El Papa León XIV: La diplomacia pontificia al servicio de la paz, la verdad y la justicia

27
Abr
2026

Durante su visita a la Pontificia Academia Eclesiástica, con motivo del 325.º aniversario de su fundación, León XIV esboza la figura del sacerdote diplomático pontificio, mensajero del anuncio de paz, llamado a defender a la familia humana y no solo a la comunidad católica.

«Vuestro generoso ministerio —afirma el Pontífice— será siempre un instrumento para promover y custodiar la dignidad de cada hombre y mujer, creados a imagen y semejanza de Dios, y para incrementar el bien común».

Un camino de tutela y dignidad

«En la defensa de los derechos humanos —entre los que destacan los de libertad religiosa y a la vida—, les recomiendo que sigan marcando el camino, no de la confrontación y la reivindicación, sino de la tutela de la dignidad de la persona, del desarrollo de los pueblos y las comunidades y de la promoción de la cooperación internacional. Estos son los únicos instrumentos que permiten iniciar auténticos caminos de paz».

El Papa León resume así «la vocación especial al servicio de la paz, la verdad y la justicia» que el sacerdote diplomático pontificio está llamado a realizar. La ocasión para señalar el camino surge de la visita de esta tarde, 27 de abril, a la Pontificia Academia Eclesiástica en la Piazza della Minerva.

Dato Histórico: El encuentro coincide con el 325.º aniversario de la institución que el Pontífice ya había visitado antes de subir al trono de Pedro, en calidad de Prefecto del Dicasterio para los Obispos.

Unidad en Cristo y ejercicio de conversión

«Profunda gratitud» es lo que expresa el Obispo de Roma ante «la historia de dedicación y servicio —afirma— que celebra esta alegre ricorrenza». Una historia importante gracias a los sacerdotes, procedentes de diversas partes del mundo, que han contribuido «con sus humildes fuerzas a la construcción de esa unidad en Cristo que, en la diversidad de orígenes, hace de la comunión una característica fundamental del Cuerpo Diplomático de la Santa Sede».

El Papa León se detiene en las reformas que han dado a la institución la autonomía necesaria para renovar el plan de estudios, pero subraya una reforma aún más importante:

  • Conversión constante: Cultivar la cercanía y la escucha atenta.
  • Virtudes: Humildad y mansedumbre en el ministerio sacerdotal.
  • Diálogo fraterno: Esencial para la diplomacia pontificia actual.

Puentes que dejan huella en la historia

Recordando a los santos, beatos y papas, el Pontífice destaca que el sacerdote diplomático es un «mensajero del anuncio pascual». Su misión es ser «puentes» y «canales», para que la gracia que viene del cielo pueda abrirse camino entre los pliegues de la historia.

Otra tarea de la diplomacia pontificia es llevar la Verdad que es Cristo al foro de las naciones, convirtiéndose en signo de Su amor. El Papa León reitera que las palabras deben «expresar de manera inequívoca realidades ciertas» para favorecer un diálogo auténtico.

Promotores de la justicia y guardianes de la dignidad

El ministerio del diplomático no se limita a la comunidad católica; se extiende a toda la familia humana. «Esto os exige ser promotores de todas las formas de justicia que ayudan a reconocer, reconstruir y proteger la imagen de Dios impresa en cada persona».

«En un mundo marcado por las tensiones —continúa el Papa—, nuestra capacidad de dedicarnos al diálogo, a la escucha y a la reconciliación puede parecer insuficiente, a veces incluso inútil. ¡Esto no debe desanimarnos!».

Una visita de aliento para la Iglesia Universal

Monseñor Salvatore Pennacchio subrayó que la visita es un «motivo de aliento en el camino de preparación para el servicio diplomático de la Santa Sede». Actualmente, la Academia cuenta con 37 alumnos de 28 países, lo que evidencia la universalidad de la Iglesia. En este servicio de comunión, la diplomacia pontificia se erige como un signo de esperanza y equilibrio en tiempos de conflicto.

27 de abril de 2026
Fuente: Vatican News
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