Mons. Aldo Giordano, servidor cercano y fraterno: “No es fácil para mi dejar Venezuela”

02
Dic
2021

Caracas.- “No es fácil para mi dejar Venezuela (…) El pueblo de Venezuela me ha robado el corazón”. Con estas palabras, Mons. Aldo Giordano, anterior Nuncio Apostólico en Venezuela, se despidió del país el 20 de mayo de 2021, luego de su nombramiento como Nuncio Apostólico en Bruselas-Bélgica ante la Unión Europea.

Una evangelización cercana

Su servicio como Nuncio Apostólico en el país fue largo, siendo que es una labor que por lo general promedia entre los 4 y 5 años; en cambio, Mons. Aldo Giordano fue nombrado como Nuncio Apostólico en Venezuela el 26 de octubre de 2013, y su nueva designación como Nuncio Apostólico ante la Unión Europea la recibió el 08 de mayo de 2021, poco después de presidir la Ceremonia de Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, hecho que realizó con gran alegría.

Durante su labor como Nuncio Apostólico, Mons. Aldo Giordano brindó gran atención a diversos aspectos importantes para la Iglesia en Venezuela, entre ellos, la promoción de la misión evangelizadora, la cual siguió de cerca. Para él, la importancia de rescatar la primacía de Dios y acercar al hermano a Él, fue la prioridad; afirmó en muchas de sus intervenciones a lo largo de su labor diplomática en Venezuela que «una sociedad sin Dios se convierte en una sociedad contra el hombre».

Mons. Aldo Giordano realizó visitas a todas las diócesis del país, y a cada lugar que llegaba, expresaba sentirse “uno más” de sus pobladores. En múltiples ocasiones comentó como anécdota que antes de su llegada a Venezuela, había preguntado al Papa Francisco “qué llevar en la maleta” para su labor; y compartió que la respuesta del Sumo Pontífice fue “pon en tu maleta mucho de buen humor y alegría”, a lo que él respondió que sería obediente, y así lo hizo; afirmó que durante su tiempo en Venezuela comprendió aquello que le pedía el Papa, y manifestó: “Es increíble, como en el corazón de los venezolanos, a pesar de todos los problemas de los que somos conscientes, alberga la alegría y el buen humor”.

El prelado procuraba la comunión en los lugares a los que visitaba, empezando por su propio comportamiento; se sumaba a las costumbres de las comunidades, desde participar en bailes hasta viajar en curiara. Fue además siempre cercano a los jóvenes, invitándoles a ser testigos de Cristo “ustedes, queridos jóvenes, tienen el don de testimoniar que sí se puede vivir por un ideal; que nada, ni siquiera la muerte puede destruir: vivir para Dios, para su amor”. Les afirmó en una oportunidad: “Vivimos una sola vez y es brillante e inteligente vivir la vida por algo que no muere, sino que perdura para la eternidad”.

Devoción a José Gregorio Hernández

Mons. Aldo Giordano recibió la asignación de presidir la Ceremonia de Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, como representante del Papa Francisco en el país. “Ha llegado el gran día de la Beatificación de nuestro querido Dr. José Gregorio Hernández”, expresó Mons. Giordano en dicha oportunidad, al inicio de su homilía, con palabras cargadas de pertenencia. “Todos nos regocijamos en el Señor. Ha sido este un día largamente deseado y esperado; nos sentimos profundamente agradecidos con todas aquellas personas que han contribuido a llevar adelante su causa de Beatificación en medio de tantas dificultades”.

Afirmó que “la Beatificación del Dr. José Gregorio nos confirma que Venezuela es y será siempre tierra de gracia, aunque las circunstancias puedan parecer o sugerir lo contrario”, y continuó diciendo: “el nuevo Beato es capaz de unir a todos sus compatriotas por encima de las diferencias sociales, políticas y económicas, e incluso de las ideológicas o religiosas. Me atrevo a decir que, tal vez en estos momentos, no existe en Venezuela otra figura tan querida y aceptada por todos como el Dr. José Gregorio Hernández”.

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En sus palabras también compartió su admiración por la vida y obra del Médico de los Pobres, como ejemplo de fe pero también de vocación. “El Dr. José Gregorio es sin duda uno de los mejores venezolanos de todos los tiempos, porque él tenía un secreto: su secreto era su fe, su creencia en Dios, su constante búsqueda por hacer la Voluntad de Dios, su poner en práctica los mandamientos, su ser discípulo de Jesucristo, su vida de oración su amor por la Eucaristía”, destacó el Prelado; “Me impresiona constatar que en la figura del Beato José Gregorio se puede encontrar al gran científico, médico, catedrático y al mismo tiempo, la humildad radical, la renuncia a la arrogancia y la dedicación a los pobres”.

Comunión con el episcopado venezolano

El 20 de mayo de 2021, tuvo lugar un espacio fraterno propiciado por los Arzobispos y Obispos de Venezuela, para despedir a Mons. Aldo Giordano. En aquella oportunidad, Mons. José Luis Azuaje, Arzobispo de Maracaibo y Presidente de la CEV, dirigió palabras de agradecimiento a Mons. Giordano por su servicio como Nuncio Apostólico en Venezuela durante los últimos 7 años, “llevando el mensaje esperanzador del Papa Francisco a los venezolanos y expresando palabras de fe y esperanza en estos tiempos difíciles”.

Mons. Azuaje agradeció además “el servicio diplomático en nominación episcopal que ha dado a nuestro pueblo probados pastores que han sabido acompañar y guiar las arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos de Venezuela”, siendo Mons. Giordano, con un total de 36 nombramientos, el nuncio apostólico que ha tramitado el mayor número de designaciones episcopales en el país. Finalmente, el Presidente de la CEV expresó al representante del Papa que “esta sigue siendo su casa y nosotros sus amigos”. “Que su nuevo servicio apostólico y diplomático se vea siempre signado por la sabiduría de Dios que nunca se aparta de aquellos que escuchan la palabra”, finalizó.

Por su parte, Mons. Giordano se dirigió al episcopado venezolano al expresar: “La primera palabra que quiero decir es Gracias. Ustedes fueron para mí en estos 7 años mi familia (…) ustedes me han permitido “encontrar al pueblo de Venezuela en todos los rincones del país”, recordando sus visitas por la Amazonía, el Caroní y otras regiones de la nación. “No es fácil para mi dejar Venezuela”, afirmó el prelado. “El pueblo de Venezuela me ha robado el corazón”.

Añadió que “fue una sorpresa” despedirse del país con la beatificación de José Gregorio Hernández; “fue un gran regalo y estoy agradecido de haber podido vivir este acontecimiento especial para Venezuela”. Finalmente, Mons. Giordano compartió un recuento de algunos momentos claves de su estadía en Venezuela y las diferentes circunstancias que ha visto ocurrir en el país, y como un signo de esperanza, compartió que aunque “pasamos momentos de cruz y de pasión, siempre se abren caminos que nos hacen ver que el destino es la resurrección (…) Gracias a su comunión y su amistad he experimentado que Cristo resucitado me ha acompañado en Venezuela.”

Prensa CEV
Foto destacada Cortesía
02 de diciembre de 2021

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