Categoría: Eclesial Internacional

22
Sep

El Papa: Usemos los bienes que Dios nos confía para construir un mundo más justo

Vaticano. En el Ángelus del domingo 21 de septiembre, León XIV señaló que la verdadera riqueza es “la amistad con el Señor y con los hermanos”. Todo egoísmo nos aísla de los demás y “esparce el veneno de una competencia que a menudo genera conflictos”. Por ello, instó a administrar los dones recibidos, nuestra propia vida, con cuidado y responsabilidad, sabiendo que no somos sus dueños y que lo más importante no es acumularlos. En la catequesis del Ángelus del último domingo de septiembre, el Papa León XIV comentó la parábola evangélica del administrador deshonesto (Lc 16,1-13) y, completando lo que ya había ofrecido como meditación en la homilía de la misa celebrada en la parroquia de Santa Ana en el Vaticano, planteó una serie de preguntas sobre cómo administramos nuestra vida y los bienes recibidos. Un día seremos llamados a rendir cuentas de la gestión de los recursos de la tierra, ante Dios y ante los hombres, ante quienes vendrán después de nosotros. El Pontífice, por tanto, puso de relieve un fundamento: “No somos dueños de nuestra vida ni de los bienes de los que disfrutamos; todo nos ha sido dado como don por el Señor y Él ha confiado este patrimonio a nuestro cuidado, a nuestra libertad y responsabilidad”. Los amigos, verdadera riqueza de este mundo En su reflexión, el Santo Padre explicó el sentido del comportamiento y las valoraciones del administrador en el relato bíblico: En esta difícil situación, comprende que la acumulación de bienes materiales no es lo más importante, porque las riquezas de este mundo son pasajeras; y entonces se le ocurre una idea brillante: llama a los deudores y «condona» sus deudas, renunciando así a la parte que le correspondería. De esta manera, pierde la riqueza material, pero gana amigos, que estarán dispuestos a ayudarlo y apoyarlo. Salir del egoísmo A continuación, el Papa Prevost evidenció la diligencia con la que el protagonista del pasaje evangélico sale de su soledad, de su egoísmo. Esto, advirtió, es lo que realmente importa: Debemos usar los bienes del mundo y nuestra propia vida pensando en la verdadera riqueza, que es la amistad con el Señor y con los hermanos. Construir el bien Finalmente, el Obispo de Roma subrayó que lo que se necesita es el sentido de la justicia y la responsabilidad: Podemos seguir el criterio del egoísmo, poniendo la riqueza en primer lugar y pensando solo en nosotros mismos; pero esto nos aísla de los demás y esparce el veneno de una competencia que a menudo genera conflictos. O bien podemos reconocer todo lo que tenemos como un don de Dios que debemos administrar, y utilizarlo como instrumento para compartir, para crear redes de amistad y solidaridad, para construir el bien, para construir un mundo más justo, más equitativo y más fraterno. 22 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

22
Sep

En la oración por la paz con las religiosas en Tierra Santa

Vaticano. Durante la audiencia con las religiosas de Santa Catalina Virgen y Mártir, las misioneras salesianas de María Inmaculada, las hermanas de San Pablo de Chartres y las carmelitas descalzas de Tierra Santa, el Papa recordó a las fundadoras, «mujeres extraordinarias» que se inclinaron «sobre las miserias morales y materiales en los ambientes más abandonados de la sociedad» y dirigió un saludo especial a las consagradas presentes en lugares «desgarrados por el odio y la violencia» Son historias de «mujeres fuertes y valientes», como las de Regina Protmann, María Gertrudis de la Preciosa Sangre, Marie-Anne de Tilly y Santa Teresa de Ávila. Son mujeres «que no dudaron en correr riesgos y afrontar problemas para abrazar» los «proyectos» de Dios «y responder ‘sí’ a su llamada» y que «abrieron el camino a muchas otras», llegando «a veces hasta el martirio» por seguir a Cristo. León XVI lo subrayó a las familias religiosas fundadas por ellas – las hermanas de Santa Catalina Virgen y Mártir, las misioneras salesianas de María Inmaculada, las hermanas de San Pablo de Chartres y las monjas carmelitas descalzas de Tierra Santa – a quienes recibió en audiencia durante la mañana de este 22 de septiembre, en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico, con motivo de capítulos y asambleas que están celebrando durante estos días. En su discurso, el Papa se detuvo en sus fundadoras, y luego su pensamiento se dirigió a la actualidad internacional y al compromiso de las carmelitas descalzas de Tierra Santa, al lado de las personas en situaciones difíciles. “Es importante lo que están haciendo, con su presencia vigilante y silenciosa en lugares lamentablemente desgarrados por el odio y la violencia, con su testimonio de abandono confiado en Dios, con su constante invocación por la paz. Todos las acompañamos con nuestra oración y, también a través de ustedes, nos hacemos cercanos a quienes sufren” «Mujeres generosas» El Pontífice recordó asimismo que Regina Protmann, María Gertrudis de la Preciosa Sangre, Marie-Anne de Tilly y santa Teresa de Ávila fueron mujeres «íntimamente unidas a Dios», dedicadas «al bien de toda la Iglesia, comprometidas con arraigar y consolidar» en los demás, en todo el mundo, el «reino de Cristo», «sentido ante todo vivo en ellas», «mujeres generosas» de las que hoy se tiene necesidad. Hablamos de mujeres extraordinarias que partieron en misión en tiempos difíciles; que se inclinaron ante la miseria moral y material en los entornos más abandonados de la sociedad; que, para estar cerca de los necesitados, aceptaron arriesgar sus vidas, hasta perderlas, víctimas de brutales violencias en tiempos de guerra. La fuerza de la fidelidad es Cristo El Papa recordó «un antiguo himno de la Liturgia de las Horas» para explicar su «secreto», que consiste en haber «domado la carne con el ayuno», «alimentado la mente con el dulce alimento de la oración» y «saciado la sed con las alegrías del cielo». Se trata de comportamientos que nos remiten a las «raíces» de la vida consagrada, «tanto en la contemplación como en el compromiso apostólico». En las dos formas, «la fuerza de la fidelidad» es «Cristo», y «la ascética, la oración, los sacramentos, la intimidad con Dios» y «con su Palabra» no son más que «medios para alcanzar su riqueza». «Siervos inútiles» Y si en el «mundo inmanente» actual lo que exige la vida consagrada puede parecer «espiritualismo», es el testimonio ofrecido por las congregaciones religiosas el que demuestra que todo es posible «solo gracias a la fuerza que viene de Dios». Lo experimentamos cada día: nuestro trabajo está en manos del Señor, y nosotros sólo somos pequeños e inadecuados instrumentos, «siervos inútiles», como dice el Evangelio. “Sin embargo, si confiamos en Él, si permanecemos unidos a Él, suceden grandes cosas, precisamente a través de nuestra pobreza” San Agustín, a este respecto, recomendaba a las vírgenes: «Suban a las alturas con el pie de la humildad. Él [Dios] eleva a quienes le siguen con humildad […]. Confíenle los dones que les ha concedido, para que los conserve; depositen en Él su fuerza. Como los discípulos tras la experiencia en el Tabor Insistiendo, por último, en los rasgos de la vida religiosa, el Papa León citó la Exhortación apostólica Vita consecrata de san Juan Pablo II, que «en el contexto de la Transfiguración de Cristo hablaba de «subir al monte» y «descender del monte»», según la experiencia de los apóstoles en el Monte Tabor, «envueltos por un momento en el esplendor de la vida trinitaria y de la comunión de los santos, casi arrebatados en el horizonte de lo eterno», pero luego «devueltos a la realidad cotidiana» e «invitados a volver al valle», para vivir con Jesús «la fatiga del designio de Dios y emprender con valentía el camino de la cruz». Es lo que hoy hacen muchas religiosas, a las que el Pontífice agradeció «el bien que realizan en tantos países y en tantos contextos diferentes», asegurándoles a todas su oración. 22 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

22
Sep

El Papa: Condiciones inhumanas para muchos pueblos, un Estado sin justicia no es un Estado

Vaticano. El Papa León XIV se reunió en la Plaza de San Pedro con los participantes en el Jubileo de los Trabajadores de la Justicia, y lanzó un fuerte llamamiento para poner la justicia en la base de la sociedad, promover el bien común y proteger a los más débiles en un mundo golpeado por las tensiones, la violencia y las desigualdades. La realidad de «tantos países y pueblos» es que «tienen hambre y sed de justicia», porque sus condiciones de vida son tan injustas e inhumanas que resultan inaceptables». «Al panorama internacional actual, por tanto, deberían aplicarse» las «sentencias permanentemente válidas» de san Agustín, a saber, cómo «el Estado, en el que no hay justicia, no es Estado». Es un fuerte llamamiento a ejercer la justicia al servicio de los más débiles, poniendo en el centro la dignidad y los derechos de las personas, en un mundo en el que demasiados sufren discriminaciones y desigualdades, el que León XIV dirige a los operadores de justicia con ocasión del jubileo dedicado a ellos, hoy, 20 de septiembre. El acto comienza con un breve saludo del arzobispo Rino Fisichella, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, y el Papa es saludado por una gran multitud en la Plaza de San Pedro, formada por magistrados, abogados, representantes de asociaciones y universidades y muchos otros procedentes de todo el mundo que trabajan en el «vasto campo de la justicia». A continuación, el Pontífice dirigió su discurso a todos los presentes y deseó que las «desafiantes» palabras del santo inspirador de la familia religiosa a la que pertenece, escritas en la obra De civitate Dei, puedan ser una guía para crear sociedades más equitativas: «Sin justicia no se puede administrar el Estado; es imposible tener derecho en un Estado donde no hay verdadera justicia» y «la justicia es, en efecto, la virtud que distribuye a cada uno lo suyo. Por tanto, no es la justicia del hombre la que aleja al hombre del verdadero Dios». “La justicia, en efecto, está llamada a desempeñar una función superior en la convivencia humana, que no puede reducirse a la mera aplicación de la ley o a la labor de los jueces, ni limitarse a aspectos procesales”. La justicia, instrumento fundamental para el bien común El Pontífice subraya que la justicia es «indispensable tanto para el desarrollo ordenado de la sociedad como virtud cardinal que inspira y orienta la conciencia de todo hombre». Aclara que «el profundo deseo de lo justo», presente en el corazón de cada persona, «es el instrumento cardinal para construir el bien común en toda sociedad humana». La justicia, prosigue, es ante todo una virtud, es decir, «una actitud firme y estable» que ordena la conducta «según la razón y la fe». “La justicia dispone a respetar los derechos de cada persona y a establecer en las relaciones humanas la armonía que promueve la equidad hacia las personas y el bien común, un objetivo que garantiza un orden que protege a los débiles, a los que buscan justicia porque son víctimas de la opresión, excluidos o ignorados”. «En la justicia, en efecto, se conjugan la dignidad de la persona, su relación con el otro y la dimensión de la comunidad hecha de convivencia, estructuras y reglas comunes», por tanto «una circularidad de la relación social que pone en el centro el valor de cada ser humano», dice León XIV. La justicia debe garantizar este equilibrio «frente a las diversas formas de conflicto que pueden surgir en la acción individual, o en la pérdida del sentido común que también puede implicar a aparatos y estructuras». Ponerse al servicio de los individuos y del Estado El Papa León XIV continúa explicando que «a través de los valores que están en la base de la vida social, la justicia asume su papel central en la convivencia de las personas y de las comunidades humanas» y reconoce que lo que urge hoy a quienes trabajan en este campo «es precisamente la búsqueda o recuperación de los valores olvidados en la convivencia, su cuidado y respeto». El Pontífice afirma que se trata de «un proceso útil y necesario» frente a «comportamientos y estrategias que desprecian la vida humana desde su primera manifestación, que niegan derechos básicos para la existencia personal y no respetan la conciencia de la que brotan las libertades».  De hecho, insiste en que para hacer justicia hay que «pensar siempre a la luz de la verdad y de la sabiduría», «interpretar la ley profundizando» y «captar el sentido íntimo de la verdad». «Luchar por la justicia, por tanto, exige ser capaces de amarla como una realidad que sólo se puede alcanzar si se conjugan una atención constante, un desinterés radical y un discernimiento asiduo», continúa el Papa. “Cuando se ejerce la justicia, en efecto, uno se pone al servicio de las personas, del pueblo y del Estado, en una dedicación plena y constante. La grandeza de la justicia no disminuye cuando se ejerce en las cosas pequeñas, sino que emerge siempre que se aplica con fidelidad a la ley y respeto a la persona allí donde se encuentre». La verdadera igualdad para combatir la discriminación   Para que esta justicia se concrete, subraya León XIV, debe tender «hacia los demás», de modo que «se dé a cada uno lo que le es debido, hasta conseguir la igualdad en dignidad y oportunidades entre los seres humanos». El Papa reconoce que «la igualdad efectiva no es la igualdad formal ante la ley», ya que «aunque es una condición indispensable para el correcto ejercicio de la justicia, no elimina el hecho de que se produzcan crecientes discriminaciones que tienen como primer efecto precisamente la falta de acceso a la justicia». Y aboga, en cambio, por la promoción de sociedades en las que se pueda realzar la dignidad de cada individuo: “La verdadera igualdad, en cambio, es la posibilidad que se da a todos de realizar sus aspiraciones y de ver garantizados los derechos inherentes a su dignidad por un sistema de

19
Sep

Jubileo de los Trabajadores de la Justicia: Se esperan más de 15.000 peregrinos

Vaticano. Por primera vez en la historia de los Años Santos, se celebrará un evento jubilar dedicado a todos los involucrados en el mundo de la justicia. Se espera la participación de aproximadamente 100 países, desde jueces y magistrados, hasta asociaciones, universidades y organismos gubernamentales. Por primera vez en la historia de los Jubileos, el próximo sábado 20 de septiembre, se celebrará, en Roma, un evento jubilar dedicado íntegramente a los operadores de justicia: todos aquellos que, en diversas funciones, participan en el mundo de la justicia secular, canónica y eclesiástica, el Estado de la Ciudad del Vaticano y la Curia Romana, incluyendo jueces, fiscales, magistrados, abogados, profesionales del derecho y personal administrativo, junto con sus familias. Se espera la asistencia de más de 15.000 personas de aproximadamente 100 países, con numerosas delegaciones de Italia, España, Portugal, Polonia, Francia, Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, México, Colombia, Chile, Australia, Nigeria, Perú y Filipinas. Participan numerosas instituciones de todo el mundo, asociaciones profesionales, universidades, en particular, las facultades de derecho de las universidades pontificias y católicas, y las entidades representadas, entre ellas, el Ministerio de Justicia de la República Italiana, el Tribunal Constitucional, el Consejo Superior de la Judicatura, la Corte Suprema de Casación, la Confederación de Juristas Católicos de Francia, la Corte Suprema de los Estados Unidos, la Corte Suprema de Brasil, la Corte Suprema de Justicia de Colombia, la Corte Suprema de España, la Magistratura del Vaticano, ENAV, el Tribunal de Cuentas, la Presidencia del Consejo de Estado Italiano, la Unión Internacional de Juristas Católicos y la Unión de Juristas Católicos Italianos, y la Asociación Nacional de la Magistratura (ANM). El programa: la conferencia en la Plaza de San Pedro El evento del Jubileo comenzará la mañana del 20 de septiembre en la Plaza de San Pedro a las 10:30 h, con el saludo oficial de Monseñor Rino Fisichella, Proprefecto del Dicasterio para la Evangelización, quien presentará una conferencia a cargo de Monseñor Juan Ignacio Arrieta, Secretario del Dicasterio para los Textos Legislativos, sobre el tema « Iustitia Imago Dei : Operadora de Justicia, Instrumento de Esperanza». El evento, inicialmente previsto para el Aula Pablo VI, tuvo que trasladarse a la Plaza de San Pedro debido al elevado número de inscritos. Para acceder a la plaza, que abrirá a las 8:00 h, las entradas deben recogerse en el Punto de Información del Jubileo, abierto todos los días de 7:00 h a 19:00 h en Via della Conciliazione, 7, antes del viernes 19 de septiembre. Los peregrinos tendrán a su disposición traducción simultánea a través de la aplicación Vatican Vox, fácilmente descargable, y los organizadores recomiendan llevar auriculares. La audiencia con el Papa a las 12 A continuación, a las 12:00, de nuevo en la Plaza de San Pedro, León XIV celebrará la Audiencia Jubilar, dirigiéndose en particular a los Trabajadores de la Justicia. Todos los peregrinos podrán peregrinar a la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro entre las 13:00 y las 18:00. El sábado por la tarde, a las 17:00, en el Palacio de la Cancelería de Roma, tendrá lugar una conversación con Samuel Alito, juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos, organizada por la Embajada de los Estados Unidos de América ante la Santa Sede (el evento es solo por invitación). A las 18:30, en el Palacio Altemps de Roma, también tendrá lugar una Disputatio organizada por la Embajada de Francia ante la Santa Sede y las Obras Pías de Francia en Roma y Loreto, presidida por el profesor Patrick Valdrini. 19 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

19
Sep

Bambino Gesù, llamamiento a líderes religiosos de Kazajistán para la atención infantil

Vaticano. El presidente Onesti intervino hoy en el congreso que se celebra en Astaná. Se firmó una carta de intención con el University Medical Center de la capital kazaja. «Construir una cultura del cuidado, un pacto de solidaridad que traiga salud y paz, empezando por los más vulnerables: los niños». Esta fue la propuesta que Tiziano Onesti, presidente del Hospital Infantil Bambino Gesù de Roma, dirigió a las autoridades religiosas y políticas asistentes al VIII Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, que se celebra actualmente en Astaná, Kazajistán. Una delegación del Hospital Pediátrico de la Santa Sede participa en el Foro Interreligioso Internacional por invitación de las instituciones parlamentarias de la República de Kazajistán. Necesidades universales, más allá de toda diversidad «Existen necesidades universales, comunes a todo ser humano», afirmó Onesti, en cuanto a la salud y la necesidad de estar seguro, lejos del sufrimiento y el miedo, «que trascienden la diversidad cultural y religiosa». De esta consciencia surge la propuesta de «trabajar juntos en una Carta de Principios para la atención integral de los niños con enfermedades terminales». Un documento, explicó el presidente del Bambino Gesù, que afirma la dignidad de cada niño, incluso cuando el tratamiento no es posible, y que promueve un enfoque integral —médico, educativo, relacional, espiritual y social— de la atención. «Con la esperanza», concluyó Onesti, «de que en el próximo Congreso podamos presentar la Carta juntos, como un compromiso compartido y una señal de esperanza para el futuro». Acuerdo firmado con el University Medical Center La participación en el Congreso de Astaná brindó la oportunidad de visitar las instalaciones hospitalarias del Centro Médico Universitario, con el que Bambino Gesù ha firmado una nueva carta de intención tras el acuerdo ya firmado en 2022. Entre los temas abordados durante las conversaciones se encuentra la propuesta de establecer un centro nacional de referencia para la epilepsia en Kazajistán, basado en la estructura existente del Bambino Gesù, y el desarrollo de capacidades locales de diagnóstico, terapia e investigación avanzada. También se planean programas de capacitación para el personal sanitario kazajo. Durante el Foro de Líderes Religiosos, la delegación del Bambino Gesù se reunió con el Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, cardenal George Jacob Koovakad, y el Nuncio Apostólico en Kazajistán, Arzobispo George Panamthundil. 19 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

19
Sep

Un grito desde el este del Congo: «¡Detengan las masacres y traigan la paz!»

Vaticano. La violencia en la República Democrática del Congo continúa sin cesar: el último ataque en la zona de Ntoyo, en Kivu del Norte, atribuido al grupo armado ADF (Fuerzas Democráticas Aliadas), que causó al menos 89 muertos, ha provocado un mayor desplazamiento de la población civil. Justin Muhindo Masinda, Presidente de la asociación local «Familia Misionera Sin Fronteras», afirmó que la violencia ha continuado ininterrumpidamente «desde 2014, cada semana, casi todos los días». «Otra masacre horrible». Con estas palabras, impregnadas de profundo pesar, monseñor Melchisédech Sikuli Paluku, Obispo de Butembo-Beni, describió la sangrienta violencia que la semana pasada, en la noche del 8 al 9 de septiembre, azotó la aldea de Ntoyo, en Kivu del Norte, en el este de la República Democrática del Congo, ya sacudida por una profunda inestabilidad e inseguridad. Los habitantes, en su mayoría católicos y protestantes, se disponían a asistir a un funeral cuando, desde un bosque cercano, una columna de hombres armados atacó a la población indefensa. Al menos 89 personas murieron y decenas de viviendas y vehículos fueron incendiados en el ataque, atribuido a las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), un grupo rebelde de origen ugandés que ha jurado lealtad al autodenominado Estado Islámico (EI). Esta es una de las numerosas facciones armadas activas en el conflicto en el este del Congo, que lleva más de 30 años en curso y que también incluye a la milicia M23 (Movimiento 23 de Marzo), apoyada, según expertos de la ONU, por al menos 4.000 soldados ruandeses, aunque Kigali siempre ha negado cualquier acusación sobre su papel en la guerra que se libra en el país africano. Violencia y masacres cotidianas Tras el ataque a Ntoyo, los residentes —aproximadamente 2.500— abandonaron la zona y buscaron refugio en la cercana ciudad minera de Manguredjipa, a 7 km. El ejército de Kinshasa también esta acampado allí, junto al cual se han desplegado tropas ugandesas desde 2021. Sin embargo, «desde 2014, se han producido masacres cada semana, casi a diario», afirma Justin Muhindo Masinda, Presidente de la asociación «Familia Misionera Sin Fronteras» de Butembo, que gestiona proyectos educativos, sanitarios y de desarrollo humanitario en Kivu del Norte y en Ntoyo, su pueblo natal. En el ataque de la semana pasada, la casa de su familia fue incendiada, y Justin, voluntario católico laico de la diócesis de Butembo-Beni, acoge ahora a 23 personas desplazadas por la última ola de violencia, incluidos sus propios familiares. En una conversación con los medios del Vaticano, relató lo sucedido en Ntoyo: «Fueron días de luto, en los que tradicionalmente mucha gente se reúne en el pueblo para acompañar y apoyar a la familia que ha perdido a un ser querido. Al anochecer, llegaron los ‘terroristas’ y comenzaron a matar gente, armados con rifles y martillos». La violencia de las ADF, explica, ha persistido «durante muchos años en Kivu del Norte y el este del país. Se dice – informa – que los milicianos vienen a buscar minerales, especialmente oro y coltán, pero también que actúan en colaboración con el M23, pero no está claro si esto es cierto o no. Según otras fuentes, añade, «estos grupos armados buscan tierras para la población ruandesa», con el objetivo de «ocupar la zona» o «convertir a toda la gente al islam». La incursión del grupo armado El domingo pasado, continúa Justin, en Butembo, «nos reunimos con todos los desplazados. Los testimonios fueron escalofriantes. Es un milagro que sigan con vida: ¡hay gente que abandonó sus casas cuando ya estaban en llamas! Dijeron que el grupo terrorista era muy grande, unas 70 personas, entre hombres, mujeres y niños, vestidos como soldados». Y sabían los nombres de algunas personas del pueblo: esto sugiere que previamente habían estado vigilando el pueblo, para observar y comprender su posición, sin que la población se diera cuenta. Ataques no solo en Ntoyo Justin recuerda que en los últimos días se han producido ataques similares en aldeas cercanas, como parte de una violencia generalizada que en julio tuvo como blanco a un grupo de fieles reunidos para el culto y a jóvenes en adoración Eucarística en la iglesia católica de la aldea de Komanda, en Ituri. El Papa León XIV expresó su cercanía y profundo pesar a esa comunidad, rezando para que la sangre de esos «mártires» sea «una semilla de paz, reconciliación, fraternidad y amor para todo el pueblo congoleño». La gente, reflexiona Justin, «necesita paz, porque solo así podremos estudiar, recibir tratamiento y pensar en el desarrollo. Pero sin ella, no podemos ir al campo a cultivar. Actualmente, hay muchos niños que no pueden ir a la escuela y muchos hospitales y centros de salud han sido destruidos. Por eso, decimos a nuestros gobiernos y a la comunidad internacional que simplemente necesitamos que alguien nos diga: ‘Traigo la paz, y ya no habrá más muertes’». 19 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

19
Sep

León XIV: El Jubileo invita a pensar en las raíces de la familia

Vaticano. “El Jubileo de la Esperanza es un camino hacia el encuentro con esa Verdad que es Dios mismo”, recordó el Papa a los participantes del encuentro promovido por el Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe en Roma. “Vivir la sinodalidad en la familia requiere caminar juntos”, dijo el Papa León XIV esta mañana 19 de septiembre, a los participantes del encuentro sinodal y jubilar promovido por el Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe (CELAM), que “han dialogado durante estos días siguiendo un método sinodal” sobre “cuestiones de actualidad que afectan la vida familiar”. Por lo cual, el Santo Padre retomando el tema quiso reflexionar sobre el “jubileo, esperanza y familia”. “Jubileo, en el Antiguo Testamento, evocaba el regreso: volver a la tierra, a la condición primera de hombres libres, a los orígenes de la justicia y de la misericordia de Dios (cf. Lv 25). Hoy ese volver debemos leerlo como un llamado a regresar al centro de nuestra vida, a Dios mismo, al Dios de Jesucristo”, expresó el Papa. Pensar en nuestras raíces Recordando de igual manera que “el Jubileo nos invita también a pensar en nuestras raíces: a la fe recibida de nuestros padres, a la oración perseverante de nuestras abuelas desgranando las cuentas del rosario, a su vida sencilla, humilde y honesta que, como fermento, sostuvo a tantas familias y comunidades”. “El Jubileo de la Esperanza es un camino hacia el encuentro con esa Verdad que es Dios mismo. Jesús, al comenzar su misión describe este jubileo como año de gracia (cf. Lc 4,19) y después de la resurrección llama a los discípulos a ‘volver a Galilea’ (cf. Mt 28,10)”, dijo. “Ir tirando” También el Papa recomendó: “No debemos caer en el peligro de fundar nuestras vidas en seguridades humanas y en expectativas mundanas. En ámbito social podríamos traducir esta tentación en el intento de ‘ir tirando’, como decía san Pier Giorgio Frassati”.   “Asimismo, somos conscientes -afirmó el Papa-, de que hoy en día hay auténticas amenazas a la dignidad de la familia como, por ejemplo, los problemas relativos a la pobreza, la falta de trabajo y de acceso a los sistemas de salud, los abusos a los más vulnerables, las migraciones, las guerras”. El Papa hizo también un llamado a las instituciones públicas y la Iglesia: “buscar cómo promover el diálogo y fortalecer los elementos en la sociedad que favorezcan la vida en familia y la educación de sus miembros”. Familia, don y tarea Luego León XIV pidió en este contexto “entender la familia como un don y una tarea. Es crucial fomentar la corresponsabilidad y el protagonismo de las familias en la vida social, política y cultural, promoviendo su valiosa contribución en la comunidad”. “Queridos hermanos, la conclusión de esta reflexión debe ser una llamada a esa alegría desbordante que invadió a los discípulos al encontrar a Jesús Resucitado y los llevó a proclamar su nombre por toda la tierra. San Agustín definía ese ‘júbilo’ como un regocijo que no se puede expresar con palabras y que es propio, especialmente, del Inefable”, precisó el Pontífice.   El futuro de la vida y la familia El encuentro jubilar y sinodal para el «Discernimiento de la Esperanza sobre el Futuro de la Vida y la Familia», entre representantes de los centros de formación en Doctrina Social de la Iglesia de América Latina y el Caribe, se celebró en Roma del 17 al 19 de septiembre de 2025, en la sede del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II. En el encuentro participaron representantes del Instituto Teológico Pontificio Juan Pablo II , la Academia Pontificia para la Vida, la Comisión Pontificia para América Latina y el Consejo Episcopal Latinoamericano, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, Caritas América Latina y el Caribe, y la Confederación Latinoamericana de Religiosos. 19 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

19
Sep

Nueva secretaria de la Confederación Latinoamericana de Religiosos: “La sinodalidad es un camino que debemos hacer con otros”

La hermana María Inés Castellaro, religiosa argentina, de la Congregación de las Hermanas de la Virgen Niña, asumió este año la Secretaría General de la Confederación Latinoamericana de Religiosos/as (CLAR) para el periodo 2025-2028, relevando así a su compatriota Daniela Cannavina. En entrevista con Rostros y Voces, programa del ecosistema ADN Celam, comentó que asumir esta nueva responsabilidad ha sido “un verdadero desafío y un regalo de Dios”. Un trabajo que asume para dar continuidad “a lo que venimos haciendo desde hace varios años”. Es que en el trienio anterior formó parte de la Presidencia de este organismo. De ahí que resulta clave para ella mirar con atención los signos de los tiempos para encontrar respuestas a los desafíos que van surgiendo. Un trabajo – afirma – se logra en equipo y en “la CLAR tenemos equipo”, conformado por teólogos, sacerdotes, misioneros, hermanos, hermanas, laicos y laicas que acompañan el caminar de la Vida Religiosa en América Latina y el Caribe. Horizonte inspirador Para este nuevo trienio, el horizonte inspirador de la CLAR, es decir, su plan de trabajo se basa en el pasaje bíblico del encuentro de Nicodemos con Jesús (Juan 3), el cual es “inspirador, da continuidad a los anteriores”. La hermana Castellaro explica que en ese pasaje bíblico se resume el plan de acción de la Vida religiosa del continente, porque “estamos llamados a nacer de nuevo”. Además, así como Nicodemo se encontró con Jesús en la noche, “estamos llamados a ver estas noches de la realidad sociopolítica, ver la realidad eclesial en este camino de sinodal”. Cada dificultad debe convertirse en una oportunidad, porque “Jesús nos cambia, nos transforma, nos llama a una vida nueva”. De allí, que la CLAR en función de ese texto bíblico ha trazado su misión en esta nueva etapa. La era León XIV La elección del Papa León XIV ha sido muy bien acogida por la CLAR. La hermana Castellaro siente que es un continuador del trabajo dejado por Francisco como el camino sinodal. “Con la certeza de que el Papa León no es Papa Francisco”, aclara. A ello añade que seguramente surgirán nuevos desafíos y en ello el Santo Padre tendrá su propia forma para afrontarlos. No dudó en afirmar que “la vida religiosa es sinodal”. Un estilo que ha venido aterrizando en reformas dentro de las congregaciones, institutos, “hay mucha reorganización”. Aunque aclara que es responsabilidad exclusiva de cada religioso y religiosa, “es un camino que debemos hacer con otros”, lo cual incluye salir al encuentro de las comunidades, congregaciones. Considera que la Vida religiosa está muy activa en las jurisdicciones participando de las asambleas parroquiales, diocesanas, apoyando en la misión pastoral a los obispos. La clave de todo está en sacudirse los miedos y prejuicios. Tan fácil como ir las fuentes bíblicas, al modo de las primeras comunidades cristianas y, por qué no, revisar también el documento final del Sínodo. En definitiva, “estar abiertos a las sorpresas del Espíritu” con actitud de escucha y acogida aún en la diversidad de carismas. 19 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

17
Sep

La Santa Sede al OIEA: Prevenir la proliferación de armas nucleares

Vaticano. El Subsecretario para Asuntos Multilaterales, monseñor Daniel Pacho, se dirige a la 69.ª Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica: «El aumento del gasto militar es una afrenta para toda la humanidad». Garantizar el uso pacífico de la energía nuclear y prevenir la proliferación de armas nucleares «es un imperativo moral». Esta firme postura de la Santa Sede fue reafirmada este 16 de septiembre por monseñor Daniel Pacho, Subsecretario para Asuntos Multilaterales, quien, tras entregar los saludos del Papa León XIV a los participantes en la 69.ª Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), expresó el agradecimiento de la Santa Sede por la incansable labor, incluso en condiciones difíciles, del Director General del OIEA, Rafael Mariano Grossi, y de los miembros de la Secretaría. El contraste entre el gasto militar y las necesidades primarias El deber de prevenir la proliferación de armas nucleares, según el arzobispo Pacho, «es particularmente evidente en la era actual, en la que la incongruencia de asignar recursos valiosos al desarrollo y la acumulación de armas nucleares contrasta marcadamente con el hecho de que tantas personas en este planeta luchan por sobrevivir». El Subsecretario para Asuntos Multilaterales expresó su preocupación por el aumento del gasto militar, en particular el gasto nuclear, calificándolo de «una afrenta a toda la humanidad, ya que una confrontación nuclear grave tendría sin duda un impacto irreparable y devastador, y resultaría en una pérdida de vidas humanas sin precedentes». 80 años desde Hiroshima y Nagasaki Al recordar el 80.º aniversario del dramático lanzamiento de bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, Pacho reafirmó el compromiso de la Santa Sede con los principios fundadores de las Naciones Unidas, el OIEA y el desarme. Las armas nucleares, afirmó el Subsecretario, «son indiscriminadas, desproporcionadas y fundamentalmente incompatibles con los principios humanitarios y éticos. Además, su posesión y almacenamiento solo pueden exacerbar aún más los temores y provocar reacciones injustificadas, creando riesgos sin precedentes». Asimismo, según la Santa Sede, respetar las misiones de monitoreo y las actividades de verificación del OIEA «es crucial hoy para reconstruir la confianza mutua necesaria para reanudar el diálogo, construir la paz y garantizar la seguridad regional y global». Preocupación desde Ucrania a Oriente Medio Monseñor Pacho expresó entonces su preocupación por la «terrible guerra en Ucrania» y la crisis en Oriente Medio, al tiempo que subrayó que atacar militarmente las instalaciones nucleares de Irán «tiene el potencial de provocar una mayor escalada, agravando aún más la situación». Citando las palabras del Papa León, el Subsecretario reafirmó «la necesidad de revitalizar la diplomacia multilateral» y las instituciones internacionales destinadas a resolver disputas, a la vez que se detiene «la producción de instrumentos de destrucción y muerte». En este sentido, Pacho observó que el OIEA es «el modelo del multilateralismo», «más importante que nunca en un mundo cada vez más fragmentado». La energía nuclear civil Por último, el Subsecretario de Asuntos Multilaterales hizo una distinción respecto al uso de las tecnologías nucleares con fines pacíficos, en los campos de la medicina, el cambio climático, la agricultura, la gestión del agua y la energía. «Este uso», especificó, «debe regirse siempre por un sólido marco regulatorio basado en principios éticos: seguridad, transparencia, justicia intergeneracional y cuidado de la Creación». 17 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

17
Sep

El Papa en la catequesis: Dios trabaja en el tiempo lento de la confianza

Vaticano. Continuando con las catequesis sobre “Jesús esperanza nuestra”, León XIV reflexionó hoy sobre el misterio del Sábado Santo que “nos invita a descubrir que la vida no depende siempre de aquello que hacemos, sino también de cómo sabemos desistir de cuanto hemos podido hacer”. “El Hijo de Dios yace en la tumba. Pero esta su ‘ausencia’ no es un vacío: es espera, plenitud contenida, promesa custodiada en la oscuridad”: lo afirmó el Papa León XIV en la catequesis hoy, 17 de septiembre, día en que la iglesia celebra a San Roberto Belarmino, onomástica del Pontífice nacido como Robert Francis.  Festiva fue la acogida que le dispensaron al Papa las 35.000 personas reunidas en la Plaza de San Pedro para la cita del miércoles. El Papa León intentó saludar a todos con una larga vuelta en el papamóvil antes de iniciar su meditación. El misterio más profundo de la fe cristiana Continuando con las catequesis sobre “Jesús esperanza nuestra”, el Obispo de Roma reflexionó hoy sobre el misterio del Sábado Santo. “Es el día del gran silencio – recordó– pero es justamente allí que se cumple el misterio más profundo de la fe cristiana”. A continuación, el Obispo de Roma explicó que “el Sábado Santo es también un día de descanso”: según la ley judía, el séptimo día no se debe trabajar. También  “el Hijo, luego de haber completado su obra de salvación, descansa”, puntualizó. “No porque está cansado, sino porque ha concluido su trabajo. Este descanso es el sello de la obra cumplida”. Fatigamos en detenernos y descansar. Vivimos como si la vida nunca fuese suficiente. Corremos por producir, por demostrar, por no perder terreno. Pero el Evangelio nos enseña que saber detenerse es un gesto de confianza que tenemos que aprender a cumplir. El Sábado Santo nos invita a descubrir que la vida no depende siempre de aquello que hacemos, sino también de cómo sabemos desistir de cuanto hemos podido hacer. El tiempo detenido puede convertirse en tiempo de gracia León XIV observó que en el sepulcro, Jesús, “Palabra viviente del Padre, calla” y en aquel silencio “la vida nueva inicia a fermentar”. “Dios no tiene miedo del tiempo que pasa, porque es Señor también de la espera”. Así, también nuestro tiempo “no útil”, aquel de las pausas, de los vacíos, de los momentos estériles, puede convertirse en vientre de resurrección. Todo silencio acogido puede ser la premisa de una Palabra nueva. Todo tiempo detenido puede convertirse en tiempo de gracia, si lo ofrecemos a Dios. En el silencio, Dios hace nuevas todas las cosas “Nosotros, en ese sábado detenido, aprendemos que no tenemos que tener prisa de resurgir”: sino que “es necesario descansar, acoger el silencio, dejarse abrazar por el límite”, añadió el Papa, evidenciando: A veces buscamos respuestas rápidas, soluciones inmediatas. Pero Dios trabaja en lo profundo, en el tiempo lento de la confianza. El sábado de la sepultura se convierte así en las entrañas de las que pueden brotar las fuerzas de una luz invencible, aquella de la Pascua. Antes de terminar su reflexión, el Papa León indicó el ejemplo de la Virgen María que “encarna esta espera, esta esperanza”, que no nace en el ruido o en la euforia sino en el silencio de una espera habitada por el amor. De ahí su consejo alentador: Cuando nos parezca que todo está detenido, que la vida es un camino interrumpido, acordémonos del Sábado Santo. También en la tumba, Dios está preparando la sorpresa más grande. Y si sabemos acoger con gratitud aquello acontecido, descubriremos que, justamente en la pequeñez, y en el silencio, Dios ama transfigurar la realidad haciendo nuevas todas las cosas con la fidelidad de su amor. Porque la “verdadera alegría – concluyó el Santo Padre – nace de la espera habitada, de la fe paciente, de la esperanza que cuanto ha vivido en el amor, ciertamente, resurgirá a la vida eterna”.   17 de septiembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios