Iglesia en Bolivia refuerza la solidaridad y el camino sinodal ante el aumento de la pobreza

16
Mar
2026

En un contexto marcado por la incertidumbre económica y el crecimiento de la pobreza, la Iglesia católica en Bolivia reafirma su compromiso de acompañamiento a las familias. Mons. Giovani Edgar Arana, obispo de El Alto y secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), ha hecho un llamado urgente a fortalecer la cercanía con los más vulnerables y a profundizar en el proceso de sinodalidad que impulsa el Papa León XIV.

Acompañamiento a las familias en tiempos de crisis

Mons. Arana destacó que uno de los mayores retos pastorales actuales es mitigar el impacto de las políticas económicas que amenazan con agudizar la pobreza. Ante una realidad donde el 80% de la población sobrevive en el trabajo informal, la Iglesia se posiciona como un faro de esperanza, instando al Gobierno a priorizar en su gestión a los sectores más necesitados.

​«Que siempre gobierne pensando en los demás, especialmente en los más pobres», exhortó el prelado al Ejecutivo nacional, recordando que la lucha contra la miseria debe ser la prioridad absoluta.

Hacia una cultura de solidaridad nacional

Frente a la disminución de la cooperación internacional, el secretario general de la CEB subrayó la necesidad de fomentar una corresponsabilidad boliviana. El desafío actual es que empresarios, instituciones y familias aprendan a compartir desde lo propio, consolidando una red de apoyo mutuo que no dependa exclusivamente de recursos externos.

​Sinodalidad: Participación y transparencia

En el ámbito eclesial, Mons. Arana valoró positivamente la recepción del camino sinodal en el país. Este proceso ha permitido:

-Fortalecer la participación de la mujer y los laicos en la vida pastoral.

-Renovar el fervor de los consejos pastorales y económicos.

-Promover la transparencia en la planificación y el manejo de recursos.

​El Obispo de El Alto aseguró que el Papa León XIV continúa impulsando con firmeza este proceso, el cual no debe verse como algo pasajero, sino como una «oportunidad espiritual» para que la Iglesia sea más participativa y servicial.

16 de marzo de 2026
Fuente: Celam
CEV Medios