Categoría: Papa León XIV

19
Ene

León XIV: Reforcemos la oración por la plena unidad visible de los cristianos

Vaticano. Tras el Ángelus, el Papa recordó los dos siglos de vida de la Semana de Oración, que comienza hoy con el tema «Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a la que han sido llamados» y concluirá el 25 de enero con el rezo de las Vísperas en la Basílica de San Pablo. Las reflexiones han sido preparadas para 2026 por un grupo ecuménico coordinado por el Departamento de Relaciones Interreligiosas de la Iglesia Apostólica Armenia. Una oración que nació hace dos siglos, «muy alentada» por León XIII y enriquecida hace justo cien años «por primera vez» con las «Sugerencias para el Octavario de oración por la unidad de los cristianos». León XIV, tras el Ángelus de hoy, 18 de enero, recuerda a la multitud los orígenes de la Semana de Oración que comienza hoy y que tradicionalmente involucra a las confesiones cristianas. Las oraciones y reflexiones han sido preparadas por un grupo ecuménico coordinado por el Departamento de Relaciones Interreligiosas de la Iglesia Apostólica Armenia. Invito, por tanto, a todas las comunidades católicas a intensificar, en estos días, la oración por la plena unidad visible de todos los cristianos. El Papa recuerda el título de la Semana 2026, tomado de la carta de San Pablo a los Efesios: «Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a la que han sido llamados». Una invitación a la comunión que acompañará la reflexión sobre el tema hasta el cierre de la Semana de Oración, el próximo domingo 25 de enero, cuando, como es habitual, en la solemnidad de la Conversión de San Pablo, a las 17:30 horas, León XIV estará en la Basílica ostiense para presidir la celebración de las Vísperas. La vigilia ecuménica diocesana Entre los diversos eventos programados, tendrá un papel central la vigilia ecuménica diocesana, el jueves 22 de enero a las 18:30, en la parroquia de Santa Lucía (circonvalación Clodia, 135). En el momento de oración intervendrán representantes de las diferentes confesiones cristianas presentes en Roma; estará presidida por el cardenal vicario Baldo Reina, mientras que la homilía correrá a cargo del arzobispo ortodoxo Khajag Barsamian, representante de la Iglesia Apostólica Armenia ante la Santa Sede. Otros eventos en Roma Habrá varios eventos también en otras iglesias y comunidades. El lunes se celebrarán dos vigilias, una a las 18:30 en la parroquia de Dios Padre Misericordioso y otra a las 19:15 en Santa María de las Gracias en el Trionfale. El martes, a las 19:00, está programado un momento de oración ecuménica en Santa María de los Ángeles y de los Mártires; mientras que el viernes, también a las 19:00, en San Joaquín en Prati y en los Santos Mario y Compañeros Mártires, a la misma hora. Además, el día 23 a las 20:00 horas, el arzobispo anglicano Anthony Ball presidirá en Santa María en Trastevere y estarán presentes los estudiantes del Centro Ecuménico de Bossey. La celebración continuará el sábado 24, a las 19:00 horas, en la parroquia de Santa Caterina. En la basílica de Santa María en Via Lata, el Centro Eucarístico Ecuménico Hijas de la Iglesia propone cada noche la oración según los diversos ritos católicos de Oriente y Occidente. Las oraciones preparadas por los fieles apostólicos armenios Este año, las oraciones y reflexiones que se utilizarán en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos han sido preparadas por los fieles apostólicos armenios, en colaboración con sus hermanos y hermanas de las Iglesias armenias católicas y evangélicas . El material se preparó, redactó y debatió en la sede espiritual y administrativa histórica de la Iglesia Apostólica Armenia, Surp Etchmiadzin, en Ereván, durante los días de la bendición del Muron (aceite santo) y la reconsagración de la Catedral Madre, que tuvo lugar entre el 28 y el 29 de septiembre de 2024, tras una extensa labor de restauración que duró diez años. Esta conmemoración ofreció al pueblo armenio y a los miembros del Grupo ecuménico local una oportunidad para reflexionar y celebrar la fe cristiana común. El material propuesto se inspira en tradiciones seculares de oración e invocaciones, utilizadas desde siempre por el pueblo armenio, junto con himnos nacidos en los antiguos monasterios e iglesias de Armenia, algunos de los cuales se remontan incluso al siglo IV. Recurrir al «patrimonio cristiano compartido» La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2026 invita a los fieles a recurrir a este patrimonio cristiano compartido y a profundizar en la comunión en Cristo, que une a los cristianos de todo el mundo. «En Armenia, la espiritualidad es profunda y muy antigua —observa monseñor Marco Gnavi, encargado diocesano para el Ecumenismo y el diálogo interreligioso—; en el año 301, el cristianismo fue adoptado como religión del Estado. Los textos propuestos para la Semana de Oración hablan de la luz. «Luz de luz» es un pasaje central del Credo Niceno, cuyo mil septuagésimo aniversario hemos celebrado recientemente. Cristo es nuestra luz y esto nos ayuda a vivir la esperanza en estos tiempos difíciles». «Testigos de unidad» El tema elegido es una invitación y un llamamiento a la unidad: «La oración —continúa— nos pide que nos superemos, que vayamos unos hacia los otros, sin olvidar nuestras raíces, acogiendo la invitación a caminar hacia la unidad, no solo porque nosotros la necesitamos, sino porque el mundo entero necesita testigos de unidad. El magisterio del Papa León es muy claro y explícito en este sentido, invitándonos a considerar la paz como fruto de la búsqueda de la unidad, primero entre nosotros y luego entre los pueblos». 19 de enero de 2026Fuente: Vatican NewsCEV Medios

19
Ene

El Papa: Nuestra alegría no se basa en ilusiones pasajeras sino en el amor del Padre

Vaticano. En el Ángelus dominical, León XIV instó a no malgastar tiempo y energías persiguiendo lo que es mera apariencia, sino a conformarnos con lo necesario y amar “las cosas sencillas y las palabras sinceras”. El amor del Padre nos revela “quiénes somos realmente y cuánto valemos a sus ojos”. “Nuestra alegría y nuestra grandeza no se basan en ilusiones pasajeras de éxito y de fama, sino en sabernos amados y deseados por nuestro Padre que está en los cielos”. Lo afirmó el Papa en su reflexión previa a la oración del Ángelus de hoy, 18 de enero, II domingo del tiempo ordinario. Asomado desde la ventana del Palacio Apostólico, ante los fieles romanos y peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro, León XIV basó su reflexión en el pasaje del Evangelio de Juan de la liturgia del día que nos habla de Juan el Bautista, que reconoce en Jesús al Cordero de Dios, el Mesías, diciendo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo».  Y añade: «He venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel» Juan reconoce en Jesús al Salvador – evidenció el Obispo de Roma –proclama su divinidad y su misión al pueblo de Israel y luego se aparta, una vez cumplida su tarea, como atestiguan estas palabras suyas: «Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo» (v. 30). La decepción de estilos de vida efímeros   Para el Bautista, nota el Papa León, habría sido fácil aprovecharse de su fama, ya que era un hombre muy querido por las multitudes, hasta el punto de ser temido por las autoridades de Jerusalén. “En cambio, no cede en absoluto a la tentación del éxito y la popularidad” sino que “frente a Jesús, reconoce su propia pequeñez y le da espacio a su grandeza. Sabe que ha sido enviado para preparar «el camino del Señor» y cuando el Señor viene, reconoce su presencia con alegría y humildad y se retira de la escena. ¡Qué importante es para nosotros hoy su testimonio!”, señala el Obispo de Roma, observando a continuación : De hecho, a menudo se le da una importancia excesiva a la aprobación, al consenso y a la visibilidad, hasta el punto de condicionar las ideas, los comportamientos y los estados de ánimo de las personas, causando sufrimiento y divisiones, y produciendo estilos de vida y de relación efímeros, decepcionantes y oprimentes. El amor del Padre nos revela quienes somos y cuánto valemos a sus ojos En realidad, no necesitamos estos “sucedáneos de la felicidad”, observa el Papa León, porque “nuestra alegría y nuestra grandeza no se basan en ilusiones pasajeras de éxito y de fama, sino en sabernos amados y deseados por nuestro Padre que está en los cielos”. Y añade: El amor del que nos habla Jesús es el de un Dios que aún hoy viene entre nosotros, no para sorprendernos con efectos especiales, sino para compartir nuestro esfuerzo y asumir nuestras cargas, revelándonos quiénes somos realmente y cuánto valemos a sus ojos. Mantener alerta el espíritu para encontarnos con el Señor “Queridos hermanos, no nos dejemos distraer ante su paso. No malgastemos tiempo y energías persiguiendo lo que es mera apariencia”, exhorta el Santo Padre antes de concluir su catequesis. Y finalmente, ayudados por la Virgen María, “modelo de sencillez, sabiduría y humildad”, invita a mirar al Bautista y a seguir su ejemplo: Aprendamos de Juan el Bautista a mantener alerta el espíritu, amando las cosas sencillas y las palabras sinceras, viviendo con sobriedad y profundidad de mente y de corazón, conformándonos con lo necesario y encontrando cada día, en cuanto sea posible, un momento especial en el que detenernos en silencio para rezar, reflexionar, escuchar; en definitiva, para “ir al desierto”, y allí encontrarnos con el Señor y estar con Él. 19 de enero de 2026Fuente: Vatican NewsCEV Medios