Categoría: Eclesial Internacional

27
Oct

León XIV: «No tengamos miedo de reconocer nuestros errores»

Vaticano. A la hora del Ángelus, el Papa reflexionó sobre el Evangelio del día que presenta la parábola del fariseo y del publicano del evangelista Lucas. El primero exalta sus méritos, mientras el segundo se presenta ante Dios tal como es, pidiendo perdón. “Hagamos lo mismo” exhortó el Pontífice. “Así podrá crecer, en nosotros y a nuestro alrededor, su Reino”. No es ostentando nuestros méritos como nos salvamos, ni ocultando nuestros errores, sino presentándonos honestamente, tal como somos, ante Dios, ante nosotros mismos y ante los demás, pidiendo perdón y confiando en la gracia del Señor. Es la indicación del Papa León XIV en su alocución previa a la oración del Ángelus del domingo 26 de octubre. Reflexionando sobre el pasaje evangélico de la liturgia del día, que presenta a dos personajes, un fariseo y un publicano, el Pontífice resaltó que el primero “se jacta de una larga lista de méritos” y por eso “se siente mejor que los demás, a quienes juzga con desprecio”. Con actitud presuntuosa, “denota una observancia exacta de la Ley, sí, pero pobre en amor”, “carente de misericordia”. El publicano también está rezando, pero de manera muy diferente. “Tiene mucho por qué pedir perdón”, afirmó León XIV. Es un recaudador de impuestos al servicio del imperio romano que trabaja con un contrato público, el cual le permite especular con los ingresos en detrimento de sus propios compatriotas. Sin embargo – explicó el Obispo de Roma – al final de la parábola, Jesús nos dice que, de los dos, es precisamente él quien vuelve a casa “justificado”, es decir, perdonado y renovado por el encuentro con Dios. Y esto sucede, precisa el Papa, porque “el publicano tiene el valor y la humildad de presentarse ante Dios. No se encierra en su mundo, no se resigna al mal que ha hecho”. El Pontífice citó a continuación a san Agustín quien, al comentar este episodio, “compara al fariseo con un enfermo que, por vergüenza y orgullo, oculta sus llagas al médico”. En cambio, el publicano “con humildad y sabiduría, muestra al médico sus heridas, por muy feas que sean, y le pide ayuda”. El Santo Padre invitó entonces a imitar la actitud del publicano: Queridos hermanos y hermanas, hagamos lo mismo. No tengamos miedo de reconocer nuestros errores, de ponerlos al descubierto asumiendo nuestra responsabilidad y confiándolos a la misericordia de Dios. Así podrá crecer, en nosotros y a nuestro alrededor, su Reino, que no pertenece a los soberbios, sino a los humildes, y que se cultiva, en la oración y en la vida, a través de la honestidad, el perdón y la gratitud. Al concluir su aloción, León XIV se dirigió a María, “modelo de santidad”, para que “nos ayude a crecer en estas virtudes”. 27 de octubre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

27
Oct

El Papa: Construyamos una Iglesia humilde y acogedora al servicio del mundo

Vaticano. León XIV presidió la Misa con motivo del Jubileo de los Equipos Sinodales y Organismos de participación e instó a construir una Iglesia que no juzga como hace el fariseo con el publicano, sino que se convierte en un lugar acogedor para todos, una Iglesia “totalmente sinodal, totalmente ministerial, totalmente atraída por Cristo y dedicada al servicio del mundo”. “Redescubrir el misterio de la Iglesia, que no es una simple institución religiosa ni se identifica con las jerarquías o con sus estructuras”. Esta fue la invitación del Papa León XIV en la homilía de la misa que presidió en la Basílica de San Pedro, el domingo 26 de octubre, con motivo del Jubileo de los Equipos Sinodales y Organismos de participación. Al inicio de su homilía, el Santo Padre recordó que la Iglesia, en cambio, como nos lo recuerda el Concilio Vaticano II, “es el signo visible de la unión entre Dios y los hombres, de su proyecto de reunirnos a todos en una única familia de hermanos y hermanas” todos unidos en el único abrazo de su amor.  A continuación, invitó a mirar al “misterio de la comunión eclesial, generada y custodiada por el Espíritu Santo”, para así poder comprender el significado de los equipos sinodales y de los órganos de participación.    “Estas estructuras expresan lo que ocurre en la Iglesia, donde las relaciones no responden a las lógicas del poder sino a las del amor”, señaló. Y citando a su predecesor, el Papa Francisco, que las definía como “lógicas mundanas”,  destacó que en la comunidad cristiana “el primado atañe a la vida espiritual”. La regla suprema del amor El Pontífice instó a los participantes en la celebración eucarística a recordar que en la Iglesia la regla suprema es el “amor” y que todos estamos llamados a servir y a buscar la verdad juntos: Nadie está llamado a mandar, todos lo son a servir; nadie debe imponer las propias ideas, todos deben escucharse recíprocamente; sin excluir a nadie, todos estamos llamados a participar; ninguno posee la verdad toda entera, todos la debemos buscar con humildad, y juntos. Caminar juntos para ser artesanos de unidad Precisamente la palabra “juntos” expresa la llamada a la comunión en la Iglesia, recalcó el Papa. Y citando nuevamente al Papa Francisco en su último Mensaje de Cuaresma, recordó que “caminar juntos significa ser artesanos de unidad, partiendo de la dignidad común de hijos de Dios”. Basándose en el Evangelio del día, el Papa León meditó sobre la parábola del fariseo y el publicano. Aunque suben los dos al templo a orar, observó, “están divididos y entre ellos no hay ninguna comunicación”. “Ambos recorren el mismo camino, pero su caminar no es un caminar juntos; ambos rezan al Padre, pero sin ser hermanos y sin compartir nada”. León XIV explicó que esto depende sobre todo de la actitud del fariseo, que sintiéndose mejor que el otro, lo juzga con desprecio y lo mira con desdén. Hermanos y hermanas, esto puede suceder también en la comunidad cristiana. Sucede cuando el yo prevalece sobre el nosotros, generando personalismos que impiden relaciones auténticas y fraternas; cuando la pretensión de ser mejor que los demás, como hace el fariseo con el publicano, crea división y transforma la comunidad en un lugar crítico y excluyente; cuando se aprovecha del propio cargo para ejercitar el poder y ocupar espacios. Por el contrario, el publicano, enseña humildad y necesidad de Dios. “Con su misma humildad, también en la Iglesia nos debemos reconocer todos necesitados de Dios y necesitados los unos de los otros, ejercitándonos en el amor mutuo, en la escucha recíproca, en la alegría de caminar juntos”, exhortó León XIV, y citando a San Clemente de Roma, añadió: “Cristo está con los que son humildes de corazón y no con los que se exaltan a sí mismos por encima de la grey”. Una Iglesia colegial y acogedora Los equipos sinodales y los organismos de participación son imagen de esa Iglesia que vive en la comunión”, indicó el Papa. De ahí su invitación a que “nos ayuden a comprender que, en la Iglesia, antes de cualquier diferencia estamos llamados a caminar juntos en busca de Dios, para revestirnos de los sentimientos de Cristo; ayúdennos a ensanchar el espacio eclesial para que este sea colegial y acogedor”. Esto – precisó el Papa – nos ayudará a afrontar con confianza y con espíritu renovado las tensiones que atraviesan la vida de la Iglesia – entre unidad y diversidad, tradición y novedad, autoridad y participación – dejando que el Espíritu las transforme, para que no se conviertan en contraposiciones ideológicas y polarizaciones dañinas. Y añadió: Ser Iglesia sinodal significa reconocer que la verdad no se posee, sino que se busca juntos, dejándonos guiar por un corazón inquieto y enamorado del Amor. Construir una Iglesia humilde y sinodal León XIV concluyó su homilía con un apremiante llamamiento: Queridos hermanos y hermanas, debemos soñar y construir una Iglesia humilde. Un Iglesia que no se mantiene erguida como el fariseo, triunfante y llena de sí misma, sino que se abaja para lavar los pies de la humanidad; una Iglesia que no juzga como hace el fariseo con el publicano, sino que se convierte en un lugar acogedor para todos y para cada uno; una Iglesia que no se cierra en sí misma, sino que permanece a la escucha de Dios para poder, al mismo tiempo, escuchar a todos. Comprometámonos a construir una Iglesia totalmente sinodal, totalmente ministerial, totalmente atraída por Cristo y por lo tanto dedicada al servicio del mundo. Y citando las palabras del siervo de Dios don Tonino Bello (obispo de Molfetta, fallecido en 1993) el Santo Padre invocó sobre toda la Iglesia la intercesión de la Virgen María para que la ayude “a superar las divisiones internas” y a reconciliar “las disputas mutuas”. Que el Señor nos conceda la gracia de permanecer enraizados en el amor de Dios para vivir en comunión entre nosotros. De ser, como Iglesia, testigos de unidad y de

27
Oct

Inicia el Jubileo del Mundo Educativo: “La Escuela es Vida”

Vaticano. En el Auditorio de la Conciliazione de Roma, estudiantes y docentes de todo el mundo se reunieron para la inauguración del Año Jubilar de la Educación. El cardenal Tolentino de Mendonça recordó que «no envejecemos junto a los jóvenes». El ministro Valditars instó a revitalizar los compromisos del Pacto Mundial por la Educación. «No envejecemos cuando estamos con jóvenes: es como mantener nuestros motores en marcha y mirar el mundo con nuevos ojos». Este fue el mensaje del cardenal José Tolentino de Mendonça , Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, el lunes 27 de octubre, a cientos de estudiantes y docentes de todo el mundo que llenaron el Auditorio della Conciliazione en el corazón de Roma. La ocasión fue la ceremonia de apertura del Jubileo de la Educación, el evento principal del Año Santo dedicado a las escuelas y universidades de todos los continentes. El Jubileo temático, promovido por el propio Dicasterio en colaboración con el Ministerio de Educación y Mérito de Italia, se celebra desde hoy hasta el 1 de noviembre y reúne a más de siete mil estudiantes de más de trescientas instituciones de los cinco continentes bajo el lema «La escuela es vida». Participarán en talleres temáticos, encuentros y sesiones de oración, reafirmando que la educación es un acto de esperanza. Los momentos culminantes serán el paso por la Puerta Santa y la Misa conclusiva con la proclamación por el Papa León XIV de San Juan Enrique Newman como «Doctor de la Iglesia». Una mañana de voces, música y esperanza. La mañana , iniciada con una impactante actuación del coro internacional estudiantil Choeur des Colibris , una iniciativa que supera las barreras de la discapacidad uniendo a niños sordos y oyentes, contó con los discursos del alcalde de Roma , Roberto Gualtieri , el cardenal de Mendonça y el ministro Giuseppe Valditara , quienes destacaron el valor de la educación como base de la fraternidad y la paz. Tras una impactante actuación de danza y video mapping, la astronauta Samantha Cristoforetti, de la Agencia Espacial Europea, inauguró el evento. “Sean estrellas de la verdad, la bondad y la belleza” «Hablar de educación y escuelas es fundamental en un Jubileo dedicado a la Esperanza», observó Gualtieri, enfatizando que las escuelas construyen comunidad y requieren un pacto territorial y global, porque la educación es responsabilidad de todos. En representación de la Santa Sede, el Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, el Cardenal Tolentino de Mendonça, presentó el evento y saludó a los jóvenes presentes como «los alcaldes y ministros del futuro». «Cuando se celebre el próximo Año Santo, serán adultos», añadió el cardenal. «Es maravilloso comenzar este jubileo temático con ustedes, que son la razón de ser de las escuelas». El cardenal hizo un llamamiento a los jóvenes: «Miren siempre hacia arriba, hacia las estrellas… no se dejen aprisionar por la grisura de las pantallas». Y añadió: «Cada generación tiene sus estrellas, pero recuerden que ustedes también son estrellas y su luz permanecerá encendida para siempre si permanecen conectados con la verdad, la bondad y la belleza». “Educar es caminar juntos hacia el bien” El ministro italiano Giuseppe Valditara, en su discurso, hizo un llamado a redescubrir la esperanza jubilar como una peregrinación hacia la bondad, acompañada, en una visión agustiniana, por la valentía y la fraternidad, entendidas como unidad en la caridad. Valditara enfatizó el propósito de este Jubileo de revitalizar los siete compromisos del Pacto Mundial para la Educación y la Cultura promovido por el Papa Francisco. El ministro destacó, en particular, la centralidad de la persona, un principio consagrado en la Constitución italiana gracias también al católico Giorgio La Pira, la necesidad de escuchar a las jóvenes generaciones y la valorización de la mujer para eliminar toda discriminación. Familia, hospitalidad y solidaridad global Invertir en las familias, renovar el pacto educativo que une a familias y escuelas, e involucrar a las familias vulnerables en la educación de sus hijos fue un punto clave del discurso del ministro. Otro tema clave fue la educar para la acogida. Sobre este tema, Valditara —quien asistió recientemente a la Cumbre de Educación del G20 en Sudáfrica— propuso recaudar donaciones en Europa para garantizar el derecho a la educación en África, donde, según él, «hay un déficit de diecisiete millones de docentes» “No dejes que te roben la atención y la felicidad” La ingeniera Samantha Cristoforetti , la primera italiana en volar al espacio y la primera europea en comandar la Estación Espacial Internacional, abrió los ojos a los jóvenes del público sobre un riesgo educativo: «Están creciendo en una sociedad de distracciones masivas, teléfonos móviles y aplicaciones que les roban la atención y la felicidad». «Salgan, den largos paseos, observen el mundo que los rodea», instó, invitando a los jóvenes a asumir riesgos y redescubrir el valor del esfuerzo. Citando a Jonathan Swift, añadió: «Pensar por uno mismo es difícil si no se tienen suficientes ideas en las que pensar». Testimonios de arte, deporte y fe Durante la mañana, el Hermano Sidival Fila compartió su trayectoria como artista y líder religioso, animando a los jóvenes a transformar la belleza en servicio. La Hermana Zeph y Nhial Deng, ganadoras de los Premios Internacionales Maestro y Estudiante Global , hablaron sobre el poder de la educación como medio de redención personal y comunitaria. Un encuentro con el atleta Andy Díaz y la actuación de la cantante Annalisa Minetti unieron la música y el deporte en un mensaje compartido de fe en el futuro. Talleres, encuentros y Misa con el Papa Por la tarde, los estudiantes participarán en los cuatro talleres principales del Jubileo —Caminos, Diálogos, Horizontes y Elementos—, que se celebrarán en LUMSA, el Augustinianum y el Palazzo Cesi. Durante los días siguientes, el programa continuará hasta el encuentro con el Santo Padre el 30 de octubre, dedicado a estudiantes de todo el mundo, y culminará el 1 de noviembre en la Plaza de San Pedro con la Misa de clausura. 27 de octubre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

27
Oct

Publicado el programa del viaje apostólico del Papa a Turquía y Líbano

Vaticano. A un mes de su viaje hacia Ankara, se ha publicado el programa oficial del primer viaje apostólico de León XIV a los dos países de Oriente Medio, con una parada en İznik, nombre actual de la antigua Nicea, para la celebración ecuménica del Concilio del 1700 Nueve discursos, cinco saludos, dos homilías. Encuentros institucionales, celebraciones ecuménicas, oraciones en las tumbas de los santos o en las excavaciones arqueológicas de Nicea, visitas a la Mezquita Azul, a centros para pobres y enfermos o al lugar símbolo de una enorme tragedia como es el puerto de Beirut. Es un viaje lleno de contenido y citas que el Papa León XIV se dispone a realizar a Turquía y Líbano del 27 de noviembre al 2 de diciembre. El viaje -el primero del pontificado- incluirá una peregrinación a İznik, nombre actual de la antigua Nicea, con motivo del 1700 aniversario del primer Concilio de la historia. Esta mañana, 27 de octubre, exactamente un mes antes de la partida del Papa, la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha hecho público el programa oficial. Citas significativas Ankara, Estambul, İznik, luego Beirut, Annaya, Harissa, Bkerké, los lugares que acogerán al Papa León, que -como él mismo ha explicado- volará a los dos países de Oriente Medio para cumplir un deseo de su predecesor Francisco y difundir un mensaje de paz en esta latitud del mundo herida por guerras y dramas de diversa índole. Del programa hecho público destacan varios actos, empezando por el encuentro ecuménico de oración cerca de las excavaciones de la antigua basílica de San Neófito en İznik, que será el punto culminante de las celebraciones por los 1700 años de Nicea. Pero también, en Turquía, la firma de una Declaración Conjunta con el Patriarca de Constantinopla, Bartolomé I, en el Palacio Patriarcal de Estambul y la visita a la Sultan Ahmet Camii, más conocida como la Mezquita Azul, una de las más importantes de Estambul, que ya había visto Benedicto XVI y Francisco bajo sus bóvedas y sus llamativos mosaicos. Luego, en el Líbano, la ya mencionada parada en el puerto de Beirut, teatro de la devastadora explosión de agosto de 2020; la oración ante la tumba de san Charbel Maklūf, el monje sanador considerado el patrón del Líbano, en el monasterio de Annaya; el encuentro con los operadores y pacientes del hospital libanés de Jal ed Dib, el primer hospital para discapacitados mentales nacido como obra de misericordia corporal. Entre Ankara, Estambul y İznik Más en detalle, el viaje apostólico de León XIV comenzará el jueves 27 de noviembre a las 7.40 horas con su salida de Roma-Fiumicino con destino a la capital turca, Ankara. Está previsto que el Papa llegue a las 12.30 horas al aeropuerto internacional de Ankara/ Esenboğa, donde tendrá lugar la bienvenida oficial. Al cabo de una hora, el Papa se trasladará al Mausoleo de Atatürk, el majestuoso Anıtkabir dedicado al fundador del Estado laico moderno que abolió el Califato otomano con la Constitución de 1937. En el Palacio Presidencial tendrá lugar la ceremonia de bienvenida a las 14:10, seguida de una visita al Presidente de la República, Recep Tayyip Erdoğan, y, tras más de una hora, un encuentro a las 15:30 con autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático. En esa ocasión, el Pontífice pronunciará su primer discurso. A última hora de la tarde, hacia las 17.20 horas, se despedirá de la capital para volar a Estambul, adonde está previsto que llegue al cabo de hora y media. En la metrópoli dividida por el Bósforo, cruce entre Europa y Asia, León XIV pasará gran parte de la segunda jornada del viaje, antes de trasladarse a İznik. A las 9.30 presidirá un encuentro de oración con obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y agentes pastorales en la catedral del Espíritu Santo. El Pontífice les dirigirá un discurso. A continuación, se trasladará a la Casa de las Hermanitas de los Pobres, desde hace más de 120 años testimonio vivo de caridad y servicio a los ancianos necesitados. A las 14.15 horas, se trasladará en helicóptero a İznik, a 30 km al sureste de Estambul, centro del distrito del mismo nombre en la provincia de Bursa, donde tendrá lugar la mencionada celebración ecuménica entre las antiguas ruinas de la basílica de San Neófito. En esta ocasión se espera otro discurso del Papa León. Ya por la tarde, a las 18.30 horas, regresará a Estambul -pero esta vez en helicóptero-, donde se reunirá en privado con los obispos en la Delegación Apostólica. Igualmente intensa será la jornada del sábado 29 de noviembre, que se abrirá con una visita a la Mezquita Azul y continuará con un encuentro privado con los jefes de las Iglesias y comunidades cristianas en la Iglesia sirio-ortodoxa de Mor Ephrem y la Doxología (breve fórmula ritual) en la Iglesia patriarcal de San Jorge, durante la cual el Papa pronunciará un saludo. Ese mismo día, a las 15.50 horas, León verá a Bartolomé en el Palacio Patriarcal. Ambos, que ya se habían visto el pasado mes de mayo, firmarán una Declaración Conjunta. Inmediatamente después de este momento, el Pontífice se trasladará al «Volkswagen Arena» para la misa de las 17 horas. El traslado a Beirut El domingo 30 de noviembre será el día del traslado al Líbano. En Turquía, sin embargo, tendrá sus últimas citas matinales con una visita de oración a la Catedral Apostólica Armenia (está previsto un saludo) y la Divina Liturgia en la Iglesia Patriarcal de San Jorge, a la que seguirá una bendición ecuménica con un discurso de León XIV. Tras el almuerzo con Bartolomé en el Fanar, sede del Patriarcado Ecuménico, abandonará el país y viajará a Beirut. Primero la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Estambul/Atatürk, después la salida a las 14h45 y la llegada a las 15h45 al aeropuerto internacional de la capital libanesa y la ceremonia de bienvenida. El Pontífice mantendrá inmediatamente sus primeros encuentros institucionales: la visita de cortesía al Presidente de la República, Joseph Aoun, al

27
Oct

León XIV firma una carta sobre la educación: «Trazando nuevos mapas de esperanza»

Vaticano. Esta tarde, León XIV celebró la misa con estudiantes de las Universidades Pontificias y firmó la carta apostólica «Trazando nuevos mapas de esperanza», 60 años después de la declaración «Gravissimum Educationis». En su homilía, enfatizó que la Iglesia necesita una visión que rechace «toda lógica parcial» y derrote la «atrofia espiritual». Bajo la mirada de la Virgen María, representada en la antigua estatua junto al Altar de la Confesión en la Basílica de San Pedro, el Papa León XIV, antes de la Misa con los estudiantes de las Universidades Pontificias, esta tarde, 27 de octubre, firmó la carta apostólica  Trazando nuevos mapas de esperanza , a 60 años de la declaración conciliar  Gravissimum educationis  de San Pablo VI, que se publicará mañana, aniversario del documento del Concilio Vaticano II. Que el estudio le permita tener una nueva visión de conjunto Poco después, en su homilía en la celebración que inaugura el Jubileo de la Educación, el Pontífice pide al Señor que la experiencia del estudio y la investigación universitaria les brinde una perspectiva renovada, les ayude a «ser capaces de hablar, relatar, explorar y proclamar las razones de la esperanza que nos habita» y les «forme para ser hombres y mujeres nunca egocéntricos, sino siempre de pie», capaces de llevar «la alegría y el consuelo del Evangelio» a todas partes. Y recuerda a las universidades que la educación es un verdadero acto de amor y que «saciar el hambre de verdad y sentido es una tarea necesaria, porque sin verdad y sentido auténtico, se puede caer en el vacío e incluso morir». Considere el Jubileo como un nuevo comienzo para su vida El Papa enfatiza que en estos meses, al celebrar el Jubileo, la Iglesia experimenta su «estar en camino», recordándose a sí misma su constante necesidad de conversión. Y espera que cada estudiante también vea el Año Santo como una oportunidad «para que su vida pueda comenzar de nuevo». Se dirige así a quienes trabajan en instituciones universitarias y están comprometidos con el estudio, la docencia y la investigación: ¿Cuál es la gracia que puede tocar la vida de un estudiante, de un investigador, de un erudito? Me gustaría responder así a esta pregunta: la gracia de una mirada de conjunto, una mirada capaz de abarcar el horizonte, de ir más allá. La mujer curva, que no mira más allá de sí misma León XIV analiza entonces el episodio central del Evangelio de hoy: la curación de la mujer encorvada por Jesús: está encerrada en sí misma, comenta, «por lo que le resulta imposible ver más allá». Una condición similar a la ignorancia, «que a menudo se asocia con el cierre y la falta de inquietud espiritual e intelectual». Cuando el ser humano es incapaz de ver más allá de sí mismo, de su propia experiencia, de sus propias ideas y convicciones, de sus propios esquemas, entonces se mantiene prisionero, permanece esclavo, incapaz de madurar un juicio propio. esús es la verdad capaz de cambiar vidas La experiencia de la gracia, «que sana nuestros retiros», para el Pontífice, reside en acoger las cosas fundamentales de la vida «de los maestros, de los encuentros, de las experiencias vitales». Esta es una verdadera sanación, que nos permite mirar las cosas y la vida «con un horizonte más amplio». Esta mujer sanada obtiene la esperanza, porque finalmente puede alzar la mirada y ver algo diferente, ver de una manera nueva. Esto sucede especialmente cuando encontramos a Cristo en nuestra vida: nos abrimos a una verdad capaz de cambiar la vida, de distraernos de nosotros mismos, de sacarnos de nuestro encierro. La gracia de una mirada que vence la atrofia espiritual Quienes estudian, continúa el Papa León, «amplían sus horizontes» y son capaces de «mirar hacia arriba: hacia Dios, hacia los demás, hacia el misterio de la vida». Esta es la gracia «del estudiante, del investigador, del erudito»: una perspectiva amplia… Quien sabe ir lejos, que no simplifica las cuestiones, que no teme las preguntas, que vence la pereza intelectual y, así, derrota también la atrofia espiritual.  La Iglesia necesita esta visión unida El Papa aclara que esta perspectiva requiere espiritualidad, ayudada por el estudio de la teología y de la filosofía, porque hoy, lamentablemente, «nos hemos convertido en expertos en los detalles infinitesimales de la realidad, pero somos incapaces de recuperar una visión de conjunto». La experiencia cristiana, en cambio, quiere enseñarnos a mirar la vida y la realidad con una mirada integradora, capaz de abarcarlo todo rechazando cualquier lógica parcial. Los exhorto, pues —me dirijo a ustedes, estudiantes, y a todos los que se dedican a la investigación y la enseñanza— a no olvidar que la Iglesia de hoy y de mañana necesita esta mirada integradora. El trabajo intelectual no debe separarse de la vida. Siguiendo el ejemplo de Agustín, Tomás de Aquino, Teresa de Ávila, Edith Stein y muchos otros, “que supieron integrar la investigación en su vida y en su camino espiritual”, León XIV nos llama a “llevar adelante el trabajo intelectual y la búsqueda de la verdad sin separarlos de la vida”. Es importante cultivar esta unidad, para que lo que ocurre en las aulas universitarias y en los ambientes educativos de todo tipo y nivel no se quede en un ejercicio intelectual abstracto, sino que se convierta en una realidad capaz de transformar la vida, de hacernos profundizar en nuestra relación con Cristo, de hacernos comprender mejor el misterio de la Iglesia, de hacernos testigos audaces del Evangelio en la sociedad. La tarea educativa de satisfacer el hambre de verdad y de sentido El Pontífice insta entonces a las universidades a acoger el llamado a la «tarea educativa», porque quienes educan ayudan a otros, como Jesús con la mujer encorvada, a «ser ellos mismos y a desarrollar una conciencia autónoma y un pensamiento crítico». Este es un verdadero acto de amor. Saciar el hambre de verdad y de sentido es una tarea necesaria, porque sin verdad ni significados auténticos se puede caer en el vacío e incluso se puede morir. Descubriendo

24
Oct

Pastoral Juvenil de América Latina y el Caribe afianza su camino sinodal en Encuentro virtual continental

Este 22 de octubre, el Equipo Latinoamericano y Caribeño de Pastoral Juvenil (ELAPJ), en colaboración con el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), han celebrado un encuentro virtual continental con el que se comprometen a consolidar el camino sinodal. Bajo el nombre “Nuestra Caminata Sinodal desde la Pastoral con Jóvenes desde América Latina y el Caribe”, más de 80 participantes entre líderes jóvenes, asesores, sacerdotes, obispos compartieron en este espacio de escucha, reflexión y discernimiento pastoral. Stiven Mego, referente de comunicaciones de la Pastoral Juvenil Latinoamericana, indicó que “juntos reafirmaron su compromiso de seguir construyendo una Iglesia joven, viva y misionera, enraizada en la realidad y los sueños de sus pueblos”. “Queremos seguir caminando juntos como Iglesia joven, viva y comprometida con la realidad de nuestros pueblos. Este encuentro fue una oportunidad para encontrarnos, escucharnos y celebrar la vida que brota del trabajo pastoral con los jóvenes”, añadió. Cinco ejes de trabajo La jornada estuvo inspirada en el pasaje bíblico de Lucas 7,14, “Joven, a ti te digo, levántate”. Sus organizadores han indicado que fue un encuentro que “se convirtió en un verdadero símbolo continental de esperanza”. Los jóvenes, venidos de todas las regiones de América Latina y el Caribe, compartieron sus sueños, inquietudes y experiencias en un ambiente profundamente fraterno. Trabajaron sobre cinco ejes temáticos: Evangelización y Encuentro con Cristo. Formación Integral. Acompañamiento. Comunicación y redes.Proyectos y transformación social. Luego compartieron en “un diálogo fraterno” sus preocupaciones comunes en todo el continente: la pérdida del sentido espiritual, la fragilidad emocional, la deshumanización digital y la falta de acompañamiento constante. Frente a estas realidades, apuntó Mego, “los jóvenes reafirmaron su deseo de levantarse, redescubrir su valor y construir comunidades vivas, fraternas y solidarias”. Muro de compromisos El cierre estuvo marcado por el llamado “muro de compromisos”. Se trató de un ejercicio de diálogo y construcción conjunta, fruto del discernimiento. Entre estas tareas encomendadas se encuentran brindar mayor acompañamiento a los jóvenes con autenticidad, cercanía y coherencia de vida. Otro aspecto fue trabajar en red y en sinodalidad, uniendo esfuerzos entre comunidades y movimientos. La formación, por supuesto, resulta clave, “formarse continuamente para ofrecer un acompañamiento integral y actual”. Además de fortalecer la pastoral juvenil como espacio abierto, dinámico y esperanzador. “Escuchar, dialogar y caminar juntos con espíritu de comunión y fraternidad. Crear alianzas con la sociedad civil para impulsar proyectos transformadores. Vivir la fe con alegría y testimonio, levantándose cada día con esperanza”, acotó Mego. 24 de octubre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

24
Oct

El Papa: Los Movimientos populares, antídoto contra la indiferencia

Vaticano. León XIV recibe a los movimientos populares reunidos en Roma para el Quinto Encuentro Internacional y la Peregrinación Jubilar. Recordando a su predecesor Francisco, reitera que «tierra, techo y trabajo» son «derechos sagrados». A continuación, señala el aumento de la injusticia social, los «daños colaterales» causados ​​por las nuevas tecnologías, el trato inhumano a los migrantes y la proliferación de drogas. Pueblos desposeídos, robados, saqueados, llevados a la pobreza; migrantes vulnerables, víctimas de abusos y tratados como basura. A esto se suma la proliferación desenfrenada de drogas, tanto antiguas como nuevas (como el fentanilo); inundaciones, tsunamis y terremotos que exponen la crisis climática; el lucro, cada vez más idolatrado, al igual que el culto al cuerpo y al bienestar físico. Y, de nuevo, una justicia que parece estar fallando; nuevas tecnologías que incrementan el progreso tanto como la desigualdad; desempleo, marginación, explotación; una tendencia general deshumanizante de injusticias sociales, y la creciente brecha entre una pequeña minoría —el 1% de la población— de ricos y la gran mayoría de pobres. El Papa León XIV dibuja un retrato impregnado de amargo realismo de la época actual en su discurso a los Movimientos Populares, recibidos, esta tarde, en el Aula Pablo VI, con motivo del V Encuentro Internacional en Roma. Las enseñanzas de Francisco y León XIII Un largo discurso, salpicado de referencias a las enseñanzas de su predecesor, el Papa Francisco, quien promovió estos encuentros, y del Papa autor de la primera encíclica social, León XIII y la Rerum Novarum . Un discurso en el que el Pontífice combinó denuncias y llamamientos con estímulo a la acción, la profecía, la poesía y, sobre todo, la esperanza: de cambio, de un camino renovado de justicia, amor y paz, de cosas nuevas. Rerum Novarum, en efecto. Así como fue «nuevo» y también «bueno» izar la bandera en el Vaticano hace diez años con las palabras «Tierra, Techo y Trabajo». “Haciéndome eco de las peticiones de Francisco, hoy digo: Tierra, techo y trabajo son derechos sagrados, por los que vale la pena luchar, y quiero que me escuchen decir: “¡Estoy con ustedes!”, “¡Estoy con ustedes!” Importancia profética Unas dos mil personas estaban presentes en el Aula Pablo VI para escuchar al Papa León XIV. Entre ellas, representantes de las «periferias» de todos los continentes: pobres, migrantes, campesinos y cartoneros . Han llegado en procesión desde el Spin Time Lab, el edificio en el barrio de Esquilino ocupado con fines habitacionales y sociales por unas 400 personas en situaciones de emergencia, que se ha convertido en la sede de los Movimientos Populares en Roma. Mañana vivirán su peregrinación jubilar acompañados por obispos y otros representantes de sus diócesis. Este fue el «sueño» del Papa Francisco, quien deseaba que este grupo social, a menudo rechazado o marginado por las instituciones, fuera acogido en el corazón de la Iglesia. Este sueño lo está haciendo realidad León, quien, como afirmó al comienzo de su discurso, pretende continuar el camino iniciado por Jorge Mario Bergoglio, quien «en los últimos años ha dialogado a menudo con su realidad, destacando su importancia profética en el contexto de un mundo marcado por problemas de diversa índole». Abuso e inhumanidad hacia los migrantes Problemas dramáticos, empezando por el de los migrantes. «Los Estados tienen el derecho y el deber de proteger sus fronteras, pero esto debe equilibrarse con la obligación moral de brindar refugio», afirma León XIV. Condena el «abuso de migrantes vulnerables», en el que «no estamos presenciando el ejercicio legítimo de la soberanía nacional, sino graves crímenes cometidos o tolerados por el Estado». Se están tomando medidas cada vez más inhumanas –incluso políticamente celebradas– para tratar a estos “indeseables” como si fueran basura y no seres humanos. Necesidades primarias insatisfechas Con igual fuerza, León XIV señala el impacto negativo del desarrollo tecnológico en la salud, la educación, el empleo, el transporte, la urbanización, las comunicaciones, la seguridad y la defensa. En primer lugar, destaca la «paradoja» de la falta de tierra, alimento, vivienda y trabajo para millones de personas, mientras que «los teléfonos celulares, las redes sociales e incluso la inteligencia artificial están al alcance de millones». Esto incluye a los pobres. Asegurémonos de que cuando se satisfagan necesidades más sofisticadas, no se descuiden las fundamentales. Crisis climática y crisis “virtual” En resumen, el Papa habla de una «mala gestión» que «genera y acrecienta las desigualdades bajo la apariencia de progreso. Y al no situar la dignidad humana en el centro, el sistema también falla en la justicia». Uno por uno, el Pontífice enumera los «daños colaterales»; en primer lugar, la crisis climática, quizás el ejemplo más evidente con sus fenómenos meteorológicos extremos. «¿Quiénes sufren más? Siempre los más pobres». Tanto quienes ven «lo poco que tienen» arrasado por el agua; como los «campesinos, agricultores y pueblos indígenas» que pierden sus tierras, identidades y producción local debido a la «desertificación» del territorio. Luego está la crisis alimentada por las redes sociales: «¿Cómo puede un joven pobre vivir con esperanza y sin ansiedad cuando las redes sociales exaltan constantemente el consumo desenfrenado y un éxito económico totalmente inalcanzable?», pregunta el Papa. ¿Y cómo olvidar la adicción a los juegos de azar digitales, con plataformas diseñadas para crear «dependencia compulsiva» y «adicción»? La devastación causada por las drogas antiguas y nuevas El Obispo de Roma no permanece en silencio, pues, ante la “novedad” o, mejor dicho, la “ambigüedad” de la industria farmacéutica. En la cultura actual, no sin la ayuda de ciertas campañas publicitarias, se promueve una especie de culto al bienestar físico, casi una idolatría del cuerpo y, en esta visión, el misterio del dolor se interpreta de forma reductiva; esto también puede llevar a la dependencia de la ingesta de analgésicos, cuya venta obviamente aumenta los beneficios de las propias productoras. En particular, el Papa mira a su tierra natal, Estados Unidos, devastada por la adicción a los opioides: «Consideremos, por ejemplo , el fentanilo , la droga de la muerte, la segunda causa principal de muerte entre los pobres de ese país». «La proliferación de nuevas drogas sintéticas, cada vez más letales, no es

24
Oct

Jubileo de los equipos sinodales: convertir las relaciones para «ser uno»

Vaticano. En el Aula Pablo VI, varios discursos introductorios precedieron el encuentro con el Papa. El cardenal Grech invitó a mirar con esperanza hacia “lo que será”. El cardenal Ryś habló de superar las tensiones reveladas por la sinodalidad. De Salis Amaral recordó que nadie es “autosuficiente” en la Iglesia. Venâncio pidió denunciar las causas que perpetúan “el abismo” entre los grupos sociales. Una mirada llena de esperanza, orientada hacia “lo que será”, en el camino de la sinodalidad. Más allá de sus tensiones, entre el “yo” y el “nosotros”, entre “unidad y uniformidad”, entre “preservación y misión”. Se trata de avanzar hacia una auténtica conversión de las relaciones, que se convierta en una “profecía social” al denunciar “el abismo entre los grupos sociales”, encendiendo de nuevo la llamada de Jesús: “Que todos sean uno”. Estos fueron algunos de los temas desarrollados en las intervenciones introductorias del Jubileo de los equipos sinodales y de los organismos de participación, celebradas el 24 de octubre en el Aula Pablo VI. Entre los ponentes estuvieron el cardenal Mario Grech, secretario general de la Secretaría del Sínodo; el cardenal Grzegorz Ryś, arzobispo de Łódź (Polonia); Miguel De Salis Amaral, profesor de Eclesiología en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz; y Mariana Aparecida Venâncio, miembro de la Comisión Nacional de Animación para la fase de implementación del Sínodo en Brasil. El encuentro fue moderado por el obispo agustino Luis Marín de San Martín, subsecretario de la Secretaría General del Sínodo. Grech: esperar, arraigados en Jesús En su saludo, el cardenal Grech evocó El portal del misterio de la esperanza de Charles Péguy, recordando cómo el autor describe las tres virtudes teologales: “La fe ve lo que es, la esperanza ve lo que será y la caridad ve lo que es”. Esta visión, explicó, ofrece una brújula espiritual para “reimaginar” cómo la Iglesia escucha, discierne y camina unida. El amor, según Grech, no es solo una emoción, sino la actitud con la que “habitamos” la Iglesia. No espera la perfección, sino que elige acoger la realidad “tal como es”. Es la decisión de permanecer presentes, signo de una madurez espiritual que entiende que la unidad no significa uniformidad. El amor va unido a la fe, que es la lente a través de la cual la Iglesia “ve algo más que lo humano, algo divino”. No se trata de “optimismo ciego”, sino de una mirada realista que, en el camino sinodal, nace de escuchar el clamor de quienes viven en los márgenes. En tercer lugar, Grech habló de la esperanza. Para Péguy, ella es una certeza compartida sobre el futuro, arraigada “en la persona de Jesucristo y en la confianza en las promesas de Dios”. La esperanza, dijo el cardenal, implica “dejar ir”, trabajar “sin poseer lo que construimos”. Se mira con confianza hacia lo que vendrá, “no porque ya se vean los resultados, sino porque hemos encontrado a Aquel que tiene el futuro en sus manos”. Es una clave para entender el proceso sinodal: “Mucho se ha hecho, pero el trabajo continúa con humildad. Hemos hecho nuestra parte; el resto está en manos de Dios”. Como recordaba Péguy, “la esperanza ama aquello que aún está por venir”. Ryś: hacerse “una Iglesia pobre para los pobres” El cardenal Grzegorz Ryś centró su reflexión en las tensiones que la sinodalidad revela, identificando tres principales. La primera es la tensión entre el “yo” y el “nosotros”. La sinodalidad llama a una “conversión relacional”, pero el mundo actual teme las relaciones auténticas y duraderas. El único vínculo que parece entenderse es el competitivo: “¡Tengo lo que tú no puedes tener!”. La segunda tensión es entre unidad y uniformidad. Por un lado, la Iglesia es comunión; por otro, la tentación de la homogeneización se convierte en semilla de división, incapaz de acoger la diversidad. San Agustín y san Francisco de Sales —recordó Ryś— comparaban la Iglesia con un jardín lleno de flores diversas. No son las diferencias las que dividen, sino el orgullo y el abuso de poder. Por eso, la sinodalidad es una “medicina” que prescribe escucha y intercambio de dones espirituales. La tercera tensión es entre preservación y misión. La sinodalidad revela el rostro de una “Iglesia en salida”, abierta a “todos, todos, todos”, como repite el Papa Francisco. Para abrazar a toda la familia humana, la comunidad eclesial está llamada a una nueva identidad: despojarse de estructuras sofisticadas y hacerse verdaderamente “una Iglesia pobre para los pobres”. De Salis Amaral: el sacerdocio ministerial y el común son interdependientes El profesor Miguel De Salis Amaral profundizó en el concepto de “conversión de las relaciones”, mencionado por Ryś. Explicó que no se trata de un “simple llamado a querernos más”, lo cual reduciría el mensaje a un moralismo superficial, sino de redescubrir el sentido profundo de la sinodalidad. De Salis Amaral propuso algunos pasos concretos, fundamentados en las relaciones que nacen de los sacramentos, del vínculo “que Dios mismo ha establecido entre Él y nosotros”. En primer lugar, el Bautismo, que crea una relación filial y fraterna que “nos capacita y nos hace responsables”, convirtiéndose en la más esencial de la vida eclesial. Luego, el Orden sacerdotal, un servicio “específico” orientado a “hacer crecer a los demás como discípulos misioneros”. “La salvación —afirmó— no nace del conocimiento personal, como sostiene la gnosis antigua y moderna, sino que viene desde fuera: es un don que nos alcanza a través de la Palabra escuchada en la fe: fides ex auditu”. El sacerdocio ministerial y el sacerdocio común de los fieles se orientan recíprocamente, de modo que nadie sea “autosuficiente” dentro de la comunidad eclesial. Según el teólogo portugués, este concepto debe redescubrirse y profundizarse, porque la Iglesia no puede reducirse a una mera “organización”, sino que debe reflejar la vitalidad de esos vínculos. Ambos sacerdocios se sostienen en una interdependencia viva y operante, que participa de la unicidad de Cristo. Venâncio: la sinodalidad, antídoto a la “llaga de las polarizaciones” “Una Iglesia sinodal es como un estandarte levantado entre las naciones”. A partir

24
Oct

León XIV: La familia es esperanza, no una carga

Vaticano. El Papa destacó ante el Pontificio Instituto Juan Pablo II el papel de la familia como motor de esperanza y renovación social. Pidió políticas que protejan la maternidad, promuevan el tiempo en común y fortalezcan los vínculos humanos frente a una cultura que privilegia la productividad sobre el amor. “En todo lugar y tiempo estamos llamados a sostener, defender y promover a la familia, sobre todo mediante un estilo de vida coherente con el Evangelio”. Lo afirmó con vigor el Papa León XIV al recibir en audiencia, este viernes 24 de octubre, a los docentes y alumnos del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia. “Sus fragilidades y su valor, vistos a la luz de la fe y de la razón”, dijo el Papa en su discurso, “inspiran sus estudios, orientados al bien de los novios que se preparan para el matrimonio, de los esposos que se convierten en padres, y de sus hijos, que son siempre promesa de una humanidad renovada por el amor”. El Pontífice recordó que la vocación del Instituto —nacido de la visión profética de san Juan Pablo II tras el Sínodo de 1980 sobre la familia— se manifiesta hoy “con claridad aún mayor”: constituir un solo cuerpo académico presente en los distintos continentes, para responder a las necesidades formativas lo más cerca posible de los matrimonios y las familias. “Así pueden desarrollarse con más eficacia dinámicas pastorales adaptadas a las realidades locales, inspiradas en la viva tradición de la Iglesia y en su doctrina social”. La familia, medida del bienestar social Al participar en la misión y el camino de toda la Iglesia, el Instituto contribuye, según el Papa, a la comprensión del magisterio pontificio y al diálogo permanente entre la vida familiar, el mundo del trabajo y la justicia social. Afronta cuestiones de gran actualidad como la paz, el cuidado de la vida y la salud, el desarrollo humano integral, el empleo juvenil, la sostenibilidad económica y la igualdad entre hombres y mujeres. Todos estos factores, subrayó, influyen directamente en la decisión de casarse y de tener hijos. En este sentido, León XIV explicó que la misión específica del Instituto consiste en la investigación y el testimonio compartido de la verdad. “La teología está llamada a dialogar con las distintas disciplinas que estudian el matrimonio y la familia, no conformándose con hablar sobre la verdad, sino viviéndola con la gracia del Espíritu Santo y siguiendo el ejemplo de Cristo, que nos reveló al Padre con sus palabras y sus obras”. El Papa insistió en que el anuncio del Evangelio, que transforma la vida y la sociedad, compromete a todos a promover acciones coordinadas y eficaces en favor de la familia. “La calidad de la vida social y política de un país se mide, en gran parte, por la manera en que permite a las familias vivir bien, disponer de tiempo para sí mismas y fortalecer los vínculos que las unen”. En una sociedad que a menudo exalta la productividad y la velocidad a costa de las relaciones, añadió, “urge devolver tiempo y espacio al amor que se aprende en la familia, donde nacen las primeras experiencias de confianza, de don y de perdón que tejen el entramado de la vida social”. Devolver dignidad a la maternidad Recordó con emoción las palabras de su predecesor, el Papa Francisco, cuando invitó con ternura a las mujeres embarazadas a “custodiar la alegría de traer al mundo una nueva vida” (Amoris laetitia, 171). “La vida humana es un don y debe ser siempre acogida con respeto, cuidado y gratitud”, afirmó. Por ello, ante la realidad de tantas madres que viven la maternidad en soledad o marginación, el Pontífice señaló que “tanto la comunidad civil como la eclesial deben comprometerse con constancia para devolver a la maternidad su plena dignidad”. Reclamó medidas concretas: políticas que aseguren condiciones de vida y de trabajo dignas, iniciativas formativas y culturales que reconozcan la belleza de engendrar juntos, y una pastoral que acompañe con cercanía y escucha a mujeres y hombres. “La maternidad y la paternidad, así protegidas, no son una carga para la sociedad, sino una esperanza que la fortalece y la renueva”. Una Iglesia que escucha y acompaña El Papa también animó a los profesores y estudiantes a seguir contribuyendo al desarrollo de la doctrina social sobre la familia, en línea con la misión que el Papa Francisco confió al Instituto en la carta Summa familiae cura, en la que escribió: “La centralidad de la familia en los caminos de conversión pastoral de nuestras comunidades y de transformación misionera de la Iglesia exige que, también a nivel académico, en la reflexión sobre el matrimonio y la familia nunca falten la perspectiva pastoral ni la atención a las heridas de la humanidad”. León XIV destacó que el Instituto ha acogido las orientaciones de la constitución apostólica Veritatis gaudium, que invita a una teología “abierta y dialogante”, una cultura del encuentro entre todas las auténticas y vivas culturas, enriquecidas por el intercambio de sus dones bajo la luz del amor de Dios. En esta perspectiva, señaló, la sólida base filosófica y teológica se ha enriquecido con el diálogo con otras disciplinas, abriendo nuevos campos de investigación. Entre ellos, subrayó la importancia de profundizar el vínculo entre la familia y la doctrina social de la Iglesia. “Se trata —sostuvo— de integrar el estudio de la familia como capítulo esencial del patrimonio de sabiduría de la Iglesia sobre la vida social, y de enriquecer ese patrimonio con la experiencia y la dinámica propias de la vida familiar”. En el ámbito pastoral, alertó sobre las tendencias que, en muchas regiones del mundo, llevan a no valorar o incluso rechazar el matrimonio. “Los invito a ser atentos a la acción de la gracia de Dios en el corazón de cada hombre y de cada mujer. Aun cuando los jóvenes tomen caminos que no coinciden con los propuestos por la Iglesia, el Señor sigue tocando a la puerta de sus corazones,

24
Oct

León XIV: Promover la ética en el mundo digital desafiando a los dioses del consumismo

Vaticano. El Papa recibe en audiencia a los superiores mayores de la Compañía de Jesús y les anima a estar presentes en las «fronteras geográficas, culturales, intelectuales o espirituales»: en un mundo desgarrado «debemos convertirnos en expertos en reconciliación», es necesario «encontrar y hablar» el lenguaje de los jóvenes y defender a los pobres de las numerosas violaciones de su dignidad. Fronteras y preferencias. Territorios reales y virtuales para vivir como apóstoles del Evangelio y herramientas para ser eficaces. El discurso de León XIV a los superiores mayores jesuitas —más de cien recibidos en el Aula del Sínodo, presididos por el Superior General, Padre Arturo Sosa— es amplio y detallado, dirigido a una orden religiosa que, como reconoce el Papa, ha estado presente desde hace mucho tiempo allí donde las necesidades de la humanidad se encuentran con el amor salvador de Dios. Males que hay que curar La apertura es un examen de la «era del cambio» que afecta a todos los sectores: cultura, economía, tecnología, política; en particular, subraya inmediatamente León XIV, el campo de la inteligencia artificial y otras innovaciones que «están redefiniendo nuestra comprensión del trabajo y las relaciones e, incluso, planteando preguntas sobre la identidad humana», pero no sólo eso. La degradación ecológica amenaza nuestro hogar común. Los sistemas políticos a menudo no responden al clamor de los pobres. El populismo y la polarización ideológica profundizan las divisiones dentro y entre las naciones. Muchos se ven afectados por el consumismo, el individualismo y la indiferencia. Iglesia, estructuras ágiles y transparentes Recordando la estima de los Papas recientes por la Compañía de Jesús, León XIV destaca una serie de fronteras, «ya sean», dice, «geográficas, culturales, intelectuales o espirituales», que define como «lugares de riesgo, donde los mapas conocidos ya no son suficientes». Invita a los jesuitas a seguir el ejemplo de San Ignacio de Loyola, discerniendo e innovando en estas fronteras. Partiendo, argumenta, de la «gran frontera» que «hoy es el camino de la sinodalidad en la Iglesia», para que sus estructuras y ministerios «sean más ágiles, más transparentes y más receptivos al Evangelio». Otra «frontera esencial», para el Papa, es la de la «reconciliación y la justicia, especialmente en un mundo desgarrado por el conflicto, la desigualdad y el abuso». Hoy muchos sufren exclusión y quedan abiertas muchas heridas entre generaciones y pueblos (…) A la “globalización de la impotencia” debemos oponer una cultura de la reconciliación: del encuentro en la verdad, del perdón y de la sanación; debemos volvernos expertos en reconciliación”. IA, potencial y riesgos León XIV retoma entonces el tema de la inteligencia artificial, una «frontera importante», dice, que, si bien «encierra un gran potencial para el bien de la humanidad», por otro lado, «también conlleva riesgos de aislamiento, pérdida de empleo y nuevas formas de manipulación». Por lo tanto, los cristianos deben ser cautelosos. La Iglesia debe contribuir a guiar estos avances éticamente, defendiendo la dignidad humana y promoviendo el bien común. Debemos discernir cómo utilizar las plataformas digitales para evangelizar, construir comunidades y desafiar a los falsos dioses del consumismo, el poder y la autosuficiencia. Iglesia, estructuras ágiles y transparentes Recordando la estima de los Papas recientes por la Compañía de Jesús, León XIV destaca una serie de fronteras, «ya sean», dice, «geográficas, culturales, intelectuales o espirituales», que define como «lugares de riesgo, donde los mapas conocidos ya no son suficientes». Invita a los jesuitas a seguir el ejemplo de San Ignacio de Loyola, discerniendo e innovando en estas fronteras. Partiendo, argumenta, de la «gran frontera» que «hoy es el camino de la sinodalidad en la Iglesia», para que sus estructuras y ministerios «sean más ágiles, más transparentes y más receptivos al Evangelio». Otra «frontera esencial», para el Papa, es la de la «reconciliación y la justicia, especialmente en un mundo desgarrado por el conflicto, la desigualdad y el abuso». Hoy muchos sufren exclusión y quedan abiertas muchas heridas entre generaciones y pueblos (…) A la “globalización de la impotencia” debemos oponer una cultura de la reconciliación: del encuentro en la verdad, del perdón y de la sanación; debemos volvernos expertos en reconciliación”. IA, potencial y riesgos León XIV retoma entonces el tema de la inteligencia artificial, una «frontera importante», dice, que, si bien «encierra un gran potencial para el bien de la humanidad», por otro lado, «también conlleva riesgos de aislamiento, pérdida de empleo y nuevas formas de manipulación». Por lo tanto, los cristianos deben ser cautelosos. La Iglesia debe contribuir a guiar estos avances éticamente, defendiendo la dignidad humana y promoviendo el bien común. Debemos discernir cómo utilizar las plataformas digitales para evangelizar, construir comunidades y desafiar a los falsos dioses del consumismo, el poder y la autosuficiencia. Iglesia, estructuras ágiles y transparentes Recordando la estima de los Papas recientes por la Compañía de Jesús, León XIV destaca una serie de fronteras, «ya sean», dice, «geográficas, culturales, intelectuales o espirituales», que define como «lugares de riesgo, donde los mapas conocidos ya no son suficientes». Invita a los jesuitas a seguir el ejemplo de San Ignacio de Loyola, discerniendo e innovando en estas fronteras. Partiendo, argumenta, de la «gran frontera» que «hoy es el camino de la sinodalidad en la Iglesia», para que sus estructuras y ministerios «sean más ágiles, más transparentes y más receptivos al Evangelio». Otra «frontera esencial», para el Papa, es la de la «reconciliación y la justicia, especialmente en un mundo desgarrado por el conflicto, la desigualdad y el abuso». Hoy muchos sufren exclusión y quedan abiertas muchas heridas entre generaciones y pueblos (…) A la “globalización de la impotencia” debemos oponer una cultura de la reconciliación: del encuentro en la verdad, del perdón y de la sanación; debemos volvernos expertos en reconciliación”. IA, potencial y riesgos León XIV retoma entonces el tema de la inteligencia artificial, una «frontera importante», dice, que, si bien «encierra un gran potencial para el bien de la humanidad», por otro lado, «también conlleva riesgos de aislamiento, pérdida de empleo y nuevas formas de manipulación». Por lo tanto, los cristianos