Padre Alfonso Borrás: «El miedo al cambio es el mayor obstáculo hacia una Iglesia sinodal»

18
May
2026

En el marco del Encuentro “Sinodalizar, sinodalizándonos”, realizado en Bogotá, el teólogo y canonista belga Alfonso Borrás compartió reflexiones profundas sobre los desafíos que enfrenta la Iglesia sinodal hoy. El evento fue organizado por el Centro de Formación Cebitepal del del 15 al 18 de mayo.

Durante la presentación, Borrás, reconocido por su trayectoria en el Tribunal Interdiocesano de la Bélgica francófona y su cercanía a la renovación pastoral del Papa Francisco, destacó que la transformación eclesial requiere superar barreras culturales y personales.

El acompañamiento episcopal ante el temor a lo nuevo

Uno de los puntos centrales abordados por el presbítero fue la necesidad de apoyar a los pastores en esta transición. Según Borrás, el problema fundamental reside en el temor a modificar las estructuras tradicionales.

“El problema mayor es el miedo, el miedo del cambio, el miedo de modificar, de transformar prácticas personales o de cultura local, cultura eclesiástica”, expresó el especialista. Para él, los obispos son una pieza clave en la construcción de una Iglesia sinodal, actuando como «bisagra» entre el Pueblo de Dios y la colegialidad episcopal.

Escucha y rendición de cuentas en la Iglesia sinodal

Avanzar hacia este modelo implica retomar pilares esenciales como la colaboración y el aprendizaje mutuo. Borrás insistió en que la escucha es prioritaria para que el anuncio del Evangelio sea significativo en cada contexto social y político.

Sin embargo, reconoció que la rendición de cuentas o accountability sigue siendo uno de los retos más complejos. En su visión, una Iglesia sinodal debe ser capaz de encarnar la Buena Noticia de forma inculturada, hablando a cada fiel desde su propia realidad nacional y cultural.

Superar la pasividad y la resistencia al cambio

El teólogo también alertó sobre la «inmunidad a la resistencia», un fenómeno donde la falta de acción dificulta la renovación. Muchas personas, sin oponerse directamente, permanecen en una inercia que frena los cambios pastorales necesarios.

Para contrarrestar esto, se propone un acompañamiento pedagógico que ayude a comprender la misión eclesial. Avanzar hacia una Iglesia sinodal requiere una coordinación pastoral efectiva y la toma de conciencia sobre las resistencias internas que, aunque a veces invisibles, detienen el caminar comunitario.

El aporte de América Latina al camino sinodal

Finalmente, Borrás elogió la experiencia histórica del continente americano en el discernimiento pastoral. Consideró que esta región ha logrado consolidar una conciencia eclesial continental que sirve de referencia mundial.

A diferencia de otras regiones, América Latina ha sabido releer el Concilio Vaticano II desde su propia realidad. Para el experto, la construcción de una Iglesia sinodal se logra con «pasitos» realistas: fortalecer el diálogo, el discernimiento comunitario y lograr que la toma de decisiones sea verdaderamente participativa, integrando siempre la voz del pueblo.

18 de mayo de 2026
Fuente: Celam
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