Durante el rezo del Ángelus de este III domingo de Cuaresma, el Papa León XIV invitó a los fieles a contemplar el encuentro entre Jesús y la mujer samaritana, uno de los pasajes más significativos del Evangelio, en el que se revela que Cristo es la respuesta de Dios a la sed más profunda del ser humano.
Desde la Plaza de San Pedro, ante miles de peregrinos reunidos para la oración dominical, el papa explicó que este diálogo narrado en el Evangelio muestra cómo incluso quienes son marginados por la sociedad pueden convertirse en testigos de la fe cuando se encuentran con Jesús.
Un encuentro que transforma el corazón
Al reflexionar sobre el relato del Evangelio de san Juan, el Santo Padre señaló que el encuentro con Cristo despierta en el corazón humano un “manantial que brota hasta la vida eterna”.
En este sentido, recordó que el tiempo de Cuaresma es una oportunidad para intensificar el camino de conversión y abrir el corazón a la acción de Dios.
El Papa también invitó a reconocer la presencia de la gracia divina incluso en situaciones donde aparentemente no se perciben frutos. “Levanten los ojos y miren los campos: ya están maduros para la cosecha”, recordó citando las palabras de Jesús.
Un modelo de acogida para la Iglesia
El Papa destacó que la actitud de Jesús hacia la samaritana —escucharla, tratarla con respeto y ofrecerle confianza— constituye un modelo para la vida de la Iglesia.
Según explicó, muchas personas buscan hoy en la comunidad cristiana esa misma cercanía, delicadeza y disponibilidad para ser escuchadas.
Asimismo, Papa León subrayó el valor de prestar atención auténtica a los demás, siguiendo el ejemplo de Jesús, quien dedicaba tiempo a cada persona y buscaba llegar al corazón de todos.
Del encuentro con Jesús nace la misión
En su reflexión, el Papa recordó que la mujer samaritana se convierte en una de las primeras anunciadoras del Evangelio, pues tras su encuentro con Jesús comparte su experiencia con los habitantes de su pueblo.
Gracias a su testimonio, muchos salen al encuentro de Cristo y descubren la fe, que brota “como agua pura”.
Oración por la humanidad sedienta de verdad
Al concluir su catequesis, el Papa confió a la intercesión de María, Madre de la Iglesia el deseo de que los cristianos puedan servir, junto a Jesús, a una humanidad que busca verdad, justicia y esperanza.
Finalmente, recordó que Dios busca adoradores que vivan en la verdad y trabajen por la paz, superando divisiones y construyendo caminos de reconciliación.
09 de marzo de 2026
Fuente: VATICAN NEWS
CEV Medios
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