Culminó el Consistorio extraordinario, primero en la era del Papa León XIV, dejando en claro que darán continuidad de acuerdo con lo solicitado en las congregaciones generales previas al cónclave.
Además ha confirmado la Asamblea Eclesial Mundial, pautada para octubre de 2028 y anunciada en marzo de 2024, donde darán culmen al camino de recepción del Sínodo de la sinodalidad de cara al Jubileo de la redención 2033.
Sobre el siguiente Consistorio, ha mencionado, ante los 170 cardenales participantes, que será en dos días, en torno a la Solemnidad de los santos Pedro y Pablo, a finales de junio.
Por supuesto, destacó que todos los años pautará esta plenaria púrpura, con una duración de tres a cuatro días, prefigurando así el estilo de su Pontificado.
Sinodalidad no técnica
El Papa habló de una “sinodalidad no técnica”, es decir, pudo apreciar en los dos días de trabajo una profunda sintonía y comunión entre los cardenales, marcada por una metodología para el conocimiento mutuo, entre diversidad de trayectorias y experiencias.
La sinodalidad debe vivirse como “compañeros de camino”, reflejada en la forma como ejercen su autoridad, en la formación y en el trabajo de los nuncios, así como la necesidad de vivirla en la Curia con “una mayor internacionalización”.
Por ello, han releído la exhortación apostólica de Francisco, Evangelii gaudium, un texto que cobra mucha vigencia y que sigue interpelando a las diócesis, a la Curia romana y al propio Papa.
En rueda de prensa, el cardenal Luis José Rueda, arzobispo de Bogotá, detalló que han trabajado en armonía que “no fue uniformidad” con los purpurados de diversas partes del mundo, “algunos recientes, otros desde hace tiempo”.
12 de enero de 2026
Fuente: CELAM
CEV Medios
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