Categoría: Iglesia en Latinoamérica

15
Feb

Año Santo 2025: Un Jubileo para renacer con fe intensa, esperanza viva y caridad activa

Vaticano.- El arzobispo Rino Fisichella, presidente del dicasterio vaticano que organiza el próximo Año Santo en 2025, comenta la carta que le envió el Papa el 11 de febrero. «Francisco nos invita a mirar al futuro tras meses de fragilidad y miedo. Será un Jubileo encarnado en el presente, un tiempo para reconstruir las relaciones y volver a estar juntos». El Jubileo de 2025 podrá favorecer «la reconstrucción de un clima de esperanza y confianza, como signo de un renacimiento que todos sentimos como urgente». Con estas palabras, en la carta publicada del 11 de febrero, dirigida al arzobispo Rino Fisichella, el Papa Francisco explicaba el lema “Peregrinos de la esperanza” elegido para el inminente Año Santo ordinario, anunciado mientras la cuarta ola de la pandemia aún sigue su curso en todo el mundo. En la carta, el Pontífice se dirige directamente al presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, dicasterio encargado de la organización del Jubileo, encomendándole «la responsabilidad de encontrar las formas adecuadas para que el Año Santo se prepare y se celebre con fe intensa, esperanza viva y caridad activa». El Papa subrayó que, como es habitual, la Bula de Convocación emitida en su momento, contendrá las indicaciones para celebrar el Jubileo de 2025, pero ya señala algunos de los contenidos del próximo Año Santo que -recordó- es para el pueblo de Dios «un don especial de gracia». El arzobispo Rino Fisichella comentó la carta pontificia en los micrófonos de Radio Vaticano/Vaticannews: El Papa describe el próximo Año Santo como «un momento de renacimiento». ¿Será un Jubileo encarnado en tiempos post-pandémicos? No podemos olvidar que éste, a diferencia del Jubileo de 2016, es un Jubileo ordinario y, en la historia de la Iglesia, los Años Santos ordinarios se han encarnado a menudo en acontecimientos históricos contemporáneos. Pensemos en los años 50, cuando Pío XII quiso reconstruir un clima de confianza tras la II Guerra Mundial, o en el Jubileo de 1975, que Pablo VI asumió como un momento de profunda unidad en la Iglesia tras las tensiones postconciliares. Pensemos entonces en la del año 2000, que representó la entrada de la Iglesia en el Tercer Milenio de su historia. Hoy, con esta Carta, el Papa Francisco nos dice explícitamente que hemos vivido -y seguimos viviendo- meses de fragilidad y miedo, en los que hemos tocado con nuestras propias manos la incertidumbre y desgraciadamente también la muerte, por lo que debemos mirar al futuro y ver cómo construir los próximos años. Francisco lo llama «don de gracia», pero ¿qué significa un año jubilar para el pueblo de Dios? Creo que tenemos que volver a centrarnos en la propia naturaleza del Jubileo. Este plazo, que se cumple cada veinticinco años, recuerda el establecido en las Sagradas Escrituras en el libro del Levítico. Es un tiempo de conversión, de descanso, un tiempo para entrar en una relación más íntima con Dios, con uno mismo y con la creación. Esto ha sido siempre el Año Santo. De hecho, en las indicaciones dadas en el Levítico -uno de los cinco primeros libros del Antiguo Testamento- encontramos explícitamente escrito que los hombres, la tierra, los animales tendrán que descansar, la propiedad volverá a sus dueños originales. El Jubileo es un acto de justicia y es un poco como cuando el agricultor zapa la tierra para volver a sembrar. En eso consiste el Jubileo: en una renovación de nuestras vidas para poder sembrar algo que nos devuelva la confianza y nos permita reconstruir las relaciones interpersonales. Francisco espera que el próximo Año Jubilar se celebre como una ocasión para «contemplar la belleza de la creación y cuidar nuestra casa común». ¿Esto caracterizará también este Año Santo? Creo que sí, son temas muy queridos por el Papa Francisco e ilustrados en sus encíclicas, Laudato si’ y luego Fratelli tutti. En este sentido, la dimensión de la peregrinación es la que destaca. El Jubileo, en efecto, debe ser preparado y vivido a la luz de la peregrinación, es decir, del «caminar a pie». Se trata, una vez más, de subrayar el contacto del hombre con la naturaleza, con lo que le rodea. La historia de las peregrinaciones nos enseña que siempre han sido momentos de gran fuerza espiritual, porque en una peregrinación el hombre se adentra en su interior. Son momentos de silencio, de oración, pero también de cansancio en los que se busca la ayuda de otros peregrinos, pero en los que se contempla la belleza de la naturaleza. Así que la dimensión de la peregrinación favorece de alguna manera la contemplación. Y a través del camino llegamos a la Puerta Santa, para cruzar su umbral y encarnar así, por medio de este signo, el significado profundo de lo que representa el Jubileo. El Jubileo 2025 será una oportunidad para acoger en Roma, tras la pandemia, a muchos peregrinos de todo el mundo. Entonces, desde el punto de vista logístico, ¿puede ser una oportunidad para relanzar la Urbe? Ciertamente, pero no sólo para la capital. De hecho, los peregrinos vendrán principalmente a Roma, pero luego desde Roma -como es bien sabido- también irán a otras grandes ciudades italianas que son destinos culturales y artísticos, destinos de experiencias religiosas. Así pues, si Roma es la primera en prepararse para la recepción, con el Jubileo, de alguna manera, pondrá en marcha a todo el mundo. No olvidemos que estos años de pandemia han tenido un grave impacto en los viajes, en los desplazamientos por tierra, aire y mar. No sólo en el ámbito del turismo, sino también en el de los viajes de estudio y trabajo, todo se ha paralizado. Por eso, este Jubileo para Roma, para Italia y para el mundo, constituye un auténtico despertar. Es una oportunidad para volver a la vida de siempre, a la vida de todos los días, pero también para redescubrir los ritmos del compartir entre personas. Por supuesto, es obvio que Roma debe ser la primera en estar preparada para acoger a la gente. Prensa CEVNota de prensa de

15
Feb

Red CLAMOR realiza Asamblea General

La Red CLAMOR celebra esta semana, de 15 a 17 de febrero su Asamblea General, en la que se espera la presencia de unas 50 personas de 20 países de América Latina y el Caribe, estando anunciada, según Elvy Monzant, secretario ejecutivo de la entidad, la presencia de representantes del Vaticano. Proyectar algo que incluya a todos Cada uno de los días de la Asamblea, en la que se pretende reflexionar a partir de las palabras del Papa Francisco en Fratelli tutti, donde nos dice que “la Cultura del Encuentro significa que como pueblos nos apasiona intentar encontrarnos, buscar puntos de contactos, tender puentes, proyectar algo que incluya a todos”, tiene un lema que marcará los trabajos de esa jornada. El martes 15, “Voz de Dios, voz del migrante” será lo que marque el discurrir de los trabajos, que después de unas palabras de acogida del presidente de la Red CLAMOR, Mons. Gustavo Rodríguez Vega, la verificación del quorum y una dinámica de integración, tendrá un momento de retiro, que debe ayudar a que los participantes de la Asamblea encuentren en Dios la luz que marque el camino a seguir en el trabajo con los migrantes y refugiados en América Latina y el Caribe. El padre Fabio Baggio, secretario de la Sección Migrantes y Refugiados de la Santa Sede, presentará la ponencia “El contexto migratorio y sus desafíos”. A ello se unirá una mirada a la realidad del continente latinoamericano y caribeño, siendo invitados los participantes de la Asamblea a escuchar testimonios de vida de migrantes. A partir de la ponencia del religioso scalabriniano y de las voces de los migrantes, será la oportunidad de los participantes para hacer resonar en grupos lo escuchado. La primera jornada finalizará con una presentación de la nueva Caja de Herramientas Didácticas de la Red CLAMOR y la celebración eucarísitica. “Identidad, Visión, Misión y Estructura de la Red CLAMOR” La segunda jornada, con el lema “Nuestro Ser”, comenzará con una oración por las víctimas de Trata. En este día, se llevará a cabo aquello que puede ser considerado el punto central de la Asamblea, la Presentación y aprobación del Documento “Identidad, Visión, Misión y Estructura de la Red CLAMOR”. Será momento de presentar y aprobar los Estatutos, así como de elegir a los Equipos de Servicio: Secretario(a) Ejecutivo(a), Coordinadores y miembros de las Comisiones de Trabajo, Equipo Dinamizador y Comité de Ética. Antes de la Eucaristía, será presentado el vídeo sobre los Cuatro Verbos en la Red CLAMOR. El jueves 17, última jornada de la Asamblea, girará en torno a “Nuestro Quehacer”. Después de un vídeo promocional, Mauricio López, coordinador del Centro de Redes y Acción Pastoral del Celam, presentará la ponencia “Desafíos de la Asamblea Eclesial Latinoamericana y el Sínodo sobre la Sinodalidad y sus implicaciones en nuestra misión”, a lo que seguirá un momento de resonancia en grupos. Los lineamientos generales para la construcción del Plan Operativo 2022-2024 y una primera toma de contacto para el plan de Trabajo de las Comisiones, será llevado a cabo en este día, algo que será presentado en la plenaria de la Asamblea, donde serán dados a conocer los acuerdos alcanzados por las diversas comisiones. Todo ello antes de la celebración mariana y la Eucaristía con la que se clausurará la Asamblea Plenaria de la Red CLAMOR. Prensa CEVNota de prensa CELAM15 de febrero de 2022

14
Feb

Discernimiento, forma de vida cristiana. Conferencia en el año Amoris laetitia

Vaticano.-Continúan las citas con motivo del Año «Familia Amoris laetitia», que concluirá el 26 de junio de 2022. La próxima semana, en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II, tendrá lugar el segundo encuentro dedicado a una de las categorías de la exhortación apostólica del Papa Francisco. Introducir el discernimiento como un estilo de vida cristiana y eclesial para favorecer su desarrollo en la comunidad y en la pastoral familiar, recogiendo las múltiples solicitudes que provienen de Amoris laetitia. Este es el objetivo del congreso, organizado para el próximo 18 de febrero, por el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II y el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, en colaboración con la Diócesis de Roma. Las conferencias del Año Familia Amoris laetitia La iniciativa, titulada «El discernimiento: una forma de vida cristiana», es la segunda del ciclo de conferencias previstas por el Instituto para el Año “Familia Amoris Laetitia», lanzado por el Papa Francisco en el quinto aniversario de la exhortación apostólica sobre la alegría del amor familiar. Los encuentros, de alto perfil académico, pretenden profundizar y dar espacio y tiempo a la reflexión sobre tres categorías centrales del documento: Comunión, Discernimiento, Tradición. El evento se desarrollará en dos sesiones en el Auditorio «Carlo Caffarra» del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II de Roma y se retransmitirá por Internet en el canal de YouTube y el perfil de Facebook del Instituto en tres idiomas: italiano, inglés y francés. Intervendrán, entre otros, la subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, Gabriella Gambino; el rector de la Pontificia Universidad Salesiana, Andrea Bozzolo; el director de la Oficina Nacional de Pastoral Familiar de la Conferencia Episcopal Italiana, Marco Vianelli; y el decano del Instituto Juan Pablo II, Philippe Bordeyne. Las dos sesiones «La sesión de la mañana -explica Pier Davide Guenzi, director científico del encuentro- pretende relanzar y profundizar en el tema del discernimiento como acto eclesial. La sesión de la tarde, en cambio, propone entender la cuestión del discernimiento como un enfoque que atraviesa todas las fases del vínculo conyugal y familiar, atravesando a modo de ejemplo algunas expresiones que merecen una atención pastoral específica». Prensa CEVNota de prensa de Vatican News16 de febrero de 2022

11
Feb

Asamblea Eclesial, Covid-19 y pueblos indígenas; claves en reunión de Obispos de la Iglesia de América

Fomentar las relaciones y conversaciones entre los obispos de América, fue uno de los objetivos de la reunión virtual en que la que participaron los obispos que forman parte de los comités ejecutivos de las Conferencias Episcopales de Canadá, Estados Unidos y América Latina y el Caribe, efectuada este 7 y 8 de febrero, bajo el auspicio de la Conferencia de Obispos Católicos de Canadá. (CCCB) «El acompañamiento entre Iglesias» fue el tema central del encuentro en el que participaron más de 20 delegados, incluidos obispos y responsables de diversos cargos en las Conferencias de Obispos Católicos de Canadá (CCCB), la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) y el Consejo Episcopal Latinoamericano. (CELAM) La Asamblea Eclesial Cada organismo compartió su experiencia respecto al tema central. Para el Consejo Episcopal Latinoamericano, sin lugar a dudas la mejor expresión de acompañamiento durante los últimos meses fue la realización de la Asamblea Eclesial que además de constituirse en un acontecimiento inédito, contó con un enfoque sinodal, lo que permitió la participación viva de la Iglesia que se preocupó por asumir los desafíos de la realidad y dio pasos concretos en la experiencia de la escucha, el intercambio de saberes y experiencias de los que surgieron 41 desafíos que se analizaron comunitariamente y ahora constituyen las bases de las orientaciones pastorales para los pueblos latinoamericanos y caribeños. Una asamblea que no puede entenderse como un evento, sino un proceso al que todos estamos llamados a participar como expresión de nuestra corresponsabilidad y compromiso como creyentes. Efectos del Covid-19 Por su parte la Conferencia Episcopal estadounidense centró su intervención en el impacto del Covid-19 en las comunidades de fe y los métodos alternativos que se han pusieron en marcha para recuperarse de los efectos de la pandemia en distintos aspectos.Pensando en las diversas necesidades de las comunidades explicaron que hicieron uso de las herramientas que proporciona el método del Buen pastor para acompañar a sus ovejas en lo bueno como en malo. En la implementación de dicho proceso se destacaron tres aspectos de esa respuesta a la pandemia que se pueden sintetizar en la adopción de políticas, la administración de los bienes de la Iglesia y la orientación espiritual sobre el sostenimiento de las parroquias y diócesis, afectadas por los cierres ante la ausencia de feligreses. Sanación y pueblos originarios A su turno la Conferencia Episcopal canadiense, resaltó su compromiso con los pueblos indígenas y el acompañamiento a estas comunidades en el camino de la sanación, la reconciliación y la cooperación. Para lograr este objetivo los obispos canadienses están comprometidos con el reconocimiento del pasado y la creación del denominado Círculo de Nuestra Señora de Guadalupe, una coalición de organizaciones católicas encargadas de acompañar a los pueblos indígenas. Otro de los adelantos en esta parte de la reunión fue la expansión de la membresía del Consejo Indígena Católico Canadiense y los esfuerzos del episcopado canadiense para elaborar una carta pastoral dirigida a los pueblos indígenas. La próxima reunión de los Obispos de la Iglesia en América Latina está prevista para el 2024 y estará liderada por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) Los convocados En representación del Celam estuvieron presentes en la reunión el Cardenal Odilo Pedro Scherer, arzobispo de Sao Paulo, primer vicepresidente, Monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo, secretario General, el Padre Pedro Brassesco, secretario general adjunto, Mauricio López, director del Centro de Programas y Redes de Acción Pastoral y Nancy Sanabria, Asistente de la Secretaría General. Dentro de la delegación de los obispos católicos de Estados Unidos participaron José Gómez, arzobispo de Los Ángeles, Allen H, Vigneron, arzobispo de Detroit, Timothy Broglio, arzobispo de los Servicios Militares, Gregory L. Parkes, obispos de San Petersburgo, Paul S. Coakley, arzobispo de Oklahoma y el Padre Michael J.K. Fuller. En el caso de la Conferencia de Obispos católicos de Canadá la delegación estuvo integrada por Raymond Poisson, obispos de Saint Jerome y de Mont-Laurier, William T, McGrattan, obispo de Calgary, Pierre Goudreault, obispo de Sainte-Anne-de-la-Pocatiere, Gerard P. Bergie, obispo de St. Catharines, el Padre Jean Vézina y el Dr. Robert Di Pede. Prensa CEVNota de prensa CELAM11 de febrero de 2022

11
Feb

Anuario Pontificio 2022 y Anuario Estadístico Eclesiástico 2020

Vaticano.- L’Osservatore Romano dio a conocer dos importantes documentos: el Anuario Pontificio 2022 y el Anuario Estadístico Eclesial 2020, que contienen diversas informaciones sobre la presencia de la Iglesia católica en el mundo. El Anuario Pontificio 2022 y el Anuario Estadístico Eclesial 2020, cuya edición estuvo a cargo de la Oficina Central de Estadística de la Iglesia, están en distribución en estos días en las librerías, publicados por la Tipografía Vaticana. De la lectura de los datos presentes en el Anuario Pontificio se pueden extraer algunas novedades relacionadas con la vida de la Iglesia en el mundo, a partir de 2021. Durante dicho período se erigieron 2 Sedes Metropolitanas y 2 sedes Episcopales. El Anuario Estadístico Eclesial, referido al año 2020, provee una dimensión de las principales dinámicas numéricas de la Iglesia Católica en los distintos países y en cada continente. A continuación, se ofrece información sobre algunos aspectos básicos de la Iglesia Católica en el bienio 2019-2020. Católicos bautizados Los católicos bautizados pasan de 1.344 millones en 2019 a 1.360 millones en 2020, con un incremento absoluto de 16 millones, aproximadamente +1,2%. Confrontando estos datos con la evolución de la población mundial, que pasó en el mismo periodo de 7.578 a 7.667 millones, se observa que la incidencia de los católicos sobre la población mundial es igual, en ambos años, al 17,7%. Si, por tanto, la presencia relativa de los católicos no cambia a nivel de todo el planeta, la situación es muy diferente en los distintos continentes: en algunos, el aumento relativo de los católicos entre 2019 y 2020 resulta significativo; en otros, mucho más contenido. En particular, en Asia se asiste a un incremento importante de +1,8% (en modo particular en el área del sudeste pese al descenso en Medio Oriente) y en África un aumento máximo del +2,1%. En el extremo opuesto, en Europa se evidencia un aumento de apenas el 0,3%. Mirando el número de católicos de las diversas áreas continentales sobre el total mundial, se confirma la tendencia hacia un aumento del peso del África, cuyos católicos aumentan del 18,7% en 2019 al 18,9% del 2020, sobre la base mundial. En cambio, se confirma el descenso en Europa, cuyo porcentaje sobre el total mundial cae casi un quinto de punto porcentual en 2020, del 21,2% de 2019. En 2020, América sigue siendo el continente al que pertenece el 48% de los católicos del mundo. De ellos, casi el 28% está presente en Sudamérica. Por último, la incidencia en el mundo católico del continente asiático parece crecer moderadamente, que, con un peso del 59% sobre la población mundial, se mantiene alrededor del 11% en lo que respecta a los católicos. La incidencia de los católicos bautizados en Oceanía sobre el total mundial se mantiene estable, aunque solo sea del 0,8%. Obispos El número de los obispos en el mundo disminuye ligeramente, entre 2019 y 2020, de 5.364 a 5.363. Esta situación afecta a casi todos los continentes, a excepción del americano, donde el número de obispos aumenta en 16. También se señala que el peso relativo de cada continente se mantiene estacionario durante el bienio, con una mayor concentración en América y Europa. En África, la proporción de obispos en el total mundial fue del 13,4% en los dos años. Sacerdotes A finales de 2020, había 410.219 sacerdotes, tanto diocesanos como religiosos, en todas las circunscripciones eclesiásticas del mundo católico, lo que supone un descenso de 4.117 respecto al año anterior. La comparación con 2019 muestra, en cuanto a la distribución territorial, que en América del Norte y Europa se ha producido un descenso de 1.114 y 4.374, respectivamente; el descenso en América del Norte se contrarresta también con un descenso en el resto del continente americano de 307; en Oceanía el descenso en el bienio considerado es de 104. Por el contrario, se produjeron aumentos significativos en África (+1.004) y Asia (+778). Los cambios en términos relativos entre 2019 y 2020 son todos significativos. Sin embargo, se confirma que la presencia más numerosa se da en Europa y América (donde viven el 40 y el 29,3% de los sacerdotes del planeta en 2020, respectivamente), seguidos a gran distancia por Asia (17,3%), África (12,3%) y Oceanía (1,1%). En referencia al peso de los distintos continentes de los sacerdotes, en los dos últimos años, se observa que Europa, si bien ostenta la mayor cuota, ve disminuir el número de sacerdotes sobre el total mundial: en 2019 los más de 168.000 sacerdotes representaban algo menos del 41% del total del colectivo eclesiástico, mientras que un año después bajan, como ya se ha señalado, a una cuota del 40%. África y Asia, por su parte, ganan terreno y juntos representan casi el 30% del total mundial, frente al 28,9% de 2019. América alcanza una fracción del 29,3% en 2020, con un ligero descenso de su cuota, mientras que Oceanía se mantiene relativamente estable con algo más del 1%.      Un examen de la relación entre el número de sacerdotes y el número de católicos revela claramente un desequilibrio entre la demanda y la oferta de servicios pastorales. La carga pastoral global, debido al diferencial de crecimiento demográfico entre las distintas áreas territoriales, aumenta en el bienio de 3.245 católicos por sacerdote en 2019 a 3.314 en 2020. Sin embargo, el tamaño de la proporción parece ser muy diferente de un continente a otro. En 2020, frente a los 1.746 católicos que de media gravitan sobre cada sacerdote en Europa, habrá 5.089 en África y 2.086 en América, y estos valores dan una idea de la diferente estructura de la relación entre sacerdotes y católicos en las distintas áreas territoriales. Diáconos permanentes      Los diáconos permanentes constituyen el grupo con mayor evolución en el tiempo: de 48.238 en 2019 pasan a 48.635 en 2020, con un incremento relativo de casi el 1%. Sin embargo, las tasas de cambio siguen siendo diferentes entre las distintas zonas continentales. Crecen en el continente americano, donde la dinámica se sostiene: en 2019 este continente

10
Feb

Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral alerta sobre dificultades de migrantes para acceder al trabajo

Vaticano.- A través de un boletín, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral abordó los enormes desafíos de quienes, junto con abandonar sus países, deben encontrar empleos para sustentarse en medio de una crítica situación social, agudizada por la pandemia. Los enormes desafíos que enfrentan en su acceso al trabajo quienes han dejado su tierra forzosamente es el núcleo de la reflexión que ofreció este jueves 10 de febrero el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Lo hizo al publicar el boletín “Trabajo para todos, incluidos migrantes y refugiados” (leer aquí el boletín). Este texto se enfoca en la repercusión de la pandemia en sus vidas, “así como su exclusión laboral o la obligación a trabajar, bajo coacción, de manera irregular o precaria”. El documento hace hincapié en la “extrema importancia del trabajo para la promoción de la dignidad humana y el desarrollo humano integral”, y es fruto de la labor que realiza la Comisión vaticana COVID-19 (VCC-19) que está implementando el proyecto “Trabajo para todos” en noviembre de 2021. El propósito de dicha iniciativa es recorrer un “camino de discernimiento, con las comunidades católicas de todo el mundo, sobre el futuro del mundo laboral y los cambios estructurales necesarios para construir un futuro en el que haya trabajo para todos”, explicita el boletín. En concreto, las comunidades católicas promueven la necesidad de un cambio radical tras el COVID-19, ya que están embargadas por una “profunda preocupación” dada la “exacerbación de las preexistentes desigualdades socioeconómicas y ecológicas en el sector laboral durante la pandemia y cómo el virus ha ido transformando tales desigualdades en una red de injusticias que se refuerzan recíprocamente”. Para paliar los efectos adversos, en especial de quienes provienen de los estratos más desfavorecidos, la VCC-19 buscará “conectar a los artífices del cambio con las mejores prácticas en todo el mundo para proponer un camino inclusivo hacia el futuro, empezando por la creación de empleos decentes, sostenibles y resilientes”. Las soluciones están concebidas, según precisa el dicasterio, “para desarrollarse y traducirse en recursos pastorales diseñados localmente, que se basan en la mejor reflexión científica y tecnológica disponible, y son capaces de inspirar la acción colectiva y la esperanza en un futuro mejor”. “Escuchar el grito” desde las periferias de la sociedad Al recordar el magisterio del Papa Francisco sobre este asunto, el texto recuerda que el Santo Padre pide “elegir la fraternidad por encima del individualismo” y escuchar “el grito que se eleva desde las periferias de la sociedad”, llevar al centro a quienes son marginados, “como participantes activos en el proceso de cambio”. Por ejemplo, en la encíclica Laudato si’ el Pontífice sostiene que “ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias”, pero “el gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo”. Las “periferias existenciales”, como las llama el Pontífice, “albergan movimientos sociales, parroquiales, educativos que son capaces de nuclear a las personas y volverlas protagonistas de sus historias, que transforman la injusticia en una posibilidad: los llamo poetas sociales”, concluye el boletín.

09
Feb

“La vida no es una mercancía se trata de personas”: Seminario web ofrece claves para la incidencia

Este 7 de febrero, en línea con la VII Jornada Mundial de Oración y reflexión contra la trata de Personas, se llevó a cabo el seminario web “Incidencia para la protección y la dignidad de las víctimas”, el cual formó parte de la campaña continental “La vida no es una mercancía se trata de personas”, cuyo objetivo discurrió en reflexionar sobre la realidad de la trata de América Latina y el Caribe y, a su vez, construir elementos para una acción conjunta desde la incidencia política. Más de 100 personas de diferentes países El evento contó con la presencia de más 100 personas de diferentes países de la región, provenientes de diversas organizaciones y grupos eclesiales que hacen frente a este problema social. El panel estuvo conformado por Mons. Gustavo Rodríguez, presidente de la Red CLAMOR; Aloysius John, Secretario General de Caritas Internationalis; Cardenal Álvaro Ramazzini, Arzobispo de Guatemala y Cecilia Nicoletti, del grupo de trabajo de migraciones de Cáritas Internationalis. Durante la bienvenida, Mons. Gustavo Rodríguez, agradeció la buena respuesta al seminario y reconoció que quienes participaban en el seminario eran personas con un alto grado de sensibilización en el tema, sin embargo, resulta indispensable pedir y orar por los victimarios para que “se conviertan”, para que dejen de participar en estos crímenes. La trata es una herida profunda En seguida dio lugar la participación del secretario general de Caritas Internationalis (CI), Aloyius John, quien señaló que, como parte de la red Cáritas, CI apoya todos los esfuerzos en contra de la trata y tráfico de personas pues, como lo ha mencionado el papa francisco, “la trata es una herida profunda, que está motivada por intereses económicos, sin personas en la dignidad humana”. También apuntó a la necesidad de seguir creando redes de solidaridad para acompañar a las víctimas de trata y seguir insistiendo a nuestros gobiernos a que ofrezcan soluciones reales para dar fin a esta situación. Por su parte, Cardenal Ramazzini, quien realiza un trabajo extenuante en favor de las poblaciones indígenas de Guatemala y migrantes, hizo un breve recorrido sobre la situación de trata en Centroamérica y México, posteriormente, señaló la necesidad de que las comunidades, con el apoyo de párrocos y/u organizaciones, deben reconocer la existencia de esta situación en sus contextos, para así realizar la debida incidencia que permita hacer un alto a la trata de personas. No quedarnos callados “No es posible que nos quedemos callados ante situaciones como la trata de personas. Por eso, el primer paso es descubrir el problema, publicar el problema, denunciarlo y tener el valor de denunciar a las autoridades que, en muchas ocasiones, también forma parte de estas redes. ¿Cuántos cristianos tenemos el valor de denunciar?” subrayó Mons. Ramazzini. Por otro lado, Cecilia Nicoletti, responsable de la promoción de migración y paz de Caritas Internationalis, señaló la importancia de construir alianzas entre gobierno, empresas y sociedad civil para encontrar soluciones fuertes y coordenadas contra la venta y explotación de niños y adultos. También aseveró que resulta indispensable “construir redes de redes”, para presionar a los gobiernos y al sector privado para contrarrestar a las redes de trata. A su vez, mostró el trabajo que realizan diversas organizaciones a nivel mundial y de América Latina y el Caribe para hacer frente a la trata. El seminario también contó con la participación de la Red “Un grito por la vida”, de Brasil, y de Cáritas Ecuador, quienes compartieron diversos testimonios de víctimas de trata. Finalmente, se contó con la participación Martha Inés Romero, consultora de Cáritas, para dar los resultados y análisis de la propuesta de incidencia a la Red Clamor sobre la Campaña “La vida no es una mercancía, se Trata de personas”. Prensa CEVNota de prensa CELAM09 de febrero de 2022

08
Feb

Papa emérito Benedicto XVI escribe carta sobre informe de abusos: «mi más profunda compasión y amargura por cada uno de los casos»

Vaticano.- En una carta a los fieles de Múnich, el Papa emérito habla de la pederastia clerical, inspirándose en las palabras «mea maxima culpa» que se repiten en la Misa: «Nosotros mismos nos vemos arrastrados a esta grandísima culpa cuando no la afrontamos con la necesaria decisión y responsabilidad». El Papa emérito Benedicto XVI interviene directa y personalmente para expresar su opinión sobre el informe de abusos en la Arquidiócesis de Múnich y Frisinga, donde fue Arzobispo durante menos de cinco años. Lo hace con un texto con sabor penitencial, que contiene su «confesión» personal y una mirada de fe sobre la «grandísima culpa» de los abusos y encubrimientos. En la primera parte de la misiva, Ratzinger agradece a quienes han colaborado con él en el examinar el material documental y preparar las respuestas enviadas a la comisión. Como ya había hecho en los días pasados, vuelve a pedir disculpas por el error, absolutamente involuntario, de su presencia en la reunión del 15 de enero de 1980 durante la cual se decide de acoger en la diócesis a un sacerdote que necesitaba tratamiento. Se dice también que esta «particularmente agradecido por la confianza, el apoyo y las oraciones que el Papa Francisco me ha expresado personalmente». En la segunda parte de la carta, se señala que al emérito le llamaba la atención que cada día la Iglesia ponga en el centro de cada celebración de la Misa, «la confesión de nuestras culpas y la petición de perdón». Pedimos públicamente al Dios viviente que perdone nuestras culpas, nuestras grandes y grandísimas culpas». Está claro, continúa Benedicto, que «la palabra ‘grandísima’ no se refiere de la misma manera a todos los días, a cada día. Pero cada día me pregunta si hoy no debería hablar también de una grandísima culpa. Y me dice de forma consoladora que por muy grande que sea mi culpa hoy, el Señor me perdona, si con sinceridad me dejo escrutar por él y estoy verdaderamente dispuesto a cambiar a mi mismo». Joseph Ratzinger recuerda sus conversaciones cara a cara con víctimas de abusos cometidos por clérigos. «En todos mis encuentros, especialmente durante mis numerosos viajes apostólicos, con víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes, he visto en los ojos las consecuencias de una grandísima culpa y he aprendido a comprender que nosotros mismos nos vemos arrastrados a esta grandísima culpa cuando la descuidamos o cuando no la afrontamos con la necesaria decisión y responsabilidad, como con demasiada frecuencia ha ocurrido y ocurre». «Como en aquellos encuentros – afirma el Papa emérito – una vez más sólo puedo expresar a todas las víctimas de abusos sexuales mi profunda vergüenza, mi gran dolor y mi sincera petición de perdón. He tenido una gran responsabilidad en la Iglesia Católica. Tanto más grande es mi dolor por los abusos y los errores que se han producido durante el tiempo de mi mandato en los respectivos lugares. Cada caso de abuso sexual es terrible e irreparable. A las víctimas de abusos sexuales va mi más profunda compasión y amargura por cada uno de los casos». Por eso, Benedicto XVI dice que comprende cada vez más «el horror y el miedo que Cristo experimentó en el Monte de los Olivos al ver todas las cosas terribles que tendría que superar interiormente». El hecho de que los discípulos estuvieran dormidos en ese momento representa, desgraciadamente, la situación que se repite hoy y por la que también yo me siento interpelado. Así que sólo puedo pedir al Señor y a todos los ángeles y santos, y a ustedes, queridos hermanos y hermanas, que intercedan por mí al Señor, Dios nuestro. Ratzinger concluye su carta con estas palabras: «Pronto me encontraré ante el juez supremo de mi vida. Aunque pueda tener muchos motivos de temor y miedo cuando miro hacia atrás en mi larga vida, me siento sin embargo feliz porque confío firmemente en que el Señor no sólo es el juez justo, sino al mismo tiempo el amigo y el hermano que ya ha sufrido él mismo mis desperfectos y es, por tanto, como juez, al mismo tiempo mi abogado (Paráclito). En vista de la hora del juicio, la gracia de ser cristiano se hace evidente para mí. Ser cristiano me da el conocimiento, además, de la amistad con el juez de mi vida y me permite cruzar con confianza la oscura puerta de la muerte». Junto a la carta de Benedicto XVI ha sido publicado también un breve anexo de tres páginas, redactado por cuatro expertos en derecho – Stefan Mückl, Helmuth Pree, Stefan Korta y Carsten Brennecke – que ya habían participado en la redacción de las 82 páginas de respuestas a las preguntas de la comisión. Dichas respuestas, adjuntas al informe sobre los abusos en Múnich, habían suscitado controversias y contienen un error de transcripción que había llevado a afirmar la ausencia del Arzobispo Ratzinger en la reunión en la que se tomó la decisión de aceptar a un sacerdote que se había manchado con los abusos. En las nuevas respuestas, los expertos en derecho reiteran que el Cardenal Ratzinger, en el momento en el cual recibe al sacerdote que iba a ser tratado en Múnich, no sabía que era un abusador. Y en la reunión de enero de 1980 no se mencionó el motivo por el que iba a ser tratado, ni se decidió emplearlo en labores pastorales. Los documentos confirman lo dicho por Ratzinger. A continuación, se explica detalladamente el motivo del error relativo acerca de la presencia inicialmente denegada de Ratzinger: sólo se permitió al profesor Mückl ver la versión electrónica de las actas, sin que se le permitiera guardar, imprimir o fotocopiar documentos. En la fase posterior del tratamiento, el Dr. Korta ha cometido inadvertidamente un error de transcripción al suponer que Ratzinger estaba ausente el 15 de enero de 1980. Por lo tanto, este error de transcripción no puede ser imputado a Benedicto XVI como una consciente declaración falsa o «mentira». Por cierto, ya en

04
Feb

Jornada Mundial contra el cáncer para eliminar las desigualdades

Vaticano.- En medio de la pandemia, este día llama la atención sobre las dificultades a las que se enfrentan los pacientes para obtener un tratamiento constante debido a la emergencia sanitaria. El profesor Giampaolo Tortora, director de la Unidad de Oncología Médica del hospital Gemelli de Roma, invita a confiar en la ciencia a la luz de los grandes avances realizados en el descubrimiento de los tratamientos en los últimos años El cáncer sigue siendo una palabra que aún causa miedo en el 2022, pero la ciencia ha hecho mucho en los últimos años para contrarrestar los temores y las dificultades de quienes descubren que tienen algún tumor. Este 4 de febrero es el Día Mundial contra esta enfermedad y la campaña internacional de este año tiene como lema “Close the care gap”,  es decir «Cerrar la brecha asistencial», o sea el compromiso de eliminar las desigualdades en los tratamientos. Desigualdades en los tratamientos Los datos surgidos para la ocasión muestran una creciente desigualdad en el acceso a los tratamientos ya que se espera que el 75% de las muertes prematuras por cáncer se produzcan en países de ingresos bajos y medios para el 2030. La desigualdad también existe en el plano económico, con una brecha cada vez mayor entre quienes pueden permitirse el tratamiento y quienes no. Por ello, este año se pondrá en marcha una nueva campaña de tres años para concienciar sobre el problema; para crear en el 2023 una alianza que actúe con decisión; y finalmente en el 2024 para presionar más a la política. La Agencia Internacional sobre el Cáncer prevé que uno de cada cinco hombres y una de cada seis mujeres desarrollarán un cáncer a lo largo de su vida. Para el 2040, se prevé que habrá 30 millones de nuevos casos al año en todo el mundo, pero se podrían salvar casi 4 millones de vidas si se aumentara la financiación para la prevención, el diagnóstico y los tratamientos. El peso de la pandemia: diagnóstico tardío y menos operaciones El profesor Giampaolo Tortora, director de la Unidad Operativa de Oncología Médica de la Fundación del Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, destaca el «importantísimo» impacto de la pandemia de Covid-19 en los nuevos diagnósticos de cáncer y las consiguientes terapias. «Se calcula – dice – que se han realizado más de un millón y medio menos de exámenes de detección, lo que ha provocado un retraso en el diagnóstico”.  “Sabemos que los tumores de mama se han diagnosticado en un estadio más avanzado – continúa el profesor – se han encontrado menos tumores de colon in situ y, en cambio, más tumores de mayor tamaño o que han perforado el peritoneo». Y añade: “El diagnóstico tardío significa menos pacientes operables y más pacientes con enfermedad avanzada que requieren cuidados intensivos, estos últimos a menudo ocupados por pacientes de Covid-19. Esta situación ha provocado una drástica reducción del número de consultas, con colas cada vez más largas. No hay que subestimar la carga psicológica que esto ha supuesto para los pacientes, con el consiguiente distanciamiento de familiares y amigos” El profesor Tortora también destaca el esfuerzo realizado por el Hospital Gemelli para seguir realizando tratamientos en este tiempo de pandemia, al contrario de lo que ha ocurrido en otros hospitales italianos. Acelerar el tratamiento del cáncer «En los últimos cinco años – subraya el profesor – se han producido grandes avances en el conocimiento y en la traducción de este conocimiento en herramientas terapéuticas. La inmunoterapia, por ejemplo, está cambiando el enfoque del tratamiento de los tumores, junto con la quimioterapia o la terapia con fármacos molecularmente dirigidos, pero sin sustituirlos. Actualmente se utiliza para tratar el cáncer de pulmón, los tumores urológicos y algunos cánceres del aparato digestivo”. El profesor Tortora afirma: «Se trata de un progreso continuo y muy rápido, me atrevo a decir que tras casi 35 años de experiencia como oncólogo, lo que he visto en estos años es un cambio extraordinario, absolutamente inimaginable.  Antes tenía mucha confianza, y ahora la tengo aún mayor. El progreso es importante y debemos creer en la investigación, y sin duda veremos más y más beneficios en los próximos años”. Prensa CEVNota de prensa de Vatican News04 de febrero de 2022

04
Feb

8 de febrero: Jornada Mundial de oración contra la trata de personas

Vaticano.- El tema de la edición de este año, celebrada como siempre en memoria de Santa Bakhita, es «La fuerza del cuidado-mujeres economía, trata de personas». Según las cifras de la ONU, las niñas y las mujeres representan el 72% de las víctimas. Dos tercios de los analfabetos del mundo son mujeres El 8 de febrero, día de la memoria litúrgica de Santa Bakhita, símbolo universal del compromisode la Iglesia contra la trata, la humanidad comprometida en la lucha contra este fenómeno se unirá en un maratón de oración en línea desde las 9 hasta las 17. Siguiendo los diferentes husos horarios, el maratón empezará en Oceanía, Asia y Oriente Medio, para pasar después a África, Europa, Sudamérica y terminar en Norteamérica. Se retransmitirá en directo en cinco idiomas (francés, inglés, italiano, portugués y español) en el sitio web de la jornada www.preghieracontrotratta.org Testimonios de más de 30 países El comunicado de prensa que presenta el evento afirma que los testimonios procederán de más de 30 países. Serán religiosas y consagradas, pero también supervivientes, activistas, voluntarias, economistas y empresarias. También este año se espera un mensaje del Papa Francisco, que introdujo esta Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata en 2015. El domingo 6 de febrero, durante el Ángelus en la Plaza de San Pedro, también se colocará una estatua de Santa Bakhita realizada por el artista Timothy Schmaltz «Let the oppressed go free». La obra está dedicada a las víctimas de la trata de personas y a todas las mujeres, especialmente a las monjas comprometidas con su liberación. Talitha Kum El evento está coordinado por Talitha Kum, la red internacional de lucha contra la trata de personas que cuenta con más de 3.000 hermanas, amigos y socios en todo el mundo, y está promovido por las Uniones Internacionales de Superiores y Superioras Generales, en colaboración con la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral, Caritas Internationalis, la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas, el Movimiento de los Focolares, el Servicio Jesuita a Refugiados y muchas otras organizaciones de todo el mundo. «Talitha Kum» es una expresión que se encuentra en el Evangelio de Marcos y que significa: «niña, yo te digo, levántate». Estas palabras fueron dirigidas por Jesús a la hija de Jairo, una niña de 12 años que aparentemente yacía sin vida. Después de decir estas palabras, Jesús la tomó de la mano e inmediatamente se levantó y comenzó a caminar. La red mundial ha elegido la expresión «Talitha Kum» para definir su identidad, que identifica la compasión y la misericordia como formas de acompañar a los heridos por diversas formas de explotación. La fuerza del cuidado El comité promotor de la jornada decidió este año centrarse en la fuerza del cuidado y en las mujeres. La pandemia -dice la hermana Gabriella Bottani, coordinadora de la Jornada- ha incrementado el negocio de la trata, las condiciones de vulnerabilidad de las personas más expuestas y las desigualdades entre hombres y mujeres. Todo esto debe ser abordado con valentía. Las mujeres, por tanto, debemos asumir un papel de liderazgo en la promoción de un nuevo sistema económico, basado en la fuerza del cuidado». Bottani concluye: «En este día, reflexionaremos juntos para explorar las causas de la trata e identificar posibles vías de liberación. La violencia causada por la explotación puede transformarse con gestos de cuidado y solidaridad. Todos estamos llamados a salvaguardar la dignidad de cada persona». Prensa CEVNota de prensa de Vatican News04 de febrero de 2022