Arquidiócesis de Calabozo se une en júbilo: Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez decreta el inicio del Año Jubilar Coromotano en Calabozo

18
Sep
2026

El pasado 11 de septiembre, durante la Solemnidad de Nuestra Señora de Coromoto y bajo un ambiente de profunda oración y alegría espiritual, el Arzobispo de Calabozo, Mons. Manuel Felipe Díaz Sánchez, emitió el decreto oficial para dar inicio al Año Jubilar Coromotano.

El decreto fue en toda la circunscripción eclesial, uniéndonos a las celebraciones de la Diócesis de Guanare y en comunión con las demás Iglesias particulares de Venezuela.

Mons. Díaz señaló que este tiempo de gracia especial en la Arquidiócesis representa un llamado urgente y amoroso a la renovación de la fe. También al encuentro comunitario y la revitalización de la misión evangelizadora en cada rincón del estado Guárico. Asimismo, destacó que el Año Jubilar es un regalo del cielo que invita a los fieles a hacer una pausa en el camino diario para mirar el rostro misericordioso de Dios.

En este sentido, el Prelado dispuso que en todas las parroquias y cuasiparroquias, santuarios, colegios y sedes de asociaciones y movimientos se tengan durante el Año Jubilar actividades formativas, litúrgicas y devocionales alusivas a la Patrona Nacional, poniendo de relieve la historia de su aparición y su desarrollo a lo largo de los siglos, con el propósito de alcanzar la renovación espiritual de los fieles durante este año santo y encender los corazones en el amor fraterno y el compromiso social con los más necesitados.

Un camino de conversión y gracia pastoral

En su mensaje al Pueblo de Dios, Mons. Manuel Felipe Díaz Sánchez destacó que este jubileo no es solo una serie de celebraciones externas, sino un itinerario de conversión del corazón, y para ello la Iglesia particular de Calabozo desea caminar junto a los fieles en espíritu de sinodalidad, para fortalecer la esperanza en tiempos desafiantes. Por tal razón, Su Excelencia exhortó a los sacerdotes a mostrarse especialmente disponibles durante el Año Jubilar para oír las confesiones de los fieles e instruirles acerca de la gracia de la indulgencia, potenciando el sacramento de la reconciliación en todas las parroquias.

Participación y la Indulgencia Plenaria durante el Año Jubilar

El decreto arzobispal contempla que los templos parroquiales y los santuarios designados se conviertan en oasis de paz y reconciliación. Los fieles que peregrinen a estos lugares sagrados y cumplan con las condiciones habituales de la Iglesia (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre) podrán recibir el don de la Indulgencia Plenaria.

Para ello, la Arquidiócesis designó los siguientes templos jubilares en los diferentes Arciprestazgos:

  • Rosario: Catedral de Todos los Santos e Iglesia Parroquial de Santa Bárbara.
  • Coromoto: Iglesia Parroquial Nuestra Señora de Coromoto e Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, El Calvario.
  • San Juan Bautista: Iglesia Parroquial San Juan Bautista y Santuario de Nuestra Señora de Fátima.
  • Beata Candelaria: Iglesia Nuestra Señora de Coromoto, Cuasiparroquia Madre del Salvador y Cuasiparroquia San Isidro Labrador, Sabanota.
  • San José: Santuario de Nuestra Señora de la Peña Admirable, Parapara e Iglesia Parroquial de San José de Tiznados.
  • Inmaculada Concepción: Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción y templo de San José, Vicaría Carmen Rendiles, en Sosa.
  • San Jerónimo: Santuario de San Jerónimo, Guayabal e Iglesia Parroquial de Humildad y Paciencia, Camaguán.

El Arzobispo decretó que aquellos fieles que por enfermedad o justa causa no puedan salir de su casa o del lugar donde se encuentren, podrán obtener la indulgencia del Año Jubilar uniéndose con el espíritu y el pensamiento a aquellas transmisiones por los medios de comunicación o las redes sociales donde tome la palabra el Sr. Arzobispo, y rezando, en el lugar donde se encuentren, el Padre Nuestro, la Profesión de Fe en cualquier forma legítima y otras oraciones conformes a la finalidad del Año Jubilar, y además ofreciendo sus sufrimientos o las contrariedades de su vida.

Por último, el Pastor Arquidiocesano invitó cordialmente a todos los movimientos apostólicos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos a unirse activamente a las comisiones de trabajo. «La participación de cada bautizado es vital para que la semilla del Evangelio dé frutos abundantes en nuestra sociedad», expresó Mons. Díaz Sánchez.

18 de septiembre de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Calabozo
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