Categoría: Eclesial Internacional

22
Ago

El Papa: La idolatría del beneficio compromete la paz

Vaticano. «Ya no podemos permitirnos resistirnos al Reino de Dios, que es un Reino de paz». Y donde los responsables de los Estados y de las instituciones internacionales «parecen no lograr que prevalezcan el derecho, la mediación y el diálogo, las comunidades religiosas y la sociedad civil deben osar la profecía». Lo escribe el Papa León XIV al obispo de Rímini, Nicolò Anselmi, en el mensaje para el 46º Meeting por la Amistad entre los pueblos, firmado por el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin. Una profecía que pide abandonar «la idolatría del beneficio» que ha comprometido la justicia y la paz, para «servir al Dios vivo» y traducir el Evangelio «en formas de desarrollo alternativas a las vías de crecimiento sin equidad ni sostenibilidad». Así, «el desierto se convierte en un jardín» y la «ciudad de Dios», anunciada por San Agustín, «transfigura nuestros lugares desolados». El tema: «En los lugares desiertos construiremos con ladrillos nuevos» El mensaje se inspira en el tema del Meeting 2025, que se celebra del 22 al 27 de agosto en la Feria de Rímini, cita veraniega promovida por el movimiento Comunión y Liberación, «En los lugares desiertos construiremos con ladrillos nuevos», que, subraya, es una invitación a la esperanza «que no defrauda». En el desierto, ante todo, nace el pueblo de Dios, que solo en su camino entre sus asperezas «madura la elección de la libertad». Y el Dios bíblico «lo hace florecer como un jardín de esperanza». Los monjes y monjas habitan el desierto «en nombre de todos nosotros», junto al «Señor del silencio y de la vida». El Papa aprecia que una de las exposiciones del Encuentro esté dedicada al testimonio de los mártires de Argelia, en los que «resplandece la vocación de la Iglesia a habitar el desierto en profunda comunión con toda la humanidad, superando los muros de desconfianza que enfrentan a las religiones y culturas», imitando íntegramente «el movimiento de encarnación y donación del Hijo de Dios». Los numerosos diálogos del Meeting Según se lee en el mensaje, los «ladrillos nuevos» con los que construir «ese futuro que Dios ya tiene reservado para todos, pero que solo se abre cuando nos acogemos unos a otros» serán los «diálogos entre católicos de diferentes sensibilidades y con creyentes de otras confesiones y no creyentes». Para «osar la profecía», las comunidades religiosas y la sociedad civil deben «dejarse empujar al desierto» y ver qué puede surgir «de tanto, demasiado dolor inocente». Para los católicos italianos, se trata de «caminos de educación a la no violencia, iniciativas de mediación en los conflictos locales, proyectos de acogida que transformen el miedo al otro en oportunidad de encuentro», que León XIV recomendó a los obispos italianos promover, en la audiencia del 17 de junio. Para hacer de cada comunidad una «casa de paz», «donde se aprende a desactivar la hostilidad a través del diálogo, donde se practica la justicia y se custodia el perdón». Para los ladrillos nuevos se necesitan «las víctimas de la historia» El Pontífice, por lo tanto, anima a «dar nombre y forma a lo nuevo, para que la fe, la esperanza y la caridad se traduzcan en una gran conversión cultural». Y en el mensaje se cita al «querido Papa Francisco» y la «opción por los pobres» como categoría teológica de la Exhortación apostólica Evangelii Gaudium. Dios, de hecho, «ha elegido a los humildes», «a los que no tienen poder», y «se ha hecho uno de ellos, para escribir su historia en nuestra historia». También recuerda la encíclica Fratelli tutti y la petición de incluir a quienes «tienen otro punto de vista, ven aspectos de la realidad que no se reconocen en los centros de poder donde se toman las decisiones más determinantes». Y para tener ladrillos nuevos, se necesitan «las víctimas de la historia», los «hambrientos y sedientos de justicia», los «operadores de paz, las viudas y los huérfanos, los jóvenes y los ancianos, los migrantes y los refugiados, el clamor de toda la creación». Porque, según se lee en el mensaje, «negar las voces de los demás y renunciar a comprenderse son experiencias fallidas y deshumanizantes» y a ellas «hay que oponer la paciencia del encuentro con un Misterio siempre otro, del que es signo la diferencia de cada uno». El cristiano no puede tolerar la desertificación del mundo Por lo tanto, la presencia de los cristianos en las sociedades contemporáneas, «desarmada y desarmante», debe traducir el Evangelio del Reino «en formas de desarrollo alternativas a las vías de crecimiento sin equidad ni sostenibilidad». Para servir al Dios vivo, subraya el papa León XIV, hay que abandonar «la idolatría del beneficio que ha comprometido gravemente la justicia, la libertad de encuentro y de intercambio, la participación de todos en el bien común y, finalmente, la paz». No sigue a Cristo, añade, «una fe que se aleja de la desertificación del mundo o que, indirectamente, contribuye a tolerarla». Por lo tanto, también hay que vivir con creatividad la revolución digital, que «corre el riesgo de acentuar las discriminaciones y los conflictos». Solo así la agustiniana «ciudad de Dios» transfigura «nuestros lugares desolados». La Virgen María, «Estrella de la mañana», es la oración final del Papa, que sostiene el compromiso de todos los participantes «en comunión con los pastores y las comunidades eclesiales en las que están integrados». Estos deben actuar en armoniosa sintonía «con todos los demás miembros del Cuerpo de Cristo», obedeciendo así al Espíritu Santo, como pidió León XIV en la homilía de la Vigilia de Pentecostés con los Movimientos, Asociaciones y Nuevas Comunidades, el 7 de junio de 2025. 22 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

22
Ago

El cardenal Pizzaballa: «También en Tierra Santa los corazones pueden cambiar»

Vaticano. Agradecimiento por la constante atención del Papa y esperanza de que el corazón de los hombres pueda cambiar. El patriarca de Jerusalén de los Latinos, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, expresa estos sentimientos en vísperas del día de ayuno y oración convocado por León XIV para el 22 de agosto, día en que se celebra la memoria de la Bienaventurada Virgen María Reina. Una invitación dirigida por el Pontífice a los fieles al final de la audiencia general del 20 de agosto, para que se suplique al Señor que «conceda paz y justicia» a quienes sufren a causa de los conflictos armados, con la mirada puesta en Tierra Santa y Ucrania. Rezar, ayunar y mirar a Dios «Estamos agradecidos por esta atención al tema de la paz, sobre el que el Papa ha vuelto muy a menudo, casi siempre —son las palabras del cardenal a los medios de comunicación vaticanos— es un tema muy delicado, muy sentido para nosotros. No es la primera vez que nos comprometemos a realizar jornadas de oración y ayuno, también se han hecho en el pasado y es lo único que podemos hacer en este momento: rezar y ayunar, para mantener la atención puesta en Dios, es lo único que podemos hacer en este momento para que cambie el corazón de los hombres». La oración no es una fórmula mágica Sin embargo, según Pizzaballa, no hay que confiar en la oración como si fuera «una fórmula mágica que resuelve los problemas». La oración sirve para cambiar los corazones, el acercarse a la oración de otra manera acabaría creando «solo frustración». La oración, según indica el patriarca, sirve para abrir los corazones en un contexto de odio y rechazo del otro, como el que se ha creado en este momento por la guerra y la falta de paz. «El corazón, en cambio, debe permanecer siempre abierto a la confianza, al deseo de hacer el bien, de construir el bien. Y esta es la fuerza de la oración, sobre todo en Tierra Santa, donde reconocer al otro es casi imposible en este momento». El corazón del hombre puede cambiar La oración y el ayuno darán fuerza incluso a quienes viven en un lugar devastado por la muerte y la violencia, donde la palabra paz parece no encontrar más terreno fértil. «No encuentra terreno en las instituciones —continúa el cardenal— no lo encuentra en las grandes organizaciones, ya sean políticas y, por desgracia, también religiosas, pero encuentra terreno entre muchas personas, movimientos, grupos, asociaciones e individuos que no aceptan esta deriva. La oración también sirve para crear este vínculo con personas de todas las creencias que, a pesar de todo, todavía quieren creer que el corazón del hombre, incluso en Tierra Santa, puede cambiar». La oración no es una fórmula mágica Sin embargo, según Pizzaballa, no hay que confiar en la oración como si fuera «una fórmula mágica que resuelve los problemas». La oración sirve para cambiar los corazones, el acercarse a la oración de otra manera acabaría creando «solo frustración». La oración, según indica el patriarca, sirve para abrir los corazones en un contexto de odio y rechazo del otro, como el que se ha creado en este momento por la guerra y la falta de paz. «El corazón, en cambio, debe permanecer siempre abierto a la confianza, al deseo de hacer el bien, de construir el bien. Y esta es la fuerza de la oración, sobre todo en Tierra Santa, donde reconocer al otro es casi imposible en este momento». El corazón del hombre puede cambiar La oración y el ayuno darán fuerza incluso a quienes viven en un lugar devastado por la muerte y la violencia, donde la palabra paz parece no encontrar más terreno fértil. «No encuentra terreno en las instituciones —continúa el cardenal— no lo encuentra en las grandes organizaciones, ya sean políticas y, por desgracia, también religiosas, pero encuentra terreno entre muchas personas, movimientos, grupos, asociaciones e individuos que no aceptan esta deriva. La oración también sirve para crear este vínculo con personas de todas las creencias que, a pesar de todo, todavía quieren creer que el corazón del hombre, incluso en Tierra Santa, puede cambiar». 22 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

22
Ago

La voz de los Papas por la paz de los pueblos

Vaticano. León XIV ha proclamado el 22 de agosto, memoria litúrgica de la Santísima Virgen María Reina, día de ayuno y oración para invocar la paz en Tierra Santa, Ucrania y otras partes del mundo devastadas por conflictos. La iniciativa del Pontífice sigue la de sus predecesores. Mientras nuestra tierra continúa herida por las guerras en Tierra Santa, en Ucrania y en muchas otras regiones del mundo, invito a todos los fieles a dedicar el 22 de agosto a ayuno y oración, implorando al Señor que nos conceda paz y justicia y que seque las lágrimas de quienes sufren a causa de los conflictos armados en curso. Con estas palabras, al concluir la audiencia general de ayer, miércoles 20 de agosto, León XIV instó a los fieles a invocar el don de la reconciliación en un mundo cada vez más desgarrado por la violencia. En el día en que la Iglesia celebrará la memoria de la Santísima Virgen María, Reina del Cielo, el Pontífice animó a todos a acudir a ella, invocada también como Reina de la Paz, para que, por su intercesión, los pueblos encuentren el camino de la reconciliación. Seamos todos hombres y mujeres de reconciliación La iniciativa lanzada por el Papa Prevost sigue la línea de su predecesor Francisco, quien, a lo largo de sus doce años de pontificado, hizo reiterados llamados a la paz, especialmente en Oriente Medio y en la desgarrada Ucrania. Ya en septiembre de 2013, seis meses después de su elección al papado, el Papa Francisco proclamó una Jornada de Oración y Penitencia para invocar de Dios el gran don de la paz para Siria, Oriente Medio y el mundo entero. La Vigilia de Oración se celebra en la Plaza de San Pedro el 7 de septiembre, víspera de la festividad de la Natividad de María, Reina de la Paz, y en su homilía, Francisco exhorta a todos a convertirse en hombres y mujeres de reconciliación y paz. La guerra es una locura  En otras dos ocasiones, Bergoglio invitó a la gente a orar por Oriente Medio: el 27 de octubre de 2023, veinte días después del estallido del conflicto entre Israel y Palestina, se celebró en la Basílica Vaticana una hora de oración y adoración eucarística llamada Pacem in Terris , llamada así por la histórica encíclica de Juan XXIII publicada sesenta años antes. «Esta es una hora oscura, Madre», suplicó el Papa. «Y en esta hora oscura, nos sumergimos en tu mirada luminosa y nos encomendamos a tu corazón», para que enseñe a la humanidad a «repudiar la locura de la guerra, que siembra la muerte y borra el futuro». Un año después, el 6 de octubre de 2024, Francisco visitó la Basílica de Santa María la Mayor para ofrecer un llamado por la paz; además, para el día siguiente, exactamente un año después del inicio del conflicto, declaró una Jornada especial de Oración y Ayuno. La invocación a María Reina de la Paz  Específicamente por Ucrania, Bergoglio insta a la oración el 2 de marzo de 2022, Miércoles de Ceniza: una semana después de los ataques de Moscú a Kiev, el Pontífice invoca a la Virgen, Reina de la Paz, para que «preserva al mundo de la locura de la guerra». Esta invocación se reitera el 25 de marzo siguiente, cuando, en San Pedro, Francisco encomienda Ucrania y Rusia al Inmaculado Corazón de la Virgen para el fin del conflicto. Una paz estable se basa en la justicia  Las iniciativas que promueven la reconciliación en todo el mundo también han sido promovidas por los sucesores más recientes de Pedro: el 23 de julio de 2006, por ejemplo, ante el agravamiento de la situación en Oriente Medio, Benedicto XVI declaró una Jornada especial de Oración y Penitencia para implorar de Dios el precioso don de la paz. Finalmente, la memoria colectiva de la Jornada de Ayuno y Oración proclamada por san Juan Pablo II el 14 de diciembre de 2001, apenas tres meses después del atentado del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas de Nueva York, sigue vigente. Esta iniciativa tenía como objetivo rogar fervientemente a Dios que conceda al mundo una paz estable, fundada en la justicia.  22 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

22
Ago

Iglesia latina de Ucrania: Acogemos con esperanza todo esfuerzo de paz

Vaticano. Monseñor Vitalij Skomarovskyj, presidente del episcopado de rito latino del país, expresa su gratitud al Papa León por la Jornada de Oración y Ayuno del 22 de agosto, dedicada a las zonas afectadas por el conflicto: estos años de lucha nos han enseñado a apreciar el gran valor de la estabilidad. Una esperanza que no flaquea ni siquiera ante los bombardeos más insistentes y feroces. La población ucraniana vive con el corazón lleno de diversas emociones, el dolor de los implacables ataques de las fuerzas rusas y la esperanza de que las recientes negociaciones internacionales puedan allanar el camino hacia la paz tras más de tres años y medio de guerra, luto y atrocidades. En este contexto, León XIV decidió dedicar mañana, 22 de agosto, festividad litúrgica de la Santísima Virgen María Reina, a la oración y el ayuno para invocar la paz y la justicia para las naciones en guerra, especialmente para Ucrania y Tierra Santa. Esta decisión fue recibida con gratitud, en una entrevista con medios del Vaticano, por el obispo Vitaly Skomarovsky , presidente del Episcopado Ucraniano de Rito Latino. ¿Qué significado tiene este llamamiento del Santo Padre para la Iglesia en Ucrania? Que el Santo Padre se acuerde de nosotros es muy importante, porque la iniciativa del Sumo Pontífice es un llamamiento a toda la Iglesia en todo el mundo. Y diría que no solo a la Iglesia, sino a todas las personas de buena voluntad. Esta iniciativa tiene un poder extraordinario, y por eso nos alegra mucho que el Santo Padre se acuerde de nosotros. Es una respuesta a las palabras del Evangelio: que la oración y el ayuno son una fuerza que tiene un gran impacto en lo que sucede, en la historia. Tenemos muchos ejemplos de ello, y nos alegra mucho que esta intención de oración también se refiera al fin de la guerra en Ucrania. Y como el Santo Padre también dijo que esta paz requiere un gran compromiso y oración, nos complace unirnos a otros en esta oración y compromiso. Por cierto, ya hemos celebrado un día similar recientemente. Por iniciativa de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), el 14 de agosto se proclamó una Jornada de Oración y Ayuno por la Paz en el Mundo, y en particular en Ucrania. La Iglesia Greco-Católica Ucraniana y la Iglesia Católica Romana en Ucrania se unieron a este llamamiento. Naturalmente, nuestros fieles respondieron a esta iniciativa con oración y ayuno. Excelencia, ¿qué opina de las iniciativas diplomáticas emprendidas por diversos líderes mundiales para lograr una paz duradera en Ucrania? ¿Y cuál es el estado de ánimo de los fieles y el clero que intentan ayudarles a mantener una actitud de esperanza? Como creyentes, descubrimos cada día que nuestra esperanza está depositada, ante todo, en Dios. Esta esperanza nunca decepciona. Naturalmente, al cumplir sus propósitos, Dios también se vale de las personas. Y todos los que hacen algo por esta paz cumplen la voluntad de Dios, que es que haya paz entre la humanidad. Pero a lo largo de la guerra, hemos visto que cuando depositamos nuestra esperanza en las personas, podemos experimentar una gran decepción. Por el contrario, la esperanza en Dios nunca decepciona. ¿Y cómo manejará Dios la situación? Esta es su santa voluntad. Naturalmente, estas iniciativas son muy positivas y agradecemos todos los esfuerzos de la gente. Pero, en general, dado que la gente común carece de mucha información o conocimiento sobre los procesos internos que están ocurriendo, nuestros esfuerzos se dirigen a orar y apoyar con nuestras oraciones a aquellos de quienes depende la llegada de la paz a nuestro país. El domingo 24 de agosto, Ucrania celebrará el 34.º aniversario de la restauración de su independencia. Esto coincide con la lucha por preservarla. Muchas personas han perdido la vida por ello. ¿Cómo cambia la percepción del valor de la libertad y la independencia en este contexto? Cuando Ucrania obtuvo su independencia en 1991, recuerdo el estado de ánimo que reinaba: una gran felicidad porque había sucedido casi sin derramamiento de sangre, porque esta independencia no se había logrado por la fuerza. Hago referencia a ese momento porque, históricamente, la lucha por lograrla fue, por supuesto, larga. Pero como ha demostrado el tiempo, la independencia es algo muy preciado, y ahora vemos lo alto que es su precio. Por lo tanto, creo que se están produciendo grandes cambios, ya que la gente aprecia más a su pueblo, a sus seres queridos, a sus defensores, a su patria y a su independencia. La conciencia de este valor probablemente se ha vuelto mucho mayor que en el pasado. Por supuesto, la lucha continúa, y queremos hacer todo lo posible para preservar esta independencia. Creo que la guerra también nos enseñó lo importante que es apreciar la paz. Siempre hemos rezado por la paz, pero no creo que hayamos comprendido plenamente el gran regalo que es vivir en paz, vivir sin guerra. Mañana oficiará el funeral de un soldado ucraniano de 45 años que deja esposa y tres hijos. Ha oficiado muchos funerales de soldados caídos. ¿Cómo encuentra la fuerza y ​​las palabras adecuadas para ofrecer apoyo moral y espiritual a quienes han perdido a sus seres queridos? Claro que no es fácil. Los funerales militares son un momento muy difícil de oración. Claro que se trata de personas que aún estaban llenas de vida, que tenían a sus familias: padres, hijos, esposas… Pero creo que quienes pierden a sus seres queridos, quienes se encuentran en una situación tan difícil, en ese preciso momento necesitan desesperadamente palabras de fe, palabras de consuelo. A través de esas palabras, Dios actúa en sus corazones. Algunos podrían pensar: ¿puede una palabra ayudar en este caso? Pero quienes han experimentado tales pérdidas saben que estas palabras ayudan, porque son palabra de Dios y no solo palabras humanas. Y si es palabra de Dios, siempre consuela, es lo único que fortalece, siempre da esperanza de que esta separación no es eterna, de que nos reencontraremos con nuestros seres

20
Ago

La Santa Sede asegura su cercanía a los pueblos originarios

Vaticano. En la Sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para conmemorar el Día internacional de los Pueblos Indígenas y la Octava Semana Interamericana de los Pueblos Indígenas, el 13 de agosto de 2025 en Washington D.C., el Observador Permanente de la Santa Sede, Mons. Juan Antonio Cruz Serrano reafirmó el compromiso de la Iglesia con estas comunidades.     “El tema elegido ‘De la voz de las mujeres indígenas: visibilidad, liderazgo, derechos y autonomía económica’ orienta el debate sobre el rol de la mujer en la sociedad y su esencial contribución en ésta”, expresa monseñor Cruz Serrano, quien también confirma en su declaración que “la Santa Sede asegura su cercanía a los pueblos originarios y, en modo particular, a las mujeres indígenas con el fin de promover y velar por sus derechos fundamentales”. “De hecho -recordó Serrano-, en la Amazonia hay comunidades que se han sostenido. […] gracias a la presencia de mujeres fuertes y generosas. Las comunidades se hubieran derrumbado si no hubieran estado allí las mujeres, sosteniéndolas, conteniéndolas y cuidándolas. Esto muestra cuál es su poder característico”, citando la Exhortación Apostólica Querida Amazonía. Señaló también Cruz Serrano que “La Santa Sede aboga para que las mujeres indígenas no deban ser vistas como beneficiarias pasivas de políticas externas, sino como protagonistas activas en la construcción de ese futuro común, dentro de la promoción de las culturas originarias, con recorridos espirituales apropiados y con la atención a las costumbres y a las lenguas de los pueblos”. “En segundo lugar – el Observador Permanente de la Santa Sede ante OEA refirió que-, la Iglesia católica, a través de sus instituciones y obras, sigue velando por los pueblos originarios en muchos lugares del hemisferio, invirtiendo en su formación y salud, sensibilizando la sociedad, para que los miembros de dichas comunidades puedan ser los protagonistas y conductores de su propia historia”. Destacando la labor conjunta con instituciones eclesiales, como: conferencias episcopales, diócesis, prelaturas territoriales, vicariatos, parroquias, misiones y la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), entre otras. Finalmente, la delegación vaticana renovó su “apoyo a las iniciativas que busquen amplificar su voz, proteger sus derechos y asegurar su participación plena en la vida de la sociedad”. 20 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

20
Ago

Llamamiento de Caritas Internationalis en defensa de los agentes humanitarios

Vaticano. Honrar a los caídos, defender a los vivos. En la víspera del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se celebró el 19 de agosto, Caritas Internationalis lanzó un llamamiento para recordar a quienes trabajan cada día para llevar ayuda al mundo, oponiéndose a la violencia y poniendo en riesgo su propia seguridad. Solo en 2024, más de 380 trabajadores humanitarios fueron asesinados en 20 países diferentes mientras realizaban sus misiones. Esta tendencia no parece disminuir y 2025 se presenta aún peor, con al menos 128 personas asesinadas en los primeros cinco meses del año en 17 zonas de crisis. Con motivo del Día Mundial dedicado a los agentes humanitarios, Caritas Internationalis hace un llamamiento para conmemorar a quienes han perdido la vida prestando ayuda vital en tiempos de crisis e insta a los gobiernos a combatir la impunidad de los ataques contra civiles y agentes humanitarios. El compromiso de las religiones con la paz Caritas Internationalis, como brazo humanitario de la Iglesia católica en todo el mundo, se compromete a amplificar las voces de los líderes religiosos y las personas de fe. Todos ellos se sienten horrorizados ante las atrocidades perpetradas en Gaza, Sudán, Sudán del Sur, Ucrania, Myanmar y otras zonas de conflicto, y exhorta a quienes tienen el poder de poner fin a la violencia a que lo hagan y reconozcan la dignidad y el valor intrínsecos de toda vida humana. Presente en más de 162 países y territorios, la confederación Caritas tiene una amplia experiencia de los riesgos a los que se enfrentan los equipos de primera línea, en zonas de conflicto. En países tan diversos como Sudán del Sur, Colombia y la República Democrática del Congo, la Iglesia local está siempre presente, ofreciendo ayuda y protección cuando todas las demás agencias ya se han retirado. Una llamada a la acción “En todo el mundo, las personas siguen en las noticias y las redes sociales los horrores a los que se ven sometidos los civiles y los agentes humanitarios, en Gaza, Sudán, Ucrania y otros lugares”, ha declarado Alistair Dutton, secretario general de Caritas Internationalis, recordando que  “para el personal de Caritas que trabaja en primera línea de los conflictos, es la realidad cotidiana de su trabajo”. Por esto, la organización humanitaria pide que en el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, “todos nos detengamos un momento para preguntarnos qué podemos hacer ellos y qué pueden hacer nuestros gobiernos para ayudar a quienes ofrecen asistencia a otras personas, en zonas de guerra”. “Hay que poner fin a la violencia contra la población civil”. “A menos que haya un compromiso real y exijamos que nos rindan cuentas – reitera Dutton – las atrocidades continuarán”. El respeto del derecho internacional humanitario La necesidad de una mayor protección, apoyo y rendición de cuentas ha alcanzado ahora una fase crítica. Por eso, en este Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, hacemos una exhortación urgente para que se proteja mejor a los cooperantes y a los civiles y se renueve el compromiso político con el derecho internacional humanitario. En este sentido, Caritas Internationalis recuerda las palabras pronunciadas por el Papa León XIV con ocasión del reciente encuentro con las agencias de ayuda a las Iglesias orientales (R.O.A.C.O.): “Es desolador ver que la fuerza del derecho internacional y del derecho humanitario ya no parece obligar, sustituida por el supuesto derecho a obligar a los demás con la fuerza”. Un año dramático Este 2025 – se lee en el llamamiento de Caritas Internationalis – también ha sido uno de los más sangrientos para los trabajadores humanitarios: “En esta ocasión, también reflexionamos sobre las vidas perdidas de compañeros en los últimos años, incluyendo a Viola Al Amash e Issam Abedrabbo, de Caritas Jerusalén, y otros compañeros de Caritas que han fallecido en Mariupol, Ucrania, y Níger”. “Pero, sobre todo, exigimos, con claridad y sin vacilaciones, la protección de quienes dedican su vida al servicio de los demás. Su recuerdo nos obliga no solo a honrarlos, sino también a actuar”. El Día Mundial El día conmemorativo fue instituido por la ONU para recordar el atentado del 19 de agosto de 2003 en Bagdad, Irak, en el que perdieron la vida 22 personas, entre ellas el enviado especial de la ONU Sergio Vieira De Mello. Desde entonces, esta fecha se ha convertido en símbolo del compromiso y el sacrificio por el bien común, llamando la atención sobre la necesidad de proteger el trabajo de los agentes humanitarios, que a menudo se desarrolla en contextos de alto riesgo. 20 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

20
Ago

Obispos panamazónicos reafirman compromiso con la atención a los pueblos indígenas

En el marco del encuentro de obispos de la Amazonía que se celebra en Bogotá, se llevó a cabo una rueda de prensa en la que distintos representantes eclesiales reflexionaron sobre los desafíos y esperanzas que atraviesa la región. Se abordaron temas desde la educación intercultural bilingüe y la defensa de los pueblos indígenas hasta el papel de la Iglesia en la protección del territorio amazónico, la preparación hacia la COP30 y la colaboración con las Antillas. Las intervenciones de los panelistas coincidieron en la necesidad de caminar juntos como Iglesia sinodal, fortalecer redes de cooperación y mantener viva la esperanza de los pueblos amazónicos que hoy padecen amenazas ambientales, sociales y culturales, pero que siguen siendo portadores de vida y de fe para el mundo. Educación y defensa de la vida El primero en intervenir fue monseñor David Martínez de Aguirre, vicario apostólico de Puerto Maldonado en Perú y vicepresidente de la Ceama, quien presentó con orgullo la Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA) como una de las iniciativas nacidas tras el Sínodo de la Amazonía de 2019. Observó que este proyecto busca responder a la gran brecha educativa que existe entre los pueblos originarios y las sociedades nacionales, ofreciendo herramientas que les permitan participar en los espacios de diálogo global. REIBA está presente en diez jurisdicciones amazónicas y cuenta con voluntarios locales e internacionales que promueven proyectos de formación y fortalecen los valores de las comunidades en la educación. Por otra parte, lamentó creciente amenaza de líderes indígenas y sociales que defienden sus territorios frente a las presiones extractivistas. Trajo a la memoria el reciente asesinato de Hipólito Quispehuamán Conde, en Puerto Maldonado, como símbolo del riesgo que afrontan quienes protegen ríos, bosques y la biodiversidad amazónica. “Toda la Iglesia llora con ellos y escucha el grito de la tierra”, expresó, ratificando la solidaridad eclesial con quienes arriesgan sus vidas en defensa de la casa común. Repam: 11 años de incidencia en red En representación de Ecuador, monseñor Rafael Cob, vicario apostólico de Puyo y presidente de la Repam, celebró los once años de trabajo de la Red Eclesial Panamazónica, nacida oficialmente en Brasil en 2014, pero con la colaboración en varios países de la región. Informó que la Repam ha logrado aunar esfuerzos en defensa de la vida y la biodiversidad amazónica, así como incidir en foros internacionales como la OEA y la ONU. La red, agregó, ha permitido que la voz de la Amazonía se escuche más allá del territorio, convirtiéndose en un referente global en la defensa del equilibrio planetario. Asimismo, hizo ver la importancia de defender los derechos humanos de los pueblos amazónicos, permanentemente vulnerados por la deforestación, la minería y el cambio climático. Recordó el trabajo de las escuelas de derechos humanos promovidas por la red, y resaltó que el Sínodo Amazónico marcó un antes y un después para la Iglesia y la región. “Cuando soñamos juntos, los sueños se hacen realidad”, concluyó, animando a continuar la construcción de un futuro de esperanza. Ceama: misión y profecía Luego intervino la hermana Laura Vicuña Pereira, vicepresidenta de la Ceama, indicando que la Conferencia Eclesial de la Amazonía nació como respuesta al Sínodo de 2019, convirtiéndose en un organismo pionero al articular la misión pastoral en el territorio amazónico. Subrayó que la Ceama es un instrumento para vivir la sinodalidad, inculturar la fe e incluir la voz profética de comunidades, mujeres y laicos en su liderazgo. Subrayó que la misión de la Ceama se centra en caminar juntos, aprender de la diversidad cultural y denunciar las estructuras que impiden la vida plena de las comunidades. Mencionó que la Iglesia amazónica tiene como referencia las primeras comunidades cristianas, el Concilio Vaticano II y el propio Sínodo de la Amazonía, tres pilares que sostienen su acción. “Lo que nos une es nuestra misión de vivir y servir en este territorio”, afirmó, llamando a seguir construyendo un rostro de Iglesia inculturada y comprometida con la ecología integral. Camino hacia la COP30 Luego tomó la palabra monseñor Júlio Endi Akamine, arzobispo de Belém do Pará, quien habló sobre la preparación de la COP30, que se celebrará en noviembre en esa ciudad brasileña, puerta de entrada a la Amazonía. El evento reunirá a representantes de 93 países en dos semanas de trabajo —la primera técnica y la segunda con jefes de Estado—. Destacó que la Iglesia brasileña impulsa iniciativas como la Campaña de la Fraternidad centrada en la ecología integral para sensibilizar a las comunidades. El arzobispo señaló que la Arquidiócesis de Belém se prepara para recibir delegaciones internacionales y promover la participación de la sociedad en la COP30. Con apoyo de Radio Nazaré y centros temáticos, se busca acercar el evento a las comunidades y generar conciencia. “La selva amazónica es hogar de pueblos que la han cuidado por siglos”, afirmó, pidiendo compromisos más ambiciosos frente al cambio climático. Un puente entre la Amazonía y las Antillas Concluyó la rueda de prensa monseñor Francis Alleyne, obispo de Georgetown (Guyana), explicó que la Conferencia Episcopal de las Antillas (AEC), que la conforman 21 jurisdicciones en el Caribe y zonas continentales como Guyana, Surinam y Belice, mantiene una estrecha relación con los procesos eclesiales de la Amazonía. Mencionó que la AEC fue invitada a participar en el Sínodo Amazónico, en el Sínodo de la Sinodalidad y en la creación de la Ceama, mostrando con ello un signo de colaboración entre regiones que comparten desafíos pastorales y ambientales muy similares. El prelado señaló que este encuentro de obispos amazónicos ha sido una experiencia de aprendizaje y de comunión. Manifestó sentirse fortalecido al escuchar el compromiso de sus hermanos obispos con la defensa de la Amazonía y aseguró que llevará estas experiencias a su diócesis en Guyana. “Nos necesitamos unos a otros, y cuando nos escuchamos logramos una participación en armonía”, afirmó, convencido de que caminar juntos fortalece la misión de la Iglesia universal. 20 de agosto de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

20
Ago

León XIV convoca el 22 de agosto para un día de oración y ayuno por la paz

Vaticano. Al final de la audiencia general de este miércoles en el Aula Pablo VI, el Papa invitó específicamente a rezar a la Virgen María el próximo viernes, día en que se la venera como Reina: que el Señor «enjugue las lágrimas de quienes sufren a causa de los conflictos armados en curso». El Papa León XIV solicita una vez más con insistencia oraciones por la paz a los fieles congregados este miércoles 20 de agosto, en el Aula Pablo VI para la Audiencia General, y los invita a invocar la intercesión de María. Para ello, pide a todos los creyentes que celebren el 22 de agosto, memoria litúrgica de la Santísima Virgen María, Reina: “Una jornada de ayuno y oración, implorando al Señor que nos conceda la paz y la justicia, y que enjugue las lágrimas de quienes sufren a causa de los conflictos armados en curso”. María, añadió el Papa: “Ella es la Madre de los creyentes aquí en la tierra, y también es invocada como Reina de la Paz, mientras nuestra tierra sigue herida por las guerras en Tierra Santa, en Ucrania y en muchas otras regiones del mundo”. El perdón, requisito fundamental para la paz Dirigiéndose a los fieles de lengua portuguesa, el Papa León XIV recordó el requisito fundamental para la coexistencia pacífica entre los pueblos y las personas: «¡Sin perdón nunca habrá paz!». Y al saludar a los peregrinos polacos presentes en Roma y a los del Santuario de Nuestra Señora de Jasna Góra en Polonia, donde se conserva el icono de Nuestra Señora de Czestochowa, les pidió que «incluyan en sus intenciones la oración por el don de la paz —desarmada y desarmada — para todo el mundo, especialmente para Ucrania y Oriente Medio». Oración incesante Ayer por la mañana, martes 19 de agosto, el Papa fue a Guadagnolo, una aldea de Capranica Prenestina, en la diócesis de Palestrina, en Italia, a la ermita de la Mentorella, un lugar particularmente querido por San Juan Pablo II. Allí, informó el rector, se dirigió a la iglesia, a los pies de la Virgen, y encendió una vela con una oración especial por la paz en el mundo. Anoche, al salir de su residencia de verano en Castel Gandolfo alrededor de las 21:00 para regresar al Vaticano después de unos días de descanso, dijo a los periodistas que lo esperaban a las puertas de Villa Barberini que es necesario rezar mucho por la paz para alimentar la esperanza, que aún existe. 20 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

20
Ago

El Papa en la catequesis: El perdón es un don gratuito que impide otro mal

Vaticano. En la catequesis de la Audiencia General del 20 de agosto, León XIV profundiza sobre “el arte del perdón” a través del momento en el que Jesús, durante la Última Cena, ofrece un trozo de pan a aquel que está a punto de traicionarlo. Con un gesto sencillo, Cristo enseña que “amar significa dejar libre al otro, incluso para traicionar”, no es negar el mal, sino impedirle que genere otro mal: “Aunque el otro no lo acoja, aunque parezca vano, el perdón libera a quien lo dona”. «Amar hasta el final: esta es la clave para comprender el corazón de Cristo. Un amor que no se detiene ante el rechazo, la decepción, ni siquiera la ingratitud». Este amor, que genera el perdón, Jesús nos lo muestra durante la última cena, cuando le da de comer a Judas que está a punto de traicionarlo. “No es solo un gesto de compartir, es mucho más: es el último intento del amor por no rendirse”, explica el Pontífice, ante los fieles reunidos en el Aula Pablo VI. Precisamente al perdón, el Papa dedica su tercera catequesis sobre “La Pascua de Jesús”, en el marco del ciclo jubilar “Jesucristo nuestra esperanza”. El verdadero perdón no espera el arrepentimiento El Santo Padre precisa que con este gesto “sencillo y humilde”, “Jesús lleva adelante y a fondo su amor. No porque ignore lo que está sucediendo, sino precisamente porque lo ve con claridad”. Ha comprendido que la libertad del otro, incluso cuando se extravía en el mal, todavía puede alcanzarse con la luz de un gesto manso. Porque sabe que el verdadero perdón no espera el arrepentimiento, sino que se ofrece primero, como un don gratuito, incluso antes de ser acogido. Jesús no permite que el mal tenga la última palabra Cuando llega la hora, Jesús “no la sufre: la elige”, afirma el Papa. “Es Él quien reconoce el momento en que su amor tendrá que pasar por la herida más dolorosa, la de la traición. Y en lugar de retirarse, acusar, defenderse… sigue amando: lava los pies, moja el pan y lo ofrece”. “Este pasaje nos impacta – añade el Papa – es como si el mal, hasta ese momento oculto, se manifestara después de que el amor mostrara su rostro más desarmado”. Y precisamente por eso, “ese bocado es nuestra salvación: porque nos dice que Dios lo hace todo, absolutamente todo, para llegar a nosotros, incluso en el momento en que lo rechazamos.” Es aquí donde el perdón se revela en toda su potencia y manifiesta el rostro concreto de la esperanza. No es olvido, no es debilidad. Es la capacidad de dejar libre al otro, amándolo hasta el final. El amor de Jesús no niega la verdad del dolor, pero no permite que el mal tenga la última palabra. Este es el misterio que Jesús realiza por nosotros, en el que también nosotros, a veces, estamos llamados a participar. Seguir amando siempre Hoy en día “tantas relaciones se rompen, cuántas historias se complican, cuántas palabras no dichas quedan en el aire”. Pero los evangelistas nos indican un camino nuevo a seguir: El Evangelio nos muestra que siempre hay una manera de seguir amando, incluso cuando todo parece irremediablemente comprometido. Perdonar no significa negar el mal sino impedirle que genere otro mal. No es decir que no haya pasado nada, sino hacer todo lo posible para que no sea el rencor el que decida el futuro. Cuando Judas sale de la habitación, «era de noche» (v. 30). Pero inmediatamente después, Jesús dice: «Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado» (v. 31). La noche sigue ahí, pero una luz ya ha comenzado a brillar. Y brilla porque Cristo permanece fiel hasta el final, y así su amor es más fuerte que el odio. Siempre hay otro camino Y si Judas lleva a cabo su plan de traición, “Cristo permanece fiel hasta el final, y así su amor es más fuerte que el odio”. Nosotros también vivimos noches dolorosas y agotadoras. Noches del alma, noches de decepción, noches en las que alguien nos ha herido o traicionado. En esos momentos, la tentación es cerrarnos, protegernos, devolver el golpe. Pero el Señor nos muestra la esperanza de que siempre hay otro camino. Nos enseña que se puede ofrecer un bocado incluso a quien nos da la espalda. Que se puede responder con el silencio de la confianza. Y que se puede seguir adelante con dignidad, sin renunciar al amor. El perdón libera a quien lo dona De aquí la invitación del Obispo de Roma a pedir “la gracia de saber perdonar, incluso cuando no nos sentimos comprendidos, incluso cuando nos sentimos abandonados. Porque es precisamente en esos momentos cuando el amor puede alcanzar su cima”. Como nos enseña Jesús, amar significa dejar al otro libre —incluso para traicionar— sin dejar nunca de creer que incluso esa libertad, herida y perdida, puede ser arrancada del engaño de las tinieblas y devuelta a la luz del bien. Cuando la luz del perdón logra filtrarse entre las grietas más profundas del corazón, comprendemos que nunca es inútil. Aunque el otro no lo acoja, aunque parezca vano, el perdón libera a quien lo ofrece: disuelve el resentimiento, devuelve la paz, nos devuelve a nosotros mismos. “Jesús – añade León XIV – con el sencillo gesto de ofrecer el pan, muestra que toda traición puede convertirse en una oportunidad de salvación, si se elige como espacio para un amor más grande”. Él “no cede ante el mal, sino que lo vence con el bien, impidiendo que apague lo que hay de más verdadero en nosotros: la capacidad de amar”, concluye el Santo Padre. 20 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

18
Ago

El rostro de la Iglesia católica en la Amazonía y su camino sinodal

En el marco del Encuentro de Obispos de la Panamazonía, convocado por la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) del 17 al 20 de agosto de 2025, se presenta un panorama actualizado de la realidad eclesial en esta región vital para la vida de los pueblos y la misión de la Iglesia. La Amazonía, que ocupa el 47,5% del territorio sudamericano (8,47 millones de km²) y se extiende por ocho países y la Guyana Francesa, es una región de vital importancia para el planeta. Concentra el 20% del agua dulce mundial, un tercio del material genético y vastos bosques primarios. Allí habitan más de 33 millones de personas, entre ellas entre 3 y 4 millones de indígenas pertenecientes a unos 390 pueblos, que hablan más de 240 lenguas, además de campesinos, afrodescendientes, ribereños y poblaciones urbanas diversas. La región regula las lluvias en Sudamérica y los flujos de aire a nivel global, pero también es una de las más vulnerables al cambio climático. Su riqueza natural y cultural está amenazada por la deforestación, la minería, la explotación de hidrocarburos y prácticas económicas insostenibles que generan graves consecuencias ambientales y sociales. La presencia de la Iglesia en la Panamazonía En este vasto territorio existen 105 jurisdicciones eclesiásticas distribuidas en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Guyana Francesa, Perú, Surinam y Venezuela, con un total de 2.581 parroquias, zonas pastorales o áreas misioneras. Según el Annuario Pontificio 2023, la misión está sostenida por 25.710 laicos agentes pastorales, 5.041 religiosas, 4.206 presbíteros, 2.329 religiosos, 297 diáconos permanentes y 168 obispos. En investigación realizada para el libro “Avancen para aguas más profundas: caminos sinodales de la Iglesia en la Amazonía”, a ser publicado este mes por Editorial CELAM,  de los 168 obispos, 73 son diocesanos y 95 religiosos; 100 nacieron en sus países de misión y 68 provienen de otros países. La presencia de 665 congregaciones femeninas y 297 masculinas marca la riqueza y diversidad de la vida consagrada en la región. Las jurisdicciones más antiguas de la región son Santa Cruz de la Sierra (1605) en Bolivia y São Luiz do Maranhão (1614) en Brasil, mientras que las más recientes son Araguaína (2023) y Xingu-Tucumã (2019) en Brasil. Un camino sinodal La Iglesia amazónica, desde sus orígenes en tiempos coloniales hasta el Concilio Vaticano II, ha recorrido un proceso de transformación hacia una pastoral más integral y sinodal. Entre 1971 y 2013 se multiplicaron los encuentros y documentos que sembraron las bases de una articulación panamazónica, como los de Iquitos, Santarém, Pucallpa, Manaus, Fusagasugá y Aparecida. Con el pontificado del Papa Francisco, estas semillas florecieron con la creación de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en 2013. De allí brotó el Sínodo Amazónico (2017-2019), un proceso de escucha, diálogo y discernimiento que culminó en un Documento Final y en la exhortación apostólica Querida Amazonía, donde el Papa expresó los sueños sociales, culturales, ecológicos y eclesiales para la región. El fruto más visible de este proceso fue la creación en 2020 de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), la primera de carácter “eclesial” y no solo episcopal en la historia reciente de la Iglesia. Encuentro en Bogotá En este camino, la CEAMA convoca del 17 al 20 de agosto de 2025 en Bogotá el primer gran encuentro episcopal amazónico tras el Sínodo de 2019. Será un espacio de oración, discernimiento y fraternidad, con el propósito de renovar el compromiso con la vida, los pueblos y la Casa Común, e impulsar la puesta en práctica de los sueños de Querida Amazonía en un espíritu de sinodalidad, misión compartida y esperanza. 18 de agosto de 2025Fuente: Vatican News CEV Medios