Papa León XIV: “Que el Evangelio de la paz pueda ser anunciado libremente en el mundo”

05
Oct
2026

Información reseñada por Vatican News da cuenta de la audiencia que sostuvo el Papa León XIV con sacerdotes, religiosas y religiosos coreanos residentes en Roma. Durante el encuentro, el Pontífice los exhortó a ser “custodios de la memoria, testigos de la esperanza y artesanos de la paz”. Al tiempo que los invitó a continuar la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud de Seúl “con pasión”, recordando que la Iglesia en Corea ha crecido gracias al testimonio de los mártires.

En sus palabras dirigiéndose a la comunidad congregada en el Vaticano, donde se conserva la memoria de los apóstoles Pedro y Pablo, el Santo Padre les expresó que la fe recibida en su patria encuentra allí sus raíces y un nuevo impulso misionero. Asimismo, al recordar el vigésimo quinto aniversario de la inauguración del Pontificio Colegio Coreano y al saludar a quienes trabajan en la organización de la JMJ Seúl 2027, les transmitió su agradecimiento por el servicio brindado tanto a la Iglesia local como a la Iglesia universal.

Memoria y esperanza en el testimonio de los mártires

Al abordar la historia eclesial de esa nación, el Papa León XIV destacó que la fe germinó espontáneamente a través de la búsqueda sincera de la verdad por parte de hombres que conocieron los textos cristianos. De esa búsqueda nació el deseo del Bautismo y la conformación de una comunidad semejante a la de los primeros tiempos. En este sentido, subrayó que la memoria cristiana es gratitud por la obra de Dios y responsabilidad ante lo que Él confía hoy, mientras que la esperanza es la certeza de que Cristo resucitó.

El Pontífice remarcó que el pueblo coreano ha manifestado una fortaleza de espíritu al superar persecuciones, guerras, pobreza y divisiones. Explicó que custodiar la memoria de los mártires implica permitir que esa fe siga viva en las decisiones, el servicio y el perdón cotidiano, haciendo especial mención del Venerable Tomás Choe Yang-Eop, el “mártir del sudor”, quien recorrió incansablemente el país para llevar los Sacramentos y la Palabra de Dios a las comunidades lejanas.

La caridad y la amistad con Cristo para la misión

En su mensaje, el Santo Padre señaló que el tiempo actual requiere de hombres y mujeres con el valor de hacer el bien, haciéndose prójimos de quienes están solos o cansados, y cultivando el perdón y el diálogo. Recordó que este esfuerzo cotidiano de caridad otorga credibilidad al anuncio de la fe, cuya fuerza proviene de la amistad con Jesucristo, la cual debe alimentarse en la Eucaristía, la oración, la Escucha de la Palabra y el silencio.

Añadió que la amistad con el Señor abre a la fraternidad y a la sinodalidad, exhortando a hacer de la diversidad de diócesis y congregaciones un recurso para caminar juntos, escuchando y reconociendo al otro como hermano y compañero de camino.

Artesanos de reconciliación para que el Evangelio de la paz sea anunciado

Al referirse a la situación de la península coreana, signada por la división, el Papa pidió a los presentes ser promotores de reconciliación, recordando que la paz comienza en el corazón y en las relaciones diarias al escuchar y perdonar. Exhortó a seguir orando y trabajando para que se abran vías de encuentro y para que el Evangelio de la paz pueda ser anunciado libremente en cada rincón de Corea y del mundo.

Finalmente, al destacar que Corea pasó de ser tierra de misión a patria de misioneros, expresó su deseo de que la próxima JMJ de Seúl sea un encuentro entre la memoria y el futuro, donde los jóvenes reciban la fe de los mártires para llevarla al mundo. El Papa concluyó encomendando la preparación del encuentro juvenil a la Virgen María Inmaculada, Patrona de Corea, y a los santos y beatos mártires coreanos.

05 de octubre de 2026
Fuente: Vatican News
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