Bajo el lema de la unidad y el sacrificio, la Diócesis de San Cristóbal conmemoró el Vía Crucis de la Ciudad 2026, una manifestación de fe pública que congregó a miles de fieles en un itinerario de oración y reflexión espiritual por las principales vías de la capital tachirense.
Este ejercicio de piedad popular, que partió desde la avenida Ferrero Tamayo, culminó en el Santuario Eucarístico Diocesano, convirtiéndose en un signo visible de una Iglesia en salida que camina junto al Crucificado para encontrar la luz de la Resurrección.
Un testimonio de comunión diocesana
El recorrido estuvo marcado por el silencio orante y la participación activa de diversos sectores de la vida eclesial. Cada estación permitió a los asistentes depositar sus intenciones personales y las realidades del país a los pies del Señor.
«El camino de la Cruz es el único que nos entrena para amar sin medida», recordaron los pastores durante las reflexiones, enfatizando que el sacrificio de Cristo es la escuela de la caridad para todo cristiano.
Momentos destacados del recorrido:
-Silencio y oración: El respeto de los fieles a lo largo de las avenidas fue testimonio de una fe madura y profunda.
-Voz de los pastores: Las meditaciones en cada estación unieron el mensaje del Evangelio con los desafíos actuales del laicado.
-Juventud testigo: Se destacó la presencia de una Iglesia joven que reconoce en la Pasión el camino necesario hacia la Pascua.
Esperanza en la Resurrección
Para la Diócesis, este Vía Crucis no fue solo un recuerdo histórico, sino un testimonio público de fe que bendice a la ciudad. Como pueblo de Dios, la comunidad tachirense reafirmó su certeza en que, tras el Calvario, la victoria de la Pascua es siempre la última palabra.
«Agradecemos a todos los que hicieron posible esta jornada de evangelización y comunión fraterna».
10 de abril de 2026
Fuente: Diócesis de San Cristóbal
CEV Medios





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