El Papa León XIV afirmó que la Iglesia está llamada a ofrecer presencia y cuidado para responder a las inquietudes de los jóvenes y construir comunidades capaces de acoger y generar fraternidad.
El Pontífice hizo esta reflexión durante su encuentro con los participantes de la “Cátedra de la Acogida”, iniciativa cultural impulsada por la asociación Fraterna Domus junto a otras instituciones eclesiales. El evento se celebra del 10 al 13 de marzo en Italia con el lema “Nuevas formas de acogida, comunidad, espiritualidad e identidad a partir de los jóvenes”.
Durante la audiencia celebrada en el Palacio Apostólico del Vaticano, el Santo Padre subrayó que la vocación cristiana está orientada a generar comunión, la cual nace de la capacidad de acoger al otro mediante la escucha, la hospitalidad y la cercanía.
Escuchar a los jóvenes
El Papa destacó que los jóvenes no solo representan el futuro, sino que ya son el presente vivo de la Iglesia y de la sociedad. En ese sentido, sus preguntas e inquietudes constituyen una oportunidad para renovar las relaciones dentro de la comunidad cristiana.
“Acoger a los jóvenes significa, ante todo, ponerse a la escucha de sus voces y reconocer que en sus vidas el Espíritu sigue obrando y sugiriendo caminos nuevos de presencia y cuidado”, expresó.
Presencia que construye identidad
El Pontífice recordó que espacios como la familia, la parroquia, la escuela o la universidad son ámbitos donde se forma la identidad de las personas. Allí, explicó, la presencia es fundamental, porque implica compartir tiempo, experiencias y valores que permiten crecer y reconocerse en comunidad.
La inspiración de Nazaret
Al referirse al episodio evangélico de la pérdida y hallazgo de Jesús en el templo (cf. Lc 2,39-52), el Papa señaló que la presencia del otro no es automática, sino fruto de una búsqueda constante. Asimismo, invitó a redescubrir la presencia de Cristo incluso cuando parece ausente en la vida cotidiana.
San José, modelo de cuidado
El Santo Padre presentó a San José como icono del cuidado, recordando su misión de custodiar a la Sagrada Familia. Según explicó, cuidar significa estar al lado del otro con atención, respetar sus decisiones y asumir responsabilidad por su bienestar.
“Presencia y cuidado son dimensiones inseparables: no se cuida sin estar presentes, y no se está verdaderamente presente sin asumir la responsabilidad del otro”, subrayó.
Educar para la acogida
Al concluir, el Papa agradeció el compromiso de quienes participan en esta iniciativa y los animó a ser “educadores de la acogida”, promoviendo el bien y la fraternidad tanto en la comunidad cristiana como en la sociedad.
Finalmente, encomendó su labor a la intercesión de la Virgen María y de san José, impartiendo su bendición apostólica.
13 de marzo de 2026
Fuente: Vatican News
CEV Medios
Comentarios recientes