En una vibrante atmósfera de oración, júbilo y comunión eclesial, la juventud de la Arquidiócesis de Calabozo se congregó en la Parroquia Santísima Trinidad, para celebrar el 1er Encuentro Arquidiocesano de «El Llamado de Samuel», a propósito de cumplirse el décimo aniversario de este movimiento en Venezuela, siendo este encuentro una verdadera renovación de la primavera vocacional en nuestra Iglesia local.
La cita litúrgica y pastoral estuvo presidida por el Excelentísimo Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez, Arzobispo Metropolitano de Calabozo, quien junto al clero diocesano acompañó afectuosamente a la juventud y a las familias congregadas en este fecundo caminar vocacional.
Un lema bíblico para renovar la fe en El Llamado de Samuel
Bajo el inspirador lema bíblico «Habla, Señor, que tu siervo escucha», cientos de jóvenes de diversas zonas pastorales del estado Guárico, se reunieron con el propósito central de reavivar la llama de la fe y dar gracias al Padre Celestial por diez años ininterrumpidos de siembra evangélica, donde innumerables almas han descubierto su vocación de servicio en el seno de la Iglesia.
Durante el evento, los jóvenes compartieron sus experiencias, participaron en dinámicas llenas de alegría contagiosa, reconociendo la presencia de Dios en cada paso que dan, dando testimonio a la comunidad cristiana que la «semilla de fe que ha florecido con fuerza en el corazón de los servidores», a través de este movimiento integrado por la juventud católica.
Adoración Eucarística y misión juvenil en la Arquidiócesis de Calabozo
La jornada estuvo marcada por la adoración y alabanza Eucarística, donde los jóvenes en intimidad proclamaron la frase bíblica que da identidad al movimiento: «¡Habla, Señor, que tu siervo escucha!».
Por otro lado, el encuentro fue propicio para que la juventud misionera recorriera las calles de la comunidad anunciando la Buena Noticia, para luego adentrarse en los misterios de nuestra fe en la Sagrada Eucaristía, la cual fue presidida por Monseñor Díaz Sánchez, arzobispo de Calabozo, donde la hermandad se reconoció como una sola familia en torno al altar del Señor.
Exhortación arzobispal al discernimiento y envío misionero
El Prelado animó a los presentes a mantener el corazón encendido y en constante actitud de discernimiento, a imitar la premura y docilidad del joven profeta Samuel, así como las virtudes de la Santísima Virgen María, siendo generosos ante los designios divinos. «No tengan miedo de responderle al Señor; cuando Él llama, Él mismo capacita y acompaña en el camino», expresó su Excelencia.
Monseñor recordó que en estos 10 años, «El Llamado de Samuel» ha sido una herramienta providencial de discernimiento para adolescentes y jóvenes, impulsándolos ser testimonios creíbles de la misericordia divina en sus hogares, colegios y sectores parroquiales.
Por último, el Arzobispo confirió la bendición de envío sobre los servidores y coordinadores del movimiento, impulsándolos a continuar siendo auténticos faros de comunión e incansables sembradores de la Buena Nueva, edificando comunidades vivas y unidas en salida misionera en cada uno de sus sectores parroquiales.
La Arquidiócesis de Calabozo agradeció infinitamente la entrega abnegada de todos los servidores, asesores y familias que hicieron posible este reencuentro de fe. Al mirar hacia el futuro y vislumbrar el próximo año pastoral, la Iglesia guariqueña eleva sus oraciones para que el Señor de la mies siga enviando obreros a su viña y sostenga la perseverancia de estos jóvenes, que son el presente y el porvenir de nuestra fe.
02 de noviembre de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Calabozo
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