Categoría: Iglesia en Latinoamérica

26
Nov

Sinodalidad del Pueblo de Dios: “Involucrar a todos los sujetos eclesiales en relaciones horizontales”

México. Citando al Papa Francisco, allí donde dice que «el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio«. Así comenzaba su intervención en la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe Rafael Luciani, quien junto con María Dolores Palencia reflexionaban sobre “La Sinodalidad del Pueblo de Dios”. Discernir un nuevo modelo eclesial Las palabras del Papa son, según el teólogo venezolano, una convocatoria “a toda la Iglesia a discernir un nuevo modelo eclesial que sea fruto de esta nueva fase en la recepción del Vaticano II”. Por tanto, la sinodalidad no es algo nuevo, ya Pablo VI, decía Luciani, pedía en una de las sesiones del Concilio “una más completa definición de la Iglesia”. América Latina tiene “signos emergentes de un nuevo modelo eclesial en clave sinodal”, recordaba la religiosa mexicana, citando la reestructuración del CELAM, la creación de la CEAMA, la celebración de Sínodos diocesanos y Concilios Plenarios, y también esta nueva Asamblea Eclesial. El primer paso en ese camino, señalaba Luciani, es “la conversión de toda la Iglesia por medio de la escucha, la toma de consejos y la construcción de consensos”. El teólogo insistía en la escucha, que para ser auténtica “debe involucrar a todos los sujetos eclesiales, en relaciones horizontales fundadas en la dignidad bautismal y en el sacerdocio común de todos los fieles”. Es un camino este de la sinodalidad que nos compromete, afirmó María Dolores Palencia, a revisar cómo escucho y a quiénes escucho. También lo que los clamores de los que siempre fueron acallados representan: pueblos originarios y afrodescendientes, mujeres, personas y comunidades LGBTT. Superar relaciones desiguales Para ello la actitud es “superar relaciones desiguales, de superioridad y subordinación propias del clericalismo, y apostar por la recíproca necesidad y trabajo en conjunto. Participación no como concesión y si como derecho de todos, siendo un deber tomar consejos a partir de la escucha para quien ejerce la autoridad, según Luciani. Algo que ya dijo San Oscar Romero, en palabras de María Dolores Palencia, y que tiene que llevarnos a entender que “”la escucha no es genérica ni abstracta”, añadía el teólogo venezolano, que citó el Sínodo de la Amazonía como ejemplo, tanto en el proceso de escucha como en los documentos postsinodales. El desafío es abrir las mentes y corazones a la Ruah, que surge en la diversidad, en las periferias, entre los vulnerables y silenciados, recordaba nuevamente la religiosa. Una escucha que “no es un fin en sí misma”, para Luciani. Que se lleva a cabo para poder trabajar en conjunto «para que se tomen las decisiones pastorales», algo que define el sentido y la meta de un proceso eclesial sinodal. Y hacerlo sabiendo que se lleva a cabo en pasos “pequeños y sencillos, insignificantes quizá…”, como hacía ver la Hna. María Dolores, pero que se tienen que dar. Necesidad de cambios concretos Estamos ante algo que es más que “una mera práctica afectiva y ambiental, sin que se traduzca efectivamente en cambios concretos que ayuden a superar el actual modelo institucional clerical”, insistió Luciani. Por eso, llamaba a aprovechar esta Asamblea Eclesial para avanzar en sinodalidad. Esto porque “nos estamos jugando el futuro de la Misión”, dijo María Dolores Palencia, que hizo ver la necesidad de dejar atrás “el modelo clerical, anquilosado y sus privilegios”, y haga fortalecer la idea de que “es todo el pueblo de Dios responsable de acciones transformadoras, flexibles, atentas a las necesidades de las nuevas generaciones y junto con ellas, quien puede recrear una comunidad eclesial participativa, de consenso, con nuevas y diversas maneras de vivir la autoridad y tomar las decisiones”. Hay signos de esperanza, como es esta Asamblea Eclesial, vista por Rafael Luciani como “un ejercicio de la eclesialidad de todo el Pueblo de Dios”, que implante un modelo en el que “ya no deben ser los obispos quienes toman las decisiones para todo el Pueblo de Dios”. Algo que se ha ido construyendo en la Iglesia del continente “en medio de la persecución, del descrédito, la duda y la muerte”, recordaba la religiosa mexicana. Por eso insistía en que no “deteneros y reconocer lo nuevo que va surgiendo para abrir los espacios”. Crear mediaciones Luciani llamaba, teniendo como base la Episcopialis Communio a que “esta Asamblea Eclesial de paso a una auténtica sinodalización de toda la Iglesia del Continente y América Latina continúe a ser una Iglesia fuente para la Iglesia universal”. Para ello abogaba por “la creación de mediaciones y procedimientos para el involucramiento de todos los fieles y el establecimiento de las modalidades de participación permanentes, que consideren al laicado como sujeto pleno en la Iglesia”. Para ello, María Dolores Palencia llamaba “recrear las redes de comunicación y participación para que este reto de un laicado reconocido plenamente llegue realmente a todos”, una dificultad, inclusive allí donde el obispo es favorable a una mayor participación de personas laicas y una mayor consulta antes de las decisiones, algo asumido en la Iglesia del continente por obispos que ella citaba. De ahí surgen preguntas, que el teólogo venezolano lanzaba al aire, que cuestionan sobre la concreción de esa sinodalidad en la vida de la Iglesia. Por ello, respondiendo, la religiosa resaltaba la necesidad de aprender con realidades sociales y eclesiales largamente silenciadas, preguntándose también como vamos a ayudarnos, cómo vamos a generar nuevos caminos. Ello en la perspectiva y reto de “crear una nueva cultura del consenso eclesial”, afirmaba Luciani, poniendo a San Cipriano como ejemplo de ese caminar sinodal y desafiando a la Asamblea a ser “un primer signo emergente de este nuevo modo eclesial de proceder sinodal”. Para ello, oración y escucha mutua “con el fin de dar los primeros pasos, con temor y temblor, pero sin detenernos”, resaltó la Hna. Dolores Palencia. Según la religiosa, “más vale una iglesia con errores y equivocaciones, dispuesta a volver a levantarse y recomenzar el camino, a la parálisis, el pánico, que detiene el paso del Espíritu y anquilosa”. Un buen principio y una provocación a la que quienes estaban

26
Nov

Sinodalidad: un itinerario de encuentro y conversión

Está por terminar la Asamblea Eclesial. Es el momento para pensar en concreto, lo que va a pasar a partir del domingo, cuando todos regresen a sus casas, a sus diócesis, es el momento de definir cómo lograr que los párrocos se motiven con la Asamblea y el camino sinodal que propone Francisco. Vaticano. Ser uno, a imagen de Jesús y el Padre, ese es siempre un desafío en la vida de la Iglesia, todavía más en una Iglesia en la que se quiere caminar juntos, en sinodalidad. Para eso, la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe invitaba este 25 de noviembre a depurar las invitaciones que nos hace el Señor para nuestra misión como Iglesia en el continente. Podemos decir que la sinodalidad se va afianzando, es una apuesta decidida de la Asamblea Eclesial, fundamentada en la escucha, que “no tiene la finalidad de un marketing religioso”, sino que “implica entrar con los pies descalzos en los corazones que se abren y se expresan”, como aseguró Monseñor Jorge Eduardo Lozano, secretario General del Celam en su saludo a los participantes de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe al inicio de los trabajos. El sueño de una Iglesia sinodal nace del hecho de que “el Papa cree en el Espíritu Santo y quiere que aprendamos a escucharlo mejor en todos los niveles de la Iglesia”, afirmó el cardenal Ouellet, que señalaba que “una Iglesia sinodal es una Iglesia caminante en la fe”. Una sinodalidad que es “un proceso, un itinerario de encuentro y conversión”, en el que es necesario “ubicarnos en el lugar de la humildad, reconocer nuestro pecado”, en palabras de la hermana Liliana Franco. No podemos olvidar que “la sinodalidad es inherente al ser de la Iglesia”, en palabras de Mauricio López, algo que “no depende de nosotros, es una experiencia de gracia”. Una vez más, la rueda de prensa, en la que este jueves participaban el cardenal Mario Grech, Emilce Cuda, la hermana Birgit Weiler y el padre Juan Luis Negrón, con la presencia de decenas de periodistas, la mayoría en modo virtual, ayudó a reflexionar sobre la realidad, en este día marcada por la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una temática ya presenté desde la oración de la mañana. Prensa CEVNota de Vatican News26 de noviembre de 2021

26
Nov

Cardenal Parolin: «Los que ayudan a víctimas de la trata son voces proféticas de la Iglesia»

En la presentación de «Call to action», la iniciativa de la red mundial contra la trata de personas «Talitha Kum», el Secretario de Estado del Vaticano instó a no mirar hacia otro lado en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Vaticano. José, hijo del Profeta Jacob vendido como esclavo y María de Magdalena, dos rostros de la misericordia, dos experiencias de Resurrección posibles gracias a la mirada de Jesús. El cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, ve en ellos las experiencias vividas también por las mujeres que cayeron en la trampa de la trata y que luego fueron liberadas gracias a los esfuerzos de Talitha Kum, la red de religiosas comprometidas en frenar este cruel fenómeno.El 25 de noviembre, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el organismo mundial de religiosas ha lanzado la iniciativa global «Call to Action»: una llamada a la acción destinada a «transformar la economía de la trata de personas en una economía del cuidado que capacite a todos, especialmente a las mujeres, para promover comunidades seguras y prósperas». Los rostros de la Resurrección El cardenal Parolin recuerda que el documento es «una llamada para todos, para las personas de buena voluntad y también de diferentes tradiciones». La historia de José es más actual que nunca: vendido, traicionado, pero -explica el cardenal- el Señor no le abandonó y tampoco «José abandonó al Señor». Es un emblema de la confianza total en Dios, pero también de la misericordia, porque perdona a sus hermanos. «La mirada de Jesús sobre María de Magdala, que no es cierto que fuera una prostituta -subrayó Parolin- le devolvió la dignidad». María «no estuvo sola en el momento del arrepentimiento, los hombres que habían abusado de ella se arrepintieron a su vez y se convirtió en apóstol de los apóstoles». Mujeres y niños que no son mercancías Aún hoy, estas historias se repiten, pero Talitha Kum ha dado a muchas mujeres y a sus hijos una oportunidad de volver a vivir. «Con Talitha Kum lo imposible se hace posible» son «una voz profética de la Iglesia». De ahí el llamamiento del cardenal Parolin a «sanar, a devolver la dignidad a quienes la han perdido, en una relación entre iguales, como hermanas que caminan juntas, siendo conscientes de los profundos valores que portan». Pero el llamamiento es también a «enfrentarse a las formas de esclavitud moderna» porque muchos no quieren verlas, ya sea porque están implicados o porque se benefician de ella. Frente a «mujeres y niños que son considerados mercancía y esclavos, no podemos apartar la mirada», dice Parolin, «no podemos ser hipócritas». «La llamada a la acción puede y debe sacudir las conciencias», la mirada de Cristo puede redimir en cualquier momento. Mayor compromiso El secretario de Estado del Vaticano también se refirió a la violencia contra las mujeres, recordando que «es necesario un mayor compromiso para erradicar el fenómeno, que va en aumento». Creo que lo principal», explicó, «es educar a los jóvenes para que respeten y valoren a las mujeres». Sobre la emergencia sanitaria, reiteró que «la posición de la Iglesia es clara»: «Vacunarse -ha dicho el Papa- es un acto de amor, y yo lo traduciría en un acto de responsabilidad». A continuación, se refirió a los cuidados paliativos y a la cercanía al enfermo, «las únicas vías que pueden salvar la dignidad de la persona y su humanidad», porque «la vida debe ser respetada desde la concepción hasta la muerte natural». Por último, el cardenal hizo alusión a la elección del próximo presidente de la República Italiana con «la esperanza de que el bien del país se ponga en el centro». Prensa CEVNota de Vatican News26 de noviembre de 2021  

26
Nov

Asamblea Eclesial. Presidenta de la CLAR: estamos llamados a caminar sinodalmente

La Presidenta de la CLAR, la Hermana Liliana Franco, comparte con Vatican News sus impresiones de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe y resalta que, “esta Asamblea es fundamentalmente un tiempo de gracia, tiempo para el Espíritu y para la escucha reverente y activa”. Vaticano “La Asamblea está siendo un espacio de sinodalidad, yo diría, un laboratorio de sinodalidad en el que nos damos la oportunidad de escucharnos y acogernos en nuestras diferencias con la conciencia y la certeza de que la pluralidad es para la Iglesia el don”, lo dijo la Hermana Gloria Liliana Franco, ODN, Presidenta de la CLAR, en declaraciones para Vatican News sobre su ponencia en el panel que sostuvo este 25 de noviembre titulado: “De la Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe hacia el Sínodo de la sinodalidad”. La Asamblea Eclesial, un laboratorio de sinodalidad La Religiosa colombiana declaró que, “esta Asamblea es fundamentalmente un tiempo de gracia, tiempo para el Espíritu y para la escucha reverente y activa, también a la realidad, a los clamores de la historia, del pueblo”. Asimismo, dijo que, esta Asamblea tiene que hacer eco de los rostros y de las voces de los hermanos y hermanas con los que hacemos camino en este continente. Por ello, la Hermana Liliana Franco considera que, la Asamblea está siendo un espacio de sinodalidad, yo diría, un laboratorio de sinodalidad en el que nos damos la oportunidad de escucharnos y acogernos en nuestras diferencias con la conciencia y la certeza también, de que la pluralidad es para la Iglesia el don, la pluralidad posibilita el arte del encuentro, la mística del encuentro y de la comunión. Decidirnos a iniciar ese itinerario de conversión personal La Presidenta de la CLAR al referirse a su participación en el panel “De la Asamblea Eclesial de América al Sínodo sobre sinodalidad, comunión, participación y misión” dijo que, este evento fue un tejido de reflexión, de palabras, de convicciones y también de sentimientos que nos animan a reconocer que fundamentalmente es un proceso que no supondrá contemplación de la realidad, escucha a los clamores del pueblo en esta historia y nos supondrá también discernir, pasar por el corazón, decidirnos a iniciar ese itinerario de conversión personal, estructural, eclesial, que nos permita responder de una manera más significativa a lo que Dios nos está pidiendo en este momento de la historia. Está Asamblea es tiempo de gracia, es tiempo de conversión Finalmente, la Hermana Liliana Franco señaló que, “De la Asamblea al sínodo sobre sinodalidad”, estamos convocados todos a coger esa invitación del Papa Francisco a la reforma, a la transformación, a la revisión consciente, a la crítica humilde de esos modos de proceder, de esas maneras de relacionarnos que a lo mejor han estado alejadas    del querer de Dios. Y hoy, todos nosotros a lo que estamos llamados es a caminar sinodalmente en condición de hermanos para hacer posible una respuesta más significativa, con mayor parresia, de mayor significado de la Iglesia en nuestro tiempo. Prensa CEVNota de Vatican News26 de noviembre de 2021

26
Nov

Participación, comunión y misión: Cardenal Oullet y las claves de la sinodalidad

El Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, cardenal Marc Oullet, participó el 25 de noviembre en los trabajos de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe que se está celebrando en Ciudad de México. En su discurso profundizó sobre el sentido del sueño propuesto por el Papa Francisco, de una Iglesia sinodal, que está delineado por tres dimensiones o claves fundamentales: la participación, la comunión y la misión. Vaticano. En el marco de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe que se está celebrando en Ciudad de México, el cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, participó en la jornada de trabajos del 25 de noviembre. «¿Cuál es el sueño de una Iglesia sinodal? ¿Una nueva moda? ¿Una estrategia de comunicación? ¿Una ideología disfrazada de programa pastoral? ¿Un método para la conversión misionera de la Iglesia?» Con esta serie de preguntas, el purpurado inició su alocución explicando que más allá de las cuestiones y dudas que puedan surgir sobre el sentido del sueño del Papa Francisco de una Iglesia sinodal, la realidad es muy simple: El Papa -afirmó el cardenal- cree en el Espíritu Santo y quiere que aprendamos a escucharlo mejor en todos los niveles de la Iglesia, desde el último barrio de las grandes metrópolis de América Latina hasta la cumbre del colegio de los pastores, pasando por las parroquias, las universidades, las asociaciones, los campesinos, los movimientos populares, culturales y sociales, etc. Renovar nuestros corazones desde la fe Para Oullet el punto central está en escuchar lo que el Espíritu Santo está diciendo a todos y cada uno con atención, «sin precipitación, sin ideas preconcebidas o prejuicios, sin inducir en el momento de la consulta lo que quisiéramos promover como modelo de Iglesia». En este sentido, el Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina destacó que el Papa, espera que, desde la experiencia de la fe, «todos podamos contribuir a renovar nuestros corazones, nuestra pastoral y nuestras estructuras para que la Iglesia cada día viva más conforme al estilo de Jesús». Tres dimensiones de una Iglesia sinodal Asimismo, el purpurado hizo hincapié en las tres dimensiones de una Iglesia sinodal que el Papa Francisco delineó para orientarnos en la escucha del Espíritu Santo y que son la participación, la comunión y la misión: “La participación supone despertar la fe, para que nos pongamos todos y todas en camino, que vayamos hacia Jesús, que encontremos a María junto a su Cruz, que nos congreguemos en el Cenáculo para comulgar a su cuerpo y su sangre, que salgamos a la calle para dar testimonio de su resurrección y para proclamar las maravillas de su Espíritu de Vida nueva y eterna, Vida de resucitado participada y celebrada en nuestro bautismo” La Iglesia sinodal en América Latina será mariana o no será Antes de finalizar, el cardenal Oullet quiso felicitar al CELAM por el esfuerzo desplegado en la organización tan compleja y creativa de esat Asamblea en tiempos de pandemia, en la cual la figura de la Virgen María desempeña un papel fundamental, más allá de la devoción popular, ya que -puntualizó el purpurado- «la Iglesia sinodal en América Latina será mariana o no será»: “Esto no lo digo por mera devoción, lo digo por los hechos que imponen pensar el futuro de América Latina a la luz del camino mariano de nuestras iglesias a lo largo de los siglos. La experiencia de San Juan Diego al encontrarse con la Virgen de Guadalupe, al llevar una buena noticia al obispo Zumárraga, y en el fondo, al estar disponible para construir comunión y reconciliación; nos educa en la verdadera sinodalidad que puede renovar a la Iglesia” El sueño sinodal del Papa no es ideológico, sino misionero Igualmente, el purpurado compartió con los presentes su compromiso personal en la promoción de un Simposio mundial sobre el sacerdocio ministerial y sobre el sacerdocio común de los fieles que se celebrará en Roma el próximo mes de febrero del 17 al 19, con miras a estimular la reflexión teológica y el compromiso vocacional con especial énfasis sobre el bautismo que es el fundamento de todas las vocaciones. Por ello, invitó a consultar el sitio web de la organización donde se encuentran todos los datos del programa y la posibilidad de participar presencialmente y eventualmente online. Oullet concluyó su discurso indicando que el sueño sinodal del Papa Francisco «no es ideológico, ni estratégico, utópico o mediático», sino más bien «un sueño paterno, mariano, ecológico integral, misionero y fraterno, esperanzador para toda la humanidad». Prensa CEVNota de Vatican News26 de noviembre de 2021

25
Nov

Realizada oración dedicada al Día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer en la Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe

La oración inicial del cuarto día de la Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe se desarrolló en el marco del día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. «Levántate mujer, nunca te rindas; Levántate y empieza una vez más», expresaron en oración. La ocasión fue propicia para «pedir perdón por lo que más nos duele», por las heridas de tantas mujeres abusadas en distintas formas de violencia, y también «para agradecer por lo que más nos da esperanza», apuntando a ser Iglesia que acompaña a las mujeres en sus luchas. Se culminó con la siguiente oración:Te pedimos, Señor, que bendigas a todas las mujeres víctimasde la violencia y cuantos luchan por erradicarla; bendigas acada una de ellas, que son rostro femenino de la Iglesia yfirme ternura de la Trinidad. Por Jesucristo nuestro Señor. Prensa CEV25 de noviembre de 2021

25
Nov

Sinodalidad: “Una sinfonía cantada en una infinita posibilidad de variaciones”

Cuatro pesos pesados de una Iglesia que quiere ser sinodal, distintas formas de vivir la fe, desde diferentes ministerios y servicios eclesiales. Todo eso se ha hecho presente en uno de los momentos que podemos decir destacados en el discurrir de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe. «De la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe hacia el Sínodo de la sinodalidad» La reflexión del largo panel celebrado en la mañana de este jueves 25 de noviembre, en el que la reflexión giró en torno al tema: “De la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe hacia el Sínodo de la sinodalidad”, contó con la presencia de dos cardenales de la Curia Vaticana, Marc Ouellet y Mario Grech, de la presidenta de la Vida Religiosa en el continente, Liliana Franco, y de Mauricio López, mexicano, laico y coordinador del Centro de Redes y Acción Pastoral del Celam. Una expresión de la visión pastoral del Papa Francisco Alguien que, como Secretario General del Sínodo, “casi todos los días debo hablar de la sinodalidad y del Sínodo de la sinodalidad”, ha decido sentirse honrado de poder dirigirse a la Asamblea Eclesial, continuidad de una historia de “comunión eclesial, que podría ser un ejemplo para muchas Conferencias Episcopales”. El purpurado ha definido este encuentro como “una expresión de la visión pastoral del Papa Francisco”, y un puente entre el Sínodo de la Amazonía y el Sínodo sobre la Sinodalidad. El cardenal Grech ha reflexionado sobre “la estrecha relación entre sinodalidad y misión”, presente en la Evangelii Gaudium, “un documento sobre la dimensión misionera de la Iglesia”, sobre la Iglesia en salida. A partir de ahí reflexionaba sobre la «comunidad sinodal», que “tiene un deseo inagotable de ofrecer misericordia”, que “sabe dar fruto», que “sabe celebrar». Para el secretario del Sínodo de los Obispos, “la Iglesia crece en sinodalidad, asume una forma cada vez más sinodal cuanto más vive y practica un estilo sinodal”. Frente a eso invitaba a “pensar en el escenario de la misión de una Iglesia no sinodal”. Sinodalidad desde la escucha-discernimiento Para el cardenal Grech, “un proyecto misionero sólo puede surgir del proceso sinodal de escucha-discernimiento, que es, además, un ejercicio de discipulado”. En ese sentido recordaba el concepto de «sinodalidad misionera», que aparece en el Documento Final del Sínodo de la Amazonia. Desde ahí lanzaba un desafío a los presentes: “la profundización del vínculo entre estas dos dimensiones de la Iglesia puede ser uno de los aportes más significativos de esta Asamblea y del camino sinodal de las Iglesias de América Latina y el Caribe”. Se trata de dar continuidad a un «caminar juntos» presente en la historia de la Iglesia del continente. También destacaba el aporte de la Iglesia de América Latina y el Caribe en el método de escucha, esperando “una contribución que abra perspectivas sobre el modo de hacer operativas las instancias intermedias de la sinodalidad”. Junto con eso el saber “entender la Iglesia como Pueblo de Dios”, advirtiendo sobre las divisiones en la Iglesia, que demandan una conversión sinodal, sobre “aquellos grupos y sectas cristianas que promueven una comprensión individualista e intimista de la fe”. Ante ello, “la respuesta más creíble es la de la comunión”, según el purpurado, en una Iglesia donde “la Tradición no es un canto al unísono”, sino “una sinfonía, donde cada voz, cada registro, cada timbre vocal enriquece el único Evangelio, cantado en una infinita posibilidad de variaciones”. El Papa cree en el Espíritu Santo El cardenal Ouellet comenzó haciéndose algunas preguntas: “¿Cuál es el sueño de una Iglesia sinodal? ¿Una nueva moda? ¿Una estrategia de comunicación? ¿Una ideología disfrazada de programa pastoral? ¿Un método para la conversión misionera de la Iglesia?”. El sueño de una Iglesia sinodal del Papa Francisco provoca reacciones diferentes, aunque el purpurado quiso dejar claro que “el Papa cree en el Espíritu Santo y quiere que aprendamos a escucharlo mejor en todos los niveles de la Iglesia”. Ello supone “escuchar a todos y cada uno con atención, sin precipitación, sin ideas preconcebidas o prejuicios”. Lo que le importa al Papa, según el Prefecto de la Congregación para los Obispos, no es “un nuevo modelo de Iglesia”, sino “la fe de los bautizados y de aquellos por bautizar”. Una Iglesia caminante en la fe El purpurado canadiense ha insistido en que lo fundamental es la certeza de la fe, algo muy presente en la Biblia. Por eso, “una Iglesia sinodal es una Iglesia caminante en la fe”, algo recogido en el Magisterio continental y en el del Papa Francisco y presente a lo largo de la historia de la evangelización en el continente, que le dio una unidad “que se fraguó en la sangre de muchos mártires”. Una Iglesia sinodal en América Latina y el Caribe que necesariamente tiene que ser mariana. De cara al próximo Sínodo destacó la importancia de la participación, comunión, misión, reflexionando sobre cada una de estas dimensiones. El presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, agradecido por la oportunidad de participar de la Asamblea, felicitando al Celam “por el esfuerzo desplegado en esta organización tan compleja y creativa en tiempos de pandemia”. Algo que va a incentivar el próximo proceso sinodal, afirmó el purpurado, que encerró su intervención reflexionando sobre las vocaciones en una Iglesia sinodal. Ubicarnos en el lugar de la humildad En nombre de la Vida Religiosa del Continente, la Hna. Liliana Franco, comenzó afirmando que estamos “ante un proceso, un itinerario de encuentro y conversión”, en el que es necesario “ubicarnos en el lugar de la humildad, reconocer nuestro pecado”, y cambiar los modos de relación. Estamos ante “una nueva mirada contemplativa, más teologal y encarnada”, que debe llevarnos a “afinar la mirada para contemplar la realidad y agudizar el oído para escuchar al Espíritu que no cesa de gemir”. Desde ahí se va tejiendo la comunión, desde el claro-oscuro de lo humano, entre fragilidad y gracia. Estamos ante un tiempo de testigos, pues solo así “nuestra narrativa se hace creíble”. Para ello el camino

25
Nov

Mons. Jorge Lozano: escucha no tiene finalidad de marketing religioso

«La escucha no tiene la finalidad de un marketing religioso. Implica entrar con los pies descalzos en los corazones que se abren y se expresan», aseguró Monseñor Jorge Eduardo Lozano, secretario General del Celam en su saludo a los participantes de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe este 25 de noviembre. Adherir a la propuesta del Señor Aclarando que la Asamblea Eclesial no finalizará con la Eucaristía del 28 de noviembre, el prelado indicó que se trata de un proceso que comprende diversas fases o etapas y corresponde a este tiempo el recoger los aportes de cada día y continuar realizando el discernimiento de las opciones pastorales para asumir los nuevos desafíos a los cuales Dios nos urge a responder. Trayendo a la memoria el tiempo en que se publicó el Documento Conclusivo de Aparecida, el purpurado recordó que entonces la prioridad era lograr que los obispos se apropiaran de su contenido pero muy pronto la preocupación se dirigió a la apropiación que de su contenido debían hacer las jurisdicciones eclesiásticas y el pueblo de Dios.Estas mismas preocupaciones empiezan a sentirse en la Asamblea Eclesial, cómo lograr que los párrocos se motiven con la Asamblea Eclesial y el camino sinodal que propone Francisco. Respuesta que en gran medida se encuentra en cada uno y su voluntad de adherir a la propuesta del Señor asumiendo los desafíos de la realidad. Sumarnos al camino El arzobispo de San Juan de Cuyo en Argentina, explicó que no se trata de una contraposición de vocaciones, sino de sumarnos todos,  hombres y mujeres de fe que con diversos carismas, vocaciones y ministerios constituyen ese pueblo de Dios que ha sido invitado a caminar en unidad.Conscientes de que la Asamblea Eclesial no es una iniciativa formativa que concluye; sino un espacio en el que se discute, se comparten inquietudes, se discierne y se imagina el futuro, es necesario mantener presentes dos palabras del Papa Francisco en su mensaje: Escucha y desborde. Esto supone voluntad, pero además se trata de tener presente una y otra vez el mensaje del Papa a la Asamblea, se trata de «escuchar la voz de Dios hasta escuchar con Él, el clamor del Pueblo y escuchar al pueblo hasta respirar en él la voluntad a la que Dios nos llama«. Será la escucha la base de la construcción de una Iglesia sinodal. En este sentido, indicó el prelado, es necesario señalar que entre la Asamblea Eclesial y el Sínodo no existe yuxtaposición y menos aún oposición. Son impulsos del mismo Espíritu Santo en el mismo sujeto eclesial. Prensa CEV25 de noviembre de 2021

25
Nov

Rodrigo Guerra: “La Asamblea Eclesial no busca ser una VI Conferencia General, ni parlamento, ni laboratorio de teologías”

Rodrigo Guerra, secretario de la Comisión Pontificia para América Latina, ha asegurado, en entrevista con la revista Vida Nueva, que esta Asamblea Eclesial “es una oportunidad que Dios nos da a los miembros de la Iglesia de América Latina para reaprender a escuchar, y para hacer de este gesto un método permanente en la vida cristiana y en el discernimiento social y pastoral”. “La Asamblea es una experiencia eclesial novedosa pero sostenida en algo muy antiguo y entrañable: escuchar la voz de Dios. Escuchar a Dios que no habla tanto en el ruido, en los altavoces, sino en el silencio interior, en el corazón, en la herida íntima, y en la objetividad del hermano, sobre todo cuando es pobre y marginado”, acotó. Para el laico mexicano “todo lo demás que se pueda decir de la Asamblea, gravita sobre esta breve pero potente afirmación: escuchar la voz de Dios ahí donde se manifieste, sin prejuicio”. Escuchar la voz de Dios En cuanto a distinguir la voz de Dios de otras voces para no caer en una sociologización, ha señalado que “primero, es preciso recordar que bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”. Por tanto, –asegura– la presencia de Dios puede percibirse cuando se escucha con corazón recto, limpio, eclesial, a todo el pueblo y no sólo a un sector y cuando la escucha se da al interior de la fe, con contacto íntimo con la Palabra de Dios, y no como quien lee el resultado de una encuesta. “Esto quiere decir que la voz de Dios se hace oír cuando de corazón se vive la experiencia cristiana en comunión”, ha añadido. Reactivar Aparecida Sobre el objetivo que busca la Asamblea Eclesial, ha mencionado que “para el Papa Francisco, el principal desafío que la Asamblea Eclesial debe de atender es cómo reactivar Aparecida y cómo impulsar a fondo Evangelii Gaudium”. De hecho: “La Asamblea no busca ser una VI Conferencia General, un parlamento democratoide o un laboratorio de teologías por interesantes que sean. La Asamblea debe preguntarse con toda seriedad: ¿por qué algunos temas señalados en “Aparecida” no lograron volverse acción sostenida? Al respecto, indica que “Aparecida tiene una enorme riqueza. Sería largo hacer un elenco completo de temas y asuntos pendientes o poco desarrollados en la práctica. Lo más importante, sin embargo, se encuentra expresado en los números 11 y 12 del documento. Es necesario más que nunca recomenzar desde Cristo y evitar toda reducción moralista, sea conservadora, sea liberal”. “La misión de la Iglesia se aletarga, cada vez que la enfermedad del moralismo reaparece. Lo único que dinamiza fuerte y de manera sostenida es redescubrir la frescura y la libertad de Jesús”, ha dicho. Moralismo y clericalismo Asimismo Guerra ha explicado que “el moralismo y el clericalismo son dos de las causas que más inhiben el sentido misional y que fortalecen el nacimiento de grupitos, de actitudes sectarias, de eclesiolas gnósticas al interior de la Iglesia”. Por una parte, “el clericalismo es un vicio profundo que aparece y reaparece en gestos, actitudes y pequeños o grandes detalles de sacerdotes y de laicos”. En tanto “moralismo y clericalismo son caldo de cultivo para atmósferas de “puros”, de “cátaros”, que creen que la agenda cristiana esencial son las batallas culturales reaccionarias”. Precisamente Aparecida y Evangelii gaudium “son como la carta magna de la evangelización auténtica, consciente del cambio de época y de afirmar valientemente que la fe antes que combate es anuncio de una misericordia infinita que exalta la dignidad de toda persona y abre rutas nuevas para repensar”. En algo está claro Guerra: “Afirmar la comunión sin sinodalidad puede prestarse a rigideces y acartonamientos indeseables. Defender la sinodalidad sin comunión puede derivar en un asambleísmo que oculte lógicas de poder en lugar de deseos de aprender del otro”. Prensa CEVNota de prensa Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe25 de noviembre de 2021

25
Nov

Mauricio López: “Esta Asamblea refleja el coraje del pueblo latinoamericano de intuir una llamada de Dios”

En la mitad de la Asamblea, alguien que conoce el funcionamiento de este evento inédito en la historia de la Iglesia, nos ayuda a reflexionar sobre los pasos dados y lo que debería sostenerla de aquí al final. El coordinador del Centro de Redes y Acción Pastoral del Celam hace un análisis en el que establece una clara relación entre lo que se está viviendo en estos días con la teología del Concilio Vaticano II y todo lo que ha representado el Sínodo amazónico y los desgloses posteriores. Podemos decir que estamos en el intermedio de la Asamblea. ¿Cuáles son las grandes pulsiones y las perspectivas que se vislumbran de aquí al final de la Asamblea? Lo primero que a mí me parece es que se va instalando una capacidad discerniente en el Pueblo de Dios. Si en los últimos en los últimos años, a partir de Concilio Vaticano II, hemos ido explorando la noción de Pueblo de Dios, en el tiempo reciente, y sobre todo a través de las escuchas, se va generando una capacidad real del pueblo no se solo receptor, sino sujeto de esta escucha y estos dinamismos, y donde está capacidad les permite, implicarse mucho más en los procesos. Lo digo porque en este primer tramo de la Asamblea Eclesial, vamos notando como la consistencia de un año, o más de un año de preparación para esta Asamblea, se hace visibles. Desde los documentos preparatorios que pulsan los signos de los tiempos, y los documentos del magisterio latinoamericano, no solo Aparecida, y ciertamente la visión del Papa en los temas más urgentes para el mundo, en la escucha, estos temas se profundizan, adquieren un rostro verdaderamente vivo desde el pueblo. Y en estos primeros días, como una realidad nueva, inédita, también híbrida, virtual, presencial, vamos notando no solo que las personas se van haciendo responsables de este proceso y esta experiencia, sino que también las temáticas van teniendo continuidad. Los temas que están apareciendo son los gritos de la realidad que ya intuíamos desde la escucha y el proceso inicial, la necesidad de cambios en la Iglesia desde una situación de clericalismo, un clericalismo que puede y que conduce a abuso, abuso de conciencia, abusos sexuales y abusos de todo tipo. Por otro lado, una situación del papel de las mujeres en la Iglesia y en la sociedad y el modo en que la Iglesia responde. El tipo de papel pastoral que se requiere para este tiempo. Cala muy hondo este tipo de pastoral en salida. Lo que ya se intuía en Aparecida, ahora como una expresión de praxis frente a la realidad, también percibo que el tema de la ministerialidad está presente en las discusiones que vamos teniendo aquí, una ministerialidad que implica otro tipo de formación. Se puede decir que las semillas del Sínodo amazónico están presentes, tienen una ampliación y es significativo ver como está una presencia del Vaticano, pero que quiere ser hermano, que quiere aprender de la experiencia. Presencia de Canadá, Estados Unidos, Asia, Europa, para sumar en esta experiencia. Hay una noción de continuidad de lo ya vivido, donde la escucha es el eje y donde el Pueblo de Dios está cada más siendo sujeto de su historia en términos de discernimiento y de emprender opciones concretas. Hablas de que aquí se están viendo semillas del Sínodo amazónico. ¿Podríamos decir que esta experiencia, la Primera Asamblea Eclesial a nivel continental, que se lleva a cabo por primera vez en la historia de la Iglesia, es una semilla para el Sínodo sobre la Sinodalidad y para experiencias similares en otros continentes? Definitivamente. El punto de partida es la eclesiología del Pueblo de Dios del Concilio Vaticano II, el pontificado de Francisco, que ya levanta muchos aspectos urgentes de la realidad, que se conectan también con su procedencia como latinoamericano, pero que se afirman con mayor fuerza en el modo de escucha del Sínodo amazónico. Además de los temas, que es evidente que los sueños social, cultural, ecológico y eclesial, nos han ayudado a configurar la comprensión de la conversión pastoral. También es muy evidente que la metodología de escucha, quizás es lo más precioso de la experiencia. El método de escucha en el Sínodo amazónico, encomendado a una instancia eclesial articuladora, pero territorial, con una participación real, genuina y activa del Pueblo de Dios, ha sido la semilla más importante. Porque las temáticas son similares en muchos sitios, pero veo que es la metodología la novedad. Insisto lo que decía, el hecho de que el secretario definido por el Papa para el Sínodo sobre sinodalidad, para su Sínodo de los Obispos, haya aceptado y pedido venir para aprender nos dice mucho. Que el relator general del Sínodo sobre la Sinodalidad haya pedido venir, nos dice mucho. Que de entre los teólogos que están ayudando a configurar las reflexiones en aquel Sínodo, estén también los miembros de este proceso de Sínodo amazónico y de nuestra experiencia en el Celam. En el ámbito metodológico también. Creo que ellos ven esto como un laboratorio, como una expresión viva de lo que puede ser. Siendo muy honestos, esta Asamblea está lejos de ser perfecta, pero refleja el coraje del pueblo latinoamericano de intuir una llamada de Dios, y con parresia, con valentía, sin tener todas las certezas, ir hacia adelante. Esto hay que admirarlo en el Celam, esta experiencia es inédita, y lo que está viendo el Sínodo sobre Sinodalidad es si acaso esto es posible. No solo como un laboratorio, sino como expresión viva de aquello que han sido los impulsos del Concilio Vaticano II. Yo creo que sí, y la Ceama es otra experiencia. Sínodo amazónico, inédito en su territorialidad y en el modo de escucha. Asamblea Eclesial en una perspectiva amplia, continental de participación. La Ceama inédita como conferencia. Hay muchos signos, ya no se puede decir que es un empeño de unos pocos o que es una cuestión disociada del empeño del Pueblo de Dios. Te refieres al coraje del pueblo