OMP Venezuela lleva jornadas de animación y esperanza a centros de acogida en Caracas y La Guaira

21
Jul
2026

En el marco de la celebración del Día del Niño, las Obras Misionales Pontificias (OMP) promovieron espacios de integración, escucha y vivencia de la fe en comunidades que permanecen en refugios temporales tras las recientes emergencias.

Cercanía eclesial ante la adversidad

Las Obras Misionales Pontificias en Venezuela continúan caminando junto a las familias vulneradas por los sismos registrados el pasado 24 de junio. Mediante el OMP Venezuela acompañamiento, la institución hace tangible la solicitud de la Iglesia a través de jornadas de animación, escucha y contención espiritual en diversos refugios de la región central.

Dinámicas recreativas para devolver la sonrisa a la infancia

La primera actividad se llevó a cabo el día viernes en un centro de acogida de Caracas, en alianza con la Asociación para la Educación Popular (APEP), donde residen personas que sufrieron la pérdida de sus viviendas.

A propósito del Día del Niño, el equipo misionero desplegó dinámicas recreativas y juegos cooperativos dedicados a la infancia. De manera simultánea, se propiciaron momentos de encuentro y escucha para jóvenes y adultos, facilitando un espacio seguro para expresar sus vivencias y esperanzas. Más allá del entretenimiento, la iniciativa buscó reafirmar el OMP Venezuela acompañamiento en el proceso de restauración humana y fe de cada hogar.

Presencia misionera y vivencia de la fe en La Guaira

El despliegue prosiguió el día domingo en el estado La Guaira. En esta zona se visitaron diversos lugares de acogida para compartir el almuerzo y desarrollar actividades formativas con los más pequeños.

En la comunidad de Los Corales se celebró la Santa Misa, presidida por el P. Ricardo Guillén, director nacional de OMP Venezuela. Durante su homilía, el presbítero exhortó a la asamblea a sostener viva la esperanza y la confianza en la Providencia Divina, aun en medio de las pruebas familiares.

Por su parte, Yesenia Quintero, secretaria nacional de la Pontificia Obra de la Infancia Misionera, remarcó la importancia del OMP Venezuela acompañamiento en la vida infantil: «En medio de esta realidad, las Obras Misionales Pontificias se hacen presentes para acompañar a los niños, quienes también necesitan ese rayo de esperanza que Jesús quiere regalarles. Nuestra misión es recordarles que, incluso en medio del dolor, Dios sigue caminando con ellos».

Un testimonio de fe que escucha y consuela

Desde las OMP se enfatiza que estas acciones forman parte de la pastoral de presencia permanente de la Iglesia en los centros de atención temporal. Esta labor no solo contempla el auxilio material, sino también el soporte emocional y espiritual.

La Hna. Adianez Fuenmayor, directora diocesana de OMP Mérida —quien vivió de cerca la tragedia— compartió su testimonio tras haber permanecido en La Guaira para sumarse a la atención pastoral: «Viví el terremoto aquí con mi familia. Rescatamos a mi prima, que lamentablemente falleció, y a mi sobrino lo encontramos con vida después de cuatro días y once horas. Me he quedado aquí como misionera para acompañar y abrazar a nuestra gente».

La religiosa añadió que compartir una comida sencilla o brindar presencia fraterna fortalece el ánimo de quienes han experimentado pérdidas severas. A través de la oración, el juego y la convivencia, los agentes de pastoral procuran atender las heridas del corazón, asegurando espacios donde la niñez pueda volver a soñar.

Con esta labor, las Obras Misionales Pontificias ratifican que la acción evangelizadora se consolida en el servicio a los más vulnerables, llevando la luz del Evangelio allí donde la esperanza necesita renacer.

21 de julio de 2026
Fuente: OMP Venezuela
CEV Medios