localidad ya ha brindado acogida a 63 familias damnificadas procedentes de La Guaira, y se proyecta recibir a 15 familias adicionales.
Protocolo de asistencia integral y llamado de Monseñor Polito Rodríguez a la caridad
Asumiendo la misión de acompañar al ser humano en su integridad ante la llegada de las familias a los refugios en otras entidades, la Iglesia ha sugerido la necesidad de implementar un protocolo de inducción psicológica, espiritual y conductual enfocado en la atención de los damnificados, facilitando herramientas para su estabilización emocional y su armónica inserción comunitaria.
“Las estructuras físicas de nuestros templos pueden sufrir grietas, pero la fe de nuestro pueblo se refuerza y se consolida en eventos como estos, manifestándose de manera viva a través de la caridad y el esfuerzo compartido”, recordó nuestro Arzobispo.
14 de julio de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Barquisimeto
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