El Papa: Una liturgia viva, recurso para despertar la apertura al encuentro con Dios

04
Jun
2026

En sintonía con el Magisterio de la Iglesia, compartimos la síntesis de la reciente Audiencia General del Santo Padre, de acuerdo a la reseña de Vatican News, sobre el valor de la acción litúrgica en la vida del creyente.

La mediación eclesial en la liturgia viva

En la audiencia general celebrada este 3 de junio, el Papa León XIV dedicó su tercera catequesis sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium para profundizar en el significado del rito, los signos y los símbolos dentro de la liturgia viva, continuando así su reflexión sobre los documentos del Concilio Vaticano II.

Tras el habitual recorrido en papamóvil entre fieles y peregrinos en la Plaza de San Pedro, el Papa, llegado al atrio de la Basílica Vaticana, explicó en primer lugar que «los ritos de la liturgia cristiana» son, en la práctica, «la mediación eclesial mediante la cual nos alcanza el don divino», y no simplemente «un revestimiento exterior del misterio sacramental».

En la liturgia viva se hace concreto el misterio de la fe

La Sacrosanctum Concilium aclara que «en la liturgia, a través de los ritos y las oraciones, se hace concreto el Mysterium fidei (Misterio de la fe)», y que es «el rito» el que da «forma a la acción litúrgica». Esta acción, en los creyentes que participan no como «espectadores mudos», sino con «cuerpo, mente y corazón», genera una «sensibilidad espiritual» que permite «gustar la presencia de Dios por medio de Jesucristo».

«A través del rito sagrado somos formados para escuchar la Palabra de Dios, dar gracias y adorar, compartir fraternalmente y vivir la comunión eclesial. Descubrimos que somos una asamblea de muchos rostros, reunida por una misma fe».

Una pausa que regenera el corazón y el espíritu

El rito posee «una secuencia de gestos y oraciones bien definida», precisó además el Pontífice. Sin embargo, «su lógica no es la de encerrar la libertad en esquemas»; más bien, «con la sobriedad solemne de sus ritmos, el rito interrumpe las actividades frenéticas y nos reconduce a lo esencial». Por ello, permite vivir «otra experiencia del tiempo y del espacio».

«En el rito experimentamos una lógica de gratuidad, encontramos una pausa que regenera el corazón, reconocemos que somos precedidos por la gracia divina y aprendemos a vivir con un ritmo habitado por el Espíritu Santo. La gramática del rito está tejida por los signos y símbolos propios de la liturgia viva.»

Dejarse educar por los ritos y la formación litúrgica

Para León XIV, hoy es necesario dejarse «educar por los ritos de la liturgia». Por ello, resulta indispensable cuidar «con delicadeza y sin arbitrariedades la belleza» de las celebraciones y comprometerse en una auténtica mistagogía.

«La experiencia de una liturgia viva y devota, acompañada de una adecuada catequesis mistagógica, es el mejor recurso para despertar en todos esa apertura al encuentro con Dios que, según la lógica de la encarnación, solo puede darse involucrando a toda la persona: espíritu, alma y cuerpo.»

Finalmente, el Pontífice, al igual que su predecesor, el Papa Francisco, en la carta apostólica Desiderio desideravi, y retomando el pensamiento de Romano Guardini, subrayó que, en el «trabajo de formación litúrgica», la primera tarea del ser humano es «volver a ser capaz de comprender y vivir los símbolos».

05 de junio de 2026
Fuente: Vatican News
CEV Medios