San Juan Pablo II: el Papa que invitó a no tener miedo y a abrir las puertas del corazón a Cristo

22
Oct
2020

Caracas.- Cada 22 de octubre, la Iglesia celebra la festividad de San Juan Pablo II, el Papa peregrino que viajó por el mundo, sentando las bases de la «nueva evangelización», fundamentado en la tradición de la Iglesia y las sagradas escrituras. Contribuyó considerablemente al magisterio de la Iglesia con diversos documentos en los que resaltó temas como la familia, la santidad y los aspectos sociales; e incluso como Obispo, participó en el Concilio Vaticano II y ayudó a redactar el texto final de Dignitatis humanae, el Decreto sobre la libertad religiosa, y Gaudium et spes.

Karol Wojtyla, por su nombre de pila, nació en Wadowice, Polonia en 1920. Su juventud, profundamente afectada por la Segunda Guerra Mundial, a causa de la invasión nazi a su país, por lo que realizó su ingreso al seminario de manera clandestina. Su ordenación sacerdotal fue en 1946, y en 1958 fue nombrado Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Cracovia. El 29 de mayo de 1967 se convierte en Cardenal, con tan solo 47 años de edad.

En 1978, el Cardenal Wojtyla es elegido como Sumo Pontífice, y, asumiendo el nombre de «Juan Pablo II», su primer discurso papal inició con las palabras: “No tengan miedo, abran de par en par las puertas de su corazón a Cristo”. Durante su pontificado, realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia, visitó 124 países y tomó un rol decisivo en la búsqueda de la paz mundial. Beatificó a 1.340 personas y canonizó a 483. Siempre preocupado por los jóvenes y la familia, fue quien inició las Jornadas Mundiales de la Juventud que se siguen realizando en la actualidad, y fue también promotor del Encuentro Mundial de la Familia; siempre resaltó que «el matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia», por lo cual instruyó en lo que se conoce como «Teología del Cuerpo», enseñando sobre el amor, la castidad y la sexualidad ordenada.

San Juan Pablo II partió a la Casa del Padre en el 2005, con 84 años de edad. Fue beatificado por el Papa Benedicto XVI el primero de mayo de 2011, en cuya solemne beatificación se anunció como día de su celebración el 22 de octubre, fecha de inauguración de su pontificado; y fue canonizado en abril de 2014 por el Papa Francisco, quien en la ceremonia de canonización dijo: “San Juan Pablo II fue el Papa de la familia. Él mismo, una vez, dijo que así le habría gustado ser recordado, como el Papa de la familia”.

San Juan Pablo II ha sido el último papa que ha visitado Venezuela haciéndolo en dos oportunidades, una primera visita en el año 1985 y una segunda en 1996. Ante 40 mil jóvenes en el estadio olímpico de Caracas, expresó: “pido a la juventud venezolana no cerrar los ojos a la realidad, no evadirse ante las dificultades, y buscar la verdad». Hoy, estas palabras aún están vigentes.

Juan Pablo II fue un hombre que supo compartir, expresar y vivir la experiencia de Dios, su vida es evidencia de Santidad, un legado trascendental que deja en cada corazón un mensaje de paz. Siempre buscó el contacto con la gente mientras las fuerzas se lo permitieron, y en el momento más difícil, habló por el silencio. En definitiva, sin miedo alguno, su testimonio enseña que la comunicación consiste en hacer aparecer la verdad, no crear una apariencia.

Prensa CEV
22 de octubre de 2020