En el marco del inicio del Año Pastoral en Santiago de Chile, el Cardenal Fernando Chomali presentó la carta pastoral “Crisis y misión”. El documento constituye un llamado valiente y realista a la comunidad católica para reconocer los desafíos actuales de la evangelización y responder con un nuevo impulso misionero ante el descenso de la práctica religiosa en la región.
Un diagnóstico con realismo y esperanza
Durante un encuentro que congregó a cerca de dos mil representantes eclesiales el pasado 14 de marzo, el Purpurado expuso cifras que invitan a la reflexión profunda. Según estudios recientes, la identificación católica en el país ha descendido del 70% en 2006 al 44% en 2025.
A este panorama se suma la preocupación por el distanciamiento de los jóvenes y la notable disminución de las vocaciones sacerdotales. Sin embargo, el Cardenal enfatizó que estas dificultades no deben ser motivo de resignación, sino una oportunidad para el discernimiento.
«Hacerse cargo de la crisis no es introducir pesimismo, sino estar atentos a los tiempos que vivimos para salir al encuentro del mundo», afirmó el Cardenal Chomali.
Claves para la renovación pastoral
La carta propone volver a la centralidad de Jesucristo como respuesta a la crisis de sentido y al individualismo imperante. Entre las orientaciones principales destacan:
-Encuentro personal con Jesús: La fe no debe reducirse a una norma moral, sino nacer de la Palabra y la Eucaristía.
-Iglesia en salida: Inspirado por el magisterio del Papa Francisco, el texto insta a pasar de «hacer misiones» a tener una auténtica alma misionera.
-Cultura sinodal: Fortalecer la vida comunitaria y la participación activa de los laicos en la gestión de la Iglesia.
-Testimonio auténtico: En un contexto de desconfianza, el mundo necesita más testigos coherentes que maestros teóricos.
Un llamado a la transmisión de la fe
El Arzobispo hizo un especial énfasis en la urgencia de recuperar el interés por transmitir la fe a las nuevas generaciones, señalando que la familia y la parroquia deben ser espacios donde el Evangelio se viva con alegría y hondura.
La carta concluye bajo el amparo de la Virgen María, modelo de discipulado, encomendando a su intercesión el camino pastoral de la Arquidiócesis para los próximos años.
16 de marzo de 2026
Fuente: Celam
CEV Medios
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