En una histórica y fraterna celebración bajo la festividad de Santiago Apóstol, la Iglesia particular de Guasdualito renueva su compromiso de fe, unidad y misión junto a su nuevo pastor y en comunión con la Iglesia universal. Solemne Eucaristía y Toma de Posesión del nuevo Obispo de Guasdualito En un ambiente de profunda solemnidad, gozo eclesial y fraternidad, el pasado sábado 25 de julio de 2026, a las 10:00 de la mañana —fecha en que la Iglesia universal celebra la fiesta litúrgica de Santiago Apóstol—, la Catedral Nuestra Señora del Carmen fue sede de la Solemne Celebración Eucarística en la que se llevó a cabo la Consagración Episcopal y Toma de Posesión Canónica de Monseñor José Magdaleno Alvarez Briceño como segundo obispo de la Diócesis de Guasdualito. La liturgia estuvo presidida por Monseñor José Trinidad Fernández Angulo, obispo de Trujillo como consagrante principal, acompañado de Monseñor Alberto Ortega, Nuncio Apostólico en Venezuela, y de Monseñor Ramón José Aponte Fernández, obispo emérito de Valle de la Pascua. El altar catedralicio congregó además a un nutrido grupo de miembros del Episcopado Venezolano (entre ellos nuestro primer obispo Mons. Pablo Modesto González Pérez), el clero diocesano local y una numerosa representación de sacerdotes provenientes de la Diócesis de Trujillo y de diversas jurisdicciones del país. Profesión de fe y Juramento de Fidelidad previa a la ordenación Como preámbulo a este acontecimiento de gracia, el día anterior, viernes 24 de julio de 2026, Mons. José Magdaleno Alvarez Briceño realizó su solemne Profesión de Fe y Juramento de Fidelidad en la capilla del Colegio Santa Rosa de Lima. Este acto canónico selló su firme compromiso de ejercer el ministerio episcopal en absoluta fidelidad al Magisterio, a la Sagrada Tradición y al Sucesor de Pedro. Cumpliendo con la venerable tradición de la sagrada liturgia, durante la Misa estacional del 25 de julio se ejecutó el rito de Ordenación Episcopal mediante los signos solemnes de la imposición de manos, la unción con el Santo Crisma y la entrega de las insignias episcopales (el libro de los Evangelios, el anillo, la mitra y el báculo). Seguidamente, Mons. Alvarez Briceño ocupó la cátedra eclesial y tomó posesión canónica de la diócesis, asumiendo formalmente el gobierno pastoral de esta jurisdicción. El ministerio pastoral del nuevo obispo de Guasdualito En el marco de la fiesta litúrgica de Santiago Apóstol, Mons. José Magdaleno está llamado a encarnar las virtudes apostólicas, constituyéndose como cabeza, guía y pastor. El obispo en su Iglesia particular no solo ejerce las funciones de enseñar, santificar y gobernar, sino que es principio visible de unidad y fraternidad, garantizando la plena comunión con el Papa y con la Iglesia universal. La presencia masiva de fieles laicos, agentes de pastoral y delegaciones de las 16 parroquias que integran la Diócesis de Guasdualito, junto con representantes de las autoridades civiles, militares y cuerpos de seguridad, evidenció la cercanía del pastor con su pueblo. A partir de ahora, corresponden a Mons. José Magdaleno las tareas de orientar la evangelización, velar por la vida sacramental, cuidar de sus sacerdotes y acompañar las realidades espirituales y sociales de las comunidades altoapureñas y parte de Barinas. Agradecimiento institucional y cobertura mediática en la diócesis La Diócesis de Guasdualito expresa un especial reconocimiento y gratitud al Padre Ronny García, quien ejerció con dedicación y celo pastoral la responsabilidad de Administrador Diocesano durante el tiempo de sede vacante, así como al Colegio de Consultores por su valioso servicio institucional. Asimismo, se extiende un sincero agradecimiento a todos los medios de comunicación social y periodistas que acompañaron la transmisión y cobertura de esta celebración eucarística, haciendo posible que este acontecimiento de fe llegara a miles de hogares dentro y fuera de la diócesis. 31 de julio de 2026Fuente: Diócesis de GuasdualitoCEV Medios
Un balance de las más recientes acciones caritativas de la Santa Sede evidencia el compromiso global de la Iglesia católica con los más necesitados. Entre ellos, hizo mención su ayuda permanente a Venezuela a través de programas de alimentación infantil indígena y reconstrucción tras los recientes desastres naturales. «La caridad no admite demoras», señaló S.S. León XIV al inicio de su reciente viaje apostólico a España, recordando que el amor cristiano debe ser rápido, concreto y coordinado. Mediante el Dicasterio al Servicio de la Caridad, el Santo Padre envía asistencia humanitaria directa a comunidades vulnerables en los cinco continentes. «La solidaridad no conoce fronteras ni puede ser limitada por el nacionalismo. Debe llegar a donde haya sufrimiento y donde surjan necesidades urgentes… transmitir la cercanía y la ternura del Santo Padre, como la caricia de la Iglesia que los acompaña y sostiene», declaró a los medios vaticanos el limosnero del Papa, el arzobispo agustino Luis Marín de San Martín. La ayuda a Venezuela en la agenda pontificia Dentro de este balance de acción social, la ayuda a Venezuela ocupa un lugar dentro de las acciones del Papa. A través de la Nunciatura Apostólica y las diócesis locales, el Vaticano mantiene un apoyo constante canalizado en dos frentes clave: Por un lado, el programa «Almuerzos Nutritivos para el Alto Orinoco» asegura durante seis meses alimentación diaria a los niños e indígenas de la escuela de Mavaca y del internado La Esmeralda, en el estado Amazonas, garantizando la única comida completa para muchos de estos pequeños. Por otro lado, la Santa Sede ha mantenido su auxilio económico para hacer frente a los daños del reciente terremoto en el país. Luego del socorro inicial enviado tras el desastre, el Papa mantiene su aporte. »La más reciente se envió esta mañana (28 de julio) a la Arquidiócesis de Caracas como símbolo de recuperación y esperanza», detalló Vatican News en referencia a Venezuela. Resumen de la acción caritativa en el continente americano Junto a la significativa ayuda a Venezuela, la solidaridad pontificia se extendió a Argentina con fondos para reconstruir el comedor y talleres de un centro que atiende a 450 jóvenes vulnerables en Tucumán tras severas tormentas. En Haití, asolado por la violencia urbana, el Papa financió distribuciones de alimentos y asistencia sanitaria urgente. Balance de la misión humanitaria en África En África, la asistencia del Santo Padre atendió a madres y niños desplazados en Burkina Faso; apoyó al Hogar Santa Ángela en Kenia con cobijo y nutrición para niños en situación de calle; colaboró en la reconstrucción en Madagascar tras el paso del ciclón Gezani; y proporcionó alimentos a comunidades escolares afectadas por la sequía en Zambia. Además, se brindó ayuda médica directa a un feligrés en Tanzania lesionado al proteger a su párroco. Socorro en Europa, Oriente Medio y Asia En Europa, la caridad del Papa llegó a los migrantes en Chipre junto a la comunidad de Sant’Egidio y respaldó la construcción de un hogar infantil en Georgia. En Oriente Medio, envió miles de medicamentos esenciales a la Franja de Gaza y Líbano, además de brindar apoyo alimentario a miles de familias en Siria mediante Cáritas. Respecto a Asia, renovó la ayuda humanitaria a los refugiados rohingya en Cox’s Bazar (Bangladesh) y aportó fondos a la Diócesis de Chattogram para la rehabilitación de escuelas, cultivos y viviendas tras devastadoras inundaciones. Compromiso con la transformación social y el Evangelio Tal como señala el Limosnero del Papa, Mons. Luis Marín de San Martín, estas obras demuestran que la caridad no solo alivia el dolor inmediato, sino que invita a transformar las causas profundas de la pobreza e injusticia, reafirmando el papel de la Iglesia como instrumento vivo de esperanza y cercanía para toda la humanidad.
En la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), este martes 28 de julio se llevó a cabo un significativo encuentro de los miembros de movimientos y organizaciones que integran la Red de Acción Social de la Iglesia (RASI). La jornada tuvo como propósito discutir cómo ha sido el despliegue del voluntariado y la ayuda humanitaria brindada tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio. El encuentro inició en un ambiente de fraternidad con una breve oración comunitaria. Los asistentes encomendaron este encuentro al Espíritu Santo. También, a María Santísima para que acompañe el discernimiento e impulse las acciones de caridad en favor de los hermanos más vulnerables. Una labor voluntaria de gran magnitud ante la emergencia Además, durante la reunión las distintas organizaciones compartieron balances de la labor realizada. Destacando el trabajo de cientos de voluntarios desplegados en las zonas afectadas. Los voceros coincidieron en que se ha tratado de una jornada de atención de enorme magnitud. Donde la entrega del voluntariado ha sido el rostro visible de la misericordia de Dios en medio del dolor. A pesar de los significativos avances en la fase de primera respuesta, la Red de Acción Social de la Iglesia enfatizó que la atención a las comunidades no puede detenerse. Los daños materiales acumulados y la situación de las víctimas continúan siendo críticos, por lo que se requiere mantener activa la cadena de solidaridad, el acopio de suministros y el acompañamiento psicosocial y espiritual a mediano y largo plazo. Un tejido eclesial unido por el servicio y la esperanza Este encuentro de la Red de Acción Social de la Iglesia en la sede de la CEV reafirmó que el trabajo en red potencia la caridad y optimiza el uso de los recursos en momentos complejos. La reunión contó con la participación activa de destacadas instituciones y movimientos eclesiales que hacen vida pastoral y social en el país: Mantener la atención activa ante la crisis persistente Al cierre de la jornada, los miembros de la Red de Acción Social de la Iglesia reiteraron que la fase de reconstrucción y acompañamiento a las víctimas de los terremotos requerirá sostener los esfuerzos durante los próximos meses. Con este encuentro, la Iglesia en Venezuela ratifica su compromiso inquebrantable de permanecer al lado del pueblo que sufre, testimoniando que la fe se traduce en obras concretas de amor y solidaridad. 29 de julio de 2026Fuente: CEVCEV Medios
El Santo Padre ha nombrado este 29 de julio de 2026 a S.E. Mons. Juan de Dios Peña Rojas como nuevo obispo de la Diócesis de Barinas, transfiriéndolo de la sede episcopal de El Vigía-San Carlos del Zulia. Formación académica y sacerdotal de Mons. Juan de Dios Peña Rojas S.E. Mons. Juan de Dios Peña Rojas nació el 8 de agosto de 1967, en Acequias (Estado y Arquidiócesis de Mérida). Después de terminar la escuela secundaria, ingresó en el Seminario Mayor San Buenaventura de Mérida, donde cursó Filosofía y Teología (1985-1992). Posteriormente obtuvo el bachillerato en Teología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá (Colombia). Posteriormente, fue ordenado sacerdote el 22 de agosto de 1992, incardinándose en la Arquidiócesis de Mérida. Además, obtuvo la Licenciatura en Teología en el Instituto Universitario Santa Rosa de Lima en Caracas y la Licenciatura en Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Trayectoria pastoral y servicio en la Iglesia Antes de su nombramiento episcopal, ejerció el ministerio sacerdotal como formador en el Seminario Mayor de Mérida y, al mismo tiempo, fue asesor de la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis, director administrativo de la Curia arzobispal, presidente del Instituto escolar del mencionado Seminario, donde también fue profesor y rector. También fue párroco de Ntra. Sra. de la Regla; Rector de Ntra. Sra. del Amparo; miembro y secretario del Consejo Presbiteral; asesor de la Unión arquidiocesana de las Cofradías del Santísimo Sacramento; capellán de las Hermanas Dominicas de Santa Rosa de Lima, en Mérida; miembro del Colegio de Consultores y del Capítulo Metropolitano de Mérida. Ministerio episcopal y responsabilidad en la Conferencia Episcopal Venezolana El 17 de abril de 2015 fue elegido obispo de El Vigía-San Carlos del Zulia, y recibió la ordenación episcopal el 4 de julio siguiente. Actualmente, en la Conferencia Episcopal Venezolana es presidente de la Comisión Episcopal de Cultura y Bienes Culturales. 29 de julio de 2026Fuente: CEVCEV Medios
Al cumplirse un mes de los terremotos registrados el pasado 24 de junio de 2026, la Conferencia Episcopal Venezolana, a través de la pastoral social Cáritas de Venezuela, presentó su cuarto reporte oficial sobre la labor humanitaria desplegada en las zonas afectadas bajo el lema «Tras el temblor, el amor». Balance de asistencia humanitaria de Cáritas de Venezuela Con corte al 22 de julio, el informe refleja que Cáritas de Venezuela ha gestionado 21.175 toneladas de ayuda humanitaria, logrando entregar efectivamente el 86 % (18.167 toneladas) a las poblaciones vulnerables, mientras que 3.008 toneladas permanecen en resguardo para las siguientes fases de la emergencia. Hasta el momento, la acción pastoral ha alcanzado directamente a 22.924 familias mediante la distribución de 13.760 paquetes de alimentos y 9.164 kits de higiene personal. Asimismo, los centros asistenciales e instituciones hospitalarias de las regiones perjudicadas han recibido 99.608 unidades de medicamentos e insumos médicos esenciales. Voluntariado e Iglesia que camina junto a las comunidades La respuesta ante esta contingencia ha sido posible gracias a la articulación diocesana y al trabajo abnegado de aproximadamente 10.000 voluntarios en todo el país. La labor de Cáritas de Venezuela cuenta con el respaldo técnico de la red internacional —como Cáritas Alemania, Catholic Relief Services, Cáritas Española, Cáritas de América Latina y el Caribe, Cáritas Internationalis y Cáritas Puerto Rico—, sumado a los valiosos aportes de la empresa privada y venezolanos en el exterior. «La presencia de obispos, sacerdotes, religiosas y agentes de pastoral en el terreno demuestra la cercanía de la Iglesia que camina con su pueblo, no solo como acompañante, sino como parte de la faena diaria de reconstrucción y alivio del dolor.» El boletín destaca también momentos de esperanza como la reciente celebración del Día del Niño, donde gracias a la alianza con la Cámara Venezolana de Juguetes y el Dividendo Voluntario para la Comunidad, se llevaron momentos de esparcimiento y obsequios a los pequeños en localidades de La Guaira. Llamado a la solidaridad sostenida ante la emergencia A pesar de los logros alcanzados durante estos primeros treinta días, la institución episcopal advierte que la contingencia persiste. Un número considerable de personas continúa habitando en campamentos temporales sin la posibilidad de retornar a sus hogares a corto plazo. Por esta razón, la pastoral social avanzará paulatinamente de la atención primaria hacia la fase de recuperación integral, la cual abarca vivienda, salud, acompañamiento psicosocial y medios de vida. Cáritas de Venezuela reitera la invitación a mantener la oración y el apoyo económico exclusivamente mediante los canales oficiales verificados (caritasvenezuela.org/donaciones). El informe completo, con su balance técnico y memoria gráfica, se encuentra disponible para su libre descarga aquí 27 de julio de 2026Fuente: Cáritas de VenezuelaCEV Medios
La Comisión Episcopal de Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) emitió un fraternal mensaje con motivo de la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, unida en espíritu de comunión a las palabras transmitidas por el Papa León XIV a la Iglesia universal. Bajo la cita bíblica «Yo, en cambio, jamás te olvidaré» (Is 49, 15), los obispos venezolanos recordaron que el amor del Señor permanece inalterable a lo largo de los años. En este sentido, la Iglesia en Venezuela busca que esta fecha sea una oportunidad concreta para valorar, abrazar y acompañar la vida de quienes custodian la memoria y la fe del país. 1. La fragilidad de los adultos mayores como vocación y esperanza En el contexto actual del país, afectado por diversos desafíos y por la separación familiar a causa de la migración, la CEV dirigió un mensaje especial a quienes enfrentan la soledad o el desgaste físico. Haciendo eco de las palabras del Pontífice, la comisión episcopal exhortó a no temer a la fragilidad propia de la edad. Lejos de ser un tiempo de descarte, los años avanzados representan una verdadera vocación dentro de la comunidad. Por ello, el Episcopado resaltó la invitación del Santo Padre a los adultos mayores para que perseveren en la oración por la paz, reconociéndolos como el corazón orante de la nación. 2. Cardenal Kevin Farrell: Redescubrir la vocación de hijos a cualquier edad El documento episcopal subraya que la Iglesia mantiene sus brazos abiertos a todas las generaciones. Al respecto, se destacó la reflexión del Cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, quien señala que redescubrirse como hijos ante Dios, sin importar los años, constituye un llamado a profundizar en la vocación personal. 3. Orientaciones pastorales para las diócesis y parroquias de Venezuela Para traducir la cercanía espiritual en acciones tangibles, la Comisión Episcopal de Familia e Infancia ofreció orientaciones dirigidas a los movimientos familiares, pastorales juveniles, parroquias y comunidades diocesanas durante la celebración de esta Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores: El mensaje concluye con la invocación a Nuestra Señora de Coromoto y a los santos Joaquín y Ana, encomendando la salud, la paz y el consuelo de todos los adultos mayores de Venezuela. La misiva fue firmada por Monseñor Nicolas Gregorio Nava Rojas, Obispo de la Diócesis de Cabimas y Presidente de la Comisión Episcopal de Familia e Infancia de la CEV. Descarga el mensaje completo aquí: 27 de julio de 2026Fuente: Comisión Episcopal de Familia e Infancia CEV Medios
La Arquidiócesis de Caracas presentó este miércoles en rueda de prensa el balance oficial de la acción pastoral, humanitaria y técnica. Desplegada tras el doble sismo que afectó a las comunidades de la capital y del litoral central el pasado 24 de junio. Además, el informe integral prioriza tres ejes fundamentales de acción: el acompañamiento espiritual a las familias afectadas, la asistencia humanitaria de emergencia y la evaluación técnica de la infraestructura eclesiástica. La exposición estuvo encabezada por el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord. La exposición detallada del informe contó con las intervenciones del P. Ricardo Guillén, encargado del acompañamiento espiritual y pastoral. Monseñor José Manuel León, obispo auxiliar, con el reporte de la atención social y humanitaria; y el P. Neptalí Balza, responsable de la evaluación de infraestructura. Atención pastoral y consolación espiritual en las comunidades Desde las primeras horas de la contingencia, obispos, sacerdotes, diáconos y agentes de pastoral de la Arquidiócesis de Caracas se desplegaron en las zonas más vulnerables. La labor del clero ha contemplado el recorrido por centros de salud, albergues transitorios y espacios públicos para brindar contención emocional, auxilio sacramental y primeros auxilios psicológicos. Ante el compromiso de resguardar la vida, las celebraciones litúrgicas en los templos afectados se trasladaron a espacios abiertos adyacentes. Destacando jornadas de oración y expresiones de fe pública como la exposición del Nazareno en las inmediaciones de la Basílica de Santa Teresa. Respuesta humanitaria y solidaridad eclesial A través de la Comisión de Atención a la Emergencia y la red de Cáritas, la Arquidiócesis de Caracas ha coordinado la entrega de aproximadamente 490 toneladas de insumos esenciales. Entre alimentos, agua, medicamentos y materiales de cobijo. Esta operación ha sido posible gracias a la articulación con diócesis hermanas, la empresa privada y más de 500 voluntarios desplegados en centros de acopio parroquiales. Evaluación de infraestructura: 27 templos inspeccionados En el área de infraestructura, la Vicaría especializada, con el aval técnico del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV), presentó la evaluación preliminar efectuada sobre 27 templos eclesiásticos del área metropolitana. El detalle de los templos afectados se desglosa en el documento presentado por la Arquidiócesis. Plan de recuperación y conservación patrimonial Para abordar las edificaciones afectadas, la Arquidiócesis de Caracas diseñó un plan de recuperación estructurado en cinco fases. Contempla desde el resguardo activo e instalación de un «Semáforo de Habitabilidad», hasta proyectos de ingeniería sismorresistente y conservación de bienes artísticos. A fin de proteger el patrimonio histórico y religioso, la autoridad eclesial ha establecido mesas de trabajo con el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), Fundapatrimonio y las distintas alcaldías del área metropolitana. »El día 20 de julio se realizó una reunión importante reunión con la presidente del IPC (Instituto del Patrimonio Cultural), el Ministerio de la Cultura y Fundapatrimonio de la alcaldía de Caracas, para presentar los diagnósticos sobre los daños estructurales en los templos de la arquidiócesis», explica en su nota de prensa. Al cierre del encuentro, la Iglesia de Caracas renovó su mensaje de fe y esperanza. Reafirmando que el pueblo venezolano se levantará con mayor solidaridad y fraternidad. Descargue aquí el informe detallado de la Arquidiócesis de Caracas 22 de julio de 2026Fuente: Arquidiócesis de CaracasCEV Medios
A pocos días de cumplirse un mes de los trágicos terremotos que afectaron a diversas regiones del país el pasado 24 de junio, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) hace público un comunicado. Los obispos venezolanos dirigen a la Iglesia y a todas las personas de buena voluntad un mensaje de consuelo, fe y orientación ante la emergencia nacional. Bajo el título «Samaritanos, testigos de la esperanza» y fundamentado en la parábola del Buen Samaritano (Lc 10, 33-34), el texto pastoral busca acompañar el dolor de las familias damnificadas. También, responder a las inquietudes de fe y trazar un camino para la reconstrucción espiritual y material de Venezuela. Cercanía con las víctimas y respuesta de fe En su pronunciamiento, los obispos venezolanos abordan la interrogante de muchas personas ante la tragedia. «¿Dónde está Dios en medio de tanta angustia?». Frente a esto, afirman con contundencia que Dios está presente en las víctimas y en todos aquellos que se movilizan para socorrer al necesitado. Asimismo, el episcopado descarta cualquier interpretación que atribuya la catástrofe natural a un «castigo divino» o venganza. Aclaran que los sismos responden a la dinámica natural de la Tierra. En ese sentido, invitan a asumir una actitud de compasión verdadera que lleve a aliviar el sufrimiento de quienes lo han perdido todo. Reconstrucción digna y llamado a la responsabilidad Pensando en la etapa que sigue a la emergencia inicial, el mensaje pastoral de los obispos venezolanos insta a una pronta y profunda reconstrucción. La Iglesia enfatiza la necesidad de garantizar viviendas y empleos dignos para las familias afectadas, evitando el paternalismo y atendiendo las heridas emocionales y espirituales. De igual forma, exhortan a no olvidar a otros sectores vulnerables del país y piden garantizar la transparencia y eficiencia en el uso de los recursos para que no se repitan errores del pasado ni situaciones de indolencia. Jornada de oración y eucaristías el 24 de julio Como gesto de comunión y fe, los obispos venezolanos invitan a todo el pueblo creyente a participar en las celebraciones eucarísticas que se llevarán a cabo en todas las parroquias y comunidades del país el próximo 24 de julio, día en que se cumple un mes de los sismos. En estas misas se orará por el descanso eterno de los fallecidos, por el consuelo de los afligidos y por la fortaleza de la nación. La Conferencia Episcopal exhorta a mantener activa la solidaridad organizando la recolección y entrega de ayudas a través de las redes parroquiales y Cáritas. 21 de julio de 2026Fuente: CEVCEV Medios
La Comisión Episcopal de Familia e Infancia envió este domingo 19 de julio un mensaje en el marco del Día del Niño. Este año, su celebración es distinta. »Ante las dificultades vividas por los sismos recientes, nuestro corazón está conmovido, pero también lleno de esperanza. »Como Iglesia y como familia, estamos llamados a ser ese «puerto seguro» donde el miedo se disipa con un abrazo y la certeza de que Dios nos cuida», indicaron. Un regalo de fe, ternura y escucha activa en este Día del Niño Más que obsequios materiales, la Comisión regaló: Descarga aquí el mensaje: 21 de julio de 2026Fuente: Comisión Episcopal de Familia e InfanciaCEV Medios
El pasado 10 de julio de 2026, los obispos de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) sostuvieron una reunión virtual que se centró en discernir las acciones de la Iglesia como respuesta a los sismos del 24 de junio que afectaron gravemente al país. Particularmente a las diócesis de Caracas, La Guaira, Maracay y Puerto Cabello. Esta emergencia nacional por los terremotos ha movilizado a la estructura eclesial para articular la ayuda humanitaria. Los Obispos al dialogar sobre la respuesta pastoral ante los sismos, considerados los más graves de la historia del país. Frente a esta emergencia nacional por los terremotos, se identificaron tres líneas de acción fundamentales: las iniciativas de gestión en las iglesias locales, la actuación de la red de acción social de la Iglesia —especialmente a través de Cáritas— y el acompañamiento espiritual y pastoral de las víctimas. También se planteó un marco general de intervención en tres fases para las zonas afectadas, que incluye seguridad alimentaria, agua y saneamiento, medios de vida y protección integral. Atención prioritaria a la infancia y sectores vulnerables A lo largo del encuentro virtual, los obispos señalaron situaciones específicas para atender en las áreas y sectores más golpeados, como el sector educativo, los niños y las familias damnificadas. Enfatizaron la importancia de continuar el trabajo de Cáritas y levantar un inventario minucioso de insumos para canalizarlos de manera eficiente. Además, se discutió la activación de un acompañamiento psicológico especializado para niños, niñas y adultos, con especial atención a la prevención de la trata de personas y la protección de menores sin familia o documentación. El rol de acompañamiento social y espiritual de la Iglesia Los participantes compartieron información sobre las iniciativas inmediatas y a largo plazo de Cáritas y otras organizaciones eclesiásticas para brindar asistencia continua. Se debatió la necesidad urgente de apoyar a los sacerdotes, diáconos y religiosos que perdieron sus hogares y recursos. Los obispos destacaron que, aunque la Iglesia no sustituye al Estado en la reconstrucción a gran escala, debe seguir siendo un referente espiritual y social en este momento de crisis. De igual forma, los pastores enfatizaron la importancia de mantener un corazón abierto para responder a las necesidades de la comunidad. Se describió el grave impacto en la Diócesis de La Guaira, mencionando que entre 7 y 8 casas parroquiales ya no son habitables y varias iglesias están destruidas, afectando directamente al clero y a los agentes de pastoral. Esto en menor magnitud se evidencia también en Caracas, Maracay y Puerto Cabello. Plan de reconstrucción y apoyo a la Diócesis de La Guaira Se destacó la importancia de la organización en la ayuda puntual a la Diócesis de La Guaira tras el desastre, proponiendo tres líneas de acción: apoyar a los sacerdotes, comunidades y estructuras dañadas, así como la creación de un equipo de expertos para proyectos a mediano y largo plazo. En ese sentido, se consideró que la fase de atención inmediata ya se ha cumplido y ahora corresponde enfocarse en la reconstrucción, previendo el traslado de damnificados hacia refugios y otras regiones del país. Atención a refugiados y soporte al clero afectado Asimismo, se discutió la situación de los refugiados en distintas zonas del país. Se propuso ayudar a los sacerdotes afectados de esa región, informando que Cáritas ya proporciona un apoyo a los sacerdotes y diáconos. Con respecto a los seminaristas de La Guaira, se detalló que se encuentran actualmente en Caracas, mientras se ofrecen refugios en casas parroquiales para los presbíteros que lo requieran. En Cumaná, se colabora con los familiares de las víctimas que han llegado a la zona mediante la red de ambulatorios de Cáritas. En el ámbito educativo, se valoró una iniciativa donde más de 300 docentes se han ofrecido voluntariamente para brindar apoyo pedagógico en los campamentos. Los obispos recordaron la importancia de mantener los centros de acopio, la oración regular y la protección de la identidad de los niños damnificados para prevenir flagelos como la trata de personas en el marco de esta emergencia nacional por los terremotos. Transparencia, corresponsabilidad y coordinación eclesial Finalmente, la CEV agradeció el incansable trabajo de Cáritas. Se coincidió en la importancia de priorizar las necesidades y coordinar esfuerzos con otras diócesis, manteniendo siempre la transparencia en la gestión de los recursos recibidos. 17 de julio de 2026Fuente: CEVCEV Medios