Bajo el lema bíblico de Emaús —“¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino?”—, el Centro de Laicos, Familia y Juventud del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano (SPEV) continúa impulsando la iniciativa «Diálogos». Este segundo ciclo de encuentros ha reafirmado que la sinodalidad en Venezuela se construye desde la fraternidad profunda y una confianza renovada entre los diversos carismas de nuestra Iglesia.
El valor de la escucha y la vinculación institucional
En esta etapa, el Centro de Laicos ha priorizado la necesidad de generar una vinculación estrecha con la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV). Entendiendo que el laicado venezolano no camina solo, sino en comunión con sus pastores. Los encuentros se llevaron a cabo en fechas claves:
- 27 de marzo: Con la directiva del Consejo Arquidiocesano de Laicos de Valencia, donde se subrayó la urgencia de estructuras de participación para agentes de pastoral que faciliten el acompañamiento mutuo.
- 05 de mayo: Con el equipo nacional de los Laicos Servidores de la Palabra, resaltando la formación bíblica como base de la identidad del laico y el compartir de experiencias desde la asociación y el Centro de laicos familia y juventud.
- 06 de mayo: Con el Apostolado Mundial de la Virgen de Coromoto, fortaleciendo la devoción mariana como vínculo de unidad nacional.
Fraternidad y Confianza: Pilares de la Conversión Sinodal
En sintonía con el Documento Final del Sínodo 2024, estos diálogos han sido espacios de «conversión de las relaciones». Se ha valorado especialmente la confianza como el terreno fértil donde el Espíritu Santo actúa, permitiendo que el laicado venezolano exprese con libertad sus desafíos y esperanzas.
La fraternidad no ha sido vista solo como un sentimiento, sino como una práctica eclesial. Al escucharse para reconocerse, los participantes han manifestado la necesidad de un acompañamiento cercano y constante. Esta vinculación con la CEV garantiza que el laicado venezolano se sienta respaldado en su misión de ser «sal y luz» en las realidades temporales de Venezuela.
Hacia una Iglesia de vínculos auténticos
«La sinodalidad es el testimonio de una armonía de amor» (Documento Final, 154).
Siguiendo este principio, el Centro de Laicos del SPEV busca que estos encuentros abran nuevas formas de participación donde la corresponsabilidad sea la norma. El objetivo es claro: pasar de una colaboración aislada a una verdadera comunión de vida.
Este proceso de escucha atenta y discernimiento comunitario se proyecta con fuerza hacia el 2026. La meta es que cada diócesis y movimiento del país experimente este estilo de «caminar juntos», donde el reconocimiento del hermano y la vinculación fortalezcan la construcción del Reino en Venezuela y la participación del laicado venezolano.
8 de mayo de 2026
Fuente: SPEV
CEV Medios
