Mérida. La Arquidiócesis de Mérida clausuró solemnemente el Año Santo Jubilar 2025 el domingo 4 de enero de 2025, con la celebración de la Eucaristía en la Catedral Basílica Menor Inmaculada Concepción. La celebración estuvo presidida por Monseñor Helizandro Emiro Terán Bermúdez, Arzobispo Metropolitano de Mérida, acompañado por parte del clero merideño.
El Año Santo Jubilar, convocado por el Papa Francisco bajo el lema “Peregrinos de la Esperanza”, congregó a millones de fieles en todo el mundo y fue vivido en la Arquidiócesis de Mérida como un tiempo especial de gracia, reconciliación y renovación espiritual.
A nivel local, el Jubileo inició el 27 de diciembre de 2024 y culminó oficialmente con esta celebración, marcando el cierre del período de indulgencia plenaria y renovando en el Pueblo de Dios la esperanza cierta de la salvación en Cristo. Durante la solemne Eucaristía de clausura, Monseñor Helizandro Terán recordó que este Año Santo fue un camino marcado por la virtud teologal de la esperanza, tal como lo expresó el Papa Francisco en la Bula Spes non confundit (La esperanza no defrauda).
Subrayó que la Iglesia, como pueblo peregrino, ha sido llamada a caminar unida, fortalecida por la Palabra de Dios, sostenida por los sacramentos y renovada en la caridad. El arzobispo destacó los abundantes frutos espirituales alcanzados durante este tiempo jubilar: la participación activa de los fieles en las peregrinaciones a los templos jubilares, las experiencias de conversión y reconciliación, y el encuentro profundo con la misericordia de Dios. «Todo ello —afirmó— ha permitido reavivar la fe y la esperanza en medio de las realidades concretas que vive el pueblo merideño».
Un año de múltiples jubileos y comunión eclesial
A lo largo del Año Santo Jubilar, la Vicaría de Pastoral coordinó y animó la celebración de numerosos jubileos sectoriales, entre los que se destacan el Jubileo de la Infancia Misionera, los 40 años de la visita de San Juan Pablo II a Mérida, el Jubileo de los Jóvenes, de la Mujer, de los Médicos, el tradicional Viacrucis de la Montaña, el Jubileo Sacerdotal, la Hermandad de Emaús, la Vida Consagrada, los profesionales de la Enfermería, las Espiritualidades Marianas, el Seminario Arquidiocesano, los Monaguillos, la Legión de María, los Educadores, la Espiritualidad Carmelitana, las Familias y los Catequistas, entre muchos otros.
Estos encuentros jubilares expresaron la riqueza y diversidad de la vida pastoral arquidiocesana, así como el deseo común de caminar en comunión, animados por la esperanza cristiana.
Cierre solemne de la Puerta Santa
Luego de la Comunión, se realizó el momento más significativo de la clausura del Año Jubilar de la Esperanza. Monseñor Helizandro Terán, junto a los sacerdotes presentes, se dirigió en procesión hasta la Puerta Santa de la Catedral Metropolitana, donde tuvo lugar el rito solemne de su cierre.
Este gesto litúrgico, cargado de profundo simbolismo, marcó el final de un tiempo en el que la Puerta Santa permaneció abierta como signo visible de la misericordia de Dios, de la reconciliación y de la gracia abundante derramada sobre su pueblo. En un ambiente de silencio orante y recogimiento, los fieles elevaron una acción de gracias por los dones recibidos durante el Año Jubilar.
Posteriormente, en procesión hacia el altar, el arzobispo metropolitano impartió la bendición apostólica, concediendo la indulgencia plenaria bajo las condiciones requeridas por la Iglesia: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del romano pontífice.
Una Iglesia enviada a seguir sembrando esperanza
Con esta celebración, la Arquidiócesis de Mérida se unió a la invitación del Papa Francisco, y posteriormente del Papa León XIV, de vivir y clausurar con solemnidad el Año Santo 2025, jubileo ordinario que la Iglesia celebra cada 25 años.
Al concluir este tiempo de gracia, la Iglesia merideña renueva su compromiso de continuar caminando como Pueblo de Dios, animado por la esperanza que no defrauda, llamado a ser testigo del Evangelio y sembrador de reconciliación, paz y esperanza en medio de la sociedad.
14 de enero de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Mérida
CEV Medios
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