Cardenal Chomali ante la crisis de fe: «Es momento de renovar nuestra alma misionera»

16
Mar
2026

En el marco del inicio del Año Pastoral en Santiago de Chile, el Cardenal Fernando Chomali presentó la carta pastoral “Crisis y misión”. El documento constituye un llamado valiente y realista a la comunidad católica para reconocer los desafíos actuales de la evangelización y responder con un nuevo impulso misionero ante el descenso de la práctica religiosa en la región.

Un diagnóstico con realismo y esperanza

​Durante un encuentro que congregó a cerca de dos mil representantes eclesiales el pasado 14 de marzo, el Purpurado expuso cifras que invitan a la reflexión profunda. Según estudios recientes, la identificación católica en el país ha descendido del 70% en 2006 al 44% en 2025.

A este panorama se suma la preocupación por el distanciamiento de los jóvenes y la notable disminución de las vocaciones sacerdotales. Sin embargo, el Cardenal enfatizó que estas dificultades no deben ser motivo de resignación, sino una oportunidad para el discernimiento.

​«Hacerse cargo de la crisis no es introducir pesimismo, sino estar atentos a los tiempos que vivimos para salir al encuentro del mundo», afirmó el Cardenal Chomali.

Claves para la renovación pastoral

La carta propone volver a la centralidad de Jesucristo como respuesta a la crisis de sentido y al individualismo imperante. Entre las orientaciones principales destacan:

-Encuentro personal con Jesús: La fe no debe reducirse a una norma moral, sino nacer de la Palabra y la Eucaristía.

-Iglesia en salida: Inspirado por el magisterio del Papa Francisco, el texto insta a pasar de «hacer misiones» a tener una auténtica alma misionera.

-​Cultura sinodal: Fortalecer la vida comunitaria y la participación activa de los laicos en la gestión de la Iglesia.

-​Testimonio auténtico: En un contexto de desconfianza, el mundo necesita más testigos coherentes que maestros teóricos.

Un llamado a la transmisión de la fe

El Arzobispo hizo un especial énfasis en la urgencia de recuperar el interés por transmitir la fe a las nuevas generaciones, señalando que la familia y la parroquia deben ser espacios donde el Evangelio se viva con alegría y hondura.

La carta concluye bajo el amparo de la Virgen María, modelo de discipulado, encomendando a su intercesión el camino pastoral de la Arquidiócesis para los próximos años.

16 de marzo de 2026
Fuente: Celam
CEV Medios