Categoría: Eclesial Internacional

10
Oct

“Dilexi te”, León XIV: no se puede separar la fe del amor por los pobres

Vaticano. Se ha publicado la primera exhortación apostólica de Robert Francis Prevost, un trabajo iniciado por Francisco sobre el tema del servicio a los pobres, en cuyo rostro encontramos “el sufrimiento de los inocentes”. El Papa denuncia la economía que mata, la falta de equidad, la violencia contra las mujeres, la desnutrición y la emergencia educativa. Dilexi te, «Te he amado» (Ap 3,9). El amor de Cristo que se hace carne en el amor a los pobres, entendido como cuidado de los enfermos; lucha contra la esclavitud; defensa de las mujeres que sufren exclusión y violencia; derecho a la educación; acompañamiento a los migrantes; limosna que “es justicia restaurada, no un gesto de paternalismo”; equidad, cuya falta es “raíz de los males sociales”. León XIV firma su primera exhortación apostólica, Dilexi te, un texto de 121 puntos que brota del Evangelio del Hijo de Dios, que se hizo pobre desde su entrada en el mundo y que relanza el Magisterio de la Iglesia sobre los pobres en los últimos ciento cincuenta años. “Una auténtica fuente de enseñanzas”. Siguiendo los pasos de sus predecesores Con este documento firmado el 4 de octubre, festividad de San Francisco de Asís, el Pontífice agustino sigue los pasos de sus predecesores: Juan XXIII, con su llamamiento a los países ricos en Mater et Magistra para que no permanecieran indiferentes ante los países oprimidos por el hambre y la miseria (83); Pablo VI, con la Populorum progressio y su intervención en la ONU “como abogado de los pueblos pobres”; Juan Pablo II, que consolidó doctrinalmente “la relación preferencial de la Iglesia con los pobres”; Benedicto XVI y la Caritas in Veritate, con su lectura “que se hace más marcadamente política” de las crisis del tercer milenio. Por último, Francisco, que ha hecho del cuidado “por los pobres” y “con los pobres” uno de los pilares de su pontificado. LEE AQUÍ LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA EN ESPAÑOL Una obra iniciada por Francisco y retomada por León Fue precisamente Francisco quien, en los meses previos a su muerte, había comenzado a trabajar en la exhortación apostólica. Al igual que con la Lumen Fidei de Benedicto XVI, retomada en 2013 por Jorge Mario Bergoglio, también en esta ocasión es el sucesor quien completa la obra, que representa una continuación de la Dilexit nos, la última encíclica del Papa argentino sobre el Corazón de Jesús. Porque es fuerte el “vínculo” entre el amor de Dios y el amor a los pobres: a través de ellos, Dios “sigue teniendo algo que decirnos”, afirma el Papa León. Y recuerda el tema de la “opción preferencial” por los pobres, expresión nacida en América Latina (16) no para indicar “un exclusivismo o una discriminación hacia otros grupos”, sino “la acción de Dios que se compadece ante la pobreza y la debilidad de toda la humanidad”. “En el rostro herido de los pobres encontramos impreso el sufrimiento de los inocentes y, por tanto, el mismo sufrimiento de Cristo” (9). Los “rostros” de la pobreza Son numerosos los motivos de reflexión y los impulsos a la acción en la exhortación de Robert Francis Prevost, en la que se analizan los “rostros” de la pobreza. La pobreza de “los que no tienen medios de sustento material”, “del que está marginado socialmente y no tiene instrumentos para dar voz a su dignidad y a sus capacidades”, la pobreza “moral”, “espiritual”, “cultural”; la pobreza “del que no tiene derechos, ni espacio, ni libertad” (9). Nuevas formas de pobreza y falta de equidad Ante este panorama, el Santo Padre considera “insuficiente” el compromiso para eliminar las causas estructurales de la pobreza en sociedades marcadas “por numerosas desigualdades”, por la aparición de nuevas formas de pobreza “más sutiles y peligrosas” (10), por normas económicas que han aumentado la riqueza, “pero sin equidad”. “La falta de equidad es raíz de los males sociales” (94). La dictadura de una economía que mata “Cuando dicen que el mundo moderno redujo la pobreza, lo hacen midiéndola con criterios de otras épocas no comparables con la realidad actual”, afirma León XIV (13). Desde este punto de vista, sostiene que “es encomiable el hecho de que las Naciones Unidas hayan puesto la erradicación de la pobreza como uno de los objetivos del Milenio”. Sin embargo, el camino es largo, especialmente en una época en la que sigue vigente la “dictadura de una economía que mata”, en la que las ganancias de unos pocos “crecen exponencialmente”, mientras que las de la mayoría están “cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz” y en la que se difunden “ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera” (92). Cultura del descarte, libertad de mercado, pastoral de las élites Todo esto es señal de que aún persiste —“a veces bien enmascarada”— una cultura del descarte que “tolera con indiferencia que millones de personas mueran de hambre o sobrevivan en condiciones indignas del ser humano” (11). El Pontífice condena entonces los “criterios pseudocientíficos” según los cuales será “la libertad de mercado” la que llevará a la “solución” del problema de la pobreza, así como la “pastoral de las llamadas élites”, según la cual “en vez de perder el tiempo con los pobres, es mejor ocuparse de los ricos, de los poderosos y de los profesionales”. “En efecto, muchas veces se percibe que, de hecho, los derechos humanos no son iguales para todos” (94). Transformar la mentalidad Lo que el Sucesor de Pedro preconiza es, por lo tanto, “un cambio de la mentalidad”, liberándose ante todo de la “ilusión de una felicidad que deriva de una vida acomodada”. Esto mueve a muchas personas a una visión de la existencia centrada en la riqueza y el éxito social “a toda costa”, incluso en detrimento de los demás y a través de “sistemas políticos y sociales injustos” (11). “La dignidad de cada persona humana debe ser respetada ahora, no mañana” (92). En cada migrante rechazado está Cristo llamando a la puerta León XIV dedica un amplio espacio al tema de las migraciones. Acompaña a sus palabras la

10
Oct

Jubileo de la Espiritualidad Mariana: Homenaje del Papa a Nuestra Señora de Fátima

Vaticano. Para el Jubileo, la estatua original de la Santísima Virgen, conservada en el Santuario de las Apariciones, tendrá una presencia excepcional en Roma, con una estima de 30 mil peregrinos. El sábado por la noche, el Papa ofrecerá una rosa de oro a la Virgen de la ciudad portuguesa durante el rezo del Rosario por la Paz en la Plaza de San Pedro. El domingo, se celebrará la misa con León XIV, también en la plaza, frente a la Basílica Vaticana. El Jubileo de la Espiritualidad Mariana se celebrará en Roma el sábado 11 y el domingo 12 de octubre. Participarán más de 30.000 peregrinos, entre ellos rectores y trabajadores de santuarios, así como miembros de movimientos, cofradías y diversos grupos de oración mariana. Aproximadamente 100 países estarán representados en el Jubileo, incluyendo grandes delegaciones de Italia, Polonia, Francia, España, Irlanda, Portugal, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Brasil, México, Ecuador, Argentina, Perú, Chile, Indonesia, Filipinas y Arabia Saudita. Nuestra Señora de Fátima en Roma Durante los dos días del Jubileo, la imagen original de Nuestra Señora de Fátima tendrá una presencia excepcional en Roma. El evento jubilar comenzará el sábado 11 de octubre con una misa presidida por el rector del Santuario de Fátima, Padre Carlos Cabecinhas, a las 9:00 h en la iglesia de Santa María en Traspontina. Los fieles podrán venerar la imagen de la Virgen a partir de las 8:30 h. A continuación, se rezará el Rosario a las 12:00 h. Por la tarde, a las 17:00 h, la imagen será llevada en procesión desde Santa María en Traspontina hasta la Plaza de San Pedro. Miembros de la Asociación de los Santos Pedro y Pablo llevarán la imagen durante la primera parte de la procesión hasta la Plaza de San Pedro. Una vez que la procesión entre en la plaza, la estatua será escoltada por la Guardia Suiza Pontificia y el Cuerpo de Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano hasta su llegada a la plaza, frente a la Basílica de San Pedro. La procesión recorrerá la plaza para que los fieles puedan venerar la estatua y pasará por el lugar donde se produjo el atentado contra el papa Juan Pablo II. El coro de la Diócesis de Roma amenizará la ocasión con cantos marianos. El homenaje del Papa a la Virgen A continuación, a las 18:00 h, comenzará la vigilia de oración en la Plaza de San Pedro con el rezo del Rosario, pedido por el Papa para pedir el don de la paz. Al comienzo de la oración, el Pontífice, como gesto devocional ritual, ofrecerá a Nuestra Señora de Fátima y al Santuario la Rosa de Oro, confeccionada para la ocasión por la empresa «Diego Serpone» de Nápoles. Cada decena del Rosario irá acompañada de la lectura de un pasaje del Capítulo VIII de la Lumen Gentium , documento conciliar que aborda el papel de la Santísima Virgen María en el misterio de Cristo y de la Iglesia, para conmemorar el aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II el 11 de octubre de 1962. A continuación, habrá un momento de adoración eucarística para implorar el don de la paz. El domingo 12 de octubre, los peregrinos participarán en la misa en la Plaza de San Pedro a las 10:30 h, presidida por León XIV. La entrada a la celebración es gratuita. 10 de octubre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

10
Oct

El Papa a los consagrados: Sean portadores de concordia con la palabra y el ejemplo

Vaticano. León XIV recibió esta mañana en audiencia en el Vaticano a los participantes en el Jubileo de la Vida Consagrada y los instó a ser “constructores de puentes y difusores de una cultura del encuentro”. El Pontífice les señaló la importancia de estar “arraigados en Cristo” y los invitó a volver al corazón, a cuidar la interioridad y a cultivar la sinodalidad. “La Iglesia necesita de ustedes y de toda la diversidad y riqueza de las formas de consagración y ministerio que representan”: el Papa León XIV hizo suyas las palabras del Papa Francisco en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Vida Consagrada del 2 febrero 2023, al recibir esta mañana en audiencia en el Vaticano a los consagrados y consagradas del mundo llegados a Roma para su peregrinación jubilar. “Con un abrazo que sale del corazón” y con el “deseo que llegue hasta los rincones más lejanos de la tierra”, el Pontífice les dio su bienvenida después de haber celebrado ayer, en la plaza de San Pedro, la Santa Misa con motivo de su Jubileo. “Con su vitalidad y con el testimonio de una vida en la que Cristo es el centro y el Señor, pueden contribuir a ‘despertar al mundo’, indicó León XIV, citando nuevamente al Papa Francisco. “En este sentido – añadió – habría que reiterar siempre lo importante que es para todos ustedes estar arraigados en Él. Solo así, de hecho, podrán cumplir la misión de manera fecunda, viviendo la vocación como parte de la maravillosa aventura de seguir más de cerca a Jesús”. LEA AQUÍ EL DISCURSO INTEGRAL DEL PAPA   La invitación a “volver al corazón” El Papa destacó que los consagrados y consagradas, unidos a Jesús, “se convierten en el trazado de un camino luminoso en el gran proyecto de paz y salvación que Dios tiene para la humanidad”. Por eso, les dirigió una cálida exhortación a ‘volver al corazón’, «como el lugar en el cual redescubrir la chispa que animó los inicios de su historia, entregando a quienes les precedieron una misión específica que no pasa y que hoy se les confía a ustedes». En efecto, es en el corazón donde se produce la «paradójica conexión entre la valorización de uno mismo y la apertura a los demás, entre el encuentro personalísimo con uno mismo y el don de uno mismo a los demás». Para León XIV es “en la interioridad, cultivada en la oración y en la comunión con Dios, donde echan raíces los mejores frutos del bien según el orden del amor, en la plena promoción de la singularidad de cada uno, en la valorización del propio carisma y en la apertura universal de la caridad”. Portadores de paz y esperanza Observando la “profunda necesidad de esperanza y paz que habita en el corazón de cada hombre y mujer de nuestro tiempo”, el Obispo de Roma señaló la tarea de las consagradas y consagrados, que “quieren ser portadores y testigos de ello con su vida, como divulgadores de la concordia a través de la palabra y el ejemplo, y antes aún como personas que llevan en sí mismas, por la gracia de Dios, la huella de la reconciliación y la unidad. Solo así podrán ser, en los diversos ambientes en los que viven y trabajan, constructores de puentes y difusores de una cultura del encuentro en el diálogo, en el conocimiento recíproco, en el respeto por las diferencias, con esa fe que les hace reconocer en cada ser humano un único rostro sagrado y maravilloso: el de Cristo. El Santo Padre recordó además  los momentos de intercambio, de fraternidad y de testimonio en torno a temas importantes, como el compromiso por construir una fraternidad universal, la atención a las personas más pobres y el cuidado de la creación, abordados ayer en algunas plazas de Roma, definiéndolos como ”puntos focales” que hablan de su esfuerzo constante por establecer y promover ambientes y estructuras de fraternidad, donde se venza la pobreza, se ponga en el centro la dignidad de la persona humana y se escuche el clamor de la ‘casa común’. De ahí su aliento para que sigan siendo “guardianes y promotores de esta gran tradición, por el bien de los hermanos”. Cuidad la sinodalidad Seguidamente, los invitó a reflexionar sobre otro tema importante para la Iglesia de nuestro tiempo: el de la “sinodalidad», exhortándolos a “permanecer fieles al camino que todos estamos recorriendo en esta dirección”. Y citando a San Pablo VI, que describió esta “misión apasionante” como un “diálogo domestico”, indicó: Hoy se confía también a ustedes, es más, a ustedes de manera especial, para una continua renovación del Cuerpo de Cristo en las relaciones, en los procesos, en los métodos. Para el Papa, “la forma misma en que están organizados, el carácter frecuentemente internacional e intercultural de sus Institutos, los colocan de hecho en una condición privilegiada para poder vivir cotidianamente valores como la escucha recíproca, la participación, el intercambio de opiniones y capacidades, la búsqueda común de caminos según la voz del Espíritu”.«De todo esto, la Iglesia les pide hoy que sean testigos especiales en las diferentes dimensiones de su vida, en primer lugar, caminando en comunión con toda la gran familia de Dios, sintiéndola como Madre y Maestra, compartiendo en ella la alegría de su vocación y también, cuando sea necesario, superando divisiones, perdonando injusticias sufridas, pidiendo perdón por las cerrazones provocadas por la autorreferencialidad», señaló el Pontífice y añadió: Trabajen para convertirse, día a día, cada vez más en «expertos en sinodalidad», para ser profetas al servicio del pueblo de Dios. Para terminar, el Santo Padre los invitó a ver el mañana con serenidad y confianza, y a no tener miedo de tomar decisiones valientes. Y citando una vez más al Papa Francisco recordó que nuestra esperanza, “no se basa en los números ni en las obras, sino en Aquél en quien hemos puesto nuestra confianza, para quien ‘nada es imposible’”.. “¡Sigan con esta confianza su camino!” fue su recomendación. “Les agradezco su fidelidad y el

08
Oct

El Papa: La Humildad de la Resurrección. Rostro discreto del Amor de Dios

Vaticano. En su catequesis de hoy, el Papa León XIV nos invita a descubrir que la Resurrección de Cristo no se manifiesta en gestos espectaculares, sino en la sencillez del amor cotidiano. El Señor resucitado camina junto a nosotros en el silencio de lo ordinario, transformando el dolor en esperanza y la vida diaria en lugar de encuentro con Dios. En su reciente catequesis, el Papa León XIV invitó a los fieles a contemplar un aspecto profundamente conmovedor del misterio pascual: la humildad de la Resurrección de Cristo. Lejos de los gestos espectaculares o de las manifestaciones de poder, el Señor resucitado se presenta ante sus discípulos con la sencillez del amor cotidiano. El poder de lo ordinario Los evangelios muestran a un Cristo que se deja reconocer en los gestos más comunes: María Magdalena lo confunde con un jardinero; los discípulos de Emaús lo toman por un forastero; los pescadores lo ven como un simple transeúnte. En cada escena, el Resucitado elige la normalidad como lenguaje de cercanía. El Papa León XIV subraya que esta discreción no es un detalle menor, sino una clave de la fe cristiana. “La Resurrección no es un giro teatral”, afirma, “sino una transformación silenciosa que llena de sentido cada gesto humano”. Incluso cuando Jesús come un trozo de pescado ante los suyos, nos recuerda que nuestro cuerpo, nuestra historia y nuestras relaciones están llamados a la plenitud, no a ser descartados. La gracia escondida en lo cotidiano El Pontífice invita a descubrir que, en la Pascua de Cristo, todo puede convertirse en gracia: trabajar, cuidar del hogar, esperar, servir, acompañar. Nada de lo que forma parte de nuestra vida escapa a la mirada amorosa de Dios. “La Resurrección no resta vida al tiempo y al esfuerzo, sino que cambia su sentido y su «sabor». Cada gesto realizado en gratitud y comunión anticipa el Reino de Dios.” Sin embargo, León XIV advierte de un obstáculo frecuente: la creencia de que la alegría cristiana debe ser una alegría sin heridas. Como los discípulos de Emaús, a menudo caminamos tristes porque esperamos un Mesías sin cruz. Pero el Papa nos recuerda que el dolor no niega la promesa, sino que revela la medida del amor de Dios. La gracia escondida en lo cotidiano El Pontífice invita a descubrir que, en la Pascua de Cristo, todo puede convertirse en gracia: trabajar, cuidar del hogar, esperar, servir, acompañar. Nada de lo que forma parte de nuestra vida escapa a la mirada amorosa de Dios. “La Resurrección no resta vida al tiempo y al esfuerzo, sino que cambia su sentido y su «sabor». Cada gesto realizado en gratitud y comunión anticipa el Reino de Dios.” Sin embargo, León XIV advierte de un obstáculo frecuente: la creencia de que la alegría cristiana debe ser una alegría sin heridas. Como los discípulos de Emaús, a menudo caminamos tristes porque esperamos un Mesías sin cruz. Pero el Papa nos recuerda que el dolor no niega la promesa, sino que revela la medida del amor de Dios. Un fuego que arde bajo las cenizas Cuando los discípulos reconocen al Señor al partir el pan, descubren que su corazón ya ardía sin saberlo. Esa es, para el Papa, “la gran sorpresa de la fe”: encontrar en medio del desencanto un rescoldo vivo, esperando ser reavivado por la esperanza. La resurrección de Cristo, explica, proclama que ninguna caída es definitiva, ninguna herida está condenada a permanecer abierta para siempre. Incluso en la distancia o el desánimo, el amor de Dios sigue siendo una fuerza invencible que busca al ser humano allí donde esté. “Ninguna caída es definitiva, ninguna noche es eterna, ninguna herida está destinada a permanecer abierta para siempre. Por distantes, perdidos o indignos que nos sintamos, no hay distancia que pueda apagar la fuerza infalible del amor de Dios.” El Señor que camina con nosotros “Jesús resucitado no se impone con clamores”, recuerda León XIV. “Se acerca a nuestros caminos —los del trabajo, el sufrimiento o la soledad— y con infinita delicadeza calienta nuestro corazón.” Así, la fe se convierte en una experiencia de acompañamiento: Dios no elimina nuestras pruebas, sino que las habita con su presencia. “El Resucitado se acerca en los lugares más oscuros: en nuestros fracasos, en las relaciones desgastadas, en los trabajos cotidianos que pesan sobre nuestros hombros, en las dudas que nos desaniman. Nada de lo que somos, ningún fragmento de nuestra existencia le es ajeno.” El Papa concluye su catequesis con una invitación a la confianza: a reconocer la presencia humilde del Resucitado, a aceptar la vida con sus heridas, y a dejar que cada dolor se transforme en lugar de comunión. Solo así —dice— podremos volver a nuestras casas “con un corazón que arde de alegría”: una alegría sencilla, serena, que no borra las cicatrices, sino que las ilumina con la certeza de que Cristo está vivo y camina con nosotros. “El Resucitado sólo desea manifestar su presencia, hacerse nuestro compañero de camino y encender en nosotros la certeza de que su vida es más fuerte que cualquier muerte. Pidamos, pues, la gracia de reconocer su presencia humilde y discreta, de no esperar una vida sin pruebas, de descubrir que todo dolor, si es habitado por el amor, puede convertirse en lugar de comunión.” 08 de octubre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

08
Oct

Cumbre Amazónica del Agua exige respeto por el derecho al agua como don sagrado y humano

“Iquitos se convirtió en un río de voces”, así podría resumirse la Cumbre Amazónica del Agua, realizada del 1 al 3 de octubre de 2025, donde más de 400 delegados de diez países de la cuenca amazónica proclamaron una declaración: “Somos agua, somos vida, somos esperanza”. Desde la fe, la ancestralidad y la ciencia, los participantes levantaron un llamado por el derecho al agua como don sagrado de Dios y derecho humano fundamental. La declaración final, inspirada en los mensajes del Papa Francisco en Laudato Si’, Querida Amazonía y Laudate Deum, abre con una convicción compartida: “Llegamos a nuestra cumbre unidos en el mismo espíritu de Jesús, fuente de agua viva”. Desde ese horizonte espiritual, las comunidades denunciaron “la contradicción de vivir en la mayor fuente de agua dulce del planeta, sin acceso al agua potable segura y saludable”. Desde el corazón amazónico, los pueblos que participaron en la Cumbre del Agua dejan un mensaje de esperanza: El agua no es solo recurso: es vida, es espíritu, es futuro. Dolor y denuncia ante la destrucción El pronunciamiento expresa el dolor de los pueblos ante los impactos de “la minería, la explotación del petróleo, la deforestación y el desmedido incremento de la basura”. Denuncian también “los hechos de muerte en nuestros territorios”, entre ellos la contaminación provocada por derrames petroleros, el narcotráfico, el extractivismo y la depredación ambiental. Los participantes señalaron la responsabilidad directa de gobiernos que, “promoviendo y legitimando políticas de destrucción y aniquilamiento de tierras, pueblos y culturas”, perpetúan la impunidad. También condenaron “el asesinato de defensoras y defensores del agua por intereses de poder que pretenden convertirla en mercancía y lucro”, así como el deterioro de las relaciones humanas a causa de “la mala distribución del agua, que deja heridas abiertas en las comunidades”. La declaración advierte, además, que las consecuencias de esta crisis recaen de manera desproporcionada sobre mujeres, pueblos indígenas, comunidades campesinas y quilombolas, y que “privan injustamente a los niños y niñas de su derecho a un futuro seguro, saludable y digno”. Esperanza que brota de la resistencia A pesar del dolor, el documento resalta la esperanza que brota de la resistencia. “Nos esperanzan las incansables luchas de nuestros hermanos y hermanas defensoras del agua y los bosques”, afirma el texto, resaltando su “perseverancia, fidelidad y resistencia”. También se reconoce “el derecho de fluir que tienen ríos, quebradas y lagos, libres de contaminación”, afirmando que “el agua es un ser vivo y caminamos a su ritmo”. La presencia activa de jóvenes, laicos y laicas comprometidos con la justicia ecológica, y las experiencias comunitarias de gestión sostenible del agua son, según la Cumbre, signos concretos de que “otro mundo es posible”. Las cosmovisiones indígenas y las espiritualidades cristianas fueron reconocidas como fuentes de sabiduría complementarias. Ambas coinciden en que “el agua es sagrada, sanadora y digna de protección” Por una nueva alianza del agua Desde Iquitos, los delegados hicieron un llamado a los pueblos andinos, amazónicos, costeros y de las llanuras sudamericanas para “fortalecer la articulación en la defensa del agua y los territorios”, reconociendo la interdependencia entre biomas y culturas. La Cumbre exhorta a las autoridades a cumplir su deber de “garantizar el derecho humano al agua y la integridad de los ecosistemas acuáticos”, adoptando políticas públicas eficaces, presupuestos adecuados y la implementación de sentencias judiciales que protejan los recursos hídricos. Compromisos de fe y acción Los participantes asumieron compromisos desde la fe, la pastoral y la acción ciudadana. Se proponen convertir las comunidades eclesiales en espacios de articulación para la defensa del agua, acompañar a los agentes pastorales en su misión de cuidar el territorio, y fortalecer procesos de formación política y ética en favor de la casa común. Lo espiritual también estuvo presente: “Fortalecer las espiritualidades ancestrales de nuestros pueblos en la defensa del agua y protección de sus territorios” y “optar por la sobriedad feliz”, reduciendo el consumo de agua mediante modos de vida sostenibles. La Cumbre con una promesa que atraviesa generaciones: “Seguiremos defendiendo nuestra agua, nuestra selva, porque somos capaces de dar nuestra vida por la vida de las próximas generaciones”. 08 de octubre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios Entre los compromisos asumidos, se insta a “generar una amplia alianza de actores eclesiales y sociales” frente a los impactos en la Amazonía, y a “educar desde la ecología integral a niños, niñas y jóvenes para fortalecer la conciencia y la identidad en la protección del territorio”. El documento también llama a “promover la sabiduría del buen vivir de los pueblos originarios como alternativa a una cultura consumista” y a “construir narrativas ecológicas inspiradas en las cosmovisiones amazónicas”.

08
Oct

Celam invita a las “Jornadas católicas de acción por la noviolencia” en el marco de los 80 años de Pax Christi Internacional

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) invita las “Jornadas católicas de acción por la noviolencia” este miércoles, 8 de octubre de 2025, a las 12 m. de Colombia, 11:00 a.m. de México y 2:00 p.m. de Argentina y Brasil. Este evento totalmente virtual,  también animado por la Plataforma paz, democracia y derechos humanos, la Iniciativa católica por la noviolencia, la Comisión de Ecología Integral de Latinoamérica y el Caribe (CEILAC) y la campaña La Vida pende de un hilo, conmemora los 80 años de Pax Christi Internacional. Además busca integrar a agentes de pastoral, sacerdotes, religiosas, misioneros, laicas y laicos como personas de buena voluntad en un espacio de conversación y reflexión cristocéntrica sobre la paz. Asimismo se escucharán “voces noviolentas”, que construyen paz desde los territorios en defensa de la casa común desde Centroamérica. Para participar deberán diligenciar el siguiente enlace de inscripción http://bit.ly/3WlORw2 para ingresar a la plataforma zoom donde estará disponible la traducción al portugués. También podrá sintonizarse por el canal de Youtube Celam TV. Tender puentes Martha Inés Romero, secretaria general de Pax Christi Internacional, señaló que “en un mundo marcado por la polarización, la injusticia y las heridas de la violencia, las Jornadas nos convocan a la construcción conjunta de la paz”. “Como seguidores de Jesús, estamos invitados a rechazar la lógica de la polarización y abrazar el poder transformador de la noviolencia, un camino espiritual estratégico para la familia humana”, precisó. Por ello, ha indicado que construir puentes significa llegar a través de lo que nos separa: origen étnico, clase social, ideología, nacionalidad o religión, “ello significa elegir el encuentro sobre la exclusión, el diálogo sobre el silencio, la reconciliación sobre la venganza”. 08 de octubre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

08
Oct

Mensaje del Papa para la JMJ 2025: La amistad con Cristo, testimonio de paz

Vaticano. “Al comienzo de este primer mensaje que les envío, deseo ante todo decirles gracias”, así inicia el Papa León XIV en su mensaje para XL Jornada Mundial de la Juventud, publicado este 7 de octubre en la Memoria de la Bienaventurada Virgen María del Rosario. El Papa agradece a los jóvenes por su participación en el Jubileo en Roma el pasado mes de agosto: “Ha sido un acontecimiento precioso para renovar el entusiasmo de la fe y compartir la esperanza que arde en nuestros corazones”. LEE EL MENSAJE COMPLETO DEL PAPA LEÓN XIV    Peregrinos de esperanza Y luego comienza su reflexión sobre “la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que celebraremos el domingo de Cristo Rey, el 23 de noviembre, y que tendrá como tema «Ustedes también dan testimonio, porque están conmigo» (Jn 15,27)”. “Con la fuerza del Espíritu Santo, como peregrinos de esperanza, nos preparamos para convertirnos en valientes testigos de Cristo. Comencemos, pues, desde ahora, un camino que nos llevará hasta la edición internacional de la JMJ en Seúl, en 2027”, invita León XIV. Así, el Papa se detiene en dos aspectos del testimonio: nuestra amistad con Jesús, que recibimos de Dios como un don; y el compromiso de cada uno en la sociedad, como constructores de paz. “El testimonio cristiano nace de la amistad con el Señor, crucificado y resucitado para la salvación de todos. Esta no debe confundirse con una propaganda ideológica, sino que es un verdadero principio de transformación interior y de sensibilización social”, señala el Papa. Reflexiona el Pontífice recordando que el Señor, “no nos quiere como siervos, ni como ‘activistas’ de un partido; nos llama a estar con Él como amigos, para que nuestra vida sea renovada. Y el testimonio surge espontáneamente de la alegre novedad de esta amistad”. Los amigos de Jesús El Papa menciona algunos amigos de Jesús en el Evangelio: “el apóstol Juan al final del cuarto Evangelio: «Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero» (Jn 21,24)”. También Juan el Bautista que dio «testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él» (Jn 1,7). “Queridos hermanos -dice el Papa León-, invito a cada uno de ustedes a seguir buscando a los amigos y testigos de Jesús en la Biblia. Al leer los Evangelios, se darán cuenta de que todos ellos encontraron en la relación viva con Cristo el verdadero sentido de la vida”. Testigos y misioneros Posteriormente, el Papa medita sobre el testimonio como misioneros: “Ustedes mismos pueden ponerse al lado de otros jóvenes, caminar con ellos y mostrarles que Dios, en Jesús, se ha hecho cercano a cada persona. Como solía decir el Papa Francisco: «Cristo muestra que Dios es proximidad, compasión y ternura»” (Carta enc. Dilexit nos, 35). Y los exhorta, “como los santos, también ustedes están llamados a perseverar con esperanza, sobre todo ante las dificultades y los obstáculos”. La fraternidad para la paz Las últimas flexiones del mensaje, el Papa las dedica a la fraternidad como vínculos de paz, afirmando que “de la amistad con Cristo, que es don del Espíritu Santo en nosotros, nace una forma de vivir que lleva consigo el carácter de la fraternidad”. “Un joven que ha encontrado a Cristo lleva consigo a todas partes el ‘calor’ y el ‘sabor’ de la fraternidad, y cualquiera que entre en contacto con él o con ella se siente atraído por una dimensión nueva y profunda, hecha de cercanía desinteresada, de compasión sincera y de ternura fiel”, dice el Papa. “El testimonio de fraternidad y paz que la amistad con Cristo suscita en nosotros nos libera de la indiferencia y la pereza espiritual, haciéndonos superar el aislamiento y la desconfianza”. Finaliza el Papa invitando a los jóvenes a que “ante los sufrimientos y las esperanzas del mundo, fijemos nuestra mirada en Jesús. Mientras agonizaba en la cruz, Él confió la Virgen María como madre a Juan, y a ella Juan como hijo. Ese último don de amor es para todo discípulo, para todos nosotros”. 08 de octubre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

08
Oct

El Papa: Dos años dolorosos desde el 7 de octubre. Reducir el odio, volver al diálogo

Vaticano. El Papa León XIV, al salir de su residencia en Castel Gandolfo, responde a las preguntas de los periodistas y recuerda el atentado en Israel de hace dos años y las víctimas en Gaza: «Debemos buscar soluciones pacíficas». El Pontífice afirma que el cardenal Parolin «expresó muy bien la postura de la Santa Sede» en su entrevista con los medios vaticanos. Respecto al viaje a Turquía y Líbano, explica que era el deseo de Francisco y que llevará un mensaje de paz a Oriente Medio. «Han sido dos años muy dolorosos. Hace dos años, en este atentado terrorista, murieron 1.200 personas. Debemos reflexionar sobre cuánto odio existe en el mundo y empezar a preguntarnos qué podemos hacer. En dos años, aproximadamente 67.000 palestinos han sido asesinados. Debemos reducir el odio, debemos recuperar la capacidad de diálogo y de buscar soluciones pacíficas». El Papa León XIV hizo esta declaración esta tarde, 7 de octubre, a los periodistas que lo esperaban a la entrada de Villa Barberini en Castel Gandolfo. Se refería al aniversario del ataque terrorista de Hamás que, hace exactamente dos años, causó la muerte de aproximadamente 1.200 israelíes, el secuestro de al menos 250 y la posterior respuesta masiva de las Fuerzas de Defensa de Israel en Gaza. No al terrorismo y al antisemitismo El Pontífice condenó tanto el terrorismo como los recientes episodios de antisemitismo, reafirmando el mensaje de paz del Evangelio. «Es cierto – dijo el Papa minutos antes de regresar al Vaticano, donde tenía previsto reunirse con fieles croatas a las 17:30 – que no podemos aceptar grupos que provoquen terrorismo; debemos rechazar siempre este tipo de odio en el mundo. Al mismo tiempo, la existencia del antisemitismo, ya sea en aumento o no, es preocupante. Debemos proclamar siempre la paz y el respeto a la dignidad de todas las personas. Este es el mensaje de la Iglesia». La entrevista del cardenal Parolin León XIV respondió a una pregunta sobre la reacción de la Embajada de Israel ante la Santa Sede a la entrevista del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, con los medios de comunicación vaticanos, la cual, según un comunicado, socavaría los esfuerzos de paz. «El Cardenal expresó muy bien la opinión de la Santa Sede al respecto», enfatizó el Papa. La fuerza de la oración incesante A continuación, invitó a todos los fieles a seguir rezando por el fin de este sangriento conflicto y por la promesa del compromiso de la Iglesia de promover el diálogo y la reconciliación. «La Iglesia – continuó el Obispo de Roma – ha pedido a todos que recen por la paz, especialmente durante este mes. También buscaremos, por los medios a nuestro alcance, promover siempre el diálogo». El viaje a Turquía, un momento de unidad El día del anuncio oficial de su primer viaje apostólico, que lo llevará a Turquía y Líbano del 27 de noviembre al 2 de diciembre, el Papa León XIV, preguntado por los periodistas sobre los motivos de este viaje a una región geopolítica tan sensible y tensa, explicó: «El viaje a Turquía está motivado por el 1700 aniversario del Concilio de Nicea. Creo que es un momento verdaderamente importante. Es un viaje que el Papa Francisco quería hacer. Para todos los cristianos, será un momento de auténtica unidad en la fe. Este momento histórico no debe perderse. Pero no se trata de mirar atrás, sino de mirar hacia adelante». Mensaje de paz para el Líbano Con su viaje al Líbano, el Papa pretende sobre todo consolar a un pueblo cuyo sufrimiento se ha intensificado desde la explosión en el puerto de Beirut el 4 de agosto de 2020. «En el Líbano – declaró – tendré la oportunidad de proclamar una vez más el mensaje de paz en Oriente Medio, en un país que tanto ha sufrido. El Papa Francisco también quiso ir allí. Quiso ofrecer este abrazo al pueblo libanés tras la explosión, después de todo lo que ha sufrido. Intentaremos llevar este mensaje de paz y esperanza». 08 de octubre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

08
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Primer viaje del Papa León: Turquía y Líbano en noviembre

Vaticano. El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, ha confirmado que el Pontífice se dirigirá del 27 al 30 de noviembre de 2025 a Turquía y del 30 de noviembre al 2 de diciembre al Líbano. El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, confirmó este martes 7 de octubre que el Papa León XIV realizará su primer viaje apostólico fuera de Italia. El Pontífice visitará Turquía del 27 al 30 de noviembre de 2025 y, posteriormente, el Líbano, del 30 de noviembre al 2 de diciembre. Bruni explicó que el Santo Padre viaja a invitación de las autoridades civiles y eclesiásticas de ambos países. En Turquía, el Papa peregrinará a İznik, la antigua Nicea, con motivo del 1700º aniversario del Primer Concilio de Nicea, celebrado en el año 325, un acontecimiento clave en la historia de la Iglesia que definió los fundamentos de la fe cristiana. En su segunda etapa, en el Líbano, el Papa desea manifestar su cercanía al pueblo libanés y a las comunidades cristianas de Oriente Medio, en un contexto marcado por desafíos sociales, económicos y religiosos. “El itinerario detallado del viaje apostólico será publicado oportunamente”, afirmó el portavoz. Este primer viaje del Pontífice agustiniano encierra “una promesa y un sueño”. Promesa, porque León XIV cumple el deseo que el Papa Francisco había expresado reiteradamente: conmemorar el aniversario del Concilio de Nicea junto al Patriarca Ecuménico Bartolomé y a los líderes de las Iglesias orientales. Y sueño, porque realiza finalmente la visita al Líbano, ese “país-mensaje”, como lo definió san Juan Pablo II, herido por crisis y conflictos, pero siempre firme en su fe y esperanza. Durante la audiencia a los participantes del simposio “Nicea y la Iglesia del tercer milenio: hacia la unidad católico-ortodoxa”, celebrado en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma (Angelicum) en junio, el Papa León recordó que el acontecimiento del año 325 “no es solo un evento del pasado, sino una brújula que debe seguir guiándonos hacia la plena unidad visible de todos los cristianos”. La elección de İznik para iniciar su pontificado misionero refleja precisamente su deseo de tender puentes entre Oriente y Occidente, entre católicos y ortodoxos, en un momento en que el diálogo ecuménico busca nuevas formas de comunión. El paso por el Líbano tendrá también un profundo valor pastoral. “El Líbano sufre, pero su pueblo no se deja vencer —recordaba el Papa Francisco—; tiene la debilidad de la diversidad, pero la fuerza de los cedros”. Con esta visita, su sucesor busca ofrecer consuelo y renovar el compromiso de la Iglesia con un país que, pese a las heridas de la explosión del puerto de Beirut, la crisis económica y las tensiones fronterizas, sigue siendo faro de convivencia para toda la región. 08 de octubre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

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Santa Sede: Responder a las crisis humanitarias más allá de intereses políticos

Vaticano. En su intervención ante el 76.º Comité Ejecutivo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), monseñor Daniel Pacho, Subsecretario para el Sector Multilateral de la Sección de Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, llamó la atención sobre la «crisis de financiación» de las operaciones de socorro. También reiteró los cuatro principios que deben guiar dicha acción: «Acogida, protección, promoción, integración». Trascender fronteras, ideologías políticas e «intereses geopolíticos a corto plazo». Y, al hacerlo, abordar la «grave crisis de financiación» que afecta al sector humanitario, poniendo en peligro las operaciones de socorro «y la propia sostenibilidad de las instituciones multilaterales». Este es el llamamiento lanzado por monseñor Daniel Pacho, Subsecretario del Sector Multilateral de la Sección de Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, en su intervención ayer, 6 de octubre, en Ginebra, en el 76.º Comité Ejecutivo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Más de 123 millones de personas se ven obligadas a huir La difícil situación de los refugiados, explicó el Prelado, afecta a «comunidades enteras» en diversas regiones del mundo, lo que supone un «desafío constante» para la protección de los derechos humanos fundamentales. Los datos muestran que 123,2 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus países de origen: cifras que han aumentado de forma constante durante la última década, lo que pone de relieve la urgencia de una respuesta colectiva «capaz de apelar a la conciencia y la responsabilidad compartida de la comunidad internacional». «Crisis olvidadas» En este dramático contexto, la Santa Sede expresó su cercanía a todas las víctimas de los conflictos en curso, en particular en Ucrania y Gaza, pero también en muchas otras «crisis olvidadas», como Sudán, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo y Myanmar. El Vaticano también destacó la valiosa contribución de los países y comunidades que siguen acogiendo a los refugiados, a pesar de las dificultades que ellos mismos enfrentan. La protección es un derecho, no un privilegio El arzobispo Pacho se hizo eco de la observación del Alto Comisionado, recordando la disminución de la financiación para el sector humanitario. Las instituciones responsables de esta tarea, advirtió, atraviesan un momento crítico, a pesar de que su propósito preciso es fomentar el diálogo y la cooperación internacional. La respuesta a las crisis que afectan a toda la humanidad no puede basarse en réditos políticos o geopolíticos a corto plazo, afirmó el prelado. «La protección internacional es un deber y un derecho, no un privilegio». Una crisis, por lo tanto, que no solo pone a prueba la eficacia del multilateralismo, sino «nuestra propia humanidad». Respuestas colectivas Por lo tanto, la Santa Sede hizo un llamado a una respuesta colectiva a la crisis de refugiados, basada en el principio de «responsabilidad compartida». Ningún Estado, especialmente aquellos que bordean zonas de conflicto, debe quedar solo para lidiar con los «desplazamientos masivos». Este compromiso debe extenderse más allá de la ayuda de emergencia, incluyendo inversiones en una paz duradera, la reconciliación y la reconstrucción posconflicto. Acogida, protección, promoción e integración El Vaticano también reafirmó los cuatro principios clave que deben guiar estos esfuerzos: acogida, protección, promoción e integración. En concreto, esto significa establecer corredores humanitarios, promover la reunificación familiar y garantizar el respeto de los derechos de los refugiados, de conformidad con la Convención de Ginebra de 1951. Igualmente, importante es promover el desarrollo humano integral de las personas desplazadas, garantizar su acceso a la educación, la atención médica y el empleo, y abordar las causas profundas del desplazamiento: los conflictos armados, la persecución religiosa o étnica, la opresión política y el cambio climático. El compromiso de la Santa Sede El Prelado recordó a continuación el compromiso permanente de la Santa Sede con el apoyo a los migrantes, llevado a cabo a través de numerosas organizaciones católicas y programas diocesanos dedicados a su asistencia. Finalmente, citó al Papa León XIV, quien afirmó que «reconocer al otro como hermano significa liberarnos de la pretensión de creernos hijos únicos y también de la mentalidad de pareja, que permanece unida solo por interés propio». Desde esta perspectiva, la preocupación de la comunidad internacional por los refugiados debe convertirse en un catalizador para la reafirmación y el fortalecimiento de los derechos humanos universalmente reconocidos. 08 de octubre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios