Categoría: Eclesial Internacional

05
Nov

El Papa: El anuncio pascual es esperanza frente a los desafíos de la vida

Vaticano. En la audiencia general del primer miércoles de noviembre, León XIV centra su catequesis en la Pascua y explica que la Resurrección de Cristo es el “acontecimento” que fundamenta la fe, el único capaz de saciar nuestra demanda de sentido de la vida. “En Él tenemos la seguridad de poder encontrar siempre la estrella polar hacia la que dirigir nuestra vida de aparente caos, marcada por hechos que, a menudo, nos parecen confusos, inaceptables, incomprensibles”. “El misterio pascual constituye el eje de la vida del cristiano en torno al cual giran todos los demás eventos”: lo afirma el Papa León XIV en la audiencia general de hoy, 5 de noviembre, en la plaza de San Pedro. El Pontífice centra su catequesis en el tema “La Pascua da esperanza a la vida cotidiana”, la tercera dedicada a “La Resurrección de Cristo y los desafíos del mundo actual”, en el marco del ciclo jubilar “Jesucristo esperanza nuestra”. Después de haber saludado desde el papamóvil a los numerosos fieles, romanos y peregrinos, que hoy se congregaron en la plaza de San Pedro para escuchar su enseñanza y recibir su bendición, el Santo Padre inicia su reflexión evidenciando que la “Pascua de Jesús es un evento que no pertenece a un pasado lejano”, como “tantos otros episodios de la historia humana” y la Iglesia nos enseña a hacer “memoria actualizante” de la Resurrección todos los años en el domingo de Pascua. Todos los días es Pascua El Obispo de Roma analiza las diversas experiencias que vive el ser humano: “dolor, sufrimiento, tristeza, entrelazadas con alegría, estupor, serenidad” y subraya que en cada situación, “el corazón humano anhela la plenitud, una felicidad profunda”. Y para explicar mejor el misterio de la persona humana se remite a una gran filósofa del s. XX, Santa Teresa Benedicta de la Cruz -cuyo nombre secular fue Edith Stein: «El ser humano -escribe la santa- anhela siempre volver a recibir el don de la existencia, para poder alcanzar lo que el instante le da y, al mismo tiempo, le quita». “Estamos inmersos en el límite – señala el Papa – pero también tendemos a superarlo”. El anuncio pascual es la noticia más hermosa, alegre y conmovedora que jamás ha resonado en el curso de la historia. Es el “Evangelio” por excelencia, que atestigua la victoria del amor sobre el pecado y de la vida sobre la muerte, y por eso es el único capaz de saciar la demanda de sentido que inquieta nuestra mente y nuestro corazón. Precisando que el ser humano está animado por un movimiento interior, que “tiende hacia un más allá que le atrae constantemente”, tiende “al infinito y a lo eterno”, el Pontífice nota que esto contrasta con la experiencia de la muerte, anticipada por los sufrimientos, las pérdidas, los fracasos.  Como canta San Francisco de Asís: De la muerte «nullu homo vivente po skampare» (ningún hombre viviente puede escapar). En la Resurrección, la respuesta a nuestra sed de significado En Jesús el “Viviente”, recuerda a continuación el Santo Padre, “tenemos la seguridad de poder encontrar siempre la estrella polar hacia la que dirigir nuestra vida de aparente caos, marcada por hechos que, a menudo, nos parecen confusos, inaceptables, incomprensibles: el mal, en sus múltiples facetas; el sufrimiento, la muerte”. Ante nuestra frágil humanidad, el anuncio pascual se hace medicina y curación, alimenta la esperanza frente a los desafíos alarmantes que la vida nos pone delante cada día a nivel personal y planetario. La Pascua no elimina la cruz, la vence Desde la perspectiva de la Pascual, la Via Crucis se transfigura en Via Lucis, añade. Por esto, es necesario “saborear y meditar sobre la alegría después del dolor, reatravesando con esta nueva luz todas las etapas que precedieron la Resurrección”. La Pascua no elimina la cruz, sino que la vence en el duelo prodigioso que ha cambiado la historia humana. También nuestro tiempo, marcado por tantas cruces, invoca el alba de la esperanza pascual. La esperanza pascual no defrauda La Resurrección de Cristo es el “Acontecimento que fundamenta la fe”, remarca el Papa León antes de concluir su reflexió, y es los que nos recuerda Jesús, el Resucitado a los creyentes, “para que podamos ser sus testigos también allí donde la historia humana no ve luz en el horizonte” porque “la esperanza pascual no defrauda”. Creer verdaderamente en la Pascua a través del camino cotidiano significa revolucionar nuestra vida, ser transformados para transformar el mundo con la fuerza suave y valiente de la esperanza cristiana. 05 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

05
Nov

León XIV: Lo decisivo no es ordenarse, sino ser verdaderamente sacerdotes

Vaticano. El Pontífice envió una carta al Seminario Mayor “San Carlos y San Marcelo” de Trujillo con motivo de sus 400 años de fundación. En el texto, exhorta a los futuros presbíteros a cultivar una vocación libre, madura y configurada con Cristo, sostenida por la oración, el estudio y la fraternidad. Con ocasión del IV centenario del Seminario Mayor Arquidiocesano “San Carlos y San Marcelo” de Trujillo, el Papa León XIV dirigió una carta llena de afecto, memoria y orientación espiritual a los seminaristas, formadores y obispos del Perú. “Damos gracias al Señor por los cuatro siglos de historia de este seminario”, escribió el Santo Padre, recordando también su propio paso por esa casa de formación, donde sirvió como profesor y director de estudios. El Pontífice destacó que la tarea esencial del seminario sigue siendo la misma de siempre: “estar con el Señor, dejar que Él los forme, conocerlo y amarlo, para poder parecerse a Él”. LEE EL TEXTO COMPLETO DE LA CARTA DEL SANTO PADRE AQUÍ La libertad y la pureza de intención León XIV invitó a los seminaristas a revisar sus motivaciones más profundas, insistiendo en que el sacerdocio no puede entenderse como una meta externa o una simple promoción personal. “El sacerdocio no es una huida de lo que no se quiere enfrentar, ni un refugio ante dificultades; tampoco una promoción o un resguardo, sino un don total de la existencia”, afirmó. Citó a san Agustín para recordar que “se es verdaderamente libre cuando no se es esclavo”, y advirtió que sólo quien se entrega desde la libertad puede vivir el ministerio como un servicio auténtico al pueblo de Dios. “Lo decisivo no es ordenarse, sino ser verdaderamente sacerdotes”, subrayó. Oración, estudio y discernimiento continuo El Papa explicó que la vida en el seminario es “un camino de rectificación interior”, en el que el discernimiento y la sinceridad ante Dios y los formadores son esenciales para crecer en madurez y libertad. Recordó que el corazón del seminarista se forma en el trato personal con Jesús, a través de la oración y la escucha de la Palabra: “¡No puede hablar de Dios el que poco habla con Dios!”. Asimismo, subrayó el valor del estudio teológico como forma de amor y de servicio: “Quien se forma para ser sacerdote no dedica tiempo a lo académico por mera erudición, sino por fidelidad a su vocación”. En este contexto, evocó las palabras de san Alberto Hurtado: “¡Especialízate en Jesucristo!”. Eucaristía y paternidad sacerdotal El Santo Padre puntualizó que la vida espiritual e intelectual del seminarista encuentra su plenitud en el altar, donde se aprende a ofrecer la propia vida junto con Cristo. “La Eucaristía deja de verse sólo como un rito y se convierte en el verdadero centro de la existencia”, expresó. Desde esta unión con Cristo brota la paternidad sacerdotal: “Ser padre no es algo que se hace, sino algo que se es”, aseguró. El sacerdote, explicó, lleva en su corazón al pueblo entero, sufre con él y lo acompaña en sus luchas, transparentando así el amor del Padre. Evitar la mediocridad y vivir en comunión El Obispo de Roma exhortó a los seminaristas a “huir de la mediocridad” y a no dejarse atrapar por la mundanidad, el activismo, la dispersión digital o las ideologías. También advirtió sobre el riesgo de la soledad sacerdotal: “Un sacerdote aislado es vulnerable. La Iglesia necesita pastores santos que se entreguen juntos, no funcionarios solitarios”. El Papa destacó la importancia de la fraternidad y la comunión sacerdotal como signos de una vida entregada y creíble: “Sólo así podrán ser testigos auténticos de la comunión que predican”. “Nunca están solos en este camino” Al concluir, el Pontífice aseguró a los seminaristas su cercanía y oración: “Tienen un lugar en el corazón del Sucesor de Pedro. El seminario es un don inmenso y exigente, pero nunca están solos en este camino”. El Papa evocó la figura de santo Toribio de Mogrovejo e invitó a aprovechar cada día como “un tesoro irrepetible”. Finalmente, confió a todos a la protección de la Virgen María y de san José, “primeros formadores del Sumo y Eterno Sacerdote”, impartiendo de corazón su Bendición Apostólica. 05 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

05
Nov

El Papa: apoyar y acompañar a quienes combaten con pensamientos suicidas

Vaticano. En el video con la intención de oración para el mes de noviembre, León XIV invita a rezar para que aquellos “que viven en la oscuridad y la desesperanza” encuentren siempre el apoyo de una comunidad que los ayude a “sanar heridas” y “abrir horizontes”. Para redescubrir juntos “que la vida es un don, que sigue habiendo belleza y sentido, aún en medio del dolor y sufrimiento”. “Oremos para que las personas que están combatiendo con pensamientos suicidas encuentren en su comunidad el apoyo, el cuidado y el amor que necesitan y se abran a la belleza de la vida” Con estas palabras, hablando en inglés, el Papa León XIV introduce el Video del Papa con su intención de oración para el mes de noviembre, producido y difundido por la Red Mundial de Oración del Papa, con el apoyo de la diócesis estadounidense de Phoenix (Arizona). A la Iglesia –diócesis, parroquias, congregaciones religiosas, asociaciones de fieles– el Pontífice  pide que impida que el sufrimiento de las personas desesperadas, que experimentan la tentación de quitarse la vida, se vuelva aún más intolerable por la soledad. Todos, también los creyentes, “pueden ser vulnerables a la tristeza sin esperanza”: que el Señor nos enseñe, pues, a “estar cerca con respeto y ternura”, con “un corazón atento y compasivo”, a “ofrecer consuelo y apoyo”, a animar a buscar “la necesaria ayuda profesional”. “Señor Jesús, Tú que invitas a los cansados y agobiados a acercarse a Ti y descansar en Tu Corazón, te pedimos este mes por todas las personas que viven en la oscuridad y la desesperanza, especialmente por quienes están combatiendo con pensamientos suicidas. Haz que encuentren siempre una comunidad que los acoja, los escuche y acompañe. Danos a todos un corazón atento y compasivo, capaz de ofrecer consuelo y apoyo, también con la ayuda profesional necesaria. Que sepamos estar cerca con respeto y ternura, ayudando a sanar heridas, crear lazos y abrir horizontes. Que juntos podamos redescubrir que la vida es un don, que sigue habiendo belleza y sentido, aún en medio del dolor y sufrimiento. Sabemos bien que quienes te seguimos también somos vulnerables a la tristeza sin esperanza. Te pedimos que nos hagas siempre sentir Tu amor para que, a través de Tu cercanía hacia nosotros, podamos reconocer y anunciar a todos el amor infinito del Padre que nos lleva de la mano a renovar la confianza en la vida que nos das. Amén.” Phoenix: un compromiso diocesano para acompañar y prevenir Las imágenes del video de este mes se han rodado en la diócesis de Phoenix, en Arizona, que ha situado el tema de la salud mental entre sus prioridades pastorales. Cuenta con una oficina propia para el ministerio de la salud mental, ofrece espacios de escucha, organiza cursos de formación en la comunidad, ha establecido alianzas con organizaciones locales y centros sanitarios, celebra cada año una Misa en memoria de las personas fallecidas por suicidio, proporciona directrices sobre cómo ayudar a alguien que está pensando en quitarse la vida y promueve campañas para reducir el estigma en torno a las enfermedades mentales. El Obispo Dolan: “La Iglesia está aquí para ti. No estás solo” “La intención de oración del Santo Padre para este mes por las personas que luchan con pensamientos suicidas, y en particular para que encuentren en su comunidad el apoyo y el amor que necesitan, me llega muy de cerca al corazón”, comenta el obispo de Phoenix, Mons. John Dolan. “He vivido en primera persona el doloroso camino del duelo por suicidio. Perdí a mi hermano Tom, a mis hermanas Terese y Mary, y a mi cuñado Joe, todos fallecidos por suicidio. Hay heridas y misterios que no podemos comprender. Y sin embargo, ¡tenemos esperanza! Confiamos en un Padre amoroso que mantiene a nuestros seres queridos cerca de Él y nos volvemos los unos a los otros, caminando juntos como compañeros de viaje. Si te sientes destrozado, si estás luchando con pensamientos suicidas, sabe que eres profundamente amado y que la Iglesia está aquí para ti. No estás solo”. P. Fones: Construir la prevención en las parroquias y comunidades diocesanas El P. Cristóbal Fones, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, afirma que la Iglesia no sustituye a los profesionales de la salud –psicólogos, médicos, terapeutas–, pero puede desempeñar un papel decisivo ofreciendo cercanía, escucha y esperanza. Es en las parroquias y en las comunidades diocesanas donde aprendemos estilos de vida que construyen la prevención: ir al encuentro de quien sufre, consolar a quien está triste, cuidarnos juntos, compartir la esperanza que nos anima. También por esto, a la Red Mundial de Oración del Papa le preocupa especialmente la salud mental: cada mes, en la app Click To Pray, dedicamos un día especial de oración a esta intención, para apoyar a quienes atraviesan momentos de fragilidad”. Un problema global El suicidio es un tema relevante en la sociedad contemporánea: según la Organización Mundial de la Salud, de hecho, cada año en el mundo se quitan la vida unas 720.000 personas, es decir, poco menos de 2.000 al día. Más de la mitad de los suicidios globales (56%) ocurren antes de los 50 años, y la franja de edad de 15 a 29 años se ve particularmente afectada: para este grupo de edad, el suicidio es la tercera causa de muerte, y entre las chicas y las jóvenes adultas es incluso la segunda. El 73% de las personas que se quitan la vida viven en países de ingresos bajos y medios, pero las naciones más ricas no están exentas del riesgo: en Estados Unidos, por ejemplo, la tasa de suicidio actual es un tercio mayor que la del año 2000. El Catecismo sobre suicidio y salud mental El Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 2280-2283) recuerda que el suicidio contradice el amor a sí mismo, a los demás y a Dios; sin embargo, los trastornos psíquicos graves, la angustia o el temor grave de la prueba, del sufrimiento o de la tortura pueden atenuar la responsabilidad

05
Nov

Nota doctrinal sobre los títulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora

Vaticano. El documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe aprobado por León XIV aclara los apelativos que deben usarse para Nuestra Señora. También se pide especial atención para el título «Mediadora de todas las gracias». «Mater populi fidelis» es el título de la Nota Doctrinal publicada el martes 4 de noviembre, por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Firmada por el Prefecto, cardenal Víctor Manuel Fernández, y por el secretario de la sección doctrinal, monseñor Armando Matteo, la Nota fue aprobada por el Papa el pasado 7 de octubre. Es el fruto de un largo y articulado trabajo colegial. Se trata de un documento doctrinal sobre la devoción mariana, centrado en la figura de María, asociada a la obra de Cristo como Madre de los creyentes. La Nota ofrece un importante fundamento bíblico para la devoción a María, además de recoger diversas aportaciones de los Padres, los Doctores de la Iglesia, elementos de la tradición oriental y el pensamiento de los Papas más recientes. Dentro de este marco positivo, el texto doctrinal analiza una serie de títulos marianos, destacando algunos de ellos y desaconsejando el uso de otros. Títulos como Madre de los Creyentes, Madre Espiritual, Madre del Pueblo Fiel, son especialmente valorados por la Nota. Mientras que el título Corredentora se considera inapropiado e impropio. El título de Mediadora se considera inaceptable cuando adquiere un significado que es exclusivo de Jesucristo, pero se considera valioso si expresa una mediación inclusiva y participativa que glorifica el poder de Cristo. Los títulos de Madre de Gracia y Mediadora de Todas las Gracias se consideran aceptables en algunos sentidos muy específicos, pero se ofrece una explicación particularmente extensa de los significados que pueden presentar riesgos. LEE AQUÍ EL TEXTO COMPLETO DE LA NOTA DOCTRINAL ‘MATER POPULI FIDELIS’  En esencia, la Nota reafirma la doctrina católica que siempre ha destacado cómo todo en María está orientado hacia la centralidad de Cristo y su acción salvífica. Por ello, aunque algunos títulos marianos puedan explicarse mediante una correcta exégesis, se considera preferible evitarlos. En su exposición, el cardenal Fernández valora la devoción popular, pero advierte contra los grupos, las publicaciones que proponen un determinado desarrollo dogmático y suscitan dudas entre los fieles también a través de las redes sociales. El principal problema, en la interpretación de estos títulos aplicados a la Virgen, se refiere al modo de entender la asociación de María en la obra de la redención de Cristo (3). Corredentora En cuanto al título de «Corredentora», la Nota recuerda que algunos Papas “han utilizado este título sin detenerse demasiado a explicarlo. Generalmente lo han presentado de dos maneras precisas: en relación con la maternidad divina, en cuanto María como madre ha hecho posible la Redención realizada en Cristo, o bien en referencia a su unión con Cristo junto a la cruz redentora”. El Concilio Vaticano II había decidido no utilizar este título «por razones dogmáticas, pastorales y ecuménicas». San Juan Pablo II «lo utilizó, al menos en siete ocasiones, relacionándolo especialmente con el valor salvífico de nuestro dolor ofrecido junto al de Cristo, al cual se une María sobre todo en la cruz» (18). El documento cita una discusión interna en el seno de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe, que en febrero de 1996 había debatido la petición de proclamar un nuevo dogma sobre María «Corredentora o Mediadora de todas las gracias». La opinión de Ratzinger fue contraria: » El significado preciso de los títulos no es claro y la doctrina en ellos contenida no está madura… Sin embargo, no se ve de un modo claro cómo la doctrina expresada en los títulos esté presente en la Escritura y en la tradición apostólica». Más tarde, en 2002, el futuro Benedicto XVI también se había expresado públicamente en el mismo sentido: «La fórmula ‘Corredentora’ se aleja demasiado del lenguaje de las Escrituras y de la patrística y, por tanto, provoca malentendidos… Todo procede de Él, como dicen sobre todo las epístolas a los Efesios y a los Colosenses. María es lo que es gracias a Él. La palabra ‘Corredentora’ ensombrecería ese origen». El cardenal Ratzinger, aclara la Nota, no negó que hubiera buenas intenciones y aspectos valiosos en la propuesta de utilizar este título, pero argumentó que era «un vocablo erróneo» (19). El Papa Francisco ha expresado al menos tres veces su posición claramente contraria al uso del título Corredentora. El documento doctrinal concluye al respecto: “es siempre inoportuno el uso del título de Corredentora para definir la cooperación de María. Este título corre el riesgo de oscurecer la única mediación salvífica de Cristo y, por tanto, puede generar confusión y un desequilibrio en la armonía de verdades de la fe cristiana… Cuando una expresión requiere muchas y constantes explicaciones, para evitar que se desvíe de un significado correcto, no presta un servicio a la fe del Pueblo de Dios y se vuelve inconveniente». (22). Mediadora La Nota subraya que la expresión bíblica que se refiere a la mediación exclusiva de Cristo “es contundente”. Cristo es el único Mediador (24). Por otra parte, subraya «un uso muy común de la palabra ‘mediación’ en los órdenes más variados de la vida social, donde se entiende simplemente como cooperación, ayuda, intercesión. Por consiguiente, es inevitable que se aplique a María en sentido subordinado y de ningún modo pretende añadir alguna eficacia, o potencia, a la única mediación de Jesucristo» (25). Además -reconoce el documento- “es evidente que hubo una forma de real mediación de María para hacer posible la verdadera Encarnación del Hijo de Dios en nuestra humanidad» (26). Madre de los creyentes y Mediadora de todas las gracias La función materna de María “de ninguna manera disminuye o hace sombra” a la única mediación de Cristo, «sino que manifiesta su eficacia «. Entendida así, “la maternidad de María no pretende debilitar la única adoración que se debe solamente a Cristo, sino estimularla”. Por tanto, hay que evitar, afirma la Nota, «títulos y expresiones referidas a María

03
Nov

El Papa León XIV recibe a la Conferencia Eclesial de la Amazonía y resalta el valor de la sinodalidad en la misión amazónica

El Papa León XIV recibió en audiencia a la delegación de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama), en un encuentro marcado por la gratitud, la escucha y la esperanza. “Un signo de que el Sínodo continúa caminando” Durante la reunión, los representantes de la Ceama compartieron con el Santo Padre los avances en sus horizontes apostólicos sinodales, los desafíos pastorales en el corazón de la Amazonía y los frutos del camino recorrido desde su creación. El Cardenal Pedro Barreto, presidente de la Ceama, recordó que este organismo “nació como fruto del Sínodo para la Amazonía” celebrado en 2019, y fue oficialmente constituido el 29 de junio de 2020 como una expresión concreta de la sinodalidad vivida en la región: “La Ceama refleja la comunión viva entre los pueblos, la vida consagrada, los obispos, los laicos, los sacerdotes y los pueblos originarios. Es un signo de que el Sínodo continúa caminando”, subrayó el purpurado. El Papa León XIV agradeció los testimonios y resaltó la riqueza de la experiencia amazónica como ejemplo de lo que significa “caminar juntos en la Iglesia”: un modelo de participación, discernimiento y servicio inspirado en el Evangelio. “La sinodalidad se aprende desde los márgenes” Según informó la Ceama, durante la audiencia, el Papa participó su cercanía con los pueblos amazónicos y su admiración por la fe sencilla y comunitaria de sus comunidades: “Gracias por cuidar ese corazón y por recordarnos que la sinodalidad se aprende desde los márgenes, donde el Espíritu habla con fuerza”, expresó el Pontífice. Asimismo, animó a la Ceama a seguir siendo voz profética ante los desafíos sociales, ecológicos y espirituales de la región, promoviendo redes de esperanza y compromiso. Entre los temas abordados, se habló del aporte de las mujeres en la misión eclesial. La Hna. Laura Vicuña señaló que “la presencia femenina es esencial en los procesos de evangelización y de sinodalidad; son las mujeres las que sostienen la fe, acompañan las comunidades y custodian la vida en el territorio”. El Papa reconoció con gratitud este protagonismo y alentó a seguir fortaleciendo la participación de las mujeres consagradas y laicas en la vida eclesial. Horizontes apostólicos sinodales El Mons. Zenildo Lima, presidente de la Ceama, presentó el proceso de discernimiento en curso para definir los Horizontes Apostólicos Sinodales, fruto de la escucha y el diálogo con las Iglesias locales, las conferencias episcopales y los pueblos amazónicos.“Tenemos la certeza de que el Espíritu está guiando un proceso. La Amazonía nos enseña que la sinodalidad no se decreta, se vive”, sostuvo. El Papa León XIV alentó a continuar este discernimiento “con paciencia y esperanza”, recordando que “los verdaderos procesos del Espíritu crecen sin prisa: en silencio, con tiempo y avanzando todos al mismo ritmo”. La delegación también compartió los resultados del reciente Encuentro de Obispos de la Amazonía, realizado en Bogotá, que reunió a más de 90 prelados de toda la región. Este espacio reforzó la articulación eclesial amazónica y el deseo de las Iglesias locales de caminar unidas en misión y comunión. Presencia cercana Al final del encuentro, la delegación ofreció al Papa un chinchorro tejido en fibra de moriche, elaborado por Karismar Sánchez, mujer indígena Warao, como símbolo de comunión entre los pueblos amazónicos. Por su parte, Mauricio López, secretario ejecutivo de la Ceama, expresó tras la audiencia:“Tres cosas me han quedado resonando fuerte en el corazón luego del encuentro contigo, León XIV: escucha serena, presencia cercana y transparencia valiente”. 03 de noviembre de 2025Fuente: CELAMCEV Medios

03
Nov

El Papa: Newman, Doctor de la Iglesia, luz para las nuevas generaciones

Vaticano. En la solemnidad de Todos los Santos, hoy 1 de noviembre, el Papa León XIV presidió la Santa Misa en la plaza de San Pedro con motivo del Jubileo del Mundo Educativo y proclamó a San John Henry Newman como Doctor de la Iglesia. El Pontífice subrayó que en el centro de los itinerarios educativos deben estar personas de carne y hueso, especialmente aquellas que parecen no producir, según los parámetros de una economía que excluye y mata. “Brillen hoy como haces de luz en el mundo”: fue la invitación del Papa León XIV a los educadores y a las instituciones educativas, en la homilía de la misa con motivo del Jubileo del Mundo Educativo, celebrada en la plaza de San Pedro, en la Solemnidad de Todos los Santos, durante la cual el Pontífice proclamó a san John Henry Newman «Doctor de la Iglesia». En esta solemnidad de Todos los Santos, es una gran alegría inscribir a san John Henry Newman entre los doctores de la Iglesia y, al mismo tiempo, con motivo del Jubileo del Mundo Educativo, nombrarlo copatrono, junto con santo Tomás de Aquino, de todas las personas que forman parte del proceso educativo Dirigiéndose a los miles de fieles, romanos y peregrinos llegados de distintas partes del mundo y ante la presencia de la delegación oficial de la Iglesia de Inglaterra, encabezada por el arzobispo de York Stephen Cottrell, el Pontífice evidenció la “imponente estatura cultural y espiritual” del teólogo y cardenal inglés hoy 38º Doctor de la Iglesia, “fuente de inspiración para las nuevas generaciones “con un corazón sediento de infinito”. Escuelas y universidades, «laboratorios de profecía» El Pontífice se refirió a la vida de los santos que demuestra que es posible vivir con pasión y esperanza en medio de la complejidad del presente, sin dejar de lado el mandato apostólico de “brillar como haces de luz en el mundo” porque “el amor cristiano es profético, hace milagros” (cf. Exhort. ap. Dilexi te, 120). Recordando que el Jubileo “es una peregrinación en la esperanza”, destacó como en el campo educativo “la esperanza sea una semilla indispensable”. Y añadió: Cuando pienso en las escuelas y en las universidades, las considero como laboratorios de profecía, en donde la esperanza se vive, se manifiesta y se propone continuamente. Reflexionando sobre Evangelio de las Bienaventuranzas proclamado hoy, destacó como éstas traen consigo una nueva interpretación de la realidad y son “el camino y el mensaje de Jesús educador”. A primera vista – añadió – parece imposible declarar bienaventurados a los pobres, a aquellos que tienen hambre y sed de justicia, a los perseguidos o a los trabajan por la paz. Pero, aquello que parece inconcebible en la gramática del mundo, se llena de sentido y de luz en la cercanía del Reino de Dios. Las Bienaventuranzas, sin embargo, no son una enseñanza más, son la enseñanza por excelencia. Del mismo modo, el Señor Jesús no es uno entre tantos maestros, sino el Maestro por excelencia. Más aún, es el Educador por excelencia. La educación luz que guía Inspirado en el conocido himno de Newman Lead, kindly light (Guíame, Luz amable), el Santo Padre señaló que la educación debe ofrecer esa luz que guía a quienes se encuentran atrapados en las sombras del pesimismo y el miedo. “Desarmemos las falsas razones de la resignación –pidió– y difundamos las grandes razones de la esperanza”. El Pontífice animó a hacer de las escuelas, universidades y espacios educativos “umbrales de una civilización del diálogo y la paz”, reflejo de la enorme muchedumbre  “de todas las naciones, familias, pueblos y lenguas” de la que habla el libro del Apocalipsis. Cada persona tiene una misión León XIV recordó uno de los pensamientos más célebres de Newman: “Dios me ha creado para realizar un servicio definido. Me ha encomendado alguna obra que no ha dado a otro. Tengo mi misión”. En estas palabras –dijo– encontramos expresado de manera espléndida “el misterio de la dignidad de cada persona humana y también el de la variedad de los dones distribuidos por Dios”. “La vida no se ilumina no porque seamos ricos, bellos o poderosos. Se ilumina cuando uno descubre en su interior esta verdad: Dios me ha llamado, tengo una vocación, tengo una misión, mi vida sirve para algo más grande que yo mismo. Cada criatura tiene un papel que desempeñar”. La educación, camino de santidad En la parte final de su homilía, el Papa destacó que la educación, desde la perspectiva cristiana, “ayuda a todos a ser santos”. Recordó que el Papa Benedicto XVI, al beatificar a Newman en 2010, invitó a los jóvenes a la santidad, porque “Lo que Dios desea más que nada para cada uno de vosotros es que os convirtáis en santos”. “El llamado a la santidad –añadió León XIV– es universal, y las Bienaventuranzas trazan ese camino personal y comunitario hacia la plenitud”. Y finalmente, concluyó su mensaje evocando a San Agustín, tan querido por Newman: “Somos compañeros de escuela con un solo Maestro, cuya escuela y cátedra están en la tierra y en el cielo respectivamente”. 03 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios  

03
Nov

El Papa León XIV: La resurrección de Jesús, camino hacia la vida eterna

Vaticano. En la solemne celebración de la conmemoración de todos los fieles difuntos en el Cementerio del Verano, el Papa León XIV ofreció una reflexión sobre la memoria, la esperanza y el amor cristiano, invitando a los fieles a mirar la muerte desde la perspectiva de la resurrección de Cristo. «La muerte no es un final, dijo, sino un paso hacia la vida eterna en el amor de Dios” En la Conmemoración de los Fieles Difuntos, el Papa León XIV recordó que la esperanza y la caridad nos unen a los seres queridos fallecidos y nos abren el camino hacia la vida eterna en Cristo. El encuentro con los difuntos: reafirmar la esperanza en la vida El Santo Padre recordó a los presentes que el encuentro con los difuntos no debe ser sólo un momento de nostalgia o de recuerdo, sino una ocasión para reafirmar la esperanza en la vida eterna. “En el día de la muerte, ellos nos han dejado, pero los llevamos siempre con nosotros en la memoria del corazón”, afirmó, subrayando cómo la memoria se mantiene viva en los lugares, los gestos y los aromas que evocan a quienes amamos. “Y cada día, en todo lo que vivimos, esta memoria está viva. Muchas veces hay algo que nos hace recordarlos, imágenes que nos llevan a los momentos que vivimos con ellos. Muchos lugares, incluso los perfumes de nuestras casas nos hablan de aquellos que hemos amado y que nos han dejado, y tienen encendido en nosotros su recuerdo.” Sin embargo, precisó, la fe cristiana transforma la memoria en esperanza futura. No se trata de un simple mirar atrás, sino de proyectar nuestra mirada hacia la meta de la vida: “el puerto seguro que Dios nos ha prometido, hacia la fiesta sin fin que nos aguarda”, citando al profeta Isaías sobre el banquete eterno donde la muerte será vencida para siempre (Is 25,6.8). Jesús nos conduce a casa donde somos esperados, salvados El Papa León XIV explicó que esta esperanza no es un consuelo ilusorio frente al dolor, sino la certeza fundada en la resurrección de Jesús: “Él es el punto de llegada de nuestro caminar. Sin su amor, el viaje de la vida se convertiría en un vagar sin meta, un trágico error con un destino perdido”. Recordó que el Resucitado nos conduce a casa, donde somos esperados, amados y salvados. “Esta “esperanza futura” anima nuestro recuerdo y nuestra oración en este día. No es una ilusión que sirve para aplacar el dolor por la separación de las personas amadas, ni un simple optimismo humano. Es la esperanza fundada en la resurrección de Jesús, que ha vencido la muerte y ha abierto también para nosotros el paso hacia la plenitud de la vida.” Asimismo, destacó que el camino hacia la vida eterna se recorre practicando la caridad en la tierra. La vida de amor hacia los demás, especialmente hacia los más frágiles y necesitados, es el medio por el cual nos anticipamos al banquete celestial y nos unimos a nuestros seres queridos fallecidos. “La caridad vence la muerte. En la caridad Dios nos reunirá junto a nuestros seres queridos”, afirmó, citando las palabras de Jesús en Mateo 25, 35-36. “Y este puerto final, el banquete alrededor del cual el Señor nos reunirá, será un encuentro de amor. Por amor, Dios nos ha creado, en el amor de su Hijo, nos salva de la muerte, en la alegría del amor junto a Él y a nuestros seres queridos, quiere hacernos vivir para siempre. Precisamente por esto, nosotros caminamos hacia la meta y la anticipamos, en un vínculo invencible con aquellos que nos han precedido, sólo cuando vivimos en el amor y practicamos el amor los unos con los otros, en particular con los más frágiles y los más pobres.” Mirar a Cristo y ver a los difuntos envueltos en su luz El Papa concluyó su homilía invitando a los fieles a confiar en la esperanza que no defrauda: mirar a Cristo resucitado y considerar a los difuntos envueltos en su luz, conscientes de que la promesa de vida eterna nos sostiene y guía, enjugando nuestras lágrimas y dirigiendo nuestra mirada hacia un futuro pleno en Dios. En un día marcado por la ausencia de los seres queridos, las palabras de León XIV recordaron que la muerte no es un final definitivo, sino un paso hacia la plenitud de la vida junto a Cristo. La Conmemoración de los Fieles Difuntos se convierte así en una oportunidad para reafirmar la fe, vivir en caridad y mantener viva la esperanza de un reencuentro eterno. “Queridos hermanos y hermanas, mientras el dolor por la ausencia de quien no está ya con nosotros permanece impreso en nuestro corazón, confiémonos en la esperanza que no defrauda (cf. Rm 5,5); miremos a Cristo resucitado y pensemos en nuestros seres queridos difuntos como envueltos por su luz; dejemos resonar en nosotros la promesa de vida eterna que el Señor nos dirige. Él eliminará la muerte para siempre. Él la ha vencido para siempre abriendo un paso de vida eterna —es decir, haciendo Pascua— en el túnel de la muerte, para que, unidos a Él, también nosotros podamos entrar en él y atravesarlo.” A su regreso al Vaticano, el Santo Padre se dirigió a las Grutas de la Basílica Vaticana para un momento de oración privada por los pontífices difuntos. 03 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

03
Nov

El Papa León XIV: Nadie se perderá, porque el amor de Dios alcanza a todos

Vaticano. En el Ángelus de este domingo, conmemoración de todos los fieles difuntos, el Papa León XIV invitó a los fieles a contemplar la resurrección de Cristo como la gran esperanza que ilumina la vida y la muerte de cada persona. En el marco de la Conmemoración de todos los fieles difuntos, el Papa León XIV subrayó que el corazón del Evangelio es la certeza de que “nadie se pierde para siempre, porque la voluntad de Dios es que todos tengan vida”. “La voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que él me dio, sino que lo resucite en el último día” (Jn 6,39), recordó el Papa citando el Evangelio de san Juan. Estas palabras, explicó, revelan la preocupación profunda de Dios por cada ser humano: que todos encuentren su lugar en la plenitud del amor divino. “Por lo tanto, el núcleo de la preocupación de Dios está claro: que nadie se pierda para siempre, que cada uno tenga su lugar y resplandezca en su unicidad.” Una comunión que abarca todas las diferencias León XIV relacionó la Fiesta de Todos los Santos, celebrada el día anterior, con la Conmemoración de los Difuntos, presentándolas como dos dimensiones de una misma realidad: la comunión universal del amor de Dios. La Solemnidad de Todos los Santos, dijo, es la fiesta que celebra la comunión entre todos los hijos e hijas de Dios. El deseo de participar en la vida divina está inscrito en el corazón humano y se manifiesta como búsqueda de reconocimiento, atención y alegría. Y luego citó al Papa Benedicto XVI cuando escribió al respecto: “la expresión “vida eterna” trata de dar un nombre a esta espera irreprimible: no es un continuo sucederse de días sin fin, sino el sumergirse en el océano infinito del amor, en el que el tiempo, el antes y el después ya no existen más. Una plenitud de vida y de felicidad: es esto lo que esperamos y aguardamos de nuestro estar con Cristo” Memoria y esperanza ante la muerte El Pontífice señaló que el recuerdo de los difuntos no es un ejercicio de nostalgia, sino un acto de fe y esperanza. “Sin la memoria viva de Jesús —advirtió—, cada vida corre el riesgo del olvido; pero en Él, incluso quien no tiene quien lo recuerde conserva su infinita dignidad”, y añadió: “Jesús, la piedra que los constructores ha rechazado, es ahora la piedra angular (cf. Hch 4,11). Este es el anuncio pascual. Por esta razón, los cristianos recuerdan desde siempre a los difuntos en cada Eucaristía, y hasta la fecha piden que sus seres queridos sean mencionados en la plegaria eucarística. Desde aquel anuncio surge la esperanza de que nadie se perderá.” La voz que viene del futuro Al final del Ángelus, León XIV invitó a los fieles a que la visita a los cementerios no sea solo un momento de silencio o nostalgia, sino una afirmación de fe en la resurrección. “Cuando profesamos: ‘Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro’, conmemoramos el futuro —dijo—. No vivimos encerrados en el pasado ni en el presente, sino abiertos a la vida nueva que Cristo promete”. Con un tono esperanzador, el Papa aseguró que la voz de Jesús nos llama por nuestro nombre y nos prepara un lugar donde el amor vence a la muerte. “Que María, mujer del Sábado Santo, nos enseñe a seguir esperando incluso cuando todo parece perdido”, concluyó. 03 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

03
Nov

León XIV: la esperanza cristiana mira más allá, el Papa Francisco ha dado testimonio

Vaticano. El Papa celebra en la Basílica de San Pedro la misa en memoria de su predecesor y de todos los cardenales y obispos fallecidos durante el año. En la homilía, el Pontífice habla del dolor y el escándalo ante la muerte de «un frágil» arrebatado «por una enfermedad o, peor aún, por la violencia de los hombres». Pero, añade, ante esto, la esperanza cristiana ayuda a mirar más allá: «No estemos tristes como los demás que no tienen esperanza». León XIV habla de «esperanza» en la misa en memoria del Papa Francisco y de los ocho cardenales y 134 arzobispos y obispos fallecidos durante el último año. La esperanza cristiana, la esperanza «pascual» de la resurrección, la esperanza que no defrauda, que es don y gracia, que permite no desanimarse incluso ante la muerte de personas frágiles arrancadas de la vida por una enfermedad o por muertes trágicas o traumáticas, como las de niños o inocentes. Muertes «aterradoras», estas últimas, que Dios Padre no quiere y por las que «envió a su Hijo al mundo para liberarnos». Solo Él puede llevar sobre sí y dentro de sí esta muerte corrupta sin ser corrupto. Solo Él tiene palabras de vida eterna —lo confesamos trepidantes aquí, cerca de la tumba de San Pedro— y estas palabras tienen el poder de reavivar la fe y la esperanza en nuestros corazones. El Papa Francisco, testigo de la esperanza Esta esperanza, el Papa Francisco y los cardenales y obispos fallecidos desde octubre de 2024 hasta hoy «la han vivido, testimoniado y enseñado». Que sus almas puedan «brillar como estrellas en el cielo», dice el Pontífice en la homilía, que comienza con un recuerdo propio de Francisco, a quien profesa «gran afecto». Falleció después de abrir la Puerta Santa y de haber impartido a Roma y al mundo la bendición pascual. Gracias al Jubileo, esta celebración —la primera para mí— adquiere un sabor característico: el sabor de la esperanza cristiana. El trauma de la muerte de los pequeños El Papa desarrolla su reflexión a partir de las lecturas de la liturgia de hoy, comenzando por el «gran icono bíblico» que resume el sentido del Año Santo: el relato de los discípulos de Emaús en el Evangelio de Lucas. «En él se representa plásticamente la peregrinación de la esperanza, que pasa por el encuentro con Cristo resucitado». El punto de partida es «la experiencia de la muerte» en su peor forma: «La muerte violenta que mata al inocente y deja así desanimados, desalentados, desesperados». Cuántas personas —¡cuántos «pequeños»!— incluso en nuestros días sufren el trauma de esta muerte espantosa porque desfigurada por el pecado. Una esperanza «nueva» «Por esta muerte no podemos y no debemos decir laudato si’», afirma León XIV, refiriéndose al Cántico de las Criaturas, en el que San Francisco llamaba a la muerte «hermana». La muerte «aterradora» de tantos pequeños inocentes, afirma el obispo de Roma, «Dios Padre no la quiere» y envió a Cristo para liberar a todos de este yugo y dar esperanza. Una esperanza totalmente «nueva», subraya. León XIV: una realidad nueva, un don, una gracia Es gracias a ella que los cristianos no son vencidos por la muerte. «Nos entristece, por supuesto, cuando un ser querido nos deja. Nos escandaliza cuando un ser humano, especialmente un niño, un «pequeño», un frágil, es arrebatado por una enfermedad o, peor aún, por la violencia de los hombres. Como cristianos, estamos llamados a llevar con Cristo el peso de estas cruces», afirma el Pontífice. Pero no estamos tristes como quienes no tienen esperanza, porque ni siquiera la muerte más trágica puede impedir que nuestro Señor acoja en sus brazos nuestra alma y transforme nuestro cuerpo mortal, incluso el más desfigurado, a imagen de su cuerpo glorioso. «No estamos tristes como los demás que no tienen esperanza». La «esperanza pascual» es muy diferente de la humana, añade el Pontífice. Es diferente de la de los griegos, los judíos, los filósofos y la ley. Es la esperanza fundada «única y totalmente en el hecho de que el Crucificado ha resucitado», «es una esperanza que no mira al horizonte terrenal, sino más allá, mira a Dios, a esa altura y profundidad de donde ha salido el Sol que ha venido a iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte». Entonces sí, podemos cantar: Laudato si’, mi Señor, por nuestra hermana muerte corporal. El amor de Cristo crucificado y resucitado ha transfigurado la muerte: de enemiga la ha convertido en hermana, la ha apaciguado. Y ante ella no estamos tristes como los demás que no tienen esperanza. 03 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios

03
Nov

León XIV en oración ante la tumba de Francisco en la Basílica Santa María la Mayor

Vaticano. La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó sobre la visita del Papa León XIV a la Basílica mariana para rezar ante la tumba de Franciscus Esta tarde, el Papa León XIV se detuvo en la basílica de Santa María la Mayor para rezar ante la tumba del Papa Francisco y, posteriormente, ante la imagen de la Virgen, Salus Populi Romani. A continuación, prosiguió hacia Castel Gandolfo, informa la Oficina de Prensa de la Santa Sede. La mañana de este lunes el Papa León, había celebrado la misa en la Basílica de San Pedro en sufragio del difunto Papa Francisco, y de los cardenales y obispos fallecidos durante el año: “Con gran afecto, la ofrecemos por el alma elegida del Papa Francisco, que falleció tras abrir la Puerta Santa e impartir a Roma y al mundo la bendición pascual. Gracias al Jubileo, esta celebración —la primera para mí— adquiere un sabor característico: el sabor de la esperanza cristiana”, recordó León XIV en su homilía. “Queridos hermanos, el amado Papa Francisco y los hermanos cardenales y obispos por quienes hoy ofrecemos el sacrificio eucarístico han vivido, testimoniado y enseñado esta nueva esperanza pascual”, expresó también el Papa León XIV en la homilía de este día. Afirmando además que “el Señor los ha llamado y los ha constituido pastores de su Iglesia, y con su ministerio ellos —por usar el lenguaje del Libro de Daniel— han «conducido a muchos a la justicia» (cf. Dn 12,3), es decir, los han guiado por el camino del Evangelio con la sabiduría que viene de Cristo, que se ha convertido para nosotros en sabiduría, justicia, santificación y redención (cf. 1 Cor 1,30)”. Esta es la cuarta visita a la basílica mariana de Roma que realiza el Papa León XIV, confiando a María Salus Populi Romani, la Iglesia y a todos los fieles. 03 de noviembre de 2025Fuente: Vatican NewsCEV Medios