A pocos días de iniciar la Semana Santa, el Papa León XIV exhortó a los fieles a prepararse para los días santos encomendándose a la intercesión de la Santísima Virgen María. Durante el rezo del Ángelus de este domingo 22 de marzo, el Pontífice pidió que la Madre de Dios nos ayude a vivir la Pascua con su misma confianza y fidelidad, para que en cada bautizado se renueve la experiencia luminosa del encuentro con Cristo resucitado.
Tomando como base el relato evangélico de la resurrección de Lázaro, el Santo Padre recordó que el camino cuaresmal es un itinerario de victoria sobre la muerte y un llamado a redescubrir el don de la vida eterna recibido en el Bautismo.
Liberar el corazón de los «sepulcros» del egoísmo
En su alocución ante los peregrinos en la Plaza de San Pedro, el Sucesor de Pedro comparó las piedras que sellan los sepulcros con los hábitos y formas de pensar que encadenan al ser humano. Señaló que el materialismo, la violencia y la superficialidad son espacios donde no hay vida, sino insatisfacción y soledad.
“Jesús también a nosotros nos grita: «¡Ven afuera!», animándonos a salir, renovados por su gracia, de esos espacios angostos, para caminar en la luz del amor”, expresó el Papa León XIV.
Una sed que solo Dios puede saciar
El papa reflexionó sobre la constante búsqueda de novedades en el mundo actual, advirtiendo que la fama o los bienes materiales son incapaces de ofrecer plenitud. Recordando el pensamiento de San Agustín, enfatizó que el ser humano posee una «necesidad de infinito» que no puede depositarse en lo efímero.
Nada de lo creado puede saciar nuestra sed interior —afirmó el Papa—, pues el corazón humano está hecho para Dios y solo encontrará paz cuando descanse en Él. Por ello, la liturgia de este V Domingo de Cuaresma invita a percibir el sentido auténtico de la Pasión del Señor como fuente de salvación.
23 de marzo de 2026
Fuente: Vatican News
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