Los espacios que acompañaron el desarrollo del Concilio Ecuménico Vaticano II son testigos del diálogo de la Iglesia con el mundo y de su camino pastoral en la historia reciente.
El anuncio del Concilio, que fue inaugurado en 1962 por Juan XXIII y culminó en 1965 bajo el pontificado de Pablo VI, se realizó en la Basílica de San Pablo Extramuros. Un lugar cargado de historia y solemnidad, donde reposan las efigies de todos los Papas desde San Pedro hasta nuestros días.
El 25 de enero de 1959, durante la festividad de la Conversión de San Pablo, Juan XXIII sorprendió al mundo al anunciar su intención de convocar un Concilio Ecuménico para la Iglesia universal. El histórico anuncio tuvo lugar tras la misa de clausura de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y se completó en la Sala Capitular del Monasterio de San Pablo, donde solo unos pocos cardenales conocían de antemano la noticia.
Este acontecimiento marcó un momento decisivo en la historia de la Iglesia, en un contexto internacional de posguerra y tensiones de la Guerra Fría, y puso en marcha un proceso que abrió caminos de renovación y diálogo con el mundo.
11 de febrero de 2026
Fuente: Vatican News
CEV Medios
Comentarios recientes