Nuevos ministerios y servicios pastorales: Celam reflexiona para fortalecer la sinodalidad

15
Jun
2026

Teólogos, agentes de pastoral y líderes eclesiales de América Latina y el Caribe manifestaron la necesidad de crear servicios y ministerios que respondan a las realidades concretas de las comunidades. Esta iniciativa busca fortalecer la corresponsabilidad bautismal y la misión evangelizadora en el proceso de implementación del Sínodo sobre la Sinodalidad.

Como parte de los procesos de recepción del Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), a través de su Centro de Formación Cebitepal, realizó el tercer webinar dedicado a reflexionar sobre la creación de servicios y ministerios que respondan a las necesidades pastorales actuales de las Iglesias particulares.

En la oportunidad se analizaron los desafíos de una Iglesia llamada a discernir nuevas formas de servicio ante las transformaciones sociales, culturales y eclesiales de nuestro tiempo.

Los ministerios como respuesta a las necesidades de la misión

Al iniciar el encuentro, se planteó la pregunta sobre qué necesidades concretas de las diócesis y parroquias exigen hoy una acción pastoral efectiva y la creación de nuevos ministerios. También se remarcó la necesidad de identificar aquellas situaciones que sobrepasan la capacidad de respuesta de las estructuras actuales.

El primero en intervenir fue el sacerdote argentino Jorge Blunda, doctor en Sagrada Escritura, quien recordó que el Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad invita a las Iglesias locales a responder con creatividad y valentía a las necesidades de la misión.

Según explicó, el actual camino impulsado por el Concilio Vaticano II y profundizado por los pontificados de Francisco y León XIV exige una renovada reflexión sobre la naturaleza del servicio. “El criterio fundamental no es el poder, sino la comunión y la misión”, señaló el teólogo, observando que la experiencia eclesial posee una dimensión profética en el contexto mundial actual.

La inspiración de las primeras comunidades cristianas

Para discernir los ministerios necesarios hoy, el padre Blunda insistió en la importancia de mirar simultáneamente la realidad y la Sagrada Escritura. Recordó el episodio de Moisés y los setenta ancianos en el libro de los Números, así como la organización de los siete servidores en los Hechos de los Apóstoles. “El Espíritu de Dios no se concentra en una sola persona, sino que distribuye sus dones y carismas en todo el pueblo”, dijo.

A partir de las cartas de san Pablo, señaló que los ministerios nacían dentro de comunidades caracterizadas por la fraternidad y la corresponsabilidad. Subrayó además que muchos de esos servicios eran ejercidos por mujeres y se entendían dentro de la dimensión sacerdotal de todo el Pueblo de Dios.

Pedro Trigo: la sinodalidad nace de la fraternidad en Cristo

La segunda intervención estuvo a cargo del jesuita venezolano-español Pedro Trigo, reconocido teólogo latinoamericano. El padre Trigo advirtió que la creación de nuevos ministerios solo tendrá sentido si se fundamenta en una auténtica experiencia de fraternidad cristiana.

A su juicio, el Sínodo sobre la Sinodalidad y la dinámica sinodal no surgen simplemente del ejercicio de funciones, sino del reconocimiento de la relación personal con Jesucristo. Por ello insistió en que el verdadero fundamento es caminar juntos en el seguimiento de Cristo y vivir la fraternidad como eje de toda la vida eclesial.

La necesidad de una espiritualidad del seguimiento

El jesuita Pedro Trigo señaló la importancia de promover la contemplación orante de los Evangelios y el discernimiento comunitario. Advirtió sobre el riesgo de multiplicar ministerios institucionalizados para tareas que deberían surgir espontáneamente de la fraternidad cristiana, como acompañar a quienes sufren o visitar enfermos.

En ese sentido, insistió en que la Iglesia debe priorizar el fortalecimiento de la fraternidad antes que la creación indiscriminada de nuevas estructuras. “La sinodalidad consiste en que cada uno reciba de los demás con gratitud y comparta los dones que Dios le ha dado”, expresó.

Experiencias desde la realidad eclesial de Chile

El webinar también permitió conocer experiencias pastorales concretas en el marco del Sínodo sobre la Sinodalidad. Una de ellas fue presentada por Nury Seriche, laica de la diócesis de Copiapó, en Chile, quien actualmente coordina una parroquia en virtud del canon 517 debido a la escasez de sacerdotes.

Seriche relató que asumió esta responsabilidad tras un proceso de discernimiento impulsado por su obispo. Actualmente la parroquia está integrada por seis comunidades cuyas decisiones se comparten activamente. “El sínodo nos ha ayudado a comprender que caminar juntos no es solamente una expresión bonita, sino una realidad que debemos vivir”, dijo, resaltando el compromiso de las mujeres en la misión.

Panamá impulsa nuevos ministerios de escucha, consuelo y caridad

Otra experiencia valiosa fue presentada por la hermana Rosmery Castañeda, de la Arquidiócesis de Panamá, quien habló sobre la necesidad de desarrollar ministerios capaces de responder a las nuevas periferias humanas identificadas por el Sínodo sobre la Sinodalidad.

Uno de los proyectos en desarrollo es el Ministerio del Consuelo y la Esperanza, orientado a acompañar a personas enfermas y familias en duelo. Para ello se ha iniciado un programa de formación destinado a agentes pastorales y voluntarios, haciendo urgente la formación de laicos preparados ante la escasez de capellanes.

Asimismo, Panamá está fortaleciendo el Ministerio de la Caridad y la Fraternidad Social para responder a fenómenos como la pobreza y la migración forzada. “Una Iglesia que sana y sirve debe estar donde hay sufrimiento, soledad y exclusión”, subrayó la religiosa.

Superar el clericalismo y revalorizar el bautismo

En la parte final del encuentro, los ponentes respondieron preguntas relacionadas con la aceptación de los ministerios laicales frente al clericalismo. Nury Seriche reconoció que muchas comunidades siguen dependiendo excesivamente del sacerdote, pero destacó que la participación laical construye gradualmente una cultura de corresponsabilidad.

Por su parte, el P. Jorge Blunda sostuvo que la clave del Sínodo sobre la Sinodalidad está en recuperar una sólida teología del bautismo: “Todos los bautizados comparten una responsabilidad diferenciada en la vida y misión de la Iglesia”.

Finalmente, el P. Pedro Trigo concluyó recordando que lo verdaderamente permanente en la Iglesia no son los cargos, sino la fraternidad de los hijos e hijas de Dios.

15 de junio de 2026
Fuente: Celam
CEV Medios