Los obispos de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) manifestaron sus profundas condolencias y cercanía espiritual con las familias afectadas por las recientes lluvias torrenciales y el trágico accidente de un helicóptero militar en la región de Arequipa. Estos sucesos han dejado un saldo lamentable de 17 personas fallecidas, sumiendo al país en un momento de luto nacional.
A través de un comunicado oficial, los pastores peruanos se unieron al dolor de quienes perdieron a sus seres queridos, haciendo un especial énfasis en la tragedia aérea que cobró la vida de 15 personas, entre ellas siete niños.
Un llamado a la unidad y la caridad fraterna
Ante la magnitud de estos acontecimientos, el episcopado hizo una exhortación a la sensibilidad social y a la colaboración mutua. Los obispos recordaron que la fe cristiana invita a reconocer el apoyo fraterno como un bálsamo necesario ante el sufrimiento humano.
»Elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso de los fallecidos; acompañamos el dolor de sus familiares y rezamos por la pronta recuperación de quienes han sido afectados», expresa el documento eclesial.
La situación climática sigue siendo una preocupación mayor para la Iglesia local, dado que ya se contabilizan 16 distritos afectados por los «huaicos» (deslaves) e inclemencias del tiempo, lo que requiere una respuesta coordinada entre las instituciones y la sociedad civil.
Misión de rescate marcada por la tragedia
El accidente ocurrió cuando un helicóptero Mi-17 de la Fuerza Aérea del Perú, que realizaba labores logísticas y de rescate para las víctimas de las inundaciones, desapareció de los radares en la zona de Chala.
Las autoridades confirmaron el hallazgo de la aeronave a unos 300 kilómetros de su punto de partida en Pisco. La Iglesia ha instado a que se realicen las investigaciones pertinentes para prevenir futuros siniestros en estas misiones de servicio al prójimo.
Compromiso con la recuperación de las comunidades
Finalmente, la Iglesia peruana insistió en que la respuesta colectiva, basada en la fraternidad y la solidaridad, es la clave para aliviar el sufrimiento de quienes enfrentan pérdidas irreparables.
Animaron a las comunidades a mantener viva la esperanza y a participar activamente en los planes de emergencia para responder a los embates de la naturaleza.
25 de febrero de 2026
Fuente: CELAM
CEV Medios
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