Categoría: Eclesial Internacional

27
Ago

Jornada Mundial de la Paz 2026: “desarmada y desarmante”

Vaticano. El mensaje del Papa, informa un comunicado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, invita a «rechazar la lógica de la violencia y de la guerra», promoviendo una reconciliación «desarmante y desarmada», fundada en «el amor y la justicia». Un ideal que ha acompañado las palabras y los gestos de León XIV desde los primeros momentos de su pontificado. La paz esté con todos ustedes: hacia una paz “desarmada y desarmante» Desde los primeros momentos de su pontificado, cuando en la tarde del 8 de mayo se asomó por primera vez a la Logia central de la Basílica de San Pedro, hasta el tema de la Jornada Mundial de la Paz 2026 -anunciada hoy, 26 de agosto, por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral-, la paz ha seguido siendo el hilo conductor de las palabras y los gestos del Papa León XIV. «Abrazar la paz auténtica» En el comunicado que acompaña al tema, se lee que el Pontífice «invita a la humanidad a rechazar la lógica de la violencia y de la guerra, para abrazar una paz auténtica, fundada en el amor y en la justicia». Una paz que no es simplemente la ausencia de conflicto, sino una opción de desarme, «es decir, no fundada en el miedo». El silencio de las armas se convierte entonces en «desarme», porque es «capaz de disolver los conflictos, abrir los corazones y generar confianza, empatía y esperanza». Pero no basta con invocarlo, advierte además el texto: «debe encarnarse en un estilo de vida que rechace toda forma de violencia, visible o estructural». «La paz esté con ustedes»: desde el saludo de Cristo resucitado hasta el del Sucesor de Pedro, la invitación es universal, dirigida a «creyentes, no creyentes, responsables políticos y ciudadanos», con el ardiente deseo de «construir el Reino de Dios y edificar juntos un futuro humano y pacífico». Reconocer, asumir, superar las diferencias En palabras de León XIV, el tema de la paz nunca se separa del contexto actual, con sus heridas aún abiertas. «Nuestro mundo lleva las profundas cicatrices del conflicto, la desigualdad, la degradación medioambiental y un creciente sentimiento de desconexión espiritual», recordó recientemente, dirigiéndose a los participantes en la Semana Ecuménica de Estocolmo con motivo del centenario de la Reunión Ecuménica de 1925. La reconciliación, señaló en su discurso a los movimientos y asociaciones que dieron origen a la Arena de la Paz de Verona, nace «de la realidad», de los territorios y las comunidades, y crece en las instituciones locales. No negando las «diferencias» y los «conflictos», sino reconociéndolos, asumiéndolos y atravesándolos. «Si quieres la paz, prepara instituciones de paz» Sin embargo, allí donde parece prevalecer el dolor, surge la mayor responsabilidad: construir un mañana de reconciliación. Una paradoja, en el mundo actual, que exige sacudidas capaces de romper la inercia del statu quo. Si los latinos decían Si vis pacem, para bellum (Si quieres la paz, prepara la guerra), León XIV plantea con contundencia: «Si quieres la paz, prepara instituciones de paz». No sólo desde las alturas, sino «desde abajo, en diálogo con todos». La condición universal para construirla sigue siendo una: «¡Sin perdón, nunca habrá paz!», había dicho a los fieles de larga ascendencia portuguesa durante la audiencia general del pasado 20 de agosto. «Queremos la paz en el mundo» Con un gesto tan fuerte, la paz se convierte así en la «luz del mundo»: «todos» la buscan, pero especialmente los jóvenes, llamados a habitar el futuro. «¡Cuánta necesidad tiene el mundo de misioneros del Evangelio que sean testigos de la justicia y de la paz!», les dijo en la Vigilia del Jubileo dedicada a ellos, celebrada en Tor Vergata. Y les indicó un camino sencillo, a menudo olvidado: «la amistad puede cambiar verdaderamente el mundo. La amistad es un camino hacia la paz». Y a ellos, finalmente, reunidos en la Plaza de San Pedro para la Misa de los acontecimientos del Año Santo, les confió un grito que atravesaría el cielo y permanecería en la memoria: «¡Queremos la paz en el mundo!». 27 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

27
Ago

El Programa Universitario Amazónico que nace del territorio para sembrar esperanza

Frente a la devastación ambiental, el despojo cultural y las desigualdades que atraviesan la Panamazonía, surge una experiencia inédita en el ámbito de la educación superior: el Programa Universitario Amazónico (PUAM). Concebido tras el Sínodo para la Amazonía (2019) y consolidado en diálogo con comunidades, líderes indígenas, universidades católicas y organizaciones sociales, el PUAM busca ser más que una institución académica: una respuesta profética y pedagógica al clamor de la selva y de sus pueblos. “La Amazonía no necesita ser salvada, sino escuchada” En su artículo “La Amazonía clama: territorialidades vivas y pedagogías para la resistencia, la reconstitución de sentido y la esperanza”, publicado en la revista Incidencias, Mauricio López Oropeza, director del PUAM y vicepresidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama), sistematiza la trayectoria, tensiones y horizontes de este proyecto que reimagina la universidad “no como un edificio en la ciudad, sino como un tejido vivo enraizado en los territorios”. El PUAM se inspira en la pedagogía de Paulo Freire, en la espiritualidad ignaciana y en la ecología integral propuesta por el Papa Francisco en Laudato Si’. No se trata de adaptar modelos universitarios urbanos a la selva, consiste en construir un paradigma educativo propio, intercultural y liberador, que reconozca a los pueblos amazónicos como sujetos de conocimiento y no como objetos de estudio. “La Amazonía no necesita ser salvada, sino escuchada”, afirma López. Esta escucha sinodal permitió identificar los obstáculos que enfrentan los jóvenes indígenas: exclusión estructural, pérdida de identidad y un sistema educativo que suele obligarlos a abandonar sus territorios. Aulas que respiran selva El corazón pedagógico del PUAM son los Centros Comunitarios de Aprendizaje (CCA), espacios donde el aula se convierte en comunidad y el conocimiento en práctica transformadora. En ellos, las preguntas no se imponen desde fuera, sino que emergen del diálogo con la realidad. Cada CCA propone metodologías participativas, evaluaciones integrales y un acompañamiento cercano a cargo de facilitadores territoriales. “La universidad amazónica debe dejarse afectar por el territorio”, señala López, remarcando que la neutralidad académica resulta insuficiente ante la crisis socioambiental. Formar guardianes del territorio Uno de los principales logros del PUAM es la creación de la carrera tecnológica superior en Gestión Integral del Territorio Amazónico (GINTA). Su premisa es: “No se puede transformar lo que no se conoce, ni defender lo que no se ama”. El programa busca formar jóvenes capaces de articular saberes técnicos, ancestrales y espirituales para fortalecer la gobernanza comunitaria y resistir a los modelos extractivos. Más que especialistas, el PUAM quiere graduar guardianes del territorio, líderes comunitarios comprometidos con el cuidado de la vida. El camino del PUAM no ha estado exento de dificultades. López reconoce las tensiones con universidades tradicionales, presionadas por marcos de acreditación que muchas veces no dialogan con las realidades amazónicas. También existe el desafío de asegurar la sostenibilidad financiera sin caer en lógicas de mercado que diluyan la identidad del proyecto. Aprendizajes, impactos y reconocimiento internacional Dentro los aprendizajes, esta el reconocer el valor de las redes fraternas (Repam, Ceama, universidades católicas de varios países), el liderazgo compartido y la convicción de que la universidad debe ser un proceso vivo, en constante revisión y discernimiento. En pocos años, el PUAM ha impulsado la carrera GINTA, ha tejido una red de universidades católicas en varios países amazónicos y ha sido reconocido como una experiencia pionera en el diálogo Sur-Sur sobre alternativas educativas. La investigadora mexicana Casandra Guajardo lo define como “una herramienta de empoderamiento para la juventud indígena, que les permite convertirse en sujetos activos en el fortalecimiento de sus comunidades, desde sus propias identidades y modos de vida”. Universidad profética El PUAM se presenta como una semilla en crecimiento. Su horizonte es consolidar los CCA, ampliar la certificación de programas contextualizados y seguir sembrando esperanza en territorios que suelen ser vistos solo como periferias. “La universidad que soñamos es aquella que se deja moldear por la realidad, que camina junto a los pueblos, que resiste con ellos y que se arriesga a ensuciarse los pies en el barro de la historia”, escribe López. En tiempos en que la Amazonía “arde y resiste”, el PUAM aparece como un signo profético: una universidad sembrada en la selva, fecundada por la memoria colectiva y orientada hacia el cuidado de la Casa Común.

27
Ago

Ruffini: Historias que hablen de esperanza incluso donde parece que no la hay

Vaticano. En el Meeting de Rímini, los escritores Colum McCann, Javier Cercas y el Prefecto del Dicasterio para la Comunicación discuten sobre los límites de una comunicación que pueda construir comunión. No sé dónde nace una historia. Pero sé que, para que nazca, hay que estar abierto. Abierto a la contradicción. Vivimos en un mundo plagado de certezas. Todos tienen certezas férreas, todos están siempre seguros de saber, de saberlo todo. Olvidamos, en cambio, que una historia es la distancia entre dos personas. Siempre. Y lo esencial de una historia es encontrar una especie de verdad según la cual yo reconozco que existes y tú reconoces que yo existo. No necesariamente tenemos que amarnos, pero si no nos entendemos, estamos perdidos. Por eso las historias pueden lavar los pies del mundo. Así respondió el escritor estadounidense de origen irlandés Colum McCann cuando le preguntaron dónde nace una historia. Comunicación que construye comunión Estamos en el cuarto día del Encuentro de Rímini, y hoy, 24 de agosto, tuvo lugar uno de los eventos más intensos y emotivos. Junto con McCann, el escritor español Javier Cercas y el Prefecto del Dicasterio para la Comunicación, Paolo Ruffini, moderados por la periodista de la RAI Linda Stroppa, buscaron definir los límites de la comunicación que construye comunión. Esto no es nada fácil en un mundo cada vez más marcado por el conflicto y la polarización, la propaganda y las simplificaciones engañosas. Comunicar la esperanza De hecho, el encuentro comenzó con esta misma pregunta: ¿podemos todavía comunicar con esperanza? «No solo podemos», comenzó Ruffini, «sino que debemos buscarla, la esperanza. Este es el tema, pero no es fácil porque el mal nos ciega constantemente. En los periódicos, en la televisión, en las redes sociales : el mal brilla, y las historias que hablan del bien parecen enterradas. Nuestra tarea, entonces, es buscar, contar y compartir historias que nos hagan comprender cómo, incluso donde parece que no hay nada que hacer ni esperar, en realidad no es así. Todo esto es útil para los católicos, por supuesto, pero es útil para todo el mundo. Ser católico no significa vivir dentro de una frontera. Digamos la verdad La invitación de Cercas fue entonces a «volver a lo más básico: digamos la verdad. Debemos hacerlo por una razón evangélica: la verdad nos hará libres, lo que significa que la mentira nos esclaviza. Hoy vivimos en una época en la que la mentira tiene un enorme poder de propagación. En la política, en la vida pública, en todas partes». El problema, añadió el escritor español, «no es la tecnología: cuando el hombre inventó la escritura, todos, desde Platón para abajo, decían que olvidaríamos lo que pensábamos; lo mismo ocurrió con la invención de la imprenta; ¿qué podemos decir de la invención de la televisión, cuando se dijo que la cultura desaparecería? Nada de esto ocurrió. Porque todo depende del uso que hagamos de la tecnología y, hoy en día en particular, de la inteligencia artificial». La comprensión mutua Y aunque Colum McCann admite que «siempre hemos vivido momentos difíciles, pero este en particular parece más complejo porque el proceso de reparación de ciertos problemas es cada vez más difícil», también sugiere precisamente por eso que «aprendamos a reducir el ritmo. Debemos centrarnos en la reparación, en la sanación. Y esto solo puede lograrse mediante la comprensión mutua. Escuchar a los demás no es fácil, pero es hermoso. Debemos hacerlo con quienes son diferentes a nosotros, pero por eso no debemos olvidar hacerlo también, y sobre todo, en nuestras comunidades. En nuestras familias, en la escuela, en la universidad». Es precisamente aquí donde emerge el papel de la Iglesia, que, como reitera McCann, es «local y global. El Papa Francisco nos dejó precisamente este mensaje de comunicación, de encuentro, de escucha: Te reconozco. Te veo». Cambiar el lenguaje Sin embargo, Cercas no duda en añadir que «la Iglesia hoy debe cambiar su lenguaje porque tiene un problema lingüístico. El cristianismo es revolucionario porque ha cambiado la forma de estar en el mundo. La paradoja es que hoy la Iglesia es incapaz de comunicar la revolución social de Cristo. La Iglesia tiene un lenguaje antiguo. No es atractivo, no es vital». El prefecto Paolo Ruffini no está del todo de acuerdo: «Hay un problema con el lenguaje, por supuesto, pero el lenguaje viene después de la realidad. La Iglesia es comunión o no lo es. Y esta comunión, este cuerpo único, no se trata solo de la Iglesia. Se trata de creer que todos somos hijos e hijas de Dios. Si vivimos así, nuestras palabras tienen sentido. Pero si dos personas dicen que se aman y no lo hacen, pueden decir ‘te amo’ o ‘te quiero’ de cualquier manera, pero esas palabras no hablan. Este, en mi opinión, es el punto en el que la Iglesia debe redescubrir la belleza de la comunión». De lo contrario, continúa Cercas, el riesgo es que «ni siquiera los católicos entiendan lo que significa la Iglesia. Les daré un ejemplo concreto. Una de las palabras fundamentales del pontificado de Bergoglio ha permanecido malinterpretada: la sinodalidad. La Iglesia no ha sabido explicar qué es. Y, más aún, le falta algo muy importante, algo que deberíamos aprender del Papa Francisco: el sentido del humor, la ironía». En este sentido, el escritor español recuerda «la ternura que la Iglesia me mostró al pedirme que participara en el viaje del Papa Francisco y que escribiera un libro sobre él, El loco de Dios en el fin del mundo (Milán, Guanda, 2025, 464 páginas, 20 €), aunque no soy creyente. Francisco nos pidió a todos que nos arriesgáramos. Y para la Iglesia, esto era un riesgo, mientras que para mí fue un gran trabajo: tuve que deshacerme de mis prejuicios. Mucha gente, en todo el mundo, pero sobre todo en países tradicionalmente católicos como Italia, España o Irlanda, tiene enormes prejuicios hacia la Iglesia y el Vaticano. Escribir un libro como este me exigió un trabajo tremendo: ver, sin juicios automáticos, qué está

27
Ago

El Papa en la catequesis: La esperanza cristiana no es evasión, sino decisión

Vaticano. Este miércoles, 27 de agosto, en la Audiencia General, el Santo Padre al comentar la escena que marca el inicio de la pasión de Jesús, es decir, el momento de su detención en el huerto de los Olivos, dijo que “Jesús nos enseña que la esperanza cristiana no es evasión, sino compromiso. Esta actitud es fruto de una oración profunda, en la que se pide a Dios la fuerza para perseverar y permanecer en el amor”. “En esto consiste la verdadera esperanza: no en tratar de evitar el dolor, sino en creer que, incluso en el corazón de los sufrimientos más injustos, se esconde la semilla de una nueva vida”, este fue el centro de la reflexión del Papa León XIV en la Audiencia General de este miércoles, 27 de agosto, continuando con su ciclo de catequesis dedicados a “Jesús nuestra esperanza”, específicamente al meditar sobre la “Pascua de Jesús”. Jesús manifiesta la luz del amor más grande Para esta catequesis, el Santo Padre tomó como inspiración el pasaje bíblico narrado en el Evangelio de san Juan (18, 4), en la que el evangelista nos presenta la escena que marca el inicio de la pasión de Jesús, es decir, el momento de su detención en el huerto de los Olivos. “El evangelista Juan, con su habitual profundidad, no nos presenta a un Jesús asustado, que huye o se esconde. Al contrario, nos muestra a un hombre libre, que se adelanta y toma la palabra, afrontando con valentía la hora en la que puede manifestarse la luz del amor más grande”. Libre para amar hasta el final Y al comentar esta escena, el Pontífice señaló que, Jesús, sabiendo todo lo que le iba a suceder, se adelantó y les preguntó: “¿A quién buscan?” (Jn 18,4). Jesús lo sabe. Sin embargo, decide no retroceder. Se entrega. No por debilidad, sino por amor. “Un amor tan pleno, tan maduro, que no teme el rechazo. Jesús no es capturado: se deja capturar. No es víctima de un arresto, sino autor de un don. En este gesto se encarna una esperanza de salvación para nuestra humanidad: saber que, incluso en la hora más oscura, se puede seguir siendo libre para amar hasta el final”. La esperanza cristiana no es evasión, sino decisión Otro momento crucial de la reflexión del Papa es cuando Jesús responde «Soy yo». Para el Pontífice se trata de un pasaje misterioso, ya que esta expresión, en la revelación bíblica, evoca el nombre mismo de Dios: «Yo soy». Así, Jesús revela que la presencia de Dios se manifiesta precisamente allí donde la humanidad experimenta la injusticia, el miedo y la soledad. Allí, la luz verdadera está dispuesta a brillar sin temor a ser abrumada por el avance de las tinieblas. “En plena noche, cuando todo parece derrumbarse, Jesús muestra que la esperanza cristiana no es evasión, sino decisión. Esta actitud es fruto de una profunda oración en la que no se pide a Dios que nos libre del sufrimiento, sino que nos dé la fuerza para perseverar en el amor, conscientes de que la vida ofrecida libremente por amor nadie nos la puede quitar”. «Si me buscan a mí, dejen que estos se vayan» (Jn 18,8) En el momento de su detención, precisó el Papa León XIV, Jesús no se preocupa por salvarse a sí mismo: solo desea que sus amigos puedan irse libres. Esto demuestra que su sacrificio es un verdadero acto de amor. Jesús se deja capturar y encarcelar solo para poder dejar en libertad a sus discípulos. “Jesús vivió cada día de su vida como preparación para este momento dramático y sublime. Por eso, cuando llega, tiene la fuerza de no buscar una vía de escape. Su corazón sabe bien que perder la vida por amor no es un fracaso, sino que posee una misteriosa fecundidad. Como el grano de trigo que, al caer en tierra, no permanece solo, sino que muere y da fruto”. Solo una vida perdida por amor, al final, se reencuentra Pero también Jesús se siente turbado ante un camino que parece conducir solo a la muerte y al fin, indicó el Pontífice, pero está igualmente convencido de que solo una vida perdida por amor, al final, se reencuentra. “En esto consiste la verdadera esperanza: no en tratar de evitar el dolor, sino en creer que, incluso en el corazón de los sufrimientos más injustos, se esconde la semilla de una nueva vida”. “¿Y nosotros? Cuántas veces defendemos nuestra vida, nuestros proyectos, nuestras seguridades, sin darnos cuenta de que, al hacerlo, nos quedamos solos. La lógica del Evangelio es diferente: solo lo que se da florece, solo el amor que se vuelve gratuito puede devolver la confianza incluso allí donde todo parece perdido” Ser capaces de dar la vida por los demás Y al comentar la imagen del joven que corre desnudo, cuando Jesús es arrestado, descrito en el Evangelio de san Marcos, el Santo Padre indicó que, es una imagen enigmática, pero profundamente evocadora. También nosotros, en nuestro intento de seguir a Jesús, vivimos momentos en los que nos vemos sorprendidos y quedamos despojados de nuestras certezas. Sin embargo, será precisamente un joven, al final del Evangelio – precisó – quien anunciará la resurrección a las mujeres, ya no desnudo, sino vestido con una túnica blanca. “Esta es la esperanza de nuestra fe: nuestros pecados y nuestras vacilaciones no impiden que Dios nos perdone y nos devuelva el deseo de retomar nuestro seguimiento, para hacernos capaces de dar la vida por los demás”. Basta con elegir cada día amar con libertad Finalmente, el Papa León XIV alentó a los fieles y peregrinos a que, aprendamos también nosotros a entregarnos a la buena voluntad del Padre, dejando que nuestra vida sea una respuesta al bien recibido. En la vida no es necesario tenerlo todo bajo control. Basta con elegir cada día amar con libertad. “Esta es la verdadera esperanza: saber que, incluso en la oscuridad de la prueba, el amor de Dios nos

27
Ago

El Papa: Que se ponga fin al conflicto en Tierra Santa, tanto terror y muerte

Vaticano. Este miércoles, 27 de agosto, al final de la Audiencia General, el Santo Padre ha renovado su llamamiento por la paz, especialmente ha pedido que se ponga fin al conflicto en Gaza. Ha invocado que se liberen a los rehenes, se alcance un alto el fuego permanente, se facilite el acceso seguro a la ayuda humanitaria. Asimismo, el Pontífice se sumó a la Declaración Conjunta de los Patriarcas Griego Ortodoxo y Latino de Jerusalén, que ayer pidieron el fin de esta espiral de violencia. “Hoy, renuevo un enérgico llamamiento a ambas partes implicadas y a la comunidad internacional para que pongan fin al conflicto en Tierra Santa, que ha causado tanto terror, destrucción y muerte”, este fue el llamamiento que realizó el Papa León XIV este miércoles, 27 de agosto, al final de la Audiencia General, en el Aula Pablo VI del Vaticano. Proteger a los civiles y garantizar la ayuda humanitaria Antes de sus saludos a los peregrinos de lengua italiana y tras haber recordado que, “el viernes pasado, hemos acompañado con la oración y con el ayuno a nuestros hermanos y hermanas que sufren a causa de la guerra”, el Santo Padre pidió la liberación de los rehenes israelís y que se garantice el acceso a la ayuda humanitaria. “Suplico que sean liberados todos los rehenes, se alcance un alto el fuego permanente, se facilite el acceso seguro a la ayuda humanitaria y el pleno respeto del derecho humanitario, en particular la obligación de proteger a los civiles y la prohibición de los castigos colectivos, el uso indiscriminado de la fuerza y ​​el desplazamiento forzado de poblaciones”. Que se ponga fin a esta espiral de violencia Antes de invocar la protección materna de la Virgen María, Reina de la Paz, el Papa León XIV se sumó “a la Declaración Conjunta de los Patriarcas Griego Ortodoxo y Latino de Jerusalén, que ayer pidieron el fin de esta espiral de violencia, el fin de la guerra y dar la prioridad al bien común de las personas”. “Invoquemos a María, Reina de la Paz, fuente de consuelo y esperanza. Que su intercesión obtenga la reconciliación y la paz en esa tierra tan querida por todos”. 27 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

25
Ago

León XIV: Superar el materialismo y promover el florecimiento humano integral

Vaticano. Ante la reducción del florecimiento humano a la acumulación material y al individualismo, el Papa León XIV afirmó a los miembros de la Red Internacional de Legisladores Católicos que la Iglesia propone la plena realización de la persona en todas sus dimensiones, recordando a los legisladores su misión de construir un orden social guiado por la conciencia, la dignidad humana y una “política y economía de la esperanza” sostenidas en la gracia de Cristo. La primera audiencia del Papa León XIV de este sábado 23 de agosto fue con los participantes en la decimosexta reunión anual de la Red Internacional de Legisladores Católicos, con el lema: “El Nuevo Orden Mundial: la política de las grandes potencias, los dominios corporativos y el futuro del florecimiento humano.” El Pontífice les instó a convertirse en constructores de puentes entre la llamada Ciudad del Hombre y la Ciudad de Dios, retomando la enseñanza de San Agustín de Hipona como guía frente a los retos actuales. Dos ciudades como clave de lectura del presente El Santo Padre recordó la visión de San Agustín en La Ciudad de Dios, donde se describen dos orientaciones de la vida humana: la Ciudad del Hombre, fundamentada en el orgullo y el amor propio, marcada por la ambición de poder, prestigio y placer; y la Ciudad de Dios, basada en el amor a Dios y al prójimo, caracterizada por la justicia, la caridad y la humildad. El Papa subrayó que esta enseñanza sigue siendo actual en un mundo que atraviesa cambios de poder, nuevas alianzas geopolíticas, el peso de las corporaciones globales, avances tecnológicos y múltiples conflictos violentos. Frente a este panorama, aseguró que la tarea de los creyentes, y en particular de los legisladores católicos, consiste en impregnar la vida pública de los valores del Reino de Dios para abrir caminos de esperanza y verdadero florecimiento humano. Qué significa florecer auténticamente En su reflexión, León XIV advirtió sobre la confusión contemporánea que identifica el florecimiento humano con riqueza material o autonomía individual absoluta. Señaló que este modelo, ligado al consumo y la comodidad tecnológica, deja vacíos existenciales visibles en sociedades prósperas, donde abundan la soledad y la falta de sentido. Frente a ello, León XIV defendió la visión cristiana del desarrollo humano integral, que abarca todas las dimensiones de la persona: física, social, cultural, moral y espiritual. Este florecimiento, dijo, se realiza cuando las personas viven virtuosamente en comunidades sanas, con libertad para buscar la verdad, adorar a Dios y formar familias en paz, al tiempo que respetan la creación y promueven la solidaridad entre pueblos y clases sociales. Una política y economía de la esperanza El Papa destacó que el futuro dependerá de la elección entre organizar la sociedad en torno al amor propio o en torno al amor a Dios y al prójimo. Invitó a los legisladores a trabajar por un orden donde “el poder sea domado por la conciencia y la ley esté al servicio de la dignidad humana”. Asimismo, pidió rechazar la mentalidad pesimista que asegura que nada puede cambiar. Tras recordar que su predecesor había llamado a una “diplomacia de la esperanza”, añadió que hoy se necesitan también una “política de la esperanza” y una “economía de la esperanza”, confiadas en la acción transformadora de la gracia de Cristo. 25 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

25
Ago

Cardenal Parolin: consternados ante lo que está sucediendo en Gaza

Vaticano. En Nápoles, para el inicio de la 75ª Semana Litúrgica Nacional, respondiendo a las preguntas de los periodistas sobre el bombardeo israelí de hoy en la Franja de Gaza, el cardenal Pietro Parolin dijo que «es un sin sentido», dando la voz de alarma sobre la situación humanitaria. Y sobre Ucrania, dijo que es necesario «seguir trabajando por la paz y la reconciliación» y que hace falta «mucha política». «Seguimos asombrados ante lo que está sucediendo en Gaza, y a pesar de la condena del mundo entero», porque «hay un coro por parte de todos en la condena de lo que está sucediendo». Lo dijo el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, en Nápoles (Italia) con motivo de la 75ª Semana Litúrgica Nacional, respondiendo, al margen de la ceremonia de apertura, a las preguntas de los periodistas sobre el bombardeo israelí, en la Franja, sobre el hospital Nasser de Khan Younis que dejó 20 muertos, entre ellos cinco periodistas. «Es un sin sentido», añadió el cardenal, señalando que parece que «no hay visos de solución» y «que la situación es cada vez más complicada y desde el punto de vista humanitario cada vez más precaria, con todas las consecuencias que estamos viendo constantemente.» En cuanto al tema de Ucrania, para el cardenal Secretario de Estado hace falta «mucha política, porque hay tantas soluciones a nivel teórico» y «hay tantos caminos que se pueden tomar para llegar a la paz» pero «hay que querer ponerlos en práctica» y «evidentemente hacen falta también disposiciones del espíritu». «Hay necesidad de esperanza para el mundo entero», dijo también Parolin, subrayando que el Jubileo convocado por el Papa Francisco, dedicado precisamente a este tema, «querría ser un momento de recuperación de la esperanza». «Una esperanza contra toda esperanza», señaló el cardenal, debido a que «hoy» no hay «muchos elementos que nos ayuden a esperar sobre todo a nivel internacional», como se ve «incluso en estos días» por la «dificultad de iniciar caminos de paz en situaciones de conflicto», pero «es necesario no resignarse» y «seguir trabajando por la paz y la reconciliación» 25 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

25
Ago

León XIV a los monaguillos: «La celebración de la misa salva al mundo hoy»

Vaticano. En un mensaje dirigido a un grupo de jóvenes franceses en peregrinación a Roma, León XIV reitera la importancia de la Eucaristía como lugar de encuentro con el amor de Cristo, que se entrega «sin pedir nada a cambio». La falta de sacerdotes es una «desgracia» para la Iglesia. Espero que «estén atentos a la llamada que Jesús podría hacerles para seguirlo más de cerca en el sacerdocio» y «que puedan, poco a poco, domingo tras domingo, descubrir la belleza, la felicidad y la necesidad de una vocación así». León XIV dirige este aliento a las «conciencias de jóvenes, entusiastas y generosos» monaguillos franceses en peregrinación a Roma, con los que se reunió esta mañana, 25 de agosto, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico. Durante su discurso, en el que destacó la importancia de la Eucaristía como lugar de encuentro con el amor de Cristo, insistió en la «vida tan maravillosa del sacerdote» que, «en el centro de cada uno de sus días, a través de la misa, encuentra a Jesús de una manera tan excepcional y lo dona al mundo». Les diré algo que deben escuchar, aunque pueda inquietarlos un poco: ¡la falta de sacerdotes en Francia, en el mundo, es una gran desgracia! ¡Una desgracia para la Iglesia! Solo Jesús nos salva Ante un mundo que «va mal, que debe afrontar retos cada vez más graves e inquietantes» como el sufrimiento, la enfermedad, la discapacidad, el fracaso o incluso la pérdida de un ser querido, el Pontífice reconoce que pueden surgir preguntas: «¿Quién vendrá en nuestro auxilio? ¿Quién tendrá piedad de nosotros? ¿Quién vendrá a salvarnos? … no solo de nuestros sufrimientos, de nuestras limitaciones y de nuestros errores, sino también de la muerte misma?». Pero para él la respuesta es «perfectamente clara y resuena en la Historia desde hace 2000 años: solo Jesús viene a salvarnos, nadie más: porque solo Él tiene el poder de hacerlo —Él es Dios Todopoderoso en persona— y porque nos ama». «Él dio su vida por nosotros, ofreciéndola en la cruz. De hecho, no hay mayor amor que dar la vida por quienes amamos», continúa el Papa, definiendo la muerte y resurrección de Cristo como «lo más maravilloso de nuestra fe católica» y «el acontecimiento más importante de la historia del mundo». «Dios, el creador del cielo y de la tierra, quiso sufrir y morir por nosotros, sus criaturas. ¡Dios nos amó hasta morir! Para hacerlo, descendió del cielo, se humilló a sí mismo y se hizo semejante a los hombres», afirma el Pontífice. ¿Qué podemos temer de un Dios que nos ha amado hasta tal punto? ¿Qué más podríamos esperar? ¿Qué esperamos para corresponderle como se merece? Gloriosamente resucitado, Jesús está vivo junto al Padre, ahora cuida de nosotros y nos comunica su vida eterna. La Eucaristía salva al mundo hoy León XIV destaca además que el lugar donde se puede experimentar este amor de Cristo es la Eucaristía, «tesoro de la Iglesia, tesoro de tesoros». «Domingo tras domingo» y «generación tras generación», la Iglesia custodia «con cuidado la memoria de la muerte y resurrección del Señor», explica el Papa. «¡La celebración de la misa nos salva hoy! ¡Salva al mundo hoy!», reitera, precisamente porque en ella, «entre las manos del sacerdote y con sus palabras «esto es mi Cuerpo, esto es mi Sangre», Jesús sigue entregando su vida en el altar, sigue derramando su sangre por nosotros hoy». Es el acontecimiento más importante de la vida del cristiano y de la vida de la Iglesia, porque es el encuentro en el que Dios se entrega a nosotros por amor, una y otra vez. El cristiano no va a misa por obligación, sino porque lo necesita absolutamente; ¡necesita la vida de Dios que se entrega sin pedir nada a cambio! Pongan a Jesús en el centro de su vida Citando un versículo de San Pedro tomado de los Hechos de los Apóstoles que dice que «no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres por el cual podamos ser salvados», el Pontífice anima a los monaguillos a no olvidar «jamás estas palabras». «Imprímanlas en si corazón y pongan a Jesús en el centro de su vida», reitera. Y los invita a regresar a Francia «más decididos que nunca a amarlo y seguirlo, y así mejor armados de esperanza», en los momentos difíciles de duda, desánimo y tormenta, como un ancla segura, lanzada hacia el cielo, que les permitirá continuar el camino. De hecho, León XIV agradece a los monaguillos por su servicio, los anima a perseverar y los invita a tener siempre presente «la grandeza y la santidad de lo que se celebra». En efecto, ¿cómo no sentir alegría en el corazón en presencia de Jesús? Pero la misa es, al mismo tiempo, un momento serio, solemne, impregnado de gravedad. Que su actitud, su silencio, la dignidad de su servicio, la belleza litúrgica, el orden y la majestuosidad de los gestos introduzcan a los fieles en la grandeza sagrada del Misterio. Jesús quiere ser su mejor amigo De hecho, el Papa exhorta a los monaguillos a no perder la oportunidad «de hablar con Jesús en lo más profundo de su corazón y amarlo cada vez más» mientras están en Roma durante el Año Santo. «Él nos ayuda a «convertirnos», es decir, a volvernos hacia Él, a crecer en la fe y en su amor, para convertirnos en mejores discípulos», explica. El único deseo de Cristo, añade, «es formar parte de su vida para iluminarla desde dentro, convertirse en su mejor amigo, el más fiel. La vida se vuelve bella y feliz con Jesús». Sin embargo, explica el Pontífice, Cristo «espera su respuesta», llama «a la puerta y espera para entrar». Estar «cerca» de Jesús, Él, el Hijo de Dios, ¡entrar en su amistad! ¡Qué destino inesperado! ¡Qué felicidad! ¡Qué consuelo! ¡Qué esperanza para el futuro! 25 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

25
Ago

Papa León XIV: La “puerta estrecha” del Evangelio. Fe auténtica y vida transformada

Vaticano. El Papa León XIV, en el rezo del Ángelus de este domingo, reflexionó sobre el pasaje evangélico de la “puerta estrecha” (Lc 13,22-30) y advirtió que la salvación no se alcanza con la simple práctica religiosa, sino con una fe auténtica que transforme la vida en amor, justicia y compromiso concreto por los demás. En el Ángelus de este domingo, el Papa León XIV invitó a los fieles a reflexionar sobre un pasaje del Evangelio de san Lucas (13,22-30), en el que Jesús habla de la “puerta estrecha”. La enseñanza del Señor surge como respuesta a la pregunta de si son pocos los que se salvan. “A primera vista, esta imagen hace surgir en nosotros algunas preguntas: Si Dios es el Padre del amor y de la misericordia, que siempre permanece con los brazos abiertos para acogernos, ¿por qué Jesús dice que la puerta de la salvación es estrecha?” La transformación del corazón: gestos concretos  El Pontífice explicó que esta imagen no busca desanimar, sino sacudir la falsa seguridad de quienes creen que basta con cumplir la práctica religiosa para garantizarse la salvación. Jesús advierte que no alcanza con participar en la Eucaristía o conocer bien la doctrina si la fe no transforma el corazón y no se expresa en gestos concretos de amor y justicia. “El Señor no … acepta sacrificios y oraciones que no nos conducen a vivir el amor a los hermanos y a practicar la justicia. Por eso, cuando estos se presenten ante el Señor enorgulleciéndose de haber comido y bebido con Él y de haber escuchado sus enseñanzas, oirán que les dice: «No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!» (v. 27).” Fe auténtica: arriesgarse por amor como hizo Jesús El Papa subrayó que Cristo mismo es la puerta que conduce a la vida eterna, y que atravesarla significa asumir su camino de entrega y cruz. Él no eligió el éxito ni el poder, sino que nos amó hasta dar la vida por nosotros, recordó. Por ello, la fe auténtica es aquella que se convierte en criterio de vida diaria, capaz de inspirar decisiones difíciles, de vencer el egoísmo y de sostener el compromiso por el bien común, la paz y la justicia. “… perseverar en el bien allí donde parecen prevalecer las lógicas del mal, y así sucesivamente. Pero, franqueando este umbral, descubriremos que la vida se abre de par en par ante nosotros como un mundo nuevo, y, desde ese momento, entraremos en el amplio corazón de Dios y en la alegría de la fiesta eterna que Él ha preparado para nosotros.” Finalmente, el Pontífice encomendó a la Virgen María la misión de los cristianos, pidiendo que Ella ayude a recorrer con valentía el camino del Evangelio para abrirse plenamente al amor infinito del Padre. 25 de agosto de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

22
Ago

Obispos amazónicos reafirman misión pastoral y compromiso con ecología integral en encuentro continental

Más de 90 obispos, sacerdotes, religiosas y laicos de 76 jurisdicciones eclesiásticas y comunidades religiosas que conforman la Panamazonía en la región concluyeron este miércoles 20 de agosto su encuentro en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), en Bogotá, con un mensaje final lleno de esperanza, memoria agradecida y llamados a profundizar en una Iglesia con rostro amazónico. En el pronunciamiento, los prelados expresaron su gratitud por los frutos que ha dejado el Sínodo para la Amazonía, así como por el acompañamiento del Papa León XIV, quien los animó a continuar en la misión evangelizadora, la defensa de los pueblos y el cuidado de la Casa Común. Una Iglesia en camino sinodal Los obispos reconocieron los pasos dados en la articulación pastoral, la formación de agentes y la conciencia creciente en torno a la ecología integral y la defensa del territorio. Destacaron el testimonio de comunidades que, incluso arriesgando su vida, resisten a las amenazas contra sus tierras y sostienen la esperanza de los pueblos originarios. Pese a todo ello, hicieron notar sobre las resistencias internas que aún se ven, como el temor a los cambios, la permanencia de actitudes clericalistas y la falta de audacia para llegar a las periferias. En ese sentido, hicieron un llamado a superar estas ataduras y a vivir a profundidad el espíritu profético que debe caracterizar a la Iglesia. Compromiso con los pueblos y la tierra En el mensaje los obispos son enfáticos en afirmar que la Amazonía no es un “territorio de sacrificio”, sino un espacio habitado y amado por generaciones, donde Dios se manifiesta en la vida de los pueblos y sus culturas. En este sentido, los obispos manifestaron su compromiso con todo el tema de la ecología integral y el cuidado de la creación, señalando con urgencia que la crisis climática exige respuestas concretas y solidarias. Los prelados insisten en la urgencia de caminar de la mano con las comunidades, compartiendo sus alegrías y sufrimientos, aprendiendo de su fe sencilla y reconociendo la riqueza de sus espiritualidades. “No estamos por encima ni aparte, sino al lado”, señalaron, insistiendo en ser una Iglesia que acompaña y se deja acompañar. CEAMA, signo de esperanza Al hacer un balance del encuentro, los pastores ratificaron que la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama) ha ido creciendo en su acción pastoral, consolidándose como un espacio de comunión, discernimiento y misión. Por lo anterior, expresaron su deseo de fortalecer esta instancia eclesial con acciones concretas como son: potenciar la formación de seminaristas, religiosos y agentes pastorales, y buscar modelos de sostenibilidad económica que permitan una pastoral más sólida y cercana. Al concluir su mensaje, los obispos expresaron su gratitud al Celam por la acogida en estos días de encuentro y confiaron sus compromisos a la intercesión de María, Madre de la Amazonía, pidiendo su protección para continuar caminando como Iglesia sinodal y esperanzada. 22 de agosto de 2025Fuente: CELAMCEV Medios