Bajo el lema nacional «Creyentes libres para servir», aproximadamente 50 integrantes del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) vivieron una intensa experiencia de evangelización durante la Semana Santa 2026. Los jóvenes centraron su labor en diversas comunidades de la Diócesis de Carúpano y otras localidades de Venezuela.
Esta acción pastoral representó la culminación del proceso de formación para Discípulos Misioneros Salesianos (Dimisales), el cual inició el pasado mes de marzo con un profundo camino de introspección y preparación litúrgica.
Una Iglesia en salida: Carúpano y Güiria
La presencia misionera se desplegó con fuerza en el oriente del país:
-En Carúpano: 18 jóvenes, junto a educadores de la E.T.P. «María Auxiliadora», dinamizaron las parroquias Inmaculada Concepción y Divina Misericordia. Destacaron por el uso de «retos santos» en redes sociales para involucrar a la juventud digital en el Triduo Pascual.
-En Güiria: Un grupo de 25 jóvenes, acompañados por las Hermanas Salesianas y un seminarista, centraron su servicio en las comunidades de Guarama y Río Salado.
Formación para el discipulado misionero
El camino de los Dimisales no fue solo una actividad logística, sino un proceso espiritual. Desde el 7 de marzo, los participantes profundizaron en temas fundamentales para el anuncio del Evangelio:
-Perfil del Misionero: La diferencia fundamental entre ser un «turista» y ser un «peregrino» de la fe.
-Formación Bíblica y Litúrgica: Herramientas esenciales para servir con propiedad en las celebraciones del pueblo de Dios.
-Identidad Salesiana: El carisma de Don Bosco aplicado al servicio de los más necesitados.
«Las misiones permitieron a los jóvenes encarnar la Palabra meditada durante las semanas de preparación, respondiendo con alegría al llamado de ser discípulos misioneros.»
Experiencias de intercambio nacional
La misión también tuvo un carácter de comunión eclesial. Mientras el grupo local trabajaba en Sucre, cuatro jóvenes vivieron experiencias de intercambio:
-En Caracas, José David Jiménez se unió a las misiones de la capital.
-En Valera (Trujillo), las jóvenes Liz Caraballo, Ashley Betancourt y Laura Salina participaron en una experiencia que combinó la labor misionera con el discernimiento vocacional.
Con estas acciones, el Movimiento Juvenil Salesiano reafirma su compromiso con la Iglesia venezolana de formar «buenos cristianos y honestos ciudadanos», dispuestos a hacer lío —como pide el Papa Francisco— a través del servicio y el testimonio.
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