Categoría: Iglesia en Latinoamérica

01
Dic

El Papa a los jóvenes: Tienen el don del tiempo, úsenlo para soñar y construir la paz

Vaticano. En su encuentro con jóvenes libaneses reunidos en la plaza frente al Patriarcado Maronita de Antioquía, León XIV los invita a buscar relaciones con raíces sólidas, como los cedros que simbolizan el país, en un mundo que parece poner plazos incluso al amor. Tras escuchar sus testimonios y responder a sus preguntas, les hace una «promesa» de un futuro sin conflictos, un «amanecer brillante» capaz de iluminar la «noche oscura» del mundo. En un mundo que lucha por reconocerse en el espejo por lo «desfigurado» que está, donde nada parece echar raíces, poniendo plazos incluso al amor, los jóvenes conservan un don tan fugaz como poderoso: el tiempo. Hay «un tiempo para todo», nos recuerda el Libro de Qohelet, y en la juventud se abren espacios para soñar, organizar y crear una paz que el paso del tiempo no pueda arrebatar. Que arraigue, sí, porque sus raíces son tan profundas como sus ramas. Como un cedro del Líbano. Es este paralelismo —un árbol milenario que inspira a las nuevas generaciones reunidas, como en una JMJ en miniatura, en las alturas de Bkerké con vistas a la bahía de Jounieh— el que sirve de telón de fondo a las palabras del Papa León XIV. Desde el escenario instalado en la plaza frente al Patriarcado Maronita de Antioquía, el Pontífice se dirige a los jóvenes, envueltos en las banderas de su patria mientras ondean las blancas y amarillas de la Ciudad del Vaticano: los escucha, responde a sus preguntas y, junto con ellos, les hace una «promesa de paz», que se asemeja al «resplandor del amanecer» que se vislumbra en la «noche oscura» que vive la humanidad. «¡Ustedes tienen tiempo!» ¡Assalamu lakum! “¡La paz esté con ustedes!” El Papa saluda en árabe a los jóvenes presentes, provenientes no solo del Líbano, sino también de Siria e Irak. Durante el encuentro, algunos compartieron sus historias, hablando de “valentía en el sufrimiento”, “esperanza en la decepción” y “paz interior” en tiempos de guerra. Son experiencias con las que todos pueden identificarse, pero en el caso del Líbano, cuentan la historia de un país afligido por profundas heridas, “que luchan por sanar”, porque trascienden las fronteras nacionales y se entrelazan con complejas dinámicas sociales y políticas. “Queridos jóvenes, quizá lamenten haber heredado un mundo desgarrado por guerras y desfigurado por injusticias sociales. Y, sin embargo, en ustedes reside una esperanza, un don, que a nosotros adultos parece escapársenos. Ustedes tienen tiempo. Tienen más tiempo para soñar, organizar y realizar el bien. ¡Ustedes son el presente y en sus manos ya se está construyendo el futuro! Y tienen el entusiasmo para cambiar el curso de la historia. La verdadera resistencia al mal no es el mal, sino el amor, capaz de curar las propias heridas mientras sana las de los demás”. «¡Sean la savia de la esperanza que el país espera!» El Líbano se asocia a menudo con sus cedros, símbolos de unidad y fecundidad. El Papa recuerda su forma singular: “Sabemos bien que la fuerza del cedro está en las raíces, que normalmente tienen la misma extensión que las ramas. El número y la fuerza de las ramas corresponde al número y la fuerza de las raíces”. Un detalle que evoca el «bien» presente en la sociedad libanesa, fruto del humilde compromiso de numerosos pacificadores: «buenas raíces» que aspiran no a que crezca solo una rama, sino el cedro «en toda su belleza». “Recurran a las raíces buenas del compromiso de quienes sirven a la sociedad y no se sirven de ella para interés propio. Con un compromiso generoso por la justicia, proyecten juntos un futuro de paz y desarrollo. ¡Sean la savia de esperanza que el país espera! La paz no es auténtica si es solo fruto de intereses partidistas León XIV continúa respondiendo a la primera pregunta de los jóvenes: cómo mantenerse firmes en la esperanza en el contexto de un país carente de estabilidad social y económica, asfixiado por el miedo a un conflicto que podría estallar en cualquier momento. “Queridos amigos, ese punto firme no puede ser una idea, un contrato o un principio moral. El verdadero principio de vida nueva es la esperanza que viene de lo alto: ¡es Cristo! Él murió y resucitó para la salvación de todos. Él, el que vive, es el fundamento de nuestra confianza; Él es el testigo de la misericordia que redime al mundo de todo mal”. El mal de la guerra se erradica mediante una reconciliación que no surge de intereses partidistas, sino del principio de no hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros mismos. León XIV se hace eco de las palabras de san Juan Pablo II: «No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón», reiterando que la reconciliación es la base de la ausencia de conflicto. No se ama verdaderamente si se ama por un tiempo limitado La segunda pregunta se refiere a las relaciones, que evolucionan cada vez más rápidamente: «del encuentro a la separación, del compromiso al abandono». Para cultivar relaciones sinceras y auténticas, el Papa advierte contra el individualismo. Las relaciones, observa, parecen cada vez más efímeras y se «consumen» como objetos. La confianza en los demás a menudo se sustituye por la búsqueda del propio beneficio, vaciando los conceptos de amistad y afecto, a veces confundidos con «una sensación de satisfacción egoísta». “Si en el centro de una relación de amistad o de amor está nuestro yo, esa relación no puede ser fecunda. Del mismo modo, no se ama de verdad si se ama con fecha de caducidad, mientras dura un sentimiento. Un amor con vencimiento es un amor mediocre. Al contrario, la amistad es verdadera cuando dice “tú” antes que “yo”. Esta mirada respetuosa y acogedora hacia el otro nos permite construir un “nosotros” más grande, abierto a toda la sociedad, a toda la humanidad”. El amor auténtico y duradero refleja el esplendor de Dios, «que es amor», y se funda en la confianza mutua y

01
Dic

Segundo Vicepresidente del Celam fortalece relaciones ecuménicas en histórica audiencia con el Patriarca Bartolomé en Constantinopla

El pasado 27 de noviembre, en Estambul, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo de Panamá y presidente del episcopado, segundo vicepresidente del Consejo episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), sostuvo una audiencia privada con Su Santidad Bartolomé I, Patriarca Ecuménico, cuya sede histórica es Constantinopla. El encuentro se desarrolló en un ambiente de profunda cordialidad y se inserta en las actividades internacionales que recuerdan los 1700 años del Concilio de Nicea, un hito que definió la identidad doctrinal del cristianismo y continúa siendo referencia para las distintas tradiciones eclesiales. La presencia del prelado panameño en este contexto responde a la invitación oficial que recibió para participar en la conmemoración ecuménica, que reunirá a líderes cristianos de diversas confesiones con el propósito de reflexionar sobre los desafíos actuales y el testimonio común que las Iglesias están llamadas a ofrecer al mundo. Latinoamérica en el horizonte del ecumenismo La presencia de Ulloa Mendieta cobra un significado especial para el continente, cuyo aporte al diálogo, la protección de la vida y la búsqueda de acuerdos entre distintas Iglesias ha sido constante. La celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea vuelve a colocar en primer plano la certeza de que la unidad que marcó los primeros siglos del cristianismo sigue animando hoy su misión, anclada en la fe compartida en Cristo y en la voluntad de mantener un camino común. Por su parte, la Iglesia panameña ha seguido de cerca este camino con su acompañamiento espiritual y su labor pastoral cotidiana. Lo acontecido en la audiencia reafirma el camino sinodal impulsado por el Papa Francisco y anima a las comunidades a ser signo de esperanza en un continente marcado por las desigualdades, tensiones y desafíos. Un símbolo panameño ante la sede del Patriarcado Ecuménico En el marco de la audiencia, monseñor Ulloa presentó al Patriarca un icono de Santa María la Antigua, imagen que forma parte de la identidad histórica y espiritual de América. Con este regalo, quiso poner de manifiesto el afecto de los panameños y su deseo de consolidar puentes de comunión entre Oriente y Occidente. Bartolomé I, ampliamente valorado por su compromiso con el diálogo intereclesial, agradeció el presente y reconoció la vitalidad de la comunidad católica panameña. El Patriarca Ecuménico destacó la necesidad de profundizar los lazos ecuménicos en este año del Jubileo 2025, un tiempo en el que la Iglesia universal insiste en la importancia de la reconciliación y la esperanza. 01 de diciembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

01
Dic

Asamblea de Red Clamor analizará realidad migratoria y definirá prioridades pastorales

Este 2 y 3 de diciembre, la Red Eclesial Latinoamericana y Caribeña de Migración, Desplazamiento, Refugio y Trata de Personas (Red Clamor) llevará a cabo de manera virtual su VIII Asamblea General, un encuentro de reflexión y planificación que convoca a más de cincuenta organizaciones católicas comprometidas con la defensa de los derechos de las personas en movilidad humana en toda la región. El encuentro será transmitido por Zoom y por los canales del Celam, y contará con delegados de las organizaciones miembro y de las redes nacionales, quienes participarán activamente en la definición de las prioridades pastorales y sociales para 2026. Para conocer detalles de lo que será esta jornada, Elvy Monzant, secretario ejecutivo de Red Clamor, compartió con ADN Celam los principales desafíos y expectativas que se esperan del encuentro. Prioridades en un año crítico para la movilidad humana Según lo expresado por Monzant, esta VIII Asamblea ocurre en un contexto marcado por fuertes tensiones para las personas migrantes, refugiados y víctimas de trata, en el que diversos países —en especial Estados Unidos— han endurecido sus políticas antimigratorias. Para el directivo, el panorama se hace aún más crítico con la combinación de medidas como deportaciones, bloqueo de rutas regulares y obstáculos al tránsito, junto al recorte de fondos de Estados Unidos para las organizaciones que acompañan a los migrantes, a lo que aseguró, ha derivado en el cierre de numerosos servicios de acogida y apoyo psicosocial. En medio de este escenario, la Red Clamor reafirmó su determinación de continuar con su labor. Monzant insistió en que “la Iglesia nunca se rinde. Tenemos que reinventarnos para seguir acogiendo, protegiendo, promoviendo e integrando”, aseguró, añadiendo que el momento exige creatividad para continuar apoyando la migración forzada. “El principal reto de la Asamblea es discernir cómo enfrentar el 2026 con esperanza, fortaleciendo la sinergia y la unidad de las organizaciones”. Agenda de evaluación y proyección de la Red Clamor La agenda del encuentro propone hacer una lectura integral de la realidad migratoria, enriquecida por el magisterio y orientada a las decisiones comunes. Según Monzant, el primer momento estará dedicado a una mirada compartida de la situación actual, marcada por la creciente dificultad en las rutas y por desplazamientos impulsados por crisis sociales y políticas. A continuación, el análisis se apoyará en el magisterio, con énfasis en la encíclica Dilexit te, del Papa León XIV, que ofrece luces para profundizar en la acción pastoral de acompañar a los pobres con rostro de migrantes. Además de revisar lo realizado en 2025, la asamblea proyectará las acciones de 2026, que se consolidarán en un encuentro presencial en Bogotá, previsto del 26 al 30 de enero, donde el equipo animador ampliado establecerá las prioridades y acciones de la red frente a un contexto desafiante. Unidad, articulación e incidencia: Desafíos de Clamor Monzant destaca que la Asamblea será una oportunidad para reimpulsar el trabajo en red, evitando esfuerzos aislados y potenciando la cooperación entre Iglesias, organizaciones y comunidades. Además, seguir buscando caminos para responder con acciones pastorales coordinadas en el fortalecimiento, la protección, la incidencia y la organización comunitaria. “No podemos actuar como islas separadas —advierte—. La fuerza está en la comunión, en la unidad, en articular nuestros servicios pastorales de forma conjunta para servir mejor a las personas en movilidad forzada”, concluyó. 01 de diciembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

01
Dic

Rafael Luciani en las Reflexiones Sociales de Adviento: «Caminar juntos es un proceso de aprendizaje, cambio y renovación»

El camino de la sinodalidad de cara a la llegada del Adviento, fue el tema que abordó Rafael Luciani durante el reciente ciclo de Reflexiones Sociales. Una propuesta que desde los centros pastorales del Celam, invitan a vivir este tiempo al modo de Jesús, es decir, descubriendo la huella de Dios en todas las cosas y la historia. El teólogo venezolano propuso una serie de reflexiones para comprender el sentido de caminar juntos a la luz de los signos de los tiempos. Un proceso que nos implica como iglesia, en nuestras comunidades, junto a otras personas, familias y en medio del contexto eclesial de renovación que se quiere impulsar para la Iglesia hasta 2028. Al respecto, Luciani recordó que ese caminar juntos tiene distintas dimensiones; porque se hace en comunión con los bautizados y las Iglesias locales. «Caminamos juntos en esa polifonía de lo que se llama la catolicidad», dijo refiriéndose a la “diversidad de la iglesia». Un proceso que se hace juntos y con la sociedad. En realidad con cualquier persona, más allá de su religión o posición, porque según sostiene, así nos vamos constituyendo como personas y pueblo de Dios. Aprendizaje, cambio y renovación Luciani, señala que ese caminar juntos es el eje fundamental de la Iglesia, un proceso que se abrió paso con el sínodo de la sinodalidad. «Cuando decimos que este caminar juntos es un proceso de aprendizaje, cambio y renovación; es algo que nos recuerda el Adviento»; porque como creyentes, estamos inmersos en un proceso que implica “la transformación de nuestras maneras de pensar, estilos de vida y la apuesta por la conversión permanente”. El director de Cebitepal asegura que cuando se habla de sinodalidad es fundamental preguntarnos de que modo estamos caminando juntos y si realmente nos está situando como signos e instrumentos para ir hacia el reino, porque solo así, se puede construir esperanza en un mundo herido y fragmentado. Si estamos caminando juntos; ¿Cómo caminamos? ¿Con quién caminamos? ¿A quién invitamos a caminar? ¿Escuchamos a lo largo del camino a las personas a quienes no hemos dado espacio o voz para ser escuchadas?; preguntas que formuló el académico, pensando en el Adviento, un tiempo para reflexionar, discernir y hacer de la conversión un acto concreto. Pensando en la figura de las mesas del sínodo y los escenarios de este tiempo, el investigador habló de “esa silla vacía que nos ayuda a discernir, sobre la calidad de nuestro caminar juntos”. Abrir el corazón Recordó que el discernimiento es un elemento que nos ayuda y debemos poner en práctica en el Adviento y que la sinodalidad le aporta fortaleza y profecía. Por eso, es preciso cuestionarnos sobre la manera en la que estamos caminando juntos; reconociendo que “a través de la otra persona, el Espíritu se manifiesta y va renovando mi vida, porque aquello que no había visto, captado, o dejado entrar; lo hago a través de la voz y la existencia de la persona que usa el Espíritu para hablarme”. Rafael Luciani, insiste en que es fundamental “abrir nuestros corazones para dar cabida a otras personas, las que no hemos querido o ni siquiera hemos tomado en cuenta”. Desde su experiencia durante el Adviento, hablar de discernimiento es comprender que ese proceso “debe estar conectado a la conversión, la metanoia, el cambio al que estamos llamados”. La sinodalidad, busca algo semejante, un proceso de conversión para revisar, corregir, sanar y en el caso de las estructuras eclesiales, renovar los modos que usamos para relacionarnos, vivir e interactuar. De acuerdo con el teólogo venezolano, si hay un discernimiento verdadero, este nos llevará a una conversión relacional que debe manifestarse en una conversión estructural. Discernimiento comunitario La realidad nos muestra que la Iglesia necesita escuchar, aprender de la sociedad y las personas. “Eso es el Adviento, una época que nos sitúa en un discernimiento que no es solamente individual, sino en conjunto, como la Iglesia en su totalidad”, dice Luciani. En ese proceso de caminar juntos existen algunos signos que nos ayudan a comprender el momento que estamos viviendo, es decir, ese nivel de discernimiento y conversión que hemos ido alcanzando, es lo que la asamblea sinodal definió como una «ulterior recepción del concilio», a esto se le agrega el lugar teológico que damos a los pobres, la opción preferencial que nos permite reconocerlos como una manifestación de la revelación de Dios, los que deben caminar con nosotros y aportarán a nuestro discernimiento. El teólogo concluyó su reflexión invitando en el Adviento a una conversión mucho más rica, partiendo de las preguntas fundamentales o reconociendo si es que solo me estoy limitando a una experiencia individual que no construye ese nosotros eclesial del que tanto nos habló el Papa Francisco. 01 de diciembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

28
Nov

Un diálogo abierto sobre la devoción mariana: Celam anuncia Webinar sobre Mater Populi Fidelis

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) invita a toda la comunidad eclesial del continente al Webinar “María, Madre del Pueblo”, un encuentro formativo y espiritual para reflexionar sobre la reciente Nota doctrinal Mater Populi Fidelis, publicada por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. La cita será el 3 de diciembre, con transmisión en vivo a través de YouTube – Celam TV. Este espacio contará con la participación del teólogo Félix Palazzi, quien presentará las claves fundamentales del documento, dedicado a clarificar algunos títulos marianos y su relación con la cooperación de María en la obra de la salvación. La Nota —como explica su presentación oficial— busca iluminar “el lugar de María en su relación con los creyentes, a la luz del Misterio de Cristo como único Mediador y Redentor”, integrando fidelidad doctrinal y apertura ecuménica. Devoción mariana del Pueblo de Dios El Webinar está dirigido a agentes pastorales, comunidades, académicos, religiosos y laicos que deseen comprender mejor la maternidad espiritual de María, un tema que atraviesa todo el documento como un eje que “se retoma, se enriquece y se completa a modo de espiral”. Todo ello bajo la organización del Centro teológico Cebitepal. Desde esta perspectiva, Mater Populi Fidelis valora la devoción mariana del Pueblo de Dios, descrita como “un tesoro de la Iglesia” que expresa la ternura, la fortaleza y la esperanza que los creyentes encuentran en la Madre del Señor. El encuentro también brindará luz sobre desafíos contemporáneos, como el surgimiento de nuevas devociones o interpretaciones que requieren discernimiento para conservar la armonía del mensaje cristiano. Horarios del Webinar Este encuentro es una invitación para contemplar a María “desde el corazón de la Iglesia” y para renovar, juntos, la comprensión y vivencia de la devoción mariana en nuestro continente. Además, durante la jornada se presentará la nueva propuesta formativa del Cebitepal para 2026. 25 de noviembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

28
Nov

Jóvenes de Economía de Francisco reciben llamado urgente del Papa León XIV a reiniciar la justicia económica

Durante el encuentro mundial “Restarting the Economy”, que se celebra del 28 al 30 de noviembre en Castel Gandolfo con la participación de jóvenes economistas, emprendedores y agentes de cambio de más de 60 países, el Papa León XIV presentó un mensaje, instando a los presentes a encaminar la economía hacia un horizonte de esperanza, justicia y servicio al bien común. Este será el primer encuentro presencial desde 2022 y el primero tras la creación de la Fundación Economía de Francisco en 2024. La iniciativa busca aprovechar el Jubileo 2025 y el 800 aniversario del Cántico de las Criaturas para promover un cambio de paradigma económico. El legado y la esperanza como punto de partida El Santo Padre afirmó que los jóvenes, más que nadie, están en contacto con las “nuevas realidades” que moldearán el futuro, recordando que ese camino solo avanza cuando el Evangelio se encarna de forma creativa. Subrayó también que la Economía de Francisco sigue generando proyectos y visiones capaces de “hacer florecer incluso el desierto”. Al evocar el legado del Papa fallecido en Pascua, el mensaje animó a mantener vivo su impulso y a apostar por modos renovados de convivencia, producción sin desperdicio y bienestar integral. Insistió, además, en la valentía vocacional “si son fieles a su vocación, su vida florecerá”. Reiniciar la economía desde los últimos El Santo Padre precisó que el propósito del encuentro es “reiniciar la economía” es decir, romper con las injusticias, reparar lo dañado y abrir caminos que devuelvan dignidad y esperanza a las personas. Señaló que lo verdaderamente nuevo se descubre no desde el poder, sino desde las periferias, donde nacen transformaciones verdaderas. Apoyándose en la visión de los Movimientos Populares, el obispo de Roma recordó que una economía merece llamarse “de Francisco” únicamente cuando se orienta hacia quienes son excluidos. Evocó además el “principio de pequeñez”, señalando que el motor de la historia lo impulsa la pobreza que renueva, no el poder que domina. Un compromiso que une espiritualidad y acción El líder de la Iglesia católica alentó a los jóvenes a testimoniar con su existencia y su trabajo las fallas de un sistema que perpetúa desigualdades. Les instó volver a lo esencial, nutrir su vida interior y reconocer en la Escritura el lugar donde Dios suscita nuevas perspectivas para renovar el mundo. Para concluir, el Pontífice invitó a caminar unidos en una esperanza compartida. “Juntos podemos abrazar los sueños de Dios, derribar muros y hacer florecer la paz”. Cerró su mensaje impartiendo su bendición a todos los participantes. 28 de noviembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

28
Nov

CLAR reflexiona sobre la misión digital: “De lo digital a lo presencial y de lo presencial a lo digital”

La Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR) realizó el webinar “De lo digital a lo presencial y de lo presencial a lo digital”, un espacio formativo que reunió a religiosas, religiosos, agentes de pastoral y comunicadores para reflexionar sobre los desafíos de la evangelización en tiempos de acelerada transformación tecnocultural. La jornada abrió con una oración simbólica guiada desde un pequeño altar comunitario, donde encendieron una vela “que significa esos encuentros que nos permiten caminar como CLAR y como comunicadores”. Este gesto puso el tono del encuentro: un espacio donde espiritualidad, discernimiento y creatividad digital se entrelazaron para comprender mejor la misión eclesial hoy. Mons. Lucio A. Ruiz: “No son redes, son personas” Monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, abordó la misión en ambientes digitales. Su intervención, puso el acento en la centralidad de la persona y en la necesidad de no reducir la comunicación a herramientas o estrategias. Con una mirada teológica y pastoral, Mons. Ruiz recordó que la evangelización digital exige partir siempre del Evangelio y de una visión humanista: “La cuestión no es la tecnología, sino la persona”, afirmó. Y añadió que la Iglesia está llamada a encarnar la comunicación, no a replicar contenidos: “No son redes, son personas. La misión no es producir, sino acompañar”. A lo largo de su exposición insistió en que la comunicación eclesial no puede limitarse a la transmisión de información: “Tenemos que pasar de estrategias a relaciones”, dijo, remarcando que el gran desafío contemporáneo es construir presencia cristiana en entornos donde abundan el ruido, la fragmentación y la superficialidad. Retos para la vida consagrada en tiempos digitales Mons. Ruiz también animó a la vida religiosa a desarrollar una mirada contemplativa ante los nuevos lenguajes y dinámicas digitales: “Lo digital no es un mundo aparte. Es parte de la vida real”, señaló, invitando a integrar lo presencial y lo virtual como expresiones complementarias de la misión. La reflexión también abordó las oportunidades y riesgos que enfrentan comunidades, congregaciones y obras apostólicas en su presencia en redes. Mons. Ruiz advirtió sobre la tentación de caer en la lógica de la inmediatez o de la competencia por la atención: “La misión no puede seguir la lógica del algoritmo. Debe seguir la lógica del Evangelio”, sostuvo. Pidió no reducir el uso pastoral de los entornos digitales a acciones improvisadas, sino asumirlo con seriedad, formación y espiritualidad: “No podemos estar en el mundo digital sin una identidad clara y sin un corazón que escuche”. Renovar la misión Mons. Lucio señaló que la misión comunicacional de la Iglesia nunca puede desvincularse de la cercanía humana: “Lo presencial sigue siendo insustituible. Pero lo digital puede abrir caminos allí donde antes no llegábamos”. De ahí la necesidad de comprender la evangelización como un movimiento bidireccional: de lo presencial a lo digital y de lo digital a lo presencial, sin dicotomías ni rupturas. El webinar ofreció también espacios de intervención de participantes, quienes compartieron desafíos comunitarios, experiencias locales y preguntas sobre cómo equilibrar presencia física y acompañamiento digital. Las reflexiones giraron en torno a la necesidad de construir mensajes claros, humanizados y enraizados en la espiritualidad propia de la vida religiosa. El encuentro concluyó resaltando tres claves compartidas por Mons. Ruiz: La misión digital comienza con una actitud espiritual, no con una herramienta; la comunicación eclesial debe generar encuentro, no solo circulación de contenidos; y la Iglesia está llamada a estar donde están las personas, especialmente en los lugares donde falta esperanza. “El mundo digital necesita testigos, no solo publicaciones”, recordó al final, invitando a la vida consagrada a seguir discerniendo creativamente este tiempo. 28 de noviembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

28
Nov

El Programa Universitario Amazónico: la propuesta amazónica que encarna el Pacto Educativo Global en América Latina

El Programa Universitario Amazónico (PUAM) se presenta como una de las experiencias más innovadoras y ambiciosas de educación superior en América Latina, al situar ―desde la Amazonía― una respuesta estructural a la exclusión educativa, la crisis socioambiental y la marginación epistémica. Concebido como “una encarnación del Pacto Educativo Global”, el proyecto, liderado por su rector-fundador Mauricio López Oropeza, tiene como fin articular los sueños de Querida Amazonía con los compromisos del Papa Francisco frente al cuidado de la casa común y la justicia para los pueblos históricamente excluidos. Educación que nace de los clamores del territorio Desde su fundamentación, el PUAM parte de un diagnóstico: “estamos en un momento crucial en el que es imperativo animar una reconciliación profunda del espíritu humano”, señala el documento. El programa interpreta la Amazonía como un “sujeto territorial político, epistémico y espiritual”, y no simplemente como un espacio geográfico, insistiendo en que la región vive una exclusión “geográfica, económica, digital, simbólica y epistémica”. En coherencia con la visión del Papa Francisco, la iniciativa sostiene que la educación debe “poner a la persona en el centro”, “custodiar la casa común” y construir un “nuevo humanismo”, tal como propone el Pacto Educativo Global. Bajo esta inspiración, el PUAM se propone tejer puentes “entre fe y conocimiento, territorio y universidad, ecología y justicia”. El PUAM se basa en los siete compromisos del Pacto Educativo Global, en diálogo con los cuatro sueños de Querida Amazonía. Desde el “sueño social”, enfocado en dignificar a los más pobres, hasta el “sueño ecológico”, orientado a “custodiar la hermosura natural de la selva”, la propuesta articula espiritualidad, justicia y diálogo intercultural. Responder a la exclusión estructural Consiste en un modelo educativo que combina interculturalidad crítica, espiritualidad liberadora y acción comunitaria. El programa “no busca adaptarse al sistema educativo dominante, sino transformarlo desde los márgenes”, desafiando marcos coloniales que siguen “invisibilizando los saberes indígenas y las realidades territoriales”. La Amazonía es una de las regiones con mayores barreras para acceder a la educación superior. El artículo señala que la exclusión no es resultado de una “desconexión cultural”, sino de un modelo “urbano-céntrico, extractivista y profundamente colonial”. A ello se suma la falta de infraestructura, la migración forzada de jóvenes y la ruptura de vínculos comunitarios. Frente a este panorama, el PUAM plantea un cambio: dejar de “llevar a los sujetos amazónicos hacia la universidad” para “construir una experiencia universitaria desde las comunidades de la Amazonía”. Sostenibilidad, violencia territorial y amenazas externas El Informe de Factibilidad 2024 advierte que el PUAM enfrenta riesgos internos, como la dependencia financiera, y externos, vinculados a la violencia estructural en la Amazonía. El documento menciona amenazas como “la criminalización y asesinato de líderes y defensores del territorio”, la presencia de economías ilícitas y el extractivismo que “erosiona tejidos sociales y genera desplazamientos”. La continuidad del programa, señala el artículo, dependerá de consolidar redes políticas, eclesiales y comunitarias que garanticen protección institucional y sostenibilidad. El texto concluye que el PUAM “no es solo un programa académico, sino una invitación y una provocación”: un laboratorio de futuro para pensar otra universidad posible, nacida desde los márgenes y tejida con espiritualidad, justicia y diálogo entre saberes. 28 de noviembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

28
Nov

León XIV: “La caridad cristiana nace de la fraternidad”

Vaticano. En su visita a la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres en Estambul, el Papa León XIV destacó que la verdadera caridad cristiana nace de la fraternidad y subrayó el valor de los adultos mayores como riqueza de sabiduría para la sociedad, agradeciendo a religiosas, trabajadores y residentes por su dedicación y servicio. En Estambul,  el Papa León XIV visitó la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres, donde ofreció un saludo lleno de cercanía, gratitud y reflexión sobre la fraternidad y el respeto a los mayores. La fraternidad como esencia de la caridad Durante su encuentro con religiosas, trabajadores y residentes de la institución, el Pontífice destacó el significado profundo del nombre de la congregación: “Hermanitas de los Pobres”. Señaló que su misión no se limita a asistir a los necesitados, sino a ser verdaderas hermanas de quienes reciben cuidado, siguiendo el ejemplo de Jesús. Y subrayó que la verdadera caridad cristiana se fundamenta en la cercanía y la relación humana. “Este es el secreto de la caridad cristiana: antes que ser para los demás, se trata de estar con los demás, en un compartir basado en la fraternidad” Los mayores, riqueza de la sociedad León XIV también dirigió sus palabras a los residentes de la casa, reflexionando sobre el valor de la vejez en un mundo que muchas veces prioriza la eficiencia y el materialismo. El Papa agradeció a la congregación y a todos los colaboradores por su dedicación, paciencia y oración, recordando que la atención a los mayores es un servicio que requiere esfuerzo constante, pero que enriquece a toda la comunidad. “Los ancianos son la sabiduría de un pueblo, una riqueza para los nietos, para las familias, para toda la sociedad” Una bendición para todos Concluyendo su visita, León XIV invocó la bendición de Dios sobre las Hermanitas de los Pobres, los trabajadores y los residentes, reafirmando que la misión de cuidar y acompañar a los más vulnerables es una expresión concreta de la fe y de la fraternidad cristiana. 28 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

28
Nov

León XIV inicia viaje en Turquía y destaca su rol como puente cultural

Vaticano. Desde la biblioteca nacional de Ankara, el Pontífice destaca frente a las autoridades el papel de Turquía como nexo entre Oriente y Occidente y ofrece la colaboración de la Santa Sede para promover la paz y la justicia en el mundo. Destaca su exhortación “a valorar la familia y la participación de las mujeres como pilares del desarrollo social”. El Papa León XIV ya está en Turquía. Su primer discurso lo ha pronunciado ante las autoridades, representantes de la sociedad civil y el Cuerpo Diplomático en la biblioteca nacional de Ancara. Ante ellos, el Pontífice ha expresado su satisfacción de comenzar los viajes apostólicos de su pontificado en este país y ha destacado el papel único de Turquía como puente entre culturas y religiones y como conexión entre Oriente y Occidente: “La imagen del puente sobre el estrecho de los Dardanelos, elegida como emblema de mi viaje, expresa eficazmente el papel especial de su país. […] Antes de conectar Asia y Europa, Oriente y Occidente, ese puente une a Türkiye consigo misma, compone sus partes y la convierte, por así decirlo, desde dentro, en una encrucijada de sensibilidades”. En este sentido, el Papa estadounidense recuerda ante las autoridades turcas que una sociedad está viva si es plural: “son los puentes entre sus diferentes almas los que la convierten en una sociedad civil”. El gran desafío de hoy: tener un corazón dócil a la voluntad de Dios El Papa después explica que, en una sociedad como la turca, donde la religión tiene un papel visible, es fundamental honrar la dignidad y la libertad de todos los hijos de Dios: “Todos somos hijos de Dios y esto tiene consecuencias personales, sociales y políticas. Quien tiene un corazón dócil a la voluntad de Dios siempre promoverá el bien común y el respeto por todos. En la actualidad, esto supone un gran desafío, que debe remodelar las políticas locales y las relaciones internacionales”. Y advierte del avance tecnológico —incluida la inteligencia artificial— el cual puede agravar desigualdades si no se orienta éticamente: “estamos ante una evolución tecnológica que, de otro modo, podría acentuar las injusticias, en lugar de contribuir a disiparlas. De hecho, incluso las inteligencias artificiales reproducen nuestras preferencias y aceleran los procesos que, a fin de cuentas, no son las máquinas, sino la humanidad quien los ha emprendido”. Responder al consumismo con una cultura de afecto y valores En su discurso, el Santo Padre también ha invitado a reflexionar sobre el valor de los vínculos humanos frente a las economías consumistas, subrayando que el amor, la familia y la participación activa de las mujeres son esenciales para el desarrollo personal y social: “A este engaño de las economías consumistas, en las que la soledad se convierte en negocio, conviene responder con una cultura que valore los afectos y los vínculos”. De hecho – puntualiza el Papa – “quien desprecia los vínculos fundamentales y no aprende a soportar incluso sus límites y fragilidades, se vuelve más fácilmente intolerante e incapaz de interactuar con un mundo complejo”. Priorizar la paz, la justicia y el desarrollo humano frente a los conflictos globales El Papa concluye su discurso advirtiendo sobre los conflictos globales actuales – lo que el Papa Francisco llamaba “la tercera guerra mundial a pedazos” – que distraen a la humanidad de sus retos fundamentales: paz, erradicación de la pobreza, salud, educación y cuidado del medio ambiente. Su mensaje final es un recordatorio a las autoridades turcas de que la Santa Sede ofrece su fuerza espiritual y moral para colaborar con todas las naciones que busquen el desarrollo integral de cada persona: “La Santa Sede, con su única fuerza, que es la espiritual y moral, desea cooperar con todas las naciones que se preocupan por el desarrollo integral de cada hombre y de todos los hombres y las mujeres. Caminemos juntos, pues, en la verdad y en la amistad, confiando humildemente en la ayuda de Dios”. 28 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios