En el marco de su viaje apostólico por África, el Papa León XIV presidió este miércoles 22 de abril una multitudinaria Eucaristía en la Basílica de la Inmaculada Concepción de Mongomo, en Guinea Ecuatorial. Durante su homilía, el Sumo Pontífice exhortó a los fieles a no ceder ante el temor y a comprometerse activamente en la creación de un futuro de esperanza fundamentado en el Evangelio y el bien común.
Protagonistas del desarrollo y la dignidad humana
Dirigiéndose a los miles de congregados en el templo más grande de África Central, el Santo Padre subrayó que el destino de la nación está en manos de sus ciudadanos. «El futuro de Guinea pasa por las decisiones que ustedes toman», afirmó, instando a los laicos a asumir su responsabilidad en la custodia de la vida y la dignidad de cada persona.
El Sucesor de Pedro enfatizó la necesidad de una transformación integral que supere los intereses particulares:
«Se requiere una sociedad que trabaje al servicio del bien común, superando las desigualdades entre privilegiados y desfavorecidos. Que crezcan los espacios de libertad y se salvaguarde siempre la dignidad humana».
El testimonio cristiano como motor de cambio
Recordando los 170 años de evangelización en el país, el Papa rindió tributo a los misioneros y catequistas que han sembrado la fe. Explicó que el compromiso cristiano actual exige perseverancia y, en ocasiones, sacrificio, pero es el camino para ser una Iglesia viva que sana las heridas del cuerpo y del espíritu.
Haciendo eco de las palabras de San Pablo VI, recordó que los africanos son ahora «misioneros para sí mismos», llamados a dar testimonio con alegría incluso en contextos de oscuridad o dificultad social.
Un futuro de esperanza habitado por la justicia
Al reflexionar sobre el lema de su visita, «Cristo, Luz de Guinea Ecuatorial, hacia un futuro de esperanza», el Papa planteó una interrogante profunda sobre las necesidades actuales del pueblo. Aseguró que el país tiene hambre de un mañana que no sea incierto, sino construido con la gracia de Dios.
Para el Pontífice, este futuro de esperanza debe generar:
- Una nueva justicia social.
- Frutos de paz y fraternidad auténtica.
- Una caridad activa hacia los más pobres, los presos y las familias en dificultad.
Bendición de la Catedral de Ciudad de la Paz
Como gesto simbólico de este crecimiento eclesial y social, antes de la Santa Misa, el Papa bendijo la primera piedra de la futura Catedral de Ciudad de la Paz, reafirmando el compromiso de la Iglesia de seguir siendo luz y guía en el continente africano.
22 de abril de 2026
Fuente: Vatican News
CEV Medios
Comentarios recientes